El amor no siempre aparece como lo soñamos.
A veces llega envuelto en errores, promesas rotas y despedidas que dejan el alma cansada. Idealizamos su forma, su fuerza, su duración, y cuando la realidad no coincide, la decepción nos empuja a pensar que el amor verdadero es solo un mito.
Tropezamos una y otra vez, aprendiendo a proteger el corazón, hasta casi convencernos de que sentir ya no vale la pena.
Pero incluso en esa duda, cuando menos creemos, el amor encuentra la manera de recordarnos que si existe… aunque no sea como lo imaginamos,mucho menos perfecto.
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capitulo 17 un sueño revelador
Afuera esperaban a la enfermera para saber si con ella, había tenido menos miedo de confesarle algo.
O si le había proporcionado alguna pista diferente.
— ¿Te dijo algo que debamos saber?.— le preguntaban.
— Sólo quería saber del virus, le conté lo que sé de las noticias y de lo que nos cuenta el médico.
Voy a quitarme todo ésto, no despertará hasta mañana,las medicinas para el dolor la dejan somnolienta.
Es muy breve el tiempo que consigue estar consciente por........— le explicaba descartando la ropa estéril.
— Si,si ,ya me se de memoria todas esas bobadas. — no quería recibir un sermón.
La enfermera se colocaba alcohol en las manos ,para luego marcharse a descansar en una habitación cercana .
Desde alli, la monitoreaba.
El hombre se quedaba un momento observándola ,para después también dejarla en paz.
Mañana intentaría nuevamente sacarle alguna información.
Todos temían un nuevo secuestro y Lauri era la persona más vulnerable de la familia.
Bruna no comprendía porque volvía a verse inmersa en sus recuerdos.
El ómnibus que la llevaba al trabajo, se rompía 5 cuadras antes de su parada.
Contando con las 2 que hacía al bajar, le restaban 7 por delante.
Encima ningún taxi paraba y los que lo hacían , eran tomados por hasta 5 personas que iban en la misma dirección, no en la suya.
— Muchacha,dinos ....¿ hasta donde vas?.— le preguntaban.
— El Boulevard, trabajo en el Internacional Palace.—respondía continuando su camino.
— Lástima vamos a otro lado.— les faltaba un pasajero.
— No se preocupen caminaré. — menos mal llevaba solo un bolso de mano .
Su ropa de trabajo estaba en el hotel.
Estaba feliz, hoy regresaba Ricardo después de varios días lejos .
Había olvidado lo que se sentía caminar, como cuando iba de la Universidad,o al café y viceversa.
¡Que tiendas tan bonitas habían a su paso !.
Jamás se había puesto a observarlas a través de la ventanilla del ómnibus.
Tampoco es que pudiera,la mayoría de las veces viajaba prensada entre tanta gente.
Muchos trabajadores tomaban esa línea ,a la misma hora que ella.
Sintió nostalgia, viendo las vitrinas de un bazar lleno de ropas coloridas ,sábanas y demás..
Tal como cuando trabajaba en la tienda de Mustafá.
Por un instante recordó sus besos, su voz, como si ahora mismo tocase sus labios, oliese sus cabellos , o sintiera el roce de su barba .
Daba todo por ese primer amor, apasionado, dulce ,el que no piensa, solo sueña.
¿Como habría sido su vida ,si no hubiese regresado casado?.
Jamas le hubiesen importado las las barreras culturales, el idioma, como tampoco que continuara llevándosela a la cama ,sin un compromiso formal.
Entre sus brazos ,se olvidaba hasta de su nombre.
— Estás loca Bruna,no pienses más en eso, es pasado ,tienes que superarlo. — se recriminaba entre suspiros .
Intentaba convencer a su corazón ,que ya no sufriera por quien no la valoró.
Retomaba el camino ,ya sin ganas de mirar a los costados y más al pasar por una tienda de novias.
Apenas llevaba un año con Ricardo, no estaba convencida aún de dar ese paso.
Ni siquiera era pública la relación que tenían.
Llegaba al hotel,casi sin aliento , debía proponerse caminar más,se estaba volviendo una floja.
Pero ,¿en que momento lo hacía?, si se la pasaba corriendo de un lugar a otro.
— Hola chicas,buen día.— saludaba a sus colegas ,algo no estaba normal.
Un niño de no más de 6 años jugaba entretenido con una tablet.
— Se que lo viste,es mi hijo, estuvo con fiebre, no lo pude dejar en el jardín, ni en casa.
Me separé de mi marido , ahora estoy sola con todo.— le aclaraba una de las recepcionistas.
— Respira Adri,lo entiendo,no es fácil estar así, asumiendo todas las responsabilidades.
Mi madre me crió sin papá, desde la barriga.— la comprendía.
— Tu no te preocupes que no va a andar correteando por el hotel ,ni nada.
Como anda febril, con la tablet mira dibujitos,siempre ha sido un niño tranquilo.— le aclaraba como sería su estadía provisoria acompañándola en la recepción.
— Si ,no pasa nada , pero vas a tener que buscar la manera de no traerlo.
Lamento lo que te pasó con tu esposo,pero al gerente no le va a agradar nada ver al niño por acá.
Si fuera por mí,sabes que no habrían problemas.— la entendía perfectamente.
— Es solo por hoy, porque está enfermo.—insistía.
— Ok,nos vemos en el almuerzo, es un niño muy bonito,se parece mucho a ti.— no la presionaria más.
— Menos mal que no se parece al traidor ese, disculpa es que es muy reciente.— bajaba la cabeza.
— Adri, si te traiciona ,no merece ni tus lágrimas.— se lo recalcaba.
— No me molesta por mi,pero por el niño.
Hace un mes que no lo ve,se separó de mi,no de su hijo.—la notaba dolida.
— "Quien se va sin que lo corran ,vuelve sin ser llamado", es un dicho de mi mamá.
Pero va a estar en ti, querer perdonarlo o no.
Que se mejore tu hijo.— el niño levantó la vista ,le hizo un saludo, que ella respondió.
Enseguida se enfocaba nuevamente en sus dibujitos .
Algunos años después, durante un almuerzo en la casa de Adriana, jugaba con el niño, conectando la televisión de la sala a una consola .
Habían criado un lazo entre los dos con todas las visitas, acompañando a su madre cuando no tenía donde dejarlo.
Siempre con el teléfono o con lo que le permitiera pasar el tiempo, o jugar .
La amistad con Bruna rompía las barreras de la edad, era de las pocas cosas, de las que Ricardo no conseguía alejarla.
Mientras las demás se ocupaban del almuerzo,ella se perdía en juegos on line que le permitían matar sin ser presa .
Así desahogaba un poco la rabia y las frustraciones acumuladas con la responsabilidad.
— ¡Correte,correte, que te matan!, ¡ahí arriba , matálo, matálo!.
¡Sali de ahi !,¡eso es cosa de "nob"! ,¡¡te vas a morir!!.
Somos "pro" ,como vas a hacer esas cosas de "nob"— le recalcaba Tonito.
— Y me mataron nomas..— respondía frustrada ,por no conseguir pasar ese nivel.
— Esta es la parte más difícil,tía Bruna, hay que practicar mucho, ni Zeus que es el mas "foda ",un "tryhard ",ha podido avanzar desde aquí.— agregaba el niño consolandola.
— Bueno Tonito,nos toca practicar, bastante entonces.
Mejor voy un rato con las demás.
Si no me van a acusar de venir a comer, solo para jugar contigo.
Practica y me dices con detalles como se hace.— le pedía.
— Tia Bruna,gracias por la consola, me encantó.— la abrazaba agradecida.
— Te lo mereces,eres un buen niño y el abanderado del pabellón.
Estamos todas orgullosas de ti.— se lo aclaraba.
Su madre parecía una loca, contándole a todo el mundo, cuando le comunicaron de la distinción.
— Tia... ¿por qué mi papá no viene a verme?.— aunque había querido regresar a sus vidas, Adriana no lo perdonó.
La distancia entre padre e hijo, se profundizó más .
— Son cosas de adultos ,mira....yo crecí sin mi papá, pero tuve una madre que lo dió todo por mí.
Si el no te visita,si no busca tener contacto contigo,no te merece.— Tonito tenia ahora 11 años .
Se daba cuenta lo que sucedía a su alrededor y por supuesto los rencores empezaban a aflorar.
Bruna se sentía un poco como ese papá, alejada de su mamá sin ninguna razón."
Le invadieron las ganas de verla ,de abrazarla, la angustia la oprimía.
Despertaba con la sensación ,de que alguien masajeaba sus piernas.
Le costaba un momento discernir que era realidad ,que era recuerdo.
Abría los ojos asustada, los dos hombres que había visto antes, estaban a su lado.
— ¿Despertó?,que bueno, le trajimos un fisioterapeuta. — continuaban todos enmascarados.
— Está bien , don Quinteros me cansé de todo ésto .
Sé como probar mi inocencia, si me traen una computadora.—les pedía.
— ¿Para que la quiere?.— preguntaba.
— Para que vean que no miento, quiero ir a ver a mi mamá, es por eso que estaba en ese ómnibus.
Estoy harta de ésta cárcel.— los dos se miraban pensando que hacer antes de darle una respuesta.
— No tendrá una computadora. — le advertía el más jóven.
— Entonces no regresen ni con médicos,ni medicina , ni comida, ni nada ,prefiero morirme de una vez.
Soy inocente de lo que me acusan, pero son tan necios que no tienen la capacidad de darme el beneficio de la duda.
Déjenme morir,total ya no puedo ni caminar,¿no?.— eso era lo que podía hacer ante sus circunstancias, rebelarse.
Todos salieron de la habitación , nadie vino a verla en casi dos días enteros,ni la enfermera.
Estaba peor que nunca,febril deshidratada toda sucia,envuelta en su propia orina,a nadie le preocupaba, menos a ella.
El hombre mas jóven apareció en la habitación.
Un olor desagradable, reinaba en la habitación, quiso despertarla, lo escuchaba pero no tenía fuerzas ni para abrir los ojos.
Aparecía un médico ,junto a la enfermera, la limpiaron , le colocaron un suero hidratante para luego llevarla a otra habitación.
Se despertaba en una cama más cómoda,con una vía en su brazo,en un lugar diferente .
La computadora a su lado, la estaba esperando.
—Tengo sed...— regresaba el ardor en su garganta.
Enseguida la enfermera, le daba agua, advirtiéndole que la tomase de a poco.
Miraba en dirección al aparato sin atreverse a tocarla.
Hasta que el señor Quinteros entró al dormitorio.
— Veo que está despierta,yo la hubiera dejado morirse,pero mi hijo resolvió darle una oportunidad.
Puede tomar la cosa esa y demuestrenos su inocencia, si es que la tiene.
Yo no le creo nada.— agregaba.
Al parecer el malo era más bueno que el bueno,que ahora parecía el malo.
— Gracias.— la enfermera se acercaba a manipular la cama para que quedase más sentada, moviendo una palanca.
Seguía mareada,pero si quería irse de allí,debía hacer algo por ella misma.
Con una fuerza que no sabía de dónde sacaba, empezó a teclear con lentitud.
Los manos débiles,le pesaban, pero debía aprovechar que le daban esa computadora.
Lo primero que hizo fue enviarle un mensaje a Tonito a través del juego que compartían .
Le explicaba que estaba bien y regresaría pronto a casa.
Que le avisaran a su mamá ,que ella se había comunicado.
Escribía en el idioma creado por ella y el niño ,solo los que jugaban ,comprendían de la jerga.
Su sueño había sido revelador.
Todo lo que ella veía,sus captores también, pero Bruna no era tan torpe como pensaban .
Ni que quisieran podrían borrar el mensaje enviado en ese juego.
Paso así ,metida en la computadora por más de dos horas ,nadie entendía que hacía jugando con un gps.
Paso a paso respaldaba todo en un archivo , en una nueve digital ,a la que tampoco habían conseguido a accesar.
Estaba tan acostumbrada a hacer eso,por algo era una asistente calificada.
La computadora se estaba quedando sin batería ,no había un cable cerca para conectarla, así que la dejó ,para volver a dormir.
Continuaba ajena a la crisis que enfrentaba el hotel, o que su familia era una de las principales razones de los ataques.
Daban manotazos de ahogados .
Ricardo se desesperaba intentando probar que no tenía nada que ver con su desaparición .
La crisis se agudizaba con la pandemia ,sumada a la mala reputación de la gerencia y de los dueños de la cadena de hoteles que lo respaldaban.
Algunos empleados fueron enviados al seguro, entre ellos Adriana.
Le preocupaba su futuro,incluso pensaba vender algunas cosas, que consideraba innecesarias , entre ellas ,la consola del niño.
— Mamá, puedo jugar una vez más,solo una vez.— le pedía.
— Está bien Tonito, juega.— le daba pena pedirle ese sacrificio.
Luego de un rato, el niño la llamaba insistentemente.
— Mamá, mamá ven rápido, tengo un mensaje de la tía Bruna.— corría al lado de su hijo.
No entendía nada de lo que decía, pero él le traducía alegremente.
Muchas veces había escuchado que quizas había fallecido y eso lo llenaba de tristeza.
Ese mensaje era la confirmación de lo que siempre soñaba ,su tía Bruna estaba viva y vendría pronto a jugar con el.
Llamaron inmediatamente a su mamá a contarle la novedad y como había llegado el mensaje a la consola del niño.
Dejaban en paz, al Ricardo.
Y por arte de magia, Adriana recibía una buena suma de dinero en su cuenta bancaria ,que no entendía de donde había salido.
Tal vez alguna equivocación de transferencia.
Espero varios días,hasta que como nadie lo reclamó, pagó todas sus deudas y Tonito conservaba su consola de juegos.
(Lineage II, es uno de los juegos que mis hijos jugaban en la adolescencia
Nob: llamaban a los que recién empezaban a jugar.
Pro: son los que saben jugar bien
Tryhard:es el que sabe jugar, se la pasa todo el tiempo conectado y es muy competitivo.
Foda: es un "pro", que juega bien por habilidad ,es un término en portugués
Aportes de Agustín, mi hijo mayor, para la novela.)