La joven Caramel tiene una nueva oportunidad de vida, y está decidida a no cometer los errores del pasado, tomar sus propias decisiones, si puede, desquitarse un poco de aquellos que la hicieron sufrir y ¿por qué no? Encontrar un verdadero amor.
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Flor del destino
Al día siguiente, por la tarde, busqué a Lucio junto a la cascada, aunque aparentemente iba sola, sí me percaté de que Acedo me seguía a la distancia, pero ya no sentí su presencia cuando entré al bosque.
Rápidamente me encontré con Lucio quien descansaba en la rama de un árbol y, como queriendo martirizarme me dijo: Si quieres mi ayuda, debes subir primero hasta aquí.
Caramel: ¿Sólo eso?
Lucio: Claro que sí, aunque estoy seguro de que una niña consentida como tú no s…
Antes de terminar de hablar Lucio vio que Caramel ya se encontraba a medio camino hacia la rama del árbol donde se encontraba él. Tenía los ojos más que abiertos cuando la niña llegó hasta él.
Caramel: ¿Este es el pago del que hablaste?
Lucio: (Sorprendido) No, no se trataba de esto…
Tras darle una sonrisa socarrona, Lucio guio a Caramel hasta la parte trasera de la cascada, donde hay una cueva oculta que llevaba hasta un agujero en el techo desde donde se veía parte de un bosque denso, por el que se cuela la luz y justo en ese techo de roca, entre el cielo y el suelo pudo ver una hermosa orquídea.
Lucio: En mi sitio de origen la conocemos como la flor del destino, naturalmente florece sólo dos veces al año, en la primavera y el otoño, se dice que su perfume es diferente para cada persona, pues te recuerda lo que más amas en el mundo, según la leyenda la flor representa el espíritu de una doncella que sacrificó su vida pidiéndole a la Luna que ayudara a su amor verdadero…
Caramel: (Sorprendida) ¡¡Wooooow!! Su perfume es exquisito… hasta acá me llega su dulce aroma…
Lucio: Realmente tienes suerte, hoy floreció, en la comunidad de magos la conocen como flor de lis y, si no la cortamos en este momento, mañana morirá para dar paso al crecimiento de un nuevo brote.
Tras decir esto, lo vi trepar por las paredes con mucho cuidado y alcanzar la hermosa flor con una maravillosa destreza. Lo más sorprendente es que al llegar hasta donde estaba yo, puse mis manos esperando la flor, pero de pronto sentí claramente cómo la “atoraba” con mi cabello y, tras este acto, sacó una especie de pergamino e hizo rápidamente un dibujo de mi con la flor.
Sobre la otra flor, la llevó hasta un sitio donde había cactáceas, una de ellas era realmente alta, y en la parte superior tiene lo que parece ser una antena.
Lucio: Esa es la otra flor que te pidieron, pero aun faltan unos tres años para que florezca, así que, si realmente la quieres debes continuar visitándome (mientras la mira retándola)
Caramel: Jajajajajaja, no necesito el pretexto de una flor para venir a verte. No es como si me fuera a vivir al Palacio o a otro país, debo seguir estudiando para heredar el marquesado, lo que me gustaría es que me acompañaras más, no me gusta verte solo…
Lucio: No estoy solo… de hecho, hay muchos más como yo viviendo en el bosque.
Caramel: ¿Más niños? ¿Son todos huérfanos?
Lucio: Mmmm… podría decirse que es algo como eso.
Caramel: (Preocupada y angustiada) ¡Tienen que venir conmigo! Les daremos un sitio para que estén bien cuidados.
Lucio: (Dándome un golpecito en la frente) No seas tonta… vivimos así y estamos tranquilos, si lo que quieres es ayudarnos, tráenos cosas dulces…
Caramel: ¿En serio? Frutas, pasteles, ¿cosas así?
Lucio: Sí, de preferencia frutas; de hecho, el único que come comida como la tuya soy yo, pero me gustan más las cosas casi crudas… (apenado) si quieres puedes traerme cosas así, pero a ellos les gustan las frutas porque no hay muchas en el bosque…
Caramel: (Sorprendida) Es cierto, raro… en este bosque no he visto frutos rojos o algunos otros… deja veo entonces… pero estas seguro de que no quieren venir… tengo una tía, ¿sabes? Ella está buscando un heredero, así que está interesada en adoptarte, me lo dijo ayer.
Lucio: No, no volveré a atarme a alguien que diga que me quiere… alguien como yo sólo terminará herido y abandonado cuando ya no es de utilidad.
Fue entonces cuando lo supe… seguramente Lucio había vivido algo terrible… es triste, pero una vez que la gente sabe que no tienes familiares –al menos de tu lado—se siente con derecho a menospreciarte o lastimarte.
Hasta donde entiendo, la magia también puede aparecer en niños de bajos recursos, muchos de los cuales son esclavizados para explotar sus dones con gente horrible, seguramente eso fue lo que le ocurrió…
En mi vida pasada, luego de la muerte de mi madre, me mudé al país más lejano que pude y conseguí un trabajo como aprendiz de pastelero, además de que me inscribí a un curso de Gastronomía, creía que, si tenía la intención de trabajar haciendo comida debía estar lo mejor preparada, así que puse mi mayor esfuerzo, pero nunca faltan los bullies que se burlan hasta porque tienes pecas o si la mosca voló frente a ti, así que comprendí el sentimiento de Lucio.
Caramel: Está bien, si no te sientes a gusto, entonces dejémoslo así, pero prométeme que, si tu o alguno de tus amigos necesitan algo, me dirán.
Lucio (enternecido): Claro, tontita… piensas demasiado. Como te comenté, le preguntaré a alguno de mis chicos si desea ser tu amigo y de ser así, te lo presentaré.
Caramel: Oye, no me tontees, no tenemos tanta confianza.
Al salir del bosque Acedo me esperaba ansioso, pero se sorprendió inmediatamente al verme por la belleza de la flor que llevaba en la cabeza.
Acedo (sorprendido): Caramel… te ves más que maravillosa.
Inmediatamente, la quise quitar, pero me dijo que no lo hiciera y me acompañó hasta la casa vieja y en cuanto nos vio la tía Beatrice hizo con su magia una pintura de mí usando la flor.
Lo curioso es que mi padre, también en cuanto me vio, mandó llamar a un pintor para que fuera al siguiente día a la mansión, además de que pidió a mi nana que preparara el mejor vestido para que luciera más que hermosa en la pintura.
Resultado: Al siguiente día perdí toda la primera parte de las clases lo cual no me gustó nada, pero en cuanto el cuadro estuvo listo, mi padre lo colgó en el sitio de honor en la sala principal de la casa.
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