NovelToon NovelToon
Pandora: El Viaje Al Fin Del Mundo

Pandora: El Viaje Al Fin Del Mundo

Status: Terminada
Genre:Fantasía épica / Aventura / Piratas / Completas
Popularitas:32
Nilai: 5
nombre de autor: Powder34

Una corona es hurtada por el Capitán Adam, un Fey Pirata. Con la ayuda de Jena, una joven arcángel, encarnación de la oscuridad.

Ese mismo robo regresa años más tarde con las consecuencias, para empujar a Eva, una Reina Elfo, a buscar una de las coronas del fin del mundo con ayuda de Jena, Len, uno de los cinco héroes elementales; Vin Ryder, una diosa de la Guerra; y Adam, el caótico Capitán de Pandora.

¿Eva podrá conseguir la corona? ¿La tripulación del barco Pandora podrá sobrevivir al viaje al fin del mundo?

NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo #16: Pesadillas

Debido a la pesadilla que fue volver a revivir esa noche, me desperté en plena madrugada para salir de la finca a tomar aire. Alrededor del bosque había animales con piel fosforescente que los hacía destacar bastante entre los árboles con hojas oscuras y con unos curiosos troncos grises. Ver a esos animales me dio la idea de cazar para ayudarme a calmarme un poco.

“Aún no… aún no…” pensé con los ojos vendados. Respirando con una calma que sentía fluir la sangre de mi cuerpo por cada una de mis extremidades.

Unos cuantos ciervos con piel amarilla pasaron a mi alrededor sin asustarse, siendo que para ellos era como si fuera otra planta más del bosque. Agarré con delicadeza mi arco, el cual era similar al arco de la esposa del señor Harper, solo que en lugar de mariposas, tenía copos de nieve y flores talladas en la fina madera que lo conformaban.

“Solo un poco más…” pensé sintiendo el sudor caer de mi frente y escuchando el sonido de los pájaros volando a mi alrededor.

Tensé mi arco de una manera en la que ellos ni se dieran cuenta y con un último suspiro disparé una flecha directo a la cabeza del ciervo más grande de la manada. Los demás huyeron, pero había logrado acertar a mi objetivo con los ojos vendados, tal y como mi maestro me había enseñado.

—Wow, Eva lo… —al escuchar algo más acercándose agarré a Levy, que estaba sentada en mi hombro, para ocultarla en uno de mis bolsillos—. ¡Oye!

“No hagas ruido” le regañé por telepatía.

—Tienes talento —me dijo un chico desde el fondo, y vestido con una elegante armadura gris—. ¿Eres nueva por aquí? —al escucharlo agarré una flecha y tensé el arco para apuntar directo a su rostro—. ¿Qué?

—¿Quién eres tú? ¡Responde!

—Jaja, tranquila. Soy Marko, soy un humilde habitante Grim.

—¿Aracne? —le seguí preguntando, bajando mi arco—.

—¿Qué? ¿Conoces a mi madre? Espera, eres parte de los piratas que llegaron apenas ayer en la noche.

—Mm. Lo mejor es que regreses con tu mamá y me dejes en paz —le respondí quitándome la venda para poder acercarme al ciervo—.

—Lo siento, pero dejar sola a una mujer en el bosque no es mi estilo —bufó, dejándose caer en un árbol con los brazos cruzados y una ceja levantada—.

—Ajam, como digas —añadí empujando a Levy con cuidado para que ese hombre no la viera oculta dentro de mi bolsillo—.

—Tengo curiosidad. ¿Por qué estás con los Piratas? Por lo que vi hace un momento, no eres una chica que se junte con personas tan deplorables como el Capitán ese.

—¿Por qué no estaría con ellos? ¿Y qué te hace pensar que te lo diré? Ni siquiera te conozco —le devolví la pregunta, cortando al mismo tiempo la carne del ciervo para guardarla en unas bolsas de lana que había en mi mochila—.

Mi dragona estaba escondida y dormida en mi mochila para protegerse de las personas del pueblo. No quería dejarla en el barco, tampoco confiaba en los que vivían en el pueblo, por lo que esconderla ahí dentro era lo más seguro, además de que ella estaba disfrutando comerse la carne que estaba cazando.

—Solo es curiosidad. Más cuando eres alguien con sangre divina, ¿no?

Escucharlo hizo que de mi diadema mágica salieran espinas, atravesando algunas de las manzanas doradas que colgaban en mi cabeza. Con un suspiro intenté continuar con mi tarea de quitarle toda la carne posible al ciervo para guardarla en mi mochila.

—Supongo que también eres hija de Guanzhen. Eso explica por qué te pareces muchísimo a él —siguió Marko, hablando y acercándose para ayudarme—.

No le respondí, me mantuve en silencio el resto del tiempo que estuvo haciéndome preguntas. Una parte de mí quería responderle con la misma intensidad con la que él me estaba interrogando, pero otra me mantuvo en silencio y me aterrizó a la situación.

Por suerte Marko terminó por dejarme en paz en cuanto volví a la finca. Poco antes de que ese chico se separara de mí, alcancé a ver unas marcas en su cuello al girarse. Por unos momentos esas marcas eran unas branquias. Eso me dejó quieta con la mirada perdida en él, si no fuera por el zarrapastroso del capitán me hubiera quedado más tiempo embobada en su cuello.

—Veo que nuestra suegra pudo mejorarlo un poco con el hilo mágico en Egipto —me dijo el capitán de la nada frente a mí, provocando que yo soltara un grito y retrocediera con un salto—.

—Imbécil —gruñí al verlo. Irritada puse mi mano en mi frente—. No salgas así de la nada, y sí, es un arco muy lindo, aunque es muy extraño.

—Hmph, ¿Y qué es lo que no entiendes? Tal vez tu Capitán pueda explicártelo, ya que soy un maldito genio.

—¿Desde cuándo eres experto en hilos?

—¿De verdad quieres saberlo? Porque dudo que seas capaz de asimilarlo —me respondió sonriendo de una manera juguetona—.

—Ugh, no gracias. Pero ya que eres el experto, dime… ¿De verdad estos hilos mágicos son tan resistentes?

Envolví mi mano en mi poder divino; un fuego verde que brillaba como el sol. Con cuidado acerqué el hilo de mi arco al fuego para intentar romperlo, solo que en ningún momento escuché el sonido de un hilo rompiéndose, tampoco pude verlo.

—Lo ves, idiota, no hay nada que pueda cortarlos.

—Uhm, según recuerdo estos hilos son los que algunos dan como parte de una ofrenda a los dioses del cielo —me dijo el capitán acercándose—.

—¿Qué? ¿Les dan estos hilos a los dioses? ¿Y los dioses están de acuerdo con que los mortales los usen? ¿No es raro, idiota?

—Bueno, no soy yo el más fiel seguidor de los dioses, pero ellos no siempre son tan caprichosos, y dudo que se enojen porque los mortales los usemos —me respondió mirando a detalle los hilos—. Además, no solo se usan para los arcos, incluso se pueden usar para ropa, para colgar cosas en las fiestas, o en las horcas.

—¿Horcas? Espera… estas se usan para ejecutar a las personas.

—Sí, como experto en ser condenado a la horca, este hilo es tan resistente que se usa para colgar a un pirata y también para crear una máquina para abrir cientos de botellas de tequila —añadió tocando mi nariz—.

—¿Acaso tú solo piensas en eso? Borracho.

—Tal vez, pero si no te molesta, iré por un poco de tequila especial.

—Ugh, creo que la señorita Aracne tiene.

—No, no, quisiera uno de Molly, ese tequila sabe horrible y es inflamable, pero se siente bien cuando lo tomas. Cuídalos mientras voy a emborracharme, ¿sí?

—Agh, bien.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play