Todos a su alrededor sabían lo que el sentía por ella, ella solo podía mirarlo como su mejor amigo, su hermano mayor, pero una noche mientras regresaban de una fiesta el se acercó a ella y mirando a los ojos le confesó que sentía cosas por ella. Ella no lo acepto, se alejo de el.
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Aretes
Termine eligiendo una sudadera para Noa, también compré una bufanda para Juls, unos guantes para Caleb y unos lentes para Lea. Quería darles una sorpresa, así que salí de la tienda donde ellos se encontraban y me marche a otra.
- ¿dónde estabas?, decía Lea sentada en el área de comida del centro comercial.
- Le compre un regalo a mi novio.
Mis otros amigos me miraban asombrados.
- ¿Tienes novio?, menciono Romina.
- Si es guapísimo, ya me enseñó la foto, decía Nadia.
- ¡Muestramela a mi!, gritaba Romina.
Les enseñaba las fotos a mis amigas, ellas me miraban y sonreían.
- Se ven enamorados, decía Romina.
- Son supercursis, decía Lea.
Yo me reía.
- ¿deberías invitarlo?, decía Ted. Para preguntarle si tus hermanitos no lo quisieron matar.
Todos se reían
- La verdad el tipo nos ganó con unas cervezas, dijo Juls.
Todos se reían.
Caleb y Dana estaban abrazados, Caleb se mantenía serio, Dana se reía.
Después de comer en el centro comercial, llegamos a casa, deje mis regalos en mi habitación, estuvimos tomando chocolate caliente con mis amigos en el jardín de mi casa, encendimos una fogata, todos estábamos disfrutando de la noche fría y estrellada.
Lea y Juls me tenían abrazada. Los tres mirábamos a Caleb con mi prima como ella lo besaba y el pedía que se detuviera.
Los demás contaban sus aventuras en las fiestas de sus universidades.
- Mañana podemos ir a la feria de villa del carbón, el pueblo que está cerca, tiene una feria con juegos mecánicos, decía Ted.
- Si es buena idea, a mí me encantan los juegos mecánicos, decía Lea.
- Si es buena idea, comentaban los demás.
- una feria, que aburrido, decía Dana. Eso no es divertido, mejor deberíamos ir de compras, hacer algo más, con clase.
- Ted, se sintió incómodo. El no tenía el mismo nivel socioeconómico que nosotros, sus padres eran trabajadores de una textilera, como obreros, el estudiaba en la universidad del Estado, pero era nuestro mejor amigo.
Al principio que lo conocimos, pensé que estaba enamorado de Lea, porque todo el tiempo estaba detrás de ella, incluso la ayudaba con sus tareas, a veces le invitaba el desayuno. Pero al final ninguno de los dos admitió que sentía algo, seguimos simplemente siendo amigos, Ted y Caleb se llevan muy bien, cuando Caleb conoció a Ted lo quiso golpear pensando que estaba acosando a su hermana, después resultaron que tenían mucho en común y ellos se hicieron mejores amigos, tanto que Ted nos dejó a Lea y a mi como solo sus amigas.
- Es una buena idea, si no te gusta, puedes quedarte, le dijo Caleb a mi prima.
- Podemos quedarnos tu y yo amor, decía Dana.
- No, yo sí quiero ir, salimos mañana a las doce, pasamos a comer a Tepoztlán.
- ¡Si!, gritaron todos.
Todos se levantaron y se marcharon.
Danna estaba enojada mirando a Caleb, el solo se levantó y la ignoro.
Yo decidí quedarme a dormir con Lea y dejarle el cuarto a Danna, no quería escucharla llorar, me sentía incómoda, entiendo que ella vivía en el norte y sus costumbres sean diferentes a las nuestras, pero no somos una familia adinerada para que ella trate de hacer sentir mal a Ted. Para Caleb, el era como su hermano.
En la mañana Lea y yo nos arreglamos, bajamos a tomar café, Caleb bajo.
- ¿Prepararon el desayuno?, dije molesto.
Lea lo miro asombrada.
- ¡Que tú princesita te haga enojar es tu problema!, a mí me hablas bien, decía enojada Lea.
- Lo siento, solo necesito café.
Yo tomé un plato y le servi un poco de huevos con jamón.
- Gracias, hermanita.
- De nada, hermanito. Lo abrace y le di un beso en la mejilla.
- No te enojes con mi prima, entiende que ella no es como nosotros.
- Siempre es lo mismo con ella, no la justifiques, decía el mientras tomaba su café.
Salimos los tres de la casa y en la entrada estaba Dana esperando.
- ¿Podemos hablar?, le pedía a Caleb.
Ellos se alejaron de nosotras, después vi a Dana limpiando algunas lágrimas de sus mejillas, el la abrazo y la beso.
Se subieron al auto, pasamos a la casa de Juls, el se subió feliz, íbamos todos escuchando música que los cuatro elegimos para viajar, Dana cambiaba la música cuando no le gustaba, Juls se enojaba pero no decía nada.
Bajamos a comer, Ted y los demás bajaban de sus autos. Nos sentamos y pedíamos, Dana miraba el menú con asco. Le sugerí que los tacos de birria eran buenos, no quería que arruinara este viaje y que Caleb se molestará, la verdad es que entendía que Caleb hizo este viaje para sorprender a Dana, pero veo que a ella no le está gustando. Pues siempre en vacaciones de invierno procuramos estar en casa mirando películas y comiendo palomitas. Nunca salimos de la ciudad.
Todos estábamos disfrutando del viaje nos tomábamos fotos, Dana se levantó al baño, la acompañe, le dije que tratara de fingir que lo estaba pasando bien, ella decía que le parecía todo aburrido.
Salí del baño enojada, ella era solo una tipa tonta, pensaba. Me tope con Caleb.
- Lo siento, no fue mi intención pisarte, le dije sería.
- ¿Te estás divirtiendo?, me preguntó.
- Mucho, jamás había comido en este lugar, me encantó el sabor y el paisaje es increíble, todo tan verde, las artesanías me parecen hermosas.
- Me da gusto que lo disfrutes, te compre algo, me entrego unos aretes que antes de sentarnos a comer Lea y yo estuvimos mirando.
- Gracias son hermosos.
- Feliz navidad, Katita, dijo sonriendo
- Aún no es navidad, pero gracias. Lo abrace y me fui con los demás chicos.
Mire mis aretes, y a lo lejos vi que el le daba un regalo a mi prima, ella lo guardo en su bolsa.
Me quité mis aretes y me puse los que Caleb me regaló, quería que viera que a mí si me había gustado mi regalo.
Nos subimos de nuevo a los autos y seguimos el camino a villa del carbón para disfrutar de la feria.
Lea miró mis aretes y saco su pulsera que Caleb le regaló y me pidió que se la pusiera.