NovelToon NovelToon
Invierno De Cristal

Invierno De Cristal

Status: Terminada
Genre:CEO / Mafia / Yaoi / Completas
Popularitas:21k
Nilai: 5
nombre de autor: maite lucía

Javier Müller, heredero de una de las corporaciones más poderosas de Europa, siempre fue educado para ser perfecto: elegante, obediente y fuerte ante el mundo. Pero cuando la estabilidad financiera de su empresa se ve amenazada, su padre toma una decisión cruel: unir su fortuna con el imperio criminal más temido del continente.

Así, Javier es obligado a casarse con Damián Moretti, el mafioso número uno, un hombre sin corazón

NovelToon tiene autorización de maite lucía para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 15: Chivos expiatorios

🌑

El reloj de péndulo en el despacho de Vittorio Moretti marcaba los segundos con una precisión quirúrgica, como si cada tic-tac fuera el aviso de una ejecución inminente. La semana de plazo llegaba a su fin. Damián Moretti, con el rostro endurecido por la falta de sueño y la irritación constante del alcohol, había movido cielo y tierra para encontrar al responsable del robo del cargamento. Sin embargo, cuanto más buscaba, más se encontraba con callejones sin salida, como si el ladrón fuera un fantasma que conociera cada una de sus sombras.

En la penumbra de su propia oficina, Adriano Moretti observaba a su primo con una mezcla de diversión y desprecio. Adriano sabía que Damián estaba cerca de descubrir la verdad; la presión del Consejo estaba haciendo que el heredero afinara sus instintos. "Un animal acorralado es más peligroso", pensó Adriano mientras jugueteaba con un encendedor de oro. No podía permitir que Damián siguiera rascando la superficie. Necesitaba un final para esta crisis, uno que lo dejara a él como el salvador y a Damián como un verdugo satisfecho pero ciego.

Fue así como nació el plan del "chivo expiatorio". Adriano, usando sus conexiones en la logística de los bajos fondos, seleccionó a Paolo Ricci, un hombre que había servido fielmente a la familia durante quince años, pero cuya lealtad lo hacía el blanco perfecto por su falta de malicia. Adriano plantó registros de GPS falsos en el ordenador de Paolo y transfirió una suma considerable de criptomonedas a una cuenta vinculada a su nombre, dejando un rastro de migajas de pan que incluso un Damián borracho podría seguir.

La ejecución fue rápida. Cuando Damián irrumpió en la casa de Paolo con sus hombres, las "pruebas" estaban allí, gritando traición. Paolo, confundido y aterrorizado, no tuvo tiempo de explicar que él nunca había tocado ese dinero.

Damián, en un estallido de furia ciega, no buscó confesiones; buscó sangre. El problema del cargamento se "resolvió" en un sótano húmedo, con un disparo que selló los labios de un inocente y devolvió la calma aparente al Consejo de los Moretti. Para el mundo exterior, la autoridad de Damián se había restaurado. Para Adriano, el camino al trono seguía despejado mientras su primo celebraba una victoria cimentada en una mentira.

Mientras el mundo de la mafia celebraba la "justicia" de Damián, en un ala aislada de la mansión Moretti, el tiempo se había detenido. Javier Müller yacía en una cama que se sentía como una tumba de lujo. Habían pasado dos semanas desde la noche en que Damián lo redujo a cristales rotos y carne desgarrada.

La fiebre había sido su única compañera durante los primeros siete días. En sus delirios, Javier veía las oficinas de Berlín, escuchaba la voz de su padre y sentía de nuevo el impacto de los puños de Damián contra su mandíbula. Ágata ,la anciana que se había convertido en su ángel guardián, no se había apartado de su lado. Con una paciencia infinita, le cambiaba las compresas frías para bajar la fiebre que amenazaba con consumir sus fuerzas y aplicaba ungüentos sobre los hematomas que pasaban del púrpura al verde amarillento.

—Beba esto, señor Javier —susurraba Ágata, ayudándolo a incorporarse apenas unos centímetros—. Es caldo de pollo y hierbas. Necesita fuerzas.

Javier apenas podía tragar. Cada movimiento le recordaba las costillas fisuradas que Ágata había vendado con firmeza. Sus ojos, aunque ya no estaban tan hinchados, conservaban una mirada de vacío absoluto, como si el Javier que conocía el mundo hubiera muerto en aquel suelo de mármol.

Durante esas dos semanas, Damián no cruzó el umbral de la habitación ni una sola vez. No preguntó por su estado, no envió a un médico, ni siquiera se molestó en saber si Javier seguía respirando. Para Damián, Javier era un activo dañado, un estorbo que le recordaba la pérdida de su amado Ángel. El heredero Moretti pasaba las noches encerrado en su despacho, bebiendo whisky caro y mirando fijamente una fotografía de Ángel en su escritorio. En la imagen, Ángel sonreía con esa fragilidad fingida, con esa mirada de cachorro que Damián confundía con inocencia.

—Por tu culpa... —susurraba Damián a la nada, proyectando su odio hacia la habitación donde Javier luchaba por recuperarse—. Por tu maldito orgullo él se fue. Estaría aquí, a mi lado, si no fueras tan gélido.

Damián vivía en una realidad alterna donde él era el héroe trágico y Javier el villano que le había arrebatado su felicidad. No sentía remordimiento por la golpiza; sentía que había sido un acto de justicia poética.

En el despacho de seguridad, Luca Ferretti revisaba el material que sus hombres le habían enviado desde Francia. Su rostro, surcado por las cicatrices de mil batallas, no mostraba emoción alguna, pero por dentro, su estómago se revolvía.

Sobre la mesa estaban las fotos. En unas, Ángel Blanca reía mientras caminaba por los Campos Elíseos del brazo de Marco Valenti, el empresario italiano. Marco era un tipo peligroso, un hombre que movía influencias en París con la misma elegancia con la que Ángel movía sus pestañas. Ángel parecía haber encontrado un nuevo protector, alguien que le proporcionaba el lujo que Damián ya no podía darle en la clandestinidad.

Pero eran las otras fotos las que hacían que Luca sintiera el peso del secreto que le confió el anterior patriarca. En ellas, Ángel no solo sonreía con Adriano; se besaban en la intimidad de un ático, compartiendo confidencias con la complicidad de dos amantes que han estado planeando un crimen durante mucho tiempo. Adriano, el primo "leal", y Ángel, el "amor puro" de Damián, eran en realidad los arquitectos de su caída.

Luca suspiró, encendiendo un cigarrillo. Miró el encendedor y luego las fotos. Con un movimiento lento y deliberado, separó las imágenes de Adriano y Ángel. Con el mismo cuidado con el que un cirujano corta un tumor, usó una trituradora de papel para deshacerse de las pruebas de la traición de Adriano. Las tiras de papel cayeron como nieve negra en la papelera.

—El patriarca quería la paz en la familia —murmuró Luca para sí mismo—. Si Damián ve esto, habrá una guerra civil. Los Moretti se devorarán entre ellos y no quedará nada para heredar. Mi deber es proteger el apellido, no los sentimientos de un hombre roto.

Luca guardó las fotos de Ángel con Marco Valenti en un sobre. Esas sí se las enseñaría a Damián en el momento adecuado. Le servirían para que Damián abriera los ojos sobre la "pureza" de su amante, pero ocultar la parte de Adriano era necesario para la estabilidad de la organización. Luca era un hombre de secretos, y este era uno que se llevaría a la tumba si fuera necesario.

Catorce días después del ataque, Javier Müller finalmente se levantó de la cama. El mundo dio vueltas a su alrededor y tuvo que apoyarse en la pared para no caer, pero su voluntad era más fuerte que su dolor físico. Se miró al espejo del baño. Su rostro estaba más delgado, con los pómulos marcados y una cicatriz fina en la ceja que siempre le recordaría quién era Damián Moretti.

Se vistió solo, rechazando la ayuda de Ágata con un gesto suave pero firme. Se puso una camisa de seda negra que ocultaba las vendas de su pecho y un traje de corte impecable. Cuando salió al pasillo, se encontró con Damián, que bajaba las escaleras con una copa en la mano.

El encuentro fue como el choque de dos glaciares. Damián se detuvo, sorprendido de ver a Javier en pie, pero rápidamente recuperó su máscara de arrogancia.

—Vaya, la Bella Durmiente ha decidido despertar —dijo Damián con voz pastosa, sus ojos recorriendo el rostro de Javier con una frialdad cruel—. Espero que estas dos semanas de descanso te hayan servido para aprender tu lugar.

Javier no retrocedió. No hubo miedo en sus ojos, solo una indiferencia que enfureció a Damián más que cualquier grito.

—Mi lugar es el mismo de siempre, Damián —respondió Javier, su voz recuperando ese tono metálico y autoritario—. En la cima de mis negocios. He perdido demasiado tiempo en esta casa.

—Tu tiempo me pertenece —gruñó Damián, dando un paso hacia él—. No olvides que sigues bajo mi techo y bajo mi apellido. El problema del cargamento se ha resuelto. El traidor está muerto. Todo vuelve a estar bajo mi control, incluido tú.

Javier soltó una carcajada helada que resonó en el pasillo de mármol.

—¿Bajo tu control? Damián, no puedes controlar ni tus propios impulsos. Has matado a un hombre inocente para satisfacer a tu padre, mientras el verdadero enemigo sigue riéndose de ti. Eres un niño jugando a ser rey en un castillo de naipes.

Damián levantó la mano, el instinto de golpearlo de nuevo aflorando en su piel, pero se detuvo al ver la expresión de Javier. No era la expresión de una víctima; era la de un verdugo que esperaba el momento adecuado para dejar caer el hacha.

—Atrévete —susurró Javier—. Pégame de nuevo. Demuéstrale al mundo que el gran Damián Moretti solo puede dominar a un hombre desarmado. Porque te aseguro una cosa: la próxima vez que levantes la mano contra mí, será la última cosa que hagas como un hombre libre.

Damián apretó los dientes, sintiendo una punzada de duda. Algo había cambiado en Javier. Ya no era solo el CEO alemán que quería proteger su empresa; era un hombre que había abrazado la oscuridad de los Moretti y la había hecho suya.

—Vete a tu oficina, alemán —siseó Damián, apartándose de su camino—. Pero no olvides que Ángel se fue por tu culpa. Cada vez que miro tu cara, recuerdo lo que perdí. Y eso es algo que nunca te perdonaré.

Javier pasó a su lado sin decir una palabra más. Mientras bajaba las escaleras, pensó en las fotos que Mateo le había enviado esa mañana. Fotos de Ángel en París, no solo con Adriano, sino ahora también con Marco Valenti.

"Pobre Damián", pensó Javier mientras cruzaba el umbral hacia su coche blindado. "Lloras por una ramera que ya te ha reemplazado dos veces, mientras yo construyo la jaula donde vas a pasar el resto de tus días".

En París, bajo las luces de la noche, Ángel Blanca brindaba con Marco Valenti en un restaurante exclusivo.

—Damián es parte del pasado, Marco —decía Ángel con su voz más dulce, mientras Adriano los observaba desde una mesa cercana, sonriendo con la confianza del que sabe que tiene todas las cartas—. El futuro es mucho más brillante ahora.

La calma había vuelto a la mafia Moretti, pero era la calma que precede al tsunami. Javier Müller estaba de vuelta, y esta vez, no traía contratos, sino veneno.

Continuará...

1
LAQJ
Sólo espero que le dediquen 42 capítulos al sufrimiento de Damian, así como van 42 de tortura a Javier
LAQJ
Ahora si te odio Luca.
Jesica Hernandez
felicidades me gustó la trama estubo estupenda
marcela Gimenez
muy buena es una historia que te mantiene en vilo todo el tiempo me encanta gracias
Obdulia Contreras
Mucho sufrimiento y Damián y Angel nada de castigo.
Michica Omegavers: Más adelante tendrán sus castigos
total 1 replies
Zlahi Magica
Recomendado.
Zlahi Magica
Muy buena historia, bueno ya he comentado lo que me ha parecido a lo largo de los capítulos.
El final me encanta, es lo que se necesita para este tipo de historias.
Bueno no se que comentar más, muy buena historia.
Zlahi Magica
¡Eeeehh, se festeja! 🎊🎉🎊🎉🎊🎉🎊🎉🎉 Por fin llegué al capítulo final.
Zlahi Magica
plácidamente va bien.
Michica Omegavers
Que parece el final de la novela 🥰
Michica Omegavers: Hay verdad no has llegado al final me confundí 🤭
total 1 replies
Michica Omegavers
Javier Le casarse con Damián tenía 25 años y Emilia 20 Alessia 23 Javier es el mayor de los Müller y Alexander tiene 30 años y Damián 27
Zlahi Magica
Me confundí, ¿Cuántos niños tiene Müller y Volkov? ¿3?
Michica Omegavers: Lo entenderás en el capítulo 59
total 4 replies
Zlahi Magica
Me encantaron las fichas de los personajes.
Zlahi Magica
Aún no entiendo ésto ¿A qué te refieres,m
Zlahi Magica: Ok, ok, ok.
total 2 replies
Zlahi Magica
Una buena ficha de personaje, se lo extrañaba.
Zlahi Magica
¿Cómo que continuará?
Zlahi Magica
¡¿Y me terminas aquí?! La con....
Zlahi Magica
El peor nombre para una alemana jajajajajajajajaja.
Zlahi Magica
Ouh, hija de Damián.
Michica Omegavers: Siiiii 🤭
total 5 replies
Zlahi Magica
¡Al fin llegó! AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play