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Seleriun

Seleriun

Status: Terminada
Genre:Mundo mágico / Fantasía LGBT / Completas
Popularitas:1.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

🚫⚠️Esta historia, termina en POLIAMOR. Sigan de largo si no les gusta y, no denuncien por fa...⚠️🚫

Seleriun, una deidad que intenta esconderse y encajar en un mundo mortal, a aceptar su inmenso poder.
Lucha contra su propia naturaleza, mientras el destino y sus enemigos lo obligan a revelarse.
(Es la continuación de "Luna de Plata")

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La Tríada apenas estaba empezando a brillar

El cielo sobre los Picos de Obsidiana no solo se oscureció...se pudrió. La Bruja de Ceniza, de pie sobre una plataforma de huesos y sombra en el centro del portal, desgarró el tejido de la realidad con un grito que hizo que las aves cayeran muertas del cielo. El Vacío no era un lugar, era un hambre, y acababa de abrir sus fauces sobre la casa de los dragones.

-¡Es hoy, Brante!- Gritó Nick. Su túnica plateada vibraba con una estática tan violenta que los cabellos de su nuca se erizaban. Sus ojos eran espejos de mercurio líquido, reflejando el fin del mundo -¡No permitiremos que toquen lo que construimos con tanto sudor!-

Nick no esperó. Extendió sus brazos y el Magnetismo Lunar se activó con una fuerza sísmica. A lo lejos, la flota de las Islas Azules avanzaba con orgullo, confiando en sus cascos de acero encantado. Nick sonrió con una frialdad técnica que helaba la sangre.

-¿Creen que el acero es su aliado?- Susurró Nick -El acero me pertenece.-

Con un movimiento de cierre de puños, Nick aplicó una presión magnética inversa. El sonido fue espantoso: el metal de cientos de barcos comenzó a retorcerse, chillando como animales heridos. Los mástiles se doblaban hacia adentro, aplastando a los soldados en sus cubiertas. Nick estaba usando sus conocimientos de ingeniería estructural para encontrar los puntos de carga de la flota y hacerlos colapsar. No era solo magia, era una demolición planificada.

Brante, en su forma de dragón puro de obsidiana, rugió con un fuego que iluminó los dos reinos. Se lanzó desde el balcón como un meteorito dorado. Sus garras de basalto desgarraban el aire y, al caer sobre la vanguardia de las islas, el agua del mar hirvió instantáneamente.

-¡Fuera de mis aguas!- Rugió Brante, su voz provocando olas gigantescas que volcaban los barcos que Nick aún no había aplastado.

Mientras la plata y el oro luchaban en el mar, en el valle se desataba el infierno terrestre. La Reina Solana descendió como una aparición divina. Su aura de Eclipse no era una luz suave, era un resplandor abrasador de color ámbar y violeta que quemaba la visión de cualquiera que la mirara directamente.

-¡Ejército de Arev!- Gritó Solana, y el aire alrededor de ella comenzó a vibrar con una frecuencia letal -¡Ustedes que dicen ser hijos del sol, conozcan a su verdadera soberana!-

Los dragones mestizos de Arev lanzaron sus llamaradas, pero Solana simplemente extendió su mano y absorbió el fuego. El magnetismo de su linaje actuó como una aspiradora de energía. Sus ojos brillaron con el poder acumulado y, con un gesto de desprecio, devolvió el ataque multiplicado por cien. Un rayo de energía de eclipse barrió las primeras líneas de Arev, dejando solo cenizas y armaduras fundidas.

A su lado, Obsidius era el segador de la muerte. Su espada de obsidiana no solo cortaba carne, cortaba la esperanza. Se movía entre los soldados de Arev como una sombra de basalto, cubriendo cada flanco de Solana.

-¡Protejan a la Reina!- Rugía Obsidius, su cuerpo cubierto de la sangre de sus enemigos. Cada vez que un soldado intentaba acercarse a Solana por la espalda, Obsidius lo interceptaba con una brutalidad que hacía que los demás retrocedieran horrorizados. Su amor por ella se traducía en una carnicería necesaria.

En los túneles inferiores, la lucha era más visceral y sucia. Los demonios del Vacío, criaturas hechas de humo y garras, brotaban de las paredes. Argolux estaba en su gloria de guerrero. Su fuego verde y magnetismo iluminaban las cuevas mientras despedazaba demonios con sus propias manos, riendo con una locura que solo el linaje de Brante poseía.

-¡Es un festín, Kallan!- Gritaba Argolux, cubierto de la baba negra de los monstruos -¡Espero que no te importe que manchemos las alfombras!-

Kallan, elegante incluso en la masacre, se movía como un bailarín de plata. Sus dagas cortaban los núcleos de sombra de los demonios con gran precisión.

-¡Concéntrate, animal!- Respondía Kallan, aunque por dentro su corazón latía de orgullo al ver la ferocidad de su esposo -¡Eliot, las trampas!-

Eliot corría por los pasadizos junto a Susy y Muelén. Eliot ya no bromeaba. Sus manos estaban llenas de artefactos Von Zale que emitían pulsos de luz negra, sellando las grietas por donde salían los demonios.

-¡Esto no es un simulacro, gente!- Gritaba Eliot, lanzando una granada mágica que desintegró a una docena de sombras -¡Susy, deja de anotar y lanza los sellos!-

Susy, con el cabello despeinado y la cara manchada de hollín, lanzaba pergaminos con una furia inesperada.

-¡Nadie... toca... a mi... familia!- Gritaba con cada lanzamiento. Muelén la protegía con un escudo de raíces de luz, susurrando palabras de calma mientras sus plantas mágicas devoraban a los demonios que intentaban flanquearlos.

La batalla era un caos de gritos, explosiones y el olor metálico de la sangre. Pero en lo más alto de la montaña, la verdadera presión apenas comenzaba.

Seleriun, Galen y Alec observaban desde la cumbre. Podían sentir el dolor de Nick, la furia de Brante y el agotamiento de Solana. El vínculo de la tríada comenzó a vibrar con una intensidad dolorosa. Seleriun sintió las lágrimas de plata correr por sus mejillas.

-Están sufriendo...- Susurró Seleriun, su voz quebrada por la conexión emocional con su familia -Están dando sus vidas para darnos tiempo.-

Galen lo tomó por los hombros, sus manos quemaban a través de la túnica de Seleriun. Sus ojos dorados eran pozos de una devoción absoluta.

-Entonces no desperdiciaremos ni un segundo, Sele. Si ellos son el escudo, nosotros seremos la espada que atraviese el corazón de esa bruja. Mírame, Seleriun. No estás solo. Me tienes a mí y tienes a Alec. Somos uno.-

Alec se acercó y besó la frente de Seleriun, un gesto de una ternura desgarradora en medio del fin del mundo.

-Nuestro amor es la única estructura que el Vacío no puede calcular. Vamos a demostrarle a esa bruja que el diseño de Nick es inquebrantable.-

La Bruja de Ceniza, desde su trono de sombras, soltó una carcajada que sacudió la montaña.

-¡Vengan, pequeños errores de la creación! ¡El Vacío tiene hambre de plata y fuego!-

El primer capítulo de la caída estaba escrito en sangre. Pero la Tríada apenas estaba empezando a brillar.

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yeimy ferrer
quiero ver la negociación en la noche de bodas
Skay P.: ¿De verdad? ¿Qué te gustaría? ¿Qué la pasen los cuatro juntos o que se turnen?
El dato mágico es: Seleriun es descendiente de dragones (Obsidius) puede pasar muchas cosas😘
total 1 replies
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