NovelToon NovelToon
La Venganza Silenciosa de la Esposa

La Venganza Silenciosa de la Esposa

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Amante arrepentido / Venganza de la Esposa / Divorcio / Completas
Popularitas:557
Nilai: 5
nombre de autor: Nadhira ohyver

Tania lo tenía todo: un matrimonio envidiable, una casa perfecta y un amor que creía eterno. Hasta la noche en que descubrió a su esposo cenando con otra mujer.

Cualquiera habría gritado, llorado o suplicado. Tania no hizo ninguna de las tres cosas. Sonrió, guardó silencio y empezó a planear.

Lo que nadie sabía —ni su esposo infiel, ni la amante ambiciosa, ni la familia que la subestimó— era que detrás de la esposa sumisa se escondía una mente brillante capaz de construir un imperio desde las cenizas de su propio matrimonio. Con la ayuda de su mejor amiga y de un hombre misterioso que la admiraba desde las sombras, Tania inicia una transformación silenciosa que la llevará de ama de casa humillada a la mujer más poderosa de la industria.

Pero la venganza es solo el comienzo. Secretos de familia, traiciones corporativas, enemigos implacables y un amor inesperado pondrán a prueba su frialdad legendaria a lo largo de cinco temporadas de intriga, pasión y poder.

Porque la venganza más letal no es la que se grita. Es la que se sirve en silencio.

NovelToon tiene autorización de Nadhira ohyver para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15

Esa tarde, la casa se sentía envuelta en un silencio denso; Diego ya se había ido a trabajar. Un auto se detuvo en la entrada de la casa de Tania. Ella, que leía en la sala, se sobresaltó levemente al reconocer el sonido familiar del motor del auto de Luna.

Dejó el libro sobre el sofá, caminó hasta la puerta principal y la abrió.

—¿Luna? Pensé que seguías fuera de la ciudad —la saludó con calidez.

—Acabo de llegar, vine directo para acá. Estaba preocupada por ti, Tania —respondió Luna, visiblemente inquieta.

—Estoy bien, pasa —la invitó Tania, haciéndole espacio para entrar.

Las dos se dirigieron hacia la sala. En el camino, Luna bajó la voz y le susurró con tensión al oído:

—Hablé con una amiga que trabaja en la oficina de Diego, Tania. Se quedó en shock cuando supo que Diego tenía una aventura, porque ella sabe que él está casado.

Tania se detuvo en seco y la miró con seriedad.

—¿Y?

—¡También conoce a esa mujer! Se llama Farah... Farah Kirana —susurró Luna, cargada de rabia.

—Dice que Farah era apenas una pasante ahí. De tanto cruzarse con Diego, se fueron acercando. Mi amiga dice que Diego le pidió a Farah que renunciara después de que empezaron a salir, y le prometió que él la mantendría.

—¿Y sabes qué más? Mi amiga me contó que hay rumores de que Farah tiene muchas deudas, porque otra empleada la escuchó una vez hablando por teléfono en el baño de la oficina.

El rostro de Tania se endureció al oír los detalles de la traición. Pero enseguida volvió a colocarse su máscara de calma.

—Ya, vamos adentro —la cortó Tania, retomando el paso hacia la sala.

Las dos caminaron hacia la sala. El televisor estaba encendido y Farah se hallaba sentada con toda tranquilidad en el sofá, mirando una telenovela, como si la casa fuera suya.

Farah giró la cabeza y observó a Luna con expresión desconcertada, sin reconocer a la mujer.

Pero Luna sí la reconoció al instante. Los ojos se le abrieron como platos. Ese rostro era el de la mujer que había visto coqueteando con Diego en el restaurante. Luna la señaló con el dedo índice, el cuerpo tenso, lista para abalanzarse.

—¡Tú! —estalló Luna, con voz atronadora.

Tania reaccionó de golpe, recordando que Luna también sabía quién era Farah. Con un movimiento veloz, le tapó la boca con la mano. Su agarre fue firme, sus ojos lanzaron una advertencia muda que hizo callar a Luna, atónita ante la fuerza de su amiga, normalmente tan dulce. Tania arrastró a su amiga lejos de la sala.

La llevó hasta su estudio y cerró la puerta herméticamente. Luna se zafó de la mano de Tania y descargó su furia.

—¡Tania! ¿Estás loca? ¿Sabes quién es esa? ¡Cómo es posible que tengas a la amante de tu propio marido viviendo aquí! ¡Eres una tonta! —le espetó Luna, fuera de sí.

Tania permaneció serena, dejando que Luna se desahogara. Cuando la vio un poco más calmada, habló:

—Tengo mi propio plan, Luna —dijo con voz plana, cargada de intención.

—Todavía tengo que esperar. No es el momento, eso es lo único que puedo decirte —añadió.

—Necesito que trabajes conmigo en esto. Haz como si no supieras nada, finge que te crees la mentira de que Farah es prima de Diego.

Luna la miró, confundida.

—¿Cómo?

—O sea que Diego metió a su amante en la casa e inventó el cuento de que esa mujer sin vergüenza es su prima —Luna estaba indignada de verdad, con los brazos en jarra frente a Tania.

—Sí —respondió Tania, escueta.

—Dios mío, Tania... de verdad no entiendo cómo piensas. Después de todo esto, ¿sigues diciendo que tienes tu propio plan? —Luna negó con la cabeza.

—¡Pero Tania! Tenemos fotos y videos de ellos dos. Podemos destruirlos ahora mismo. ¿Por qué esperar? —gruñó Luna, exasperada.

—No se puede, Luna. Diego planeó todo esto a la perfección. Hay un acuerdo prenupcial que me ata de manos. Si actúo de forma impulsiva, la que pierde soy yo, y Diego se queda con todo.

Luna se quedó helada.

—¿Un acuerdo? ¿Qué acuerdo?

—Un acuerdo prenupcial. Por eso necesito un plan impecable. Necesito que cooperes conmigo. Finge que no sabes nada, finge que te crees la mentira de que Farah es prima de Diego —explicó Tania.

Luna guardó silencio un momento, procesando aquella información que la había tomado desprevenida. Su rostro reflejaba el dilema entre la rabia y la razón. Finalmente asintió despacio, mirando a Tania con una expresión nueva: admiración mezclada con temor.

—Está bien, me sumo a tu plan, Tania —concedió Luna al fin.

Una sonrisa gélida se dibujó en los labios de Tania. Tomó a Luna de la mano y la condujo hasta su escritorio. Aunque Luna no entendía bien qué pasaba, se dejó guiar; la curiosidad ya había vencido a la ira.

Tania se sentó en su silla de trabajo mientras Luna permanecía de pie a su lado, inclinándose ligeramente para ver la pantalla del portátil. Tania lo encendió y abrió una carpeta oculta protegida con contraseña.

—Tienes que ver esto —dijo con voz serena pero llena de autoridad—. Tengo muchas más pruebas que tú.

Tania comenzó a mostrarle las evidencias que guardaba en su portátil. Reprodujo la grabación de audio del día anterior: la conversación donde Diego la menospreciaba, los coqueteos de Farah, sus mimos empalagosos. Luego pasó a los videos. Imágenes borrosas captadas por una cámara oculta que mostraban a Diego y Farah a solas en la habitación de invitados, sus gestos de intimidad, sus besos furtivos.

Luna se quedó boquiabierta, los ojos desorbitados. De manera instintiva se llevó las manos a la boca. Lo que aparecía en la pantalla del portátil era mucho más espantoso que el breve video de Diego en el restaurante que ella había grabado tiempo atrás.

—Dios mío, Tania... —susurró Luna con la voz quebrada—. Ellos... ¿de verdad hicieron eso en esta casa?

Tania se limitó a asentir levemente, la sonrisa gélida intacta en su rostro.

—¿De dónde sacaste estas grabaciones, Tania? ¿Pusiste cámaras? —preguntó Luna, cada vez más atónita.

—Por supuesto —contestó Tania con naturalidad—. En todas las zonas clave de esta casa tengo mis pequeños ojos espías.

Luna sacudió la cabeza de un lado a otro. Un brillo húmedo le asomó en los ojos, pero no era tristeza: era una mezcla de culpa y admiración. Al fin lo comprendía: su amiga no era la mujer ingenua que ella había llamado tonta minutos antes. Tania era más astuta que todas. Todo estaba meticulosamente calculado, y Luna sintió orgullo y a la vez un escalofrío ante la inteligencia fría de su amiga.

—Perdóname, Tania. Te llamé tonta hace un rato —dijo Luna con sinceridad—. Eres más lista que todas nosotras. Todo estaba planeado desde el principio.

—No te preocupes, Luna —respondió Tania, dándole una palmadita suave en la mano—. Ahora sabes a lo que me enfrento. Tengo munición de sobra para destruirlos, pero tengo que hacerlo en el momento exacto.

* * *

En el exterior del estudio, cuya puerta permanecía firmemente cerrada, Farah aguardaba tensa. Había seguido a Tania fuera de la sala en cuanto la vio arrastrar a aquella mujer desconocida que le había gritado "¡Tú!". Su instinto le gritaba que algo no andaba bien.

Pegó la oreja a la madera fría de la puerta, esforzándose al máximo por captar la conversación del otro lado.

¡Maldita sea!, maldijo Farah para sus adentros. ¡Esta puerta es insonorizada! ¡No puedo escuchar nada!

Apretó los dientes de pura frustración. Estaba segura de que Tania y la mujer que acababa de llevarse a rastras estaban tramando algo. El modo en que Tania le había tapado la boca a la desconocida tenía un aura de conspiración inconfundible.

Diego dice que Tania es tonta e ingenua. ¡Pero cómo arrastró a esa mujer! ¡Esos no son movimientos de una mujer ingenua! Seguro están hablando de mí.

La frustración de Farah crecía. Echó un vistazo hacia la cocina para asegurarse de que Doña Carmen no estuviera por ahí. Se sentía aislada y recelosa. Tenía que averiguar qué estaba pasando detrás de esa puerta cerrada, antes de que fuera demasiado tarde.

Le dio una patada leve a la puerta, intentando crear un ruido que las alertara de su presencia, pero fue inútil. Lo único que podía hacer era ir y venir frente a la puerta con paso nervioso, el cerebro funcionando a toda velocidad, tratando de adivinar qué estaba planeando Tania, que resultaba ser mucho más astuta de lo que había supuesto.

* * *

Dentro del estudio, Tania y Luna, absortas en las pruebas en video, no advirtieron la presencia de Farah al otro lado de la puerta. Toda su atención estaba clavada en la pantalla del portátil.

—¿Y cuándo va a llegar ese momento justo, Tania? Ya me muero por ver a esos dos recibir lo que se merecen —presionó Luna.

Tania cerró el portátil con un movimiento seco. Su mirada afilada atravesó los ojos de Luna.

—Pronto, Luna. Muy pronto.

Continuará...

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play