Cuando no te puedes enfrentar a la realidad, cuando solamente esperas qué otros decidan por ti….eso era lo que querían lograr con Vivian Ward, desde que su progenitor les abandonó a su madre y hermano gemelo, su madre enfermó de Cáncer, y su hermano siendo un completo inútil tenía muchas veces que arreglar sus desastres, hasta que llegó el día que le dio un ultimátum, pero su decisión le causó una maldita pesadilla.
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Afrodisíaco
La abuela salió sigilosamente de la habitación de su nieto, nadie se dió cuenta, era una mujer astuta, su nieto no tardaba en llegar de la base. Al menos eso pensaba ella, Óscar la observaba curioso desde una parte de las escaleras, se escondió cuando la vio caminando cuidando que nada le viera.
— ¿Qué estás tramando viejita bella? - susurró apenas audible para si solo, lo iba a dejar así, después se sabría. - sonrió negando, yendo a su habitación.
Vivían estaba cenando junto a Vicky, cuando apareció Dominic, Vicky saltó corriendo a sus brazos, el cual la recibió con el más preciado cariño.
Le hizo un cariño en la nariz haciéndole reír.
— ¿Quieres cenar? - le ofreció Vivían lista para servirle la cena.
— No tengo apetito, comí algo ligero con mis hombres. - respondió, dedicándole una sonrisa. Solamente necesito agua y hielo.
— Porque aquí al parecer no les pago lo suficiente a la servidumbre que nunca me ponen hielo en mi jarra de agua en mi habitación.
Vivían se dió cuenta que estaba estresado. Además, alguien estaba equivocando con eso del agua, ella tenía hielo siempre en su jarra, les había pedido agua simple obviamente sin hielo. Movió la cabeza negando entendiendo lo que pasaba, pero no era el momento de decirle, no era para tanto, ni tampoco era un problema.
Dominic se dirigió hacia su estudio, sabía que su actitud no había sido buena, subiría a su habitación un poco más tarde, para darse una ducha.
Treinta minutos después, salió para irse a ducharse, tenía que relajarse, miró hacia la cocina mirando a Vivían parecía que iba a retirarse. La niña ya se había ido a despedir de él hacia unos veinte minutos, miró a su abuela y a Oscar, sentados en la mesa del comedor, agitó la mano en señal de saludo.
Hilda lo observó subiendo la escalera, cuando se perdió, le dijo que le iba a contar el proceder de Óscar, y Vivian por fin entendió.
— Te odié por unos días, creyendo que eras un verdadero maldito diablo. - se disculpó haciéndolo reír.
— Y que así quede, soy un patan. - le sonrió, puedes contar conmigo para todo lo que necesites.
La abuela estaba callada mirando de vez en cuando su reloj. Hasta que Vivían se puso de pie para marcharse a su habitación.
— Vivían cariño, lléva agua y hielo a la habitación de mi nieto por favor.
En mismo momento Óscar escupió el agua que acababa de llevar a su boca, entendiendo lo que su abuela estaba haciendo. También Hilda se dio cuenta que su nieto lo sabía, acercándose amenazante.
— Cuidado con abrir esa bocota. - le dijo amenazante señalándolo con su dedo índice.
— No dije nada abuela. - le dijo aguantándose una carcajada. Eres tremenda, le beso la frente para regresarse a su departamento. Ya después se enteraran del desenlace.
Vivían tocó la puerta de la habitación de Dominic algo nerviosa pero, pero no escuchó nada. Empujó la puerta despacio sin hacer ruido. Pero no había nadie, se adentró respirando un aroma agradable, pero de pronto observó a Dominic saliendo de la ducha con una toalla enredada de la cintura, con el torso descubierto.
Tragó en seco, era un espécimen completamente comestible, se figura, pero empezó a sentir un calor sofocante, destructivo, y se dio cuenta que Dominic estaba luchando contra algo estaba sudando.
— ¿Te pasa algo? - preguntó preocupada, pero si ella misma se estaba sintiendo muy rara, se acercó para tocarle la frente, para ver si tenía fiebre o algo porque se veía ardiendo.
Estaba agitado y podría jurar que estaba….
Inconscientemente sus ojos vieron ese lugar, parecía tener… ese problema muy activo.
Deseó sentirse incómoda o pensar en otra cosa que no fuera ver la longitud que se remarcaba sobre la toalla blanca.
— Lo siento…- no pudo terminar ninguna frase, pues sintió que se estaba pasando, pero para Dominic solo fue el incentivo para acercarse mucho más a ella.
— ¿Que cosa? - se rascó la frente con naturalidad. Sus ojos la recocorrieron con descaro. Su dureza solo dolió mucho más y con nada podía bajarlo. Otras veces había funcionado y ahora…
Su piel brillante solo lo invitaba a besar cada espacio. Esa joya solo lo empeoraba todo.
Tenía pensamientos muy intrusivos en ese momento y la única que podía lidiar con ellos era ella misma. - estas…con…tu…eso.
Ella estaba igualmente, sentía deseando echársele encima.
Estás ocupado con tu…
— estoy ocupado imaginando que eres tú a quien follo en esta cama y no mi mano la que intenta bajar la dureza. - la detuvo, alivianando su saliva. - cierro los ojos para verte saltando sobre ella porque duele verte y no tocarte.
Vivían bajo sus ojos y vio sus puños cerrados, mientras Dominic estaba a solo centímetros de ella.
Ridículamente necesito tocarte. - su respiración tocó su piel. - me he visto obligado a imaginarlo porque me negué a hacerlo. - la tomó del mentón. - pero ahora no funciona, mira eso…apunto hacia el recipiente.
— ¿Que es?
Cosas de la abuela. - contestó, es un incienso afrodisíaco.
Vivían se echó a reír.
— ¿Por eso me mandó a traerte agua con hielo?
— Necesito follarte, Vivían. - casi era una súplica. - pero temo que si lo hago voy a romperte tanto que no lo resistiré.
— ¿Eso crees? - ella se alzó más para rozar sus labios con los del alemán que solo sintió como la presión en sus puños se volvió cada vez más grande.
— Así es.
Aquí me tienes, esposo. - sus manos el torso desnudo. - no te temo.
Dominic la presionó contra la dureza de su miembro lastimándola con la fuerza ejercida.
— Deberías hacerlo, deberías negarte.
Vivían sentía una necesidad de ser tocada por el hombre que ardía en deseos por ella misma.
Lo tomó desprevenido cuando lo besó, presionando sus dientes en el labio inferior.
— No lo hago. - determinó en un jadeo con una mezcla de dolor y satisfacción cuando este la elevó para llevarla a su boca en un beso desenfrenado que derribó cada una de sus barreras.
CONTINUARÁ >>>>>
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