NovelToon NovelToon
Los Días Que No Viviste

Los Días Que No Viviste

Status: En proceso
Genre:Venganza
Popularitas:62
Nilai: 5
nombre de autor: analysi

Leo despierta en un hospital sin recordar los últimos cinco años. Le dicen que tuvo un accidente, que su esposa murió, que su hija no le habla. Pero algo no encaja: las enfermeras lo tratan con miedo, los médicos mienten, y en su mesilla de noche encuentra una nota escrita por él mismo que dice: "No confíes en nadie. Tú no chocaste. Tú saltaste." Ahora Leo debe reconstruir quién fue realmente en esos cinco años perdidos, y descubrir si el hombre que era antes merece ser perdonado… o merece ser encontrado.

NovelToon tiene autorización de analysi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 14: El regreso al origen

El coche se desliza por la carretera de vuelta. El sol comienza a inclinarse hacia el oeste, tiñendo el cielo de tonos naranjas y violetas que contrastan con el gris de los árboles. Leo no habla. Tiene las manos aferradas al volante, los nudillos blancos, la mirada fija en el horizonte como si pudiera ver a través de él.

La fábrica de conservas está a menos de diez kilómetros. Elena lo sabe porque ha estado contando los hitos del camino, pero no dice nada. El silencio entre ellos es denso, cargado de palabras no dichas. Leo siente que su mente está en ebullición, los recuerdos fragmentados bullendo bajo la superficie, esperando el momento de salir.

—¿Sabes? —dice de repente, sin apartar la mirada de la carretera—. Nunca te he preguntado cómo te sentías tú.

Elena parpadea, sorprendida.

—¿Cómo me sentía? ¿Con respecto a qué?

—Con respecto a todo esto. A la misión. A mi pérdida de memoria. A tener que fingir tu muerte y vivir escondida durante cinco años.

Elena guarda silencio un momento. Cuando habla, su voz es suave, como si estuviera eligiendo cada palabra.

—No fue fácil. Pero lo hice porque sabía que era la única manera de protegerte. Y también porque... porque te consideraba más que un compañero de trabajo. Eramos amigos, Daniel. Amigos de verdad.

—¿Y ahora?

—¿Ahora qué?

—¿Ahora me consideras algo más?

La pregunta cae entre ellos como una piedra. Leo siente que es una pregunta que ha estado esperando hacer desde que despertó en el hospital, desde que vio la foto de Elena en la caja fuerte, desde que ella dijo que no era su esposa.

Elena se queda callada. Su mirada se pierde en el paisaje que pasa por la ventanilla.

—Ahora... —empieza, pero no termina la frase.

El coche se detiene ante la verja oxidada de la fábrica de conservas. La maleza ha crecido desde la última vez, y algunas ramas se han enredado en el metal. Elena baja y abre la verja con la misma llave de antes. El chirrido es el mismo, pero ahora suena diferente. Más amenazador.

—Aquí estamos —dice, sin mirarlo.

—No has respondido —dice Leo, bajando del coche.

—Lo sé —responde ella, y su voz es apenas un susurro—. Porque no sé la respuesta.

Entran. La fábrica está igual que la dejaron. Las lonas cubren las máquinas, el polvo se ha posado en las superficies, y el olor a humedad y aceite quemado impregna el aire. Pero ahora Leo lo ve con otros ojos. Ahora sabe que este lugar guarda la memoria de Sofía.

—¿Dónde ocurrió? —pregunta—. ¿Dónde murió?

Elena señala hacia el fondo de la nave, donde las máquinas más antiguas descansan bajo lonas más gruesas.

—Allí —dice—. En la zona de embalaje. La organización la acorraló. Tú intentaste salvarla, pero era demasiado tarde.

Leo camina hacia el lugar señalado. Sus pasos resuenan en el suelo de hormigón. Llega a la zona de embalaje y se detiene. Mira a su alrededor. Estanterías vacías, cintas transportadoras oxidadas, y en el suelo, una mancha oscura que el tiempo no ha borrado del todo.

Se arrodilla. Toca la mancha con la punta de los dedos. Es áspera, fría. Sangre. La sangre de Sofía.

—Paloma —susurra.

Y entonces, como una ola, los recuerdos lo golpean.

La ve. Sofía está allí, de pie frente a él, con su chaqueta de cuero y su sonrisa firme. Los hombres de la organización los rodean. Hay disparos. Ella lo empuja hacia un lado, lo protege, y él ve cómo una bala le atraviesa el pecho. Cae. Él grita su nombre, pero no es "Sofía". Es otro nombre. El nombre que solo ellos comparten.

—Paloma, no, por favor —grita él, pero ella solo sonríe, con la mano en su mejilla, y dice algo que él no puede oír.

—¿Daniel? —la voz de Elena lo trae de vuelta a la realidad—. ¿Estás bien?

Leo abre los ojos. Está arrodillado en el suelo, con las lágrimas corriendo por su rostro. No sabe cuándo empezó a llorar.

—La vi —dice, con la voz rota—. La vi morir.

Elena se arrodilla a su lado. Pone una mano en su hombro.

—Lo siento —dice—. Debería habértelo dicho antes.

—No —dice Leo—. Tenías razón. Era algo que tenía que recordar por mí mismo.

Se levanta. Tiene una nueva determinación en sus ojos. Saca la USB del bolsillo y busca un ordenador. En la fábrica no hay ninguno, pero tiene el teléfono satelital del refugio. Lo conecta con un adaptador y enciende la pantalla.

La USB contiene un archivo protegido con contraseña. Leo sabe que la contraseña es "la promesa que hiciste antes de que ella se fuera".

—¿Qué promesa? —pregunta Elena.

Leo cierra los ojos. Recuerda. El momento antes de que ella muriera, cuando Sofía, con el rostro pálido y la respiración débil, le agarró la mano y le dijo:

—"Prométeme que seguirás adelante. Que no te culparás. Que vivirás por los dos."

—Esa fue mi promesa —dice Leo, tecleando las palabras—. "Vivir por los dos."

Escribe la frase. La pantalla parpadea y el archivo se abre.

Dentro, el archivo completo. Nombres. Ubicaciones. Pruebas. La verdad que había escondido.

Y al final, un mensaje final.

"Ahora lo sabes todo. Ya eres libre. Pero recuerda: no estás solo. Paloma siempre estará contigo."

Leo guarda la USB con cuidado. Mira a Elena.

—Lo logramos —dice.

Elena sonríe, pero sus ojos están llenos de lágrimas.

—Sí —dice—. Lo logramos.

Fuera, la noche comienza a caer sobre la fábrica de conservas.

Y Leo siente, por primera vez en mucho tiempo, que está listo para enfrentar su futuro.

1
valeska garay campos
se lee interesante 🤔👀
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play