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Prisionera Del Capo

Prisionera Del Capo

Status: Terminada
Genre:Síndrome de Estocolmo / Mafia / Secuestro y encarcelamiento / Completas
Popularitas:174.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Alessia Castelli nació para obedecer. Hija de una de las familias mafiosas más poderosas de Italia, jamás ha podido decidir sobre su propia vida. Ni a quién amar. Ni con quién casarse. Ni siquiera qué sueños perseguir.
El día de su boda arreglada, todo cambia cuando es secuestrada por Fabiano Conti, el temido líder de la organización rival. Para él, Alessia no es más que la única pieza capaz de devolverle a la persona que más ama.
Mientras una guerra entre familias amenaza con desatarse, ambos descubren que existen prisiones mucho peores que una habitación cerrada. Ella jamás ha conocido la libertad. Él hace mucho tiempo que olvidó cómo se siente vivir sin culpa.
Entre amaneceres frente al Mediterráneo, pequeños actos de rebeldía y decisiones que nunca antes les permitieron tomar, Alessia y Fabiano comenzarán a cuestionar todo aquello para lo que fueron criados.
Porque, a veces, el enemigo no es quien te roba la libertad... Sino quien te enseña, por primera vez, cómo se siente tenerla.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El profesor perfecto

Alessia

Me escabullo de Viola, quien ha estado observando cada uno de mis movimientos desde que me vio salir de la habitación de Fabiano.

En serio, creo que la mujer me odia.

Salgo hacia el enorme terreno y busco un lugar para poder sentarme y pensar.

Solo pensar en lo que acabo de ver.

Toco mi rostro cuando siento mis mejillas ardiendo en llamas.

Me dejo caer bajo el cobijo de la sombra de un enorme árbol y suspiro.

Solo…. Wow.

Nunca había visto un hombre desnudo y no puedo compararlo con nada que haya visto, pero eso no le quita lo impresionante.

Pensé que lo que vi anoche era demasiado… No pensé que algo tan pesado podría tener cabida entre sus piernas.

Pero esta mañana… triple Wow.

¿Cómo puede caminar con esa cosa?

De seguro debe tener su propio pasaporte.

Me rio con mis pensamientos antes de dejarme caer al pasto y cubrir mi rostro.

Ahora entiendo por qué mis papás me mantuvieron alejada de los hombres.

Es imposible que una mujer con sangre en las venas pueda resistirse a tal magnificencia.

Sé que yo no podría haber resistido, mucho menos llegar virgen a mi matrimonio.

Supongo que la única manera era mantenerme aislada.

Soy curiosa por naturaleza… y si tuviera un novio sé que querría conocer cada centímetro de esa suntuosidad.

Supongo que es bueno haberlo visto antes de mi noche de bodas. Por lo menos ahora sé que esperar.

Y maldita sea apenas puedo esperar.

No sé quién es mi esposo… pero si tiene una de esas cosas ahí abajo… quiero casarme ya.

Me siento cuando escucho un ruido. Quedo petrificada cuando veo a Fabiano corriendo a una velocidad, que sin duda, lo haría merecedor de alguna medalla olímpica.

Me giro hasta quedar acostada sobre mi vientre para poder disfrutar la vista.

Y que vista.

Esos músculos se ven maravillosos bajo la luz del sol.

Mis ojos van a su entrepierna y una risita escapa de mis labios.

¿Cómo demonios puede correr con tremendo aparato entre sus piernas?

Y ya que vamos a ello, ¿cómo puede sentarse siquiera?

Espero que cuando sea mi noche de bodas no me ocurra lo que acaba de pasarme. Quedé tan petrificada ante semejante imagen, que lo único que pude hacer, una vez que recuperé el control sobre mi cuerpo, fue huir.

¿Qué pasará si soy un fracaso como mujer como lo fui con mi intento de cocinera?

¿Qué pasará si ni siquiera puedo besar bien?

Me siento cuando la vergüenza se apodera de mí.

Quizá bese tan mal que mi esposo querrá divorciarse de mí en nuestro primer día de casados.

Mierda.

Fabiano tiene razón.

Es tonto

Debería tener más experiencia antes de casarme.

Debería al menos saber besar antes de comprometerme para toda la vida.

No quiero fallar como lo hice con mi sueño de ser chef.

Necesito practicar.

Mis ojos siguen a Fabiano y sonrío.

Claro que necesito practicar. Necesito saber besar antes de casarme.

Y conozco a una sola persona que jamás se aprovecharía de mí.

Él pudo haber hecho cualquier cosa esta mañana, pero no hizo nada. Ni siquiera me despertó, solo me arropó.

Si voy a hacer el ridículo aprendiendo a besar... Prefiero que sea con alguien que jamás me haría daño.

Sonrío.

Creo que ya encontré al profesor perfecto.

—No sabrás que fue lo que te golpeó, Fabiano Conti —digo antes de levantarme y correr a mi habitación.

¡Necesito cambiarme de ropa!

*****

Me armo de valor mientras lucho con la tentación de bajar la pequeña falda para poder cubrir un poco más mis muslos.

Escucho a Fabiano hablar por teléfono mientras subo un poco el indecente escote.

Una cosa es que quiera que me enseñe a besar, otra muy distinta es que quiera que me vea los pezones.

Pero me los vio… cuando salí del mar.

Aunque nunca bajo la vista… Mierda, quizá no le gusto nada. Ni siquiera un poquito.

Mis padres siempre me han dicho que soy hermosa, pero son mis padres. Ellos no cuentan. Después de todo, ellos mismos me hicieron. No pueden renegar de su propia creación.

Miro mi minúscula falda y el pronunciado escote… En teoría, no pueden renegar de su propia creación.

Cuando Fabiano termina la llamada entro a su despacho sin golpear.

Sus ojos me recorren completamente antes de descansar en mi rostro.

—¿Qué dije de golpear las puertas, pequeña Castelli?

Miro el techo con expresión despreocupada.

—Sé que algo dijiste, pero no puedo recordarlo.

—Que conveniente —declara con voz firme—. Estoy trabajando.

—Lo sé.

—No lo parece.

—Estos ojos no son solo decoración, Conti, puedo verte trabajar claramente —digo y camino hasta su escritorio.

Sin atreverme a mirarlo me siento sobre la madera oscura del escritorio, justo al lado de su notebook.

—¿Qué haces?

Cruzo mis piernas y algo parecido al orgullo quema en mi pecho cuando sus ojos oscuros siguen cada movimiento.

—Estaba pensando…

—¿No puedes pensar en otro lugar?

—… que tienes razón —continúo mientras tomo el puño de su camisa y simulo limpiar una pelusa inexistente.

—Siempre tengo razón.

—No sé si siempre… pero en esto definitivamente tienes razón —digo y acerco mi rostro al suyo—. No puedo saltar a un matrimonio sin saber lo que me gusta. ¿No lo crees?

Sus ojos se clavan en mi boca antes de tragar ruidosamente.

—Claro —responde sin dejar de mirar mi boca.

Bien. Creo que puedo hacer esto.

—No puedo acostarme con alguien… porque ya sabes, tengo que llegar virgen al matrimonio.

—Ajá.

—Pero nadie sabrá si he besado a alguien.

—Mmm…

—Entonces, creo que necesito aprender, ya sabes, a besar. ¿Qué pasa si arruino mi primer beso y mi esposo sale huyendo?

—No quieres eso —murmura con voz ronca.

—No. No se vería bien.

—Claro que no.

—Y quiero ser buena en algo.

—Puedes ser la mejor, Less.

—Eso pienso. Entonces… ¿me ayudarás?

—Claro.

Sonrío y me inclino hacia su boca.

—Espera…—declara antes de tomar mis hombros y detenerme—. ¿Qué estás haciendo?

Siento que todo el calor abandona mi rostro.

—¿Besarte? —pregunto.

—¿Qué? —devuelve antes de levantarse y alejarse—. ¡Claro que no!

—Pero dijiste…—callo cuando me siento terriblemente avergonzada.

Es mi primer intento de seducción y fallé completamente.

—Sé lo que dije. Está bien que quieras tener experiencia, pero no conmigo.

—¿Por qué no?

—Porque no —devuelve con la mandíbula apretada.

—¡Pero no hay nadie más aquí!

—No voy a besarte, Alessia.

Mi pecho se aprieta dolorosamente.

Me bajo del escritorio y le doy la espalda.

—Espera —susurra y me detengo—. No quise lastimarte.

—No lo hiciste.

—Te ves lastimada.

—Que ego tan grande. Solo eras un medio para un fin… Irónico, ¿no lo crees?

—Alessia…

—Olvídalo. Tienes razón. Soy tu prisionera. Seguramente tienes novia —digo apuntando lo obvio—. Nadie que se ve como tú lo haces puede estar soltero.

—No tengo novias.

Me giro sobre mis talones cuando estaba a punto de marcharme

—¿Eres célibe?

—¡¿Qué?! —pregunta con una tos seca—. ¡Claro que no!

—¿Eres pésimo besando?

—No lo soy.

Me cruzo de brazos y levanto mi barbilla.

—Creo que sí.

—Claro que no.

—Claro que sí. No quieres besarme porque no quieres quedar en ridículo.

Sus ojos recorren nuevamente mi cuerpo con calor y una necesidad que hace algo extraño en mi vientre.

—No voy a besarte, porque no soy lo suficientemente fuerte.

Arrugo mi ceño, totalmente confundida.

—¿Qué quiere decir eso?

Fabiano desvía la mirada.

Aprieta la mandíbula y respira profundamente antes de volver a mirarme.

—Si te beso… dejaré de pensar como debería. —Mira el techo antes de maldecir—. Olvídalo, Alessia. Solo… por favor, vete.

Me obligo a sonreír y camino con la cabeza en alto hacia la puerta.

—¿Fabiano?

—¿Sí?

—Cuando venga Mattheo… avísame —digo antes de salir pitando.

1
Cinzia Cantú
Ambos están muy felices
Cinzia Cantú
Creo que es necesario que Cloe reciba ayuda profesional
Cinzia Cantú
Lamento mucho lo que pasó
Cinzia Cantú
Qué. momentos ! Fue una muy buena experiencia para los dos. Ahora sí que nadie los va a separar
Cinzia Cantú
Alessia y Fabiano van a pasar por la experiencia anhelada y, por fin, se van a unir íntimamente
Cinzia Cantú
Falta que le den su merecido a Lucio pero antes tiene que sufrir y mucho
Cinzia Cantú
Gracias Dylan la salvaste de ese monstruo y el hecho de dejarla viuda fue un bonus track
Cinzia Cantú
Alessi no tiene la posibilidad de elegir, tanto su hermano como el otro sinvergüenza son dos violentos hdp
Cinzia Cantú
Matteo está enamorado de Cloe a ver si Fabi reacciona y se da cuenta
Cinzia Cantú
Qué hdp Lucio no respeta a nadie ni a su madre ni a su hermana
Cinzia Cantú
Lucio va a tener que pagar con creces por todo lo que hizo pasar a Cloe
Cinzia Cantú
Cliente sufrió mucho y, por otro lado ella tiene que volver por la enfermedad de su madŕe. Tristeza tras tristeza
Cinzia Cantú
Ohhhh nooooo no pueden buscar otra forma de arreglar las cosas ?
Cinzia Cantú
Ambos se están destrozando
Cinzia Cantú
Estoy nerviosa......... qué pasará ?
Cinzia Cantú
Pobres los dos, tienen sentimientos el uno para el otro y no pueden disfrutar de su amor (por lo menos por ahora)
Cinzia Cantú
En esa cocina reina el caos y el amor.
Cinzia Cantú
Admiro la fuerza de voluntad de Fano y el gran amor que siente por ella
Cinzia Cantú
Wow wow wow qué capítulo más🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥
Cinzia Cantú
Parece que están destinados a estar juntos. El amor está naciendo
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