NovelToon NovelToon
Vidas Cruzadas

Vidas Cruzadas

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / CEO / Romance
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Un solo segundo bastó para cambiarlo todo. Un segundo y una mirada que nunca debió ocurrir. Cuando nos conocimos, ambos teníamos la vida resuelta: metas trazadas, rutinas intactas y alianzas selladas con un anillo. Ninguno buscaba nada. Sin embargo, la atracción fue inmediata, inevitable y devastadora. Estábamos casados con otras personas, pero el destino insistía en cruzarnos una y otra vez. ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar por la persona correcta en el momento equivocado? Una historia de deseo prohibido, lealtades puestas a prueba y dos vidas unidas por un hilo invisible.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Reflejos

El salón principal del Grand Hotel resplandecía bajo imponentes arañas de cristal de bohemia. El murmullo de la alta sociedad, mezclado con las notas suaves de un cuarteto de cuerdas y el chocar de copas de champán, creaba una atmósfera de opulencia impecable.

Sin embargo, para Sofía, cada risa ensayada y cada flash fotográfico se sentían extraños.

Sosteniendo su copa con elegancia, caminaba junto a Camila, quien escaneaba la multitud con aire divertido.

—Te lo dije —le susurró Camila al oído—. Un poco de champán, buena luz y este vestido borgoña te sientan mil veces mejor que estar encerrada en el sofá.

Sofía intentó sonreír, pero antes de que pudiera responder, su mirada se fijó en un rincón cercano al bar principal. El aire pareció escaparse de sus pulmones.

Allí estaba Alejandro.

Pero no estaba solo. A su lado reía una mujer joven, de no más de veinticinco años, vestida con un deslumbrante diseño verde esmeralda que captaba todas las miradas. Era Valeria, su secretaria personal. Una mujer innegablemente hermosa, con una juventud radiante, piel de porcelana y una soltura desenfadada. Alejandro le sostenía la cintura con una familiaridad que jamás mostraba en público con Sofía, mientras le susurraba algo al oído que la hizo sonreír con coquetearía.

El choque de la realidad golpeó a Sofía en el pecho. No sintió un dolor desgarrador por celos, sino una mezcla de humillación, incredulidad y una profunda tristeza por la farsa en la que había estado viviendo. La famosa "gala de última hora" a la que su esposo debía asistir solo por compromisos de trabajo no era más que el pretexto para exhibir a la joven a la vista de todos, confiando en que su esposa abnegada descansaba en casa sin sospechar nada.

—Pero qué miserable... —masculló Camila a su lado, apretando los dientes al notar la misma escena—. Sofía, vámonos de aquí si quieres, o voy ahora mismo y le armo un espectáculo que…

—No, Cami —la interrumpió Sofía con voz baja pero extrañamente firme—. No armes un espectáculo. No vale la pena. Necesito un poco de aire, por favor.

Sin esperar respuesta, Sofía se giró y caminó a paso rápido hacia los ventanales que daban a la terraza del hotel, huyendo del bullicio y de la mirada de su esposo.

La terraza estaba prácticamente desierta. El aire frío de la noche golpeaba la piel descubierta de sus hombros, ayudándola a mantenerse en pie. Apoyó las manos contra la barandilla de piedra, mirando las luces lejanas de la ciudad. Una lágrima solitaria rodó por su mejilla, no por amor perdido, sino por el peso de los años entregados a un matrimonio que en verdad estaba podrido por dentro.

—No debería dejar que una sombra le apague la luz, licenciada.

La voz grave, profunda y serena resonó a sus espaldas, haciendo que Sofía diera un leve salto.

Al girarse, la figura impecable de Mateo Maldonado emergió de la penumbra de la terraza. Lucía un esmoquin negro perfectamente confeccionado que resaltaba su estampa imponente de CEO. Sostenía un vaso de whisky en la mano y sus ojos oscuros la contemplaban con una intensidad magnética que le cortó el aliento.

—Señor Maldonado... —murmuró Sofía, apresurándose a limpiarse el rastro de la lágrima con la yema del dedo—. No sabía que estaba aquí.

Mateo avanzó con pasos lentos y seguros hasta detenerse a un par de metros de ella. Su sola cercanía parecía elevar la temperatura del aire.

—Tampoco esperaba encontrarla —admitió él, manteniendo la vista fija en su rostro—. Pero cuando la vi cruzar el salón, me fue imposible no seguir sus pasos.

Sofía bajó la mirada por un segundo, sintiendo el calor agolparse en sus mejillas, pero luego volvió a dirigir los ojos hacia el ventanal del salón, donde a lo lejos aún se divisaba la silueta de Alejandro junto a su joven secretaria.

Mateo siguió la dirección de su mirada. Con su agudeza habitual, no le tomó más de tres segundos comprender la situación: el hombre con la alianza gemela a la de Sofía entretenido con una mujer mucho más joven.

—La juventud y la frescura suelen ser deslumbrantes a primera vista —comentó Mateo con voz suave pero rotunda, dando un paso más hacia ella—. Pero la belleza puramente superficial es efímera, Sofía. Desaparece en cuanto se apagan las luces del salón.

Sofía lo miró, sorprendida de que utilizara su nombre de pila por primera vez.

—Es solo que... a veces resulta inevitable compararse —susurró ella, dejando al descubierto una vulnerabilidad que no había mostrado a nadie—. Ella es joven, perfecta, no tiene las cargas ni la rutina que yo llevo encima.

Mateo soltó una risa baja, un sonido cálido y aterciopelado que le erizó la piel. Negó despacio con la cabeza.

—No se sienta inferior jamás —dijo Mateo, acortando la distancia entre ambos hasta quedar a solo un paso.

Sofía podía percibir su perfume, una mezcla de madera fina, notas especiadas y tabaco sutil—. Esa muchacha puede tener juventud, pero usted... usted posee una belleza deslumbrante de una manera inquietante.

El corazón de Sofía dio un vuelco violento.

—¿Inquietante? —repitió en un hilo de voz.

—Sí —afirmó Mateo, mirándola a los ojos con una devoción sin reservas—. Inquietante porque no es una hermosura evidente o vacía. Hay una elegancia en su postura, un fuego contenido en su mirada y una dignidad que desarma a cualquier hombre con un mínimo de temple. Le aseguro que en este lugar hay decenas de mujeres llamativas, pero desde el momento en que pisó esta gala, para mí no existe nadie más en este salón.

Las palabras de Mateo cayeron sobre el alma de Sofía como una lluvia cálida en medio de la tormenta. Por primera vez en años, no se sintió como el adorno invisible de la vida de Alejandro, ni como una esposa atrapada en la costumbre. Frente a este hombre poderoso e inalcanzable, se sentía vista, deseada y profundamente valiosa.

Sofía buscó la mano de Mateo en la penumbra. Sus dedos se rozaron y, al igual que en la mañana, un chispazo eléctrico los recorrió. Mateo no dudó: envolvió la mano de Sofía con la suya, sintiendo los anillos de oro rozarse entre sí como una advertencia silenciada por el deseo.

—Estamos jugando con fuego, Mateo —murmuró Sofía, sosteniéndole la mirada con vértigo y fascinación.

—Lo sé —respondió él, apretándole la mano con firmeza antes de acercarse un poco más a su oído—. Pero después de mirarla esta noche, me temo que ya es demasiado tarde para sofocar el incendio.

1
Rocio Raymundo
hola por qué la esposa de el dudo que quiera dar el divorcio tan fácil veremos cómo va ese trámite
Rocio Raymundo
por lo menos Maldonado ya pidió el divorcio veremos que hace Sofía a hora también tiene que dejar a su esposa infiel y pedir el divorcio también
Rocio Raymundo
exacto tienen que divorciarse ambos de sus respectivas parejas y empiezen algo nuevo
Rocio Raymundo
tiene 30 años todavía no es vieja es joven
Rocio Raymundo: esta muy buena la novela 😊
total 2 replies
Rocio Raymundo
que edad tiene Sofía para sentirse vieja por la secretaria tendrá unos 27 años cuantos años tiene mi queridas escritora Sofía
Rocio Raymundo
que fuerte estar atados a personas que no amamos
Rocio Raymundo
que matrimonio sin nada de amor que horror
Mirtha Van Meegroot
no pueden publicar novelas que no tienen final..... es muy malo!!!!!!..
Yolanda Beatriz Contreras Giménez
QUE PASA ESCRITORA QUE NO ACTUALIZAS ESTA HERMOSA NOVELA SE PIERDE EL ENTUSIASMO Y YO TE LEO MUCHO
Alexandra Ortiz Posada
Amo este hombre, que lindo es con ella🥰
Alexandra Ortiz Posada
Que bien, sin secretos y sin renunciar a ese gran amor 🥰
Alexandra Ortiz Posada
Por favor, que esto no los separe😞
Maria Mongelos
Interesante comienzo 💕gracias
Alexandra Ortiz Posada
Así es que se trata a esos desgraciados, sin darles ninguna importancia
Isela Aguirre
excelente inicio autora 👏saludos
Ysabel Correa: Gracias 🥰
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play