Tras tantos fracasos tome la decisión más descabellada de todas y esas es meterme en la cama de mi rival. Puede que vuelva a morir, pero espero que está sea la última vez que vuelva a empezar de nuevo
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Capitulo 13
Capitulo 13: Planes perversos
En la tarde regreso Alexander, se podía ver la molestia con la que venía, ya que sus pasos retumbaban por toda la casa. La puerta de mi oficina se abrió con un fuerte estallido y su mirada se posó en mí
Serafina: ¿qué sucede? - deje a un lado lo que hacía y este me mira con su rostro desencajado
Alexander: ¿Me puedes explicar que hace ese hombre en mi casa? - Lo veo sin comprender a lo que se refiere, aún cuando sabía bien lo que hablaba me hice la desentendida. El fuerte golpe de la mesa me sobresaltó tanto que por un segundo cerré los ojos asustada de que me hiciera algo - ¿Que estás tramando? -
Serafina: Solo pidió asilo por esta noche ¿Piensas que tengo algo que ver con que él esté aquí? El marqués deseaba avisarle personalmente, pero tú no estabas porque habías salido a tu rondas matutinas - Me evaluó unos segundos y no dijo nada solo se dió la vuelta y cerró la puerta sonoramente, solté un largo suspiro y me acosté encima del escritorio con el corazón acelerado - Solo un poco más
La tarde llego y estábamos todos en la mesa para el almuerzo, la cara de Alexander era una de pocos amigos, se podía ver su molestia a kilómetros de distancia
— En verdad estoy muy agradecido con ustedes por haberme dejado quedar está noche aquí - Me sonríe dulcemente y coloca algo en mi plato - Es este él que te gusta ¿no? - Lo veo con una sonrisa, se nota lo que trata de hacer con esta actitud
Serafina: Así es, gracias Wiliam - Alexander dejo los cubiertos fuertemente en la mesa, lanzo la servilleta y se fue del comedor - ¿me trajiste lo que te pedí? - Él asiente y me pasa algo por debajo de la mesa
William: Pequeñas cantidades, no se notará nada al principio. Solo cuando sea demasiado tarde se dará cuenta de lo que está sucediendo - Guardo lo que me entrego en el interior de la falda y continuo comiendo con una tranquila conversación con
En la noche llego y era la hora de que Alexander tomara el medicamento que fue recetado por el doctor, vi como Denis subía con una bandeja donde llevaba el té
Serafina: Yo me encargo, igual tengo una conversación pendiente con el señor - Él asiente y me entrega la bandeja, yo entro en la habitación de Alexander el cual estaba tomando con una botella en la mano - No debería de hacer eso - Le quitó la botella y pongo el te delante de él - Denis lo ha preparado - Veo como pone su mirada en mi, luego tomo la taza y se bebé todo el brebaje. Yo coloco mi mano en su frente para ver cómo está - No te siento con fiebre, pero te ves bastante mal ¿que tienes? - El quita la bandeja de mi mano y me jala a sus piernas
Alexander: Te hable de una manera que no debía, lo siento mucho - Empiezo a acariciar su cabello, mientras el seguía metido en mi pecho - ¿No me odias por eso? - Niego ante eso y escucho como suelta una pequeña risa - Por supuesto que no, tu me odias por otras cosas, que te haya gritado es lo de menos. Serafina - Alza su rostro para verme, su cara estaba llena de dolor - ¿Me crees si te digo que cada cosa que hice lo hice por tu bien? - apreté los puños antes ese estúpido comentario y me levanté de su regazo
Serafina: Lo mejor será que vayas a dormir un rato, te veo bastante mal - Él toma mi mano, su mirada me pedía que me quedara está noche, pero no le hice caso aparte mi brazo bruscamente y me aleje de allí
Al salir de la habitación, me encontré con Denis, este venía con una carta en sus manos. él al verme se puso notablemente nervioso
Denis: Señora es una carta del emperador, no soy capaz de darle esto al duque ¿podría por favor? - Yo asiento y la tomo en mi manos, al ver que se fue, abro la carta y veo como este insulta y amenaza a Alexander por la actitud de hace unos días
Serafina: Vaya, tendré que hacer algo para aliviar la ira del emperador. Enemistarse con él, es como hacerlo con todo el imperio, no me queda de otra que dejar ir a Alexander
Wiliam: o podrías ir con él - Me sorprendo y veo como Wiliam está detrás de mí - ¿Dónde hay más posibilidades de que alguien muera? - Niego con la cabeza, ya que no lo estaría haciendo yo misma y no creo que sea del todo satisfactorio - ¿Te crees capaz de ensuciar tus manos de sangre? - Ante ese cuestionamiento niego con la cabeza, por esa razón es que había tomado la via del veneno. Una muerte lenta, pero dolorosa - Allí lo tienes, mi idea es aún mejor, pones tu vida en peligro - Se pone detrás de mí y coloca su mano en mi cuello - Y te aseguro que olvidará los protocolos solo para salvarte y esa será tu oportunidad para acabar con él ¿No es una buena idea? - Lo volteo a ver y asiento
Serafina: Espero que me ayudes con otra cosa - Es él quien sonríe ahora ampliamente y asiente
Wiliam: en lo que pueda ayudar a la dama, estaré encantado de hacerlo - A la mañana siguiente se veía como varios grupos de soldados se movilizaban, Alexander bajo y se puso a mi lado
Alexander: Al fin se va ese hombre? - Yo asiento y veo como Denis se acerca con una pequeña maleta
Serafina: Nosotros también vamos de viaje - Él arruga el cejo, pero antes de que diga algo y pongo la carta en sus manos - Su majestad ordena y nosotros debemos cumplir - empecé a caminar hacia el carruaje, pero él toma mi mano de manera brusca
Alexander: ¿Quieres que yo vaya y limpie los desastres del segundo príncipe? - Asiento, mientras subo al carruaje
Serafina: Ahora sube o me iré sin tí - Ví como apretaba los puños con tantas molestias, que pude ver cómo una fina linea de sangre se formaba en su palma - Arriba
Alexander no le quedó de otra que subir y aceptar lo que había decidido porque no era capaz de dejarme ir sola a ese lugar