NovelToon NovelToon
Contrato Con El Gigoló: La Boda De La Reina De Hielo

Contrato Con El Gigoló: La Boda De La Reina De Hielo

Status: En proceso
Genre:Mujeriego enamorado / Traiciones y engaños / Jefe en problemas / Matrimonio por contrato / CEO
Popularitas:10.2k
Nilai: 5
nombre de autor: A.Y. Clover

Matrimonio por conveniencia

NovelToon tiene autorización de A.Y. Clover para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 11: EL REY DE LOS BUITRES

El agua helada seguía cayendo, convirtiendo el laboratorio de millones de dólares en una pecera de alta tensión.

Alessandra sentía que su piel quemaba bajo el contacto de la ropa mojada.

Dante la tenía acorralada contra el panel, y el calor que emanaba de él era como un radiador en pleno invierno.

Dante se inclinó, enterrando su nariz en el hueco del cuello de Alessandra.

—Estás temblando, jefa —susurró él, con una voz que era puro veneno y miel—. ¿Es el frío o es que tu cuerpo por fin admite que este "perro faldero" es el único que sabe cómo encender tus circuitos?

Alessandra cerró los ojos, soltando un gemido que podría haber sido de furia o de rendición.

Dejó que Dante le quitara la bata empapada, que cayó al suelo con un chapoteo sordo.

Luego, las manos de él, expertas y urgentes, fueron a los botones de su chaleco. Lo desabrochó con una lentitud tortuosa, dejando a Alessandra solo en su fina camisa blanca que, por efectos del agua, no ocultaba absolutamente nada.

—Malditas hormonas... —susurró ella, fingiendo una embriaguez pasional mientras echaba la cabeza hacia atrás—. Tienes razón, Dante. Eres... inolvidable.

Ella lo tomó de los hombros, guiándolo hacia atrás con movimientos sensuales, como si quisiera llevarlo hacia la mesa de muestras para entregarse por completo.

Dante, obnubilado por la mezcla de la dosis de Viagra y la supuesta rendición de la Reina de Hielo, bajó la guardia.

Justo cuando llegaron al estante de suministros médicos, Alessandra cambió el peso de su cuerpo.

En un parpadeo, la "musa sumisa" desapareció. Usó el impulso de Dante, le trabó la pierna derecha y aplicó una llave de judo de manual.

—¡¿Pero qué caraj...?! —gritó Dante mientras salía volando.

Ambos cayeron al suelo mojado con un golpe seco.

Alessandra rodó sobre el pavimento de resina epóxica, gateando desesperadamente entre los charcos hacia el estante inferior.

Dante intentó reincorporarse, tambaleándose por el efecto de la droga, pero ella ya tenía el arma en la mano: una jeringa de autoinyección de **Diazepam concentrado**.

Dante se abalanzó sobre ella, pero Alessandra giró sobre su espalda y, con un movimiento digno de una asesina a sueldo, le clavó la aguja directamente en la nalga izquierda, atravesando la tela del pantalón de sastre caro.

—¡¡AAAHHH!! ¡¿QUÉ HACES?! ¡ASÍ NO, MALDITA SEA, ASÍ NO! —bramó Dante, llevándose la mano a la parte trasera mientras caía de bruces sobre los pétalos de rosa que se habían colado desde la oficina.

—Marcador, Dante —dijo Alessandra, poniéndose en pie con dificultad, tiritando de frío pero con una mirada de triunfo absoluto—. *Alessandra 4 - Dante 4*. Nadie gana en mi laboratorio sin mi autorización.

Dante intentó decir algo, pero su lengua empezó a sentirse como un trozo de plomo.

El Diazepam estaba luchando contra el Sildenafil en una guerra civil dentro de su torrente sanguíneo.

—Eres... un... demonio... —balbuceó él antes de que su cabeza golpeara el suelo suavemente, quedando noqueado pero con una expresión de "estoy muy relajado pero muy cabreado".

Alessandra se abrazó a sí misma, mirando el cuerpo de Dante tirado en el suelo bajo la lluvia artificial.

—César... —llamó ella con voz temblorosa—. ¡César, apaga el agua de una vez! ¡Ya neutralicé al objetivo!

César Iván entró corriendo, resbalando en el charco y casi cayendo sobre el "cadáver" de Dante.

*«¡Código Negro!», pensó César.

—¡Alessandra Valeriano! ¡Lo mataste, mujer! —gritó de horror un pálido César santiguándose.

«Bitácora de quilombos, quilombo 5: Judo + Diazepam en nalga. Lápiz y papel: "terapia de shock" agregado al diccionario como sinónimo de "sedación táctica en combate cuerpo a cuerpo". P/D: si sobrevivo, mañana me afilio al sindicato de paz y pido aumento del 300% o renuncio.»*

—No está muerto, César. Solo va a dormir como un bebé las próximas doce horas —dijo ella, quitándose los restos del chaleco—. Pero búscame una manta. Y asegúrate de que cuando despierte, alguien le diga que su "rendimiento" terminó en un pinchazo clínico.

César Iván miró a Dante y luego a su jefa, que a pesar de estar empapada y despeinada, lucía como si acabara de conquistar un país.

«Estas son las nupcias más extrañas de la historia», pensó César, cubriéndola con su propio saco.

«Mañana voy a pedir un aumento de sueldo para que me despida ella solita».

----

La mañana siguiente en Valeriano Prime no olía a café, sino a tensión industrial.

Alessandra había dormido apenas tres horas en el diván de su oficina, envuelta en una manta térmica, mientras Dante terminaba de metabolizar el cóctel químico en la enfermería privada del edificio.

Agotada salió a la terraza del piso 40 para respirar.

El aire gélido de la ciudad le ayudaba a disipar la migraña que le causaba recordar la sonrisa sardónica de Dante antes del pinchazo.

—Maldito perro faldero... —murmuró, frotándose las sienes—. Me besa como si fuera el dueño del mundo y luego me obliga a sedarlo como a un animal de zoológico.

Mientras tanto, en la enfermería, Dante abría un ojo con la sensación de que un tren cargando una aplanadora le había pasado por encima.

El Diazepam le había dejado la lengua de trapo, pero el orgullo le dolía mil veces más.

Se tocó la nalga izquierda, donde todavía sentía el fantasma de la aguja.

—Esa mujer es un peligro para la salud pública —gruñó Dante, sentándose en la camilla con un mareo monumental.

Pero no tuvo tiempo para planear su venganza.

El sonido de gritos y pasos apresurados en el vestíbulo principal lo obligó a ponerse en pie.

EN LA RECEPCIÓN DE PRESIDENCIA...

Alessandra regresaba de la terraza cuando se encontró con el caos.

Rodrigo Ignacio Lecontte estaba allí, flanqueado por tres abogados que sostenían maletines de cuero con la rigidez de verdugos.

Ya no era el tipo patético del extintor; ahora vestía un traje de tres piezas y cargaba una suficiencia que a Alessandra le revolvió el estómago.

—¡No puede pasar, señor Lecontte! —gritaba César Iván, tratando de bloquear el paso mientras se terminaba de abrochar la corbata—. ¡La señora Valeriano está en una reunión de... de alta prioridad!

*«Ángel de la guardia, dulce compañía, si no me matan hoy te prendo velas al otro día», pensó César. «Bitácora de quilombos, quilombo 6: Rodrigo mutó a buitre legal. Lápiz y papel: "veedor judicial" agregado al diccionario como sinónimo de "allanamiento con corbata". P/D: si sobrevivo, mañana me afilio al sindicato de paz y pido custodia policial.»*

—La única prioridad aquí es la legalidad, César —replicó Rodrigo, apartándolo con un gesto de desprecio—. Alessandra, qué gusto verte. Me han dicho que tu "esposo" tuvo una crisis médica anoche. Qué lástima. El estrés de las mentiras suele colapsar el sistema circulatorio, ¿no?

—Fuera de mi vista, Rodrigo —siseó Alessandra, recuperando su máscara de hierro—. Estás a un segundo de que llame a seguridad.

—Llámalos. Pero antes, léele esto a tu algoritmo —Rodrigo le extendió un documento sellado por el juzgado de familia—. Es una _Demanda de División de Patrimonio Convivencial y una Orden de Inspección Inopinada_.

Alessandra sintió un escalofrío.

—¿De qué hablas? Tú y yo nunca nos casamos. No tienes derecho a nada.

—Pero convivimos tres años, querida. Y según la ley de este país, la unión de hecho genera derechos sobre el patrimonio que ayudé a "gestionar". He alegado que tu matrimonio con ese tal Dante es una _simulación fraudulenta_ para ocultar bienes ante nuestra separación. El juez me ha nombrado "veedor judicial".

Rodrigo se acercó, bajando la voz para que solo ella lo escuchara:

—Tengo los registros de que anoche se activaron los aspersores del laboratorio y que sedaste a un hombre allí dentro. Si no quieres que la junta directiva sepa que tienes a un "marido" bajo efectos de psicotrópicos, vas a dejarme entrar a tu casa y a tus libros contables. A partir de hoy, puedo caer a tu mansión a cualquier hora para verificar que ese matrimonio es real.

—¡Eres un parásito! —exclamó César, sudando frío.

—Soy un hombre reclamando lo suyo, César. Alessandra, el perito y yo llegaremos a la mansión mañana a las seis de la mañana. Asegúrate de que el "Sujeto de Pruebas" esté despierto y... funcional. No querrás que el informe diga que duermen en habitaciones separadas o que el marido está "ausente".

Dante apareció en ese momento, apoyado en el marco de la puerta, pálido pero con los ojos echando chispas. Se abrochó la camisa con dedos torpes y miró a Rodrigo con una sonrisa peligrosa.

—Vaya, el ex-muerto —dijo Dante, su voz todavía un poco ronca—. Cuidado, Ignacio. Las inspecciones en mi casa suelen ser... peligrosas. No querría que te tropezaras con mi felicidad.

Rodrigo soltó una carcajada burlona.

—Disfruta tus últimas horas de actor, Dante. Mañana, cuando el perito vea que tu cepillo de dientes ni siquiera está mojado, Alessandra y tú van a ir directo a una celda por fraude procesal.

Rodrigo se giró y salió con su equipo legal, dejando un silencio denso. Alessandra se dejó caer en su silla, tapándose la cara.

—Marcador, jefa —susurró Dante, caminando hacia ella con dificultad—. Estamos en problemas. Si ese tipo entra a la mansión y no ve una vida de casados perfecta, te va a quitar hasta los bolígrafos del escritorio.

—César —dijo Alessandra sin levantar la vista—, dile al servicio que preparen la habitación principal. Dante tiene que mudar todas sus cosas allí antes de que anochezca. Y por amor de Dios... que alguien compre un cepillo de dientes eléctrico y lo deje funcionando toda la noche para que parezca usado.

Dante se apoyó en el escritorio, invadiendo su espacio.

—¿Mudarme a tu habitación, jefa? —Dante sonrió, a pesar de la resaca—. Cuidado con lo que deseas. Rodrigo nos va a vigilar como un buitre, así que vamos a tener que ser la pareja más empalagosa y real de la ciudad. ¿Estás lista para el round 9? Porque este no se resuelve con una inyección.

1
A.Y. Clover
muchas gracias. Se le puso esmeró. sudor y lágrimas... y varios días de intentos para que salgan decentes xD jajajaj
Fran Sánchez
Muy guapos los protagonistas 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🤗🤗🤗🤗🤗🤗🤗
Liannis 🌙
Jiji!
A.Y. Clover: a César nunca.... NUNCA se le escapa nada.

salvo el sueldo xD
total 1 replies
Liannis 🌙
Amo esa frase 😍
A.Y. Clover: 🥰 me alegra que te gustara. ya era hora de que caigan las caretas
total 1 replies
victoria ramos
que bien exelente lo apoyo
victoria ramos
jajaja jajaja jajaja
A.Y. Clover: gracias por la inspiración xD
total 1 replies
A.Y. Clover
ya subo un cap en breve. estoy con pequeños problemas de salud nada mas
victoria ramos
disculpa nena pero cuando vas a terminar la historia me he quedado muy triste por qué no has continuado
A.Y. Clover: ya van saliendo más de seguido. gracias por la espera
total 2 replies
victoria ramos
vamos a ver cómo te va con la fiesta de gala
victoria ramos
bueno Priscila te mentiste con quién no debías
victoria ramos
esto se está poniendo para alquilar balcón 🤭 jajaja jajaja jajaja
victoria ramos
bueno ya entraron en razón y decidieron amarse 🥰
victoria ramos
esa Priscila la envidia la mata y por víbora tiene que pagar por sus actos
victoria ramos
bueno ahora le toca a Dante ver cómo sale de este problema 🤭
victoria ramos
jajaja jajaja eso le pasó por idiota jajaja jajaja
victoria ramos
sólo de imaginarme lo que va ha pasar no dejo de reír jajaja jajaja jajaja
victoria ramos
la verdad me gusta mucho la historia por qué es Muy diferente a lo que he leído y súper divertida 🥰
victoria ramos
jajaja jajaja 🤭
victoria ramos
ya es hora que le den un buen escarmiento a este par de sabandijas 😡😡
victoria ramos
jajaja jajaja cesar me da risa
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play