Lo que se suponía debía ser un viaje sin inconvenientes termina complicándose de maneras extremadamente peligrosas.
Varias personas deberán tomar decisiones extremas, y en algunos casos mortales, para poder seguir viviendo.
NovelToon tiene autorización de Gabriel Jiménez Carrera para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Parte 20
Deseo que el grupo conozca a Minerva, pero además me gustaría saber que le incomoda. Sin embargo, intentaré ser lo más respetuoso posible.
Digo: “Minerva, en el grupo no te conocen y deseo que lo hagan. Además te vendría bien ver el portal ya que todos lo han visto.”
Minerva: “ya he visto el portal y al parecer se más de el que tú.”
Al mirar mi rostro de sorpresa Minerva continúa diciendo: “iré contigo. De camino al portal aclararé algunas de tus dudas.”
Smith y Alondra se alejan y entonces digo a Minerva:
“Por un momento creí que era por Patricia que no querías ir.”
Minerva: “En parte también por ella no quería ir. Así evitaba problemas innecesarios.”
Digo: “Patricia es impulsiva y podría ser considerada como “gatillo fácil”, pero no creo que sea mala persona. También estoy enojado por la muerte de Anita, pero a veces es mejor ser comprensible tomando en cuenta la situación actual.”
Minerva: “Pues parece que me va a tocar conocerla. Sólo espero que no esté tan loca como Yurelys.”
Digo: “¿Por qué dices que Yurelys está loca?”
Minerva: “Creo que te enterarás pronto y prefiero no arruinarte la sorpresa.”
Natalia se mantenía a distancia, claramente afectada por lo de Noemí, por lo que decidimos mejor darle espacio.
El resto del camino estuvimos en silencio. Al llegar al portal, inmediatamente deposité la moneda y el mismo cambió a color morado.
Noté que estaban llegando e instalándose todos los del hotel, así que mientras Adrián dedicaba toda su atención al portal, Minerva, Paola y Yurelys se reúnen aparte conmigo y Yurelys me da la explicación que ya había dado antes a Minerva y Paola:
“Adrián y yo sabemos del portal porque hemos leído de estos escritos en la deep web. Hemos visitado foros donde se puede hablar de temas sin ser juzgados por otros.”
Minerva: “Osea, sin que otros los llamen locos.”
Le hago señas a Minerva de que permanezca en silencio y digo a Yurelys:
“Eso explica porque no hay información respecto a este portal en la internet normal. ¿Y de qué tema hablan sobre este portal?”
Yurelys aclara su garganta y dice: “acerca de encuentros con extraterrestres, abducciones, avistamientos inexplicables y esas clases de temas, pero llevados a un nivel muy superior a lo que encontrarías en la internet normal.”
Siento las miradas de Paola y Minerva, al mismo tiempo que veo a Yurelys algo cohibida. Entonces digo:
“Entonces, una civilización extraterrestre que posiblemente está en la escala 3 de Kardashev o tal vez más allá nos ha secuestrado desde diferentes épocas y nos trata de la misma forma que algunos seres humanos tratan a los toros en las corridas de toros, o de la misma forma en que se usan a gallos o a perros en peleas y nos están viendo para su diversión. Esa es la teoría tuya Yurelys ¿Verdad?”
Yurelys sorprendida y con una ligera alegría dice: “Si, más o menos. Yo diría que eso se acerca a lo que creo.”
Digo a Paola y Minerva: “Si alguien me dijera que el planeta Tierra es el único habitado en todo el universo, yo diría que ese sí que está loco.”
Y mirando a Yurelys digo: “tranquila, yo me encargo de dar la noticia al grupo.”
Antes de hablar con el grupo me topo con Patricia quien tiene una mirada que no sé si es de enojo o de duda.
Igual no deseo que la situación escale y como ya me siento más calmado le digo:
“Ambos hemos tenido que dirigir al grupo y no es fácil, lo sé. Pero ahora debemos continuar. Varios han muerto pero tenemos que seguir por los que están vivos.”
Patricia asiente con la cabeza y entonces procedo a explicar al grupo lo que Yurelys me acaba de decir.
Después de contar lo que acabo de escuchar, en el grupo se escuchan murmuraciones, risas disimuladas y algunos reclamos de quienes creen que están insultando su inteligencia. Entonces digo:
“Yurelys y Adrián nos han dado información precisa y queda claro lo que creen. Si alguien tiene una mejor explicación, que hable.”
Entonces nadie se atrevió a decir nada y no se discutió más al respecto. De todos modos, el silencio incómodo no duró mucho, porque se rompió cuando Adrián dijo:
“Creo que ya tengo el nombre de la siguiente ciudad…”
Todos lo ven para escuchar lo que dice, pero pocos nos damos cuenta de lo que implica esta nueva ciudad cuando Adrián dice:
“Amityville”