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El Secreto De Tus Ojos Miel

El Secreto De Tus Ojos Miel

Status: En proceso
Genre:Madre soltera / Reencuentro / Embarazo no planeado
Popularitas:11.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Unas vacaciones de libertad era todo lo que Maya buscaba para escapar de una rutina asfixiante y de un novio que no la valoraba. Lo que nunca imaginó fue cruzarse con él: un hombre misterioso, de cabello oscuro y una mirada color miel tan magnética como peligrosa. Entre ellos, la atracción no fue normal; fue una obsesión instantánea. Fueron días y noches de una pasión ardiente, salvaje y sin reglas, bajo una única condición: no decirse sus nombres para que el sueño fuera eterno.
Pero los sueños terminan. Él desapareció primero, dejándola con el corazón acelerado y una realidad demoledora al regresar a casa. Tras enterarse de que estaba embarazada, su novio la abandonó de la peor manera, dejándola sola y señalada. Si no hubiera sido por el amor incondicional de su abuelo Walter, Maya no habría sabido cómo salir adelante.
Tres años después, el Destino los volvió a unir

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8: La humillación y el golpe

 El frío de la tarde calaba hondo, pero no se comparaba con el hielo que Maya sentía en el pecho mientras subía los escalones hacia el apartamento de Camilo. Luli y Lucía venían unos pasos más atrás, manteniéndose como una guardia silenciosa. Le habían prometido que no la dejarían sola en este trance, y Maya necesitaba ese soporte más que nunca. La prueba de embarazo pesaba como un bloque de cemento dentro de su bolso de cuero. No había marcha atrás; la honestidad era el único camino que su abuelo Walter le había enseñado a seguir, por doloroso que fuera el destino.

Maya respiró hondo y tocó el timbre. Unos segundos después, la puerta se abrió, revelando a Camilo. Llevaba una camiseta arrugada y la mirada cargada de esa fastidiosa prepotencia que se había vuelto su sello desde que ella había regresado de sus vacaciones.

—Vaya, miren quién decidió aparecer —dijo Camilo, barriendo a las tres mujeres con una mirada despectiva—. Y traes a tu club de defensoras. ¿A qué debo el honor, Maya? ¿Venir a disculparte por dejarme plantado con mis padres el fin de semana?

—Necesitamos hablar, Camilo. A solas —pidió Maya, manteniendo la voz lo más firme posible, aunque por dentro sus manos temblaban.

—Si es para otra de tus quejas de que trabajas mucho, ahórratelo —respondió él con desdén, pero se hizo a un lado, permitiendo el ingreso—. Pasen, pero que sea rápido. No tengo toda la tarde para perder el tiempo.

Luli y Lucía se quedaron de pie cerca de la entrada, con los brazos cruzados y los ojos clavados en Camilo como halcones listos para atacar. Maya avanzó hasta el centro de la sala, dándose la vuelta para encararlo. El estómago le dio un vuelco molesto, una mezcla de las náuseas del embarazo y el rechazo absoluto que ahora le provocaba la presencia de ese hombre.

—Camilo, las cosas entre nosotros no están bien desde hace mucho tiempo, y lo sabes —empezó Maya, apretando la correa de su bolso—. Pero esto va más allá de nuestra crisis. Fui al médico hoy y me hice una prueba. Estoy embarazada.

El silencio que se instaló en la sala fue sepulcral. Camilo parpadeó un par de veces, como si no terminara de procesar las palabras. Luego, una risita seca y amarga escapó de sus labios, transformando su rostro en una mueca de absoluta burla.

—¿Embarazada? ¿Tú? —Camilo dio un paso hacia ella, con los ojos inyectados en rabia y desprecio—. Por favor, Maya, no me vengas con tus cuentos chinos. Nosotros no hemos tocado una cama en meses. Así que saca las matemáticas: ese hijo no es mío.

—Lo sé —confesó Maya con la cabeza en alto, tragándose el orgullo—. No es tuyo. Pasó en las vacaciones. Sé que cometí un error contigo, que debí terminar nuestra relación antes de irme, pero quiero ser honesta. No te voy a mentir ni a engañar.

Esa declaración fue el detonante. Camilo pareció perder los estribos por completo. Su rostro se encendió de furia y avanzó hacia Maya con un ademán tan agresivo que Luli y Lucía dieron un paso al frente de inmediato.

—¡Eres una zorra! —gritó Camilo, con las venas del cuello marcadas, escupiendo las palabras con un odio visceral—. ¡Una maldita zorra barata! Te fuiste a calentarle la cama a cualquiera en la playa mientras yo te esperaba aquí como un estúpido. ¡Te abriste de piernas con el primer vagabundo que te guñó el ojo! ¿Y ahora vienes a mi casa a decírmelo en la cara? Eres una basura, Maya. Una cualquiera que arruinó su vida por un calentón de una noche. No sirves para nada, das asco.

Las lágrimas de humillación comenzaron a desbordarse por las mejillas de Maya. Esperaba enojo, esperaba el final de la relación, pero la violencia verbal y la saña con la que Camilo la insultaba le perforaban el alma. Se sintió pequeña, sucia y vulnerable bajo el peso de sus gritos.

—¡Oye, infeliz! ¡A ella la respetas! —estalló Lucía, caminando hacia él con el dedo índice levantado, desbordante de furia—. No tienes ningún derecho a hablarle así. Se acabó. Ella vino a ser sincera, algo que tú no sabrías ser ni en un millón de años.

—¡Cállate tú también, que eres igual de cualquiera que ella! —le rugió Camilo, dándose la vuelta con prepotencia, dándole la espalda a Maya de manera despectiva—. Llévense a su amiguita de aquí antes de que la saque a patadas. No quiero verle la cara a esa basura embarazada de un desconocido. Es una cualquiera y siempre lo será.

Camilo continuó su verborrea insultante, inflado de soberbia, creyéndose el dueño de la situación y el único con derecho a humillar. Pero no contó con la velocidad de Luli.

Luli, que había permanecido en un silencio peligrosamente contenido, vio la oportunidad perfecta cuando Camilo se giró un poco hacia el pasillo para seguir gritando. Sin pensarlo dos veces, avanzó con pasos felinos y, concentrando toda la rabia de ver a su mejor amiga destrozada por las lágrimas, lanzó una patada certera, potente y ascendente directo a las partes íntimas de Camilo.

El impacto fue seco. El insulto que Camilo estaba por pronunciar se transformó en un gemido ahogado y agudo. Sus ojos se abrieron de par en par, perdiendo todo el aire de golpe. Sus rodillas fallaron de inmediato y cayó al suelo de alfombra, encorvándose sobre sí mismo en posición fetal, abrazándose la entrepierna mientras su rostro pasaba del rojo al pálido en un segundo.

—¡De parte de las cualquiera, imbécil! —sentenció Luli, acomodándose el cabello hacia atrás con una satisfacción tremenda—. Para que aprendas a lavarte la boca antes de insultar a una mujer. Tuviste mucha razón en algo: ella es demasiada mujer para un gusano como tú.

Lucía, sin perder el ritmo, tomó a Maya fuertemente del brazo, limpiándole las lágrimas con un pañuelo.

—Vámonos de aquí, May. Este lugar apesta y este infeliz ya tuvo su merecido —dijo Lucía con firmeza, guiándola hacia la salida.

Maya, aún en shock por la humillación pero sintiendo una extraña oleada de alivio y poder gracias al apoyo de sus amigas, miró por última vez a Camilo, quien seguía retorciéndose en el suelo, incapaz de articular una sola palabra por el dolor.

Luli abrió la puerta de par en par y salieron al pasillo a paso rápido, cerrando de un golpe sonoro que retumbó en todo el edificio. Mientras bajaban las escaleras hacia la calle, Luli abrazó a Maya por los hombros, apretándola con fuerza.

—Ya pasó, mi amor. Ya pasó —le susurró Luli con ternura—. Ese estúpido ya es historia. Ahora lo que importa eres tú, tu salud y ese bebé hermoso que viene en camino. Nosotras estamos contigo, y de esta salimos juntas, te lo juro.

Maya asintió, respirando el aire fresco de la tarde. El trago amargo había pasado, y aunque el dolor de las ofensas aún escocía, la presencia de sus amigas le devolvió la fortaleza. Ahora quedaba el paso más difícil, el más temido: confesarle toda la verdad a su abuelo Walter.

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Rita García Zagada
uum pa eso me gustaba tan buena pero no termino
Rita García Zagada
es la prima y yo que pensaba que era el novio de maya
Carola Videla 😈🇦🇷
nonpuede salirse con la suya no🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬
Carola Videla 😈🇦🇷
ojalá que hayan visto el mensaje, que se deshaga de su original, es un parásito
Rita García Zagada
no sería el novio de Eya que la aya seguido
Rita García Zagada
la sangre llama ee
Rita García Zagada
aso ese abuelo vale oro es puro amor
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Prima sinvergüenza. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Debió invitar al abuelo también. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Aja, con que esas tenemos, la prima podría ser el cerebro de la maldad. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Cómo así? Y yo echándole culpas a la amiga....pero esa tal Mariana no creo que actúe sola. 🤨🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ay no, la amiga, pero por qué? 🧐🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Y qué fue de la vida de las dos amigas? 🤔🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Cuál es el apellido? Novak o Miller? 🤔🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ay Dios. 🤔🤔🤔🤔🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Camilo?.....La amiga? .....🤔🤔🤔🤨🤨🧐🧐🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Sería la amiga que cambio la nota? ojalá no sea así....🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
👏👏👏👏🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Así como tuvo el poder para averiguar en el hospital todo lo relacionado con el nacimiento de Cielo, por qué no averiguó en el hotel la identidad de Maya? 🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ya la embarró Maya, no le puede negar a su hija, antes porque no sabía nada de él , pero ya apareció. 🧐🤨🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
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