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El Secreto De Tus Ojos Miel

El Secreto De Tus Ojos Miel

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Reencuentro / Embarazo no planeado / Completas
Popularitas:180.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

Unas vacaciones de libertad era todo lo que Maya buscaba para escapar de una rutina asfixiante y de un novio que no la valoraba. Lo que nunca imaginó fue cruzarse con él: un hombre misterioso, de cabello oscuro y una mirada color miel tan magnética como peligrosa. Entre ellos, la atracción no fue normal; fue una obsesión instantánea. Fueron días y noches de una pasión ardiente, salvaje y sin reglas, bajo una única condición: no decirse sus nombres para que el sueño fuera eterno.
Pero los sueños terminan. Él desapareció primero, dejándola con el corazón acelerado y una realidad demoledora al regresar a casa. Tras enterarse de que estaba embarazada, su novio la abandonó de la peor manera, dejándola sola y señalada. Si no hubiera sido por el amor incondicional de su abuelo Walter, Maya no habría sabido cómo salir adelante.
Tres años después, el Destino los volvió a unir

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8: La humillación y el golpe

 El frío de la tarde calaba hondo, pero no se comparaba con el hielo que Maya sentía en el pecho mientras subía los escalones hacia el apartamento de Camilo. Luli y Lucía venían unos pasos más atrás, manteniéndose como una guardia silenciosa. Le habían prometido que no la dejarían sola en este trance, y Maya necesitaba ese soporte más que nunca. La prueba de embarazo pesaba como un bloque de cemento dentro de su bolso de cuero. No había marcha atrás; la honestidad era el único camino que su abuelo Walter le había enseñado a seguir, por doloroso que fuera el destino.

Maya respiró hondo y tocó el timbre. Unos segundos después, la puerta se abrió, revelando a Camilo. Llevaba una camiseta arrugada y la mirada cargada de esa fastidiosa prepotencia que se había vuelto su sello desde que ella había regresado de sus vacaciones.

—Vaya, miren quién decidió aparecer —dijo Camilo, barriendo a las tres mujeres con una mirada despectiva—. Y traes a tu club de defensoras. ¿A qué debo el honor, Maya? ¿Venir a disculparte por dejarme plantado con mis padres el fin de semana?

—Necesitamos hablar, Camilo. A solas —pidió Maya, manteniendo la voz lo más firme posible, aunque por dentro sus manos temblaban.

—Si es para otra de tus quejas de que trabajas mucho, ahórratelo —respondió él con desdén, pero se hizo a un lado, permitiendo el ingreso—. Pasen, pero que sea rápido. No tengo toda la tarde para perder el tiempo.

Luli y Lucía se quedaron de pie cerca de la entrada, con los brazos cruzados y los ojos clavados en Camilo como halcones listos para atacar. Maya avanzó hasta el centro de la sala, dándose la vuelta para encararlo. El estómago le dio un vuelco molesto, una mezcla de las náuseas del embarazo y el rechazo absoluto que ahora le provocaba la presencia de ese hombre.

—Camilo, las cosas entre nosotros no están bien desde hace mucho tiempo, y lo sabes —empezó Maya, apretando la correa de su bolso—. Pero esto va más allá de nuestra crisis. Fui al médico hoy y me hice una prueba. Estoy embarazada.

El silencio que se instaló en la sala fue sepulcral. Camilo parpadeó un par de veces, como si no terminara de procesar las palabras. Luego, una risita seca y amarga escapó de sus labios, transformando su rostro en una mueca de absoluta burla.

—¿Embarazada? ¿Tú? —Camilo dio un paso hacia ella, con los ojos inyectados en rabia y desprecio—. Por favor, Maya, no me vengas con tus cuentos chinos. Nosotros no hemos tocado una cama en meses. Así que saca las matemáticas: ese hijo no es mío.

—Lo sé —confesó Maya con la cabeza en alto, tragándose el orgullo—. No es tuyo. Pasó en las vacaciones. Sé que cometí un error contigo, que debí terminar nuestra relación antes de irme, pero quiero ser honesta. No te voy a mentir ni a engañar.

Esa declaración fue el detonante. Camilo pareció perder los estribos por completo. Su rostro se encendió de furia y avanzó hacia Maya con un ademán tan agresivo que Luli y Lucía dieron un paso al frente de inmediato.

—¡Eres una zorra! —gritó Camilo, con las venas del cuello marcadas, escupiendo las palabras con un odio visceral—. ¡Una maldita zorra barata! Te fuiste a calentarle la cama a cualquiera en la playa mientras yo te esperaba aquí como un estúpido. ¡Te abriste de piernas con el primer vagabundo que te guñó el ojo! ¿Y ahora vienes a mi casa a decírmelo en la cara? Eres una basura, Maya. Una cualquiera que arruinó su vida por un calentón de una noche. No sirves para nada, das asco.

Las lágrimas de humillación comenzaron a desbordarse por las mejillas de Maya. Esperaba enojo, esperaba el final de la relación, pero la violencia verbal y la saña con la que Camilo la insultaba le perforaban el alma. Se sintió pequeña, sucia y vulnerable bajo el peso de sus gritos.

—¡Oye, infeliz! ¡A ella la respetas! —estalló Lucía, caminando hacia él con el dedo índice levantado, desbordante de furia—. No tienes ningún derecho a hablarle así. Se acabó. Ella vino a ser sincera, algo que tú no sabrías ser ni en un millón de años.

—¡Cállate tú también, que eres igual de cualquiera que ella! —le rugió Camilo, dándose la vuelta con prepotencia, dándole la espalda a Maya de manera despectiva—. Llévense a su amiguita de aquí antes de que la saque a patadas. No quiero verle la cara a esa basura embarazada de un desconocido. Es una cualquiera y siempre lo será.

Camilo continuó su verborrea insultante, inflado de soberbia, creyéndose el dueño de la situación y el único con derecho a humillar. Pero no contó con la velocidad de Luli.

Luli, que había permanecido en un silencio peligrosamente contenido, vio la oportunidad perfecta cuando Camilo se giró un poco hacia el pasillo para seguir gritando. Sin pensarlo dos veces, avanzó con pasos felinos y, concentrando toda la rabia de ver a su mejor amiga destrozada por las lágrimas, lanzó una patada certera, potente y ascendente directo a las partes íntimas de Camilo.

El impacto fue seco. El insulto que Camilo estaba por pronunciar se transformó en un gemido ahogado y agudo. Sus ojos se abrieron de par en par, perdiendo todo el aire de golpe. Sus rodillas fallaron de inmediato y cayó al suelo de alfombra, encorvándose sobre sí mismo en posición fetal, abrazándose la entrepierna mientras su rostro pasaba del rojo al pálido en un segundo.

—¡De parte de las cualquiera, imbécil! —sentenció Luli, acomodándose el cabello hacia atrás con una satisfacción tremenda—. Para que aprendas a lavarte la boca antes de insultar a una mujer. Tuviste mucha razón en algo: ella es demasiada mujer para un gusano como tú.

Lucía, sin perder el ritmo, tomó a Maya fuertemente del brazo, limpiándole las lágrimas con un pañuelo.

—Vámonos de aquí, May. Este lugar apesta y este infeliz ya tuvo su merecido —dijo Lucía con firmeza, guiándola hacia la salida.

Maya, aún en shock por la humillación pero sintiendo una extraña oleada de alivio y poder gracias al apoyo de sus amigas, miró por última vez a Camilo, quien seguía retorciéndose en el suelo, incapaz de articular una sola palabra por el dolor.

Luli abrió la puerta de par en par y salieron al pasillo a paso rápido, cerrando de un golpe sonoro que retumbó en todo el edificio. Mientras bajaban las escaleras hacia la calle, Luli abrazó a Maya por los hombros, apretándola con fuerza.

—Ya pasó, mi amor. Ya pasó —le susurró Luli con ternura—. Ese estúpido ya es historia. Ahora lo que importa eres tú, tu salud y ese bebé hermoso que viene en camino. Nosotras estamos contigo, y de esta salimos juntas, te lo juro.

Maya asintió, respirando el aire fresco de la tarde. El trago amargo había pasado, y aunque el dolor de las ofensas aún escocía, la presencia de sus amigas le devolvió la fortaleza. Ahora quedaba el paso más difícil, el más temido: confesarle toda la verdad a su abuelo Walter.

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Jesus Castro Montero
Rebeca se te cayó la máscara de bruja que eres que te harán ahora ⁿ
Jesus Castro Montero
Demian cuéntale a tu familia lo que ha echo tu prima Rebeca
Jesus Castro Montero
Querida escritora Yamila 22 por favor no tengas depresión eso es bien feo yo me cure yendo al sicologo y ahora estoy bien hablo también tu por favor queremos tener escritora para rato muy buena novela te felicitoĺ
Jesus Castro Montero
Mariana no tengas miedo cuéntale la verdad a Demian el te puede ayudar y destruir a su prima azlo
Jesus Castro Montero
Demian tu prima es la traidora junto a la nana así que ponte abusado si no te ganan el pastel
Jesus Castro Montero
Maya no te dejes humillar por la estúpida de la prima de Demian demuéstrale qué vales mucho y tu bebé es idéntica a los Anderson muy buena novela te felicito escritora
Jesus Castro Montero
Pienso lo mismo la prima tiene que estar metida en todo este lío hojala la descubran rápido para que no le hagan ningún daño a Maya y Cielo
Jesus Castro Montero
Yo estaba segura que las amigas no eran pero nunca me imagine que sería la niñera pero como si ni siquiera conocía a Maya se puso la novela demasiado interesante
Jesus Castro Montero
Como que alguien serrano no me imagino a Luli ni a Lucía seria demasiada hipocresía y mucha maldad
Jesus Castro Montero
Quien será el traidor ho la traidora así que averigua primero quien les hizo esa maldad a ustedes dos
Jesus Castro Montero
Maya por fin apareció Demian y se reencontró con su bebé 🚼cielo ahora esa bebé podrá ser feliz junto a sus padres🤷💕😅😂🚼
Jesus Castro Montero
Quien habrá tenido esra desastros idea de separarlos pero Demian lo va averiguar
Jesus Castro Montero
Como ves Maya el no te va a quitar a Cuelo las quiere a las dos y las ama asi que tu tranquila
Jesus Castro Montero
Demian tu también tienes la culpa por desaparecer sin dar señales no sólo Maya tiene la culpa los dos son culpables hablen tranquilos y resuelvan sus problemas así es mejor🚼🚼😌😌😌
Jesus Castro Montero
Maya yo se que Demuan te dejo en ek hotel como se dice tirada pero el tiene derecho de saber que es el padre y tu hija también debe saber que tiene un padre
Jesus Castro Montero
Bueno Maya dale en sus narices a ese Demian que tienes una hija con el pero que la gas criado tu sola si nesecidsd de un padre 😂 😂 😂 😌😅😂
Jesus Castro Montero
Estoy de acuerdo con la lectora Karina Recinos 😅😂🤷💕🚼🚼
Jesus Castro Montero
Mata tu eres fuerte ni te dejes dominar por Demuan es un hombre fuerte pero tu también eres fuerte y sabia excelente novela
Jesus Castro Montero
Por fin apareció el padre de Cielo que dirá ahora cuando sepa que tuene una hija
Jesus Castro Montero
Maya tienes un abuelo súper maravilloso ves ahora no estas solo más tus amigas que siempre te van apollar
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