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Enamorando A Los Villanos

Enamorando A Los Villanos

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Harén Inverso / Romance
Popularitas:4.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Azul zafiro

Isabella fue despiadada con sus cuatro esposos: los humillaba, los despreciaba y hería su orgullo una y otra vez, tratándolos como si no valieran nada. Ella misma rompió cada vínculo que los unía a ella… hasta que ellos, convertidos en villanos aún más crueles que ella, se aliaron para vengarse. La sometieron a torturas que su cuerpo y su alma no pudieron soportar.

Solo en su último suspiro, Isabella sintió un arrepentimiento profundo y sincero. Y al abrir los ojos, volvió a un año atrás: justo antes de que rompiera sus lazos, cuando aún todo podía cambiar. Ahora tiene una sola meta: recuperar el amor de los hombres que ella misma destruyó.

¿Podrá Isabella reparar tanto daño y volver a ganarse el corazón de los cuatro?
¿Serán capaces ellos de perdonar lo que ella les hizo sufrir?

NovelToon tiene autorización de Azul zafiro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12. Tercer cambio parte 3.

Isabella sintió cómo el mundo le daba vueltas y cayó al suelo, perdiendo el conocimiento. Al despertar, habían pasado tres días enteros. Su cuerpo estaba cubierto de vendajes limpios, y junto a ella, el pequeño leopardo la observaba con una tristeza que parecía casi humana.

—Hola, gatito… —susurró con voz débil y entrecortada—. Parece que alguien se tomó el trabajo de cuidarme. Me curó y me vendó todas las heridas… Me pregunto quién pudo haber sido.

Se levantó muy despacio, sintiendo las piernas pesadas y sin fuerza. Al mirar a su alrededor, vio los vendajes viejos manchados de sangre, acumulados desde hacía esos tres días, y un pequeño balde con agua caliente y un paño húmedo olvidado en el suelo.

—¿Cuál de mis esposos… —murmuró con una pequeña sonrisa amarga— sería tan descuidado como para dejar los restos de las bendajes tirados aquí?

En ese momento, se escuchó un golpe suave en la puerta.

—Señora Isabella… le dejo su comida aquí afuera—dijo la voz de una de las sirvientas, sin atreverse a entrar.

Ella frunció el ceño, llena de confusión. "¿Por qué la dejarían ahí?," pensó. "Nunca ordené que me dejaran nada en la puerta…" Caminó despacio hasta la puerta y la abrió con cuidado. La bandeja estaba allí, en el suelo, pero la sirvienta ya se había alejado. Al asomarse al pasillo, vio a lo lejos las espaldas de Damián y Kael, que hablaban en voz baja; al notar su presencia, ambos se detuvieron de golpe, pero ninguno se giró hacia ella. Solo Kael apretó los puños y siguió su camino sin decir una palabra.

Isabella recogió la bandeja con manos temblorosas y volvió a entrar. El leopardo no se había movido de su sitio, y la siguió con la mirada mientras se sentaba al borde de la cama.

—Así que no fueron ellos —murmuró con voz entrecortada, pasando una mano por el pelaje suave del animal—. Nadie se atreve a mirarme, nadie se atreve a hablarme… y sin embargo, alguien me cuidó mientras yo no podía. ¿Fuiste tú, gatito?

El leopardo soltó un suave ronroneo y apoyó la cabeza en su regazo, como si quisiera decirle que sí, pero manteniendo su secreto a salvo.

En ese momento, unos pasos apresurados se acercaron y la puerta se abrió sin llamar: eran los sanadores. Al verla despierta, se acercaron con urgencia, pero al mismo tiempo con mucha cautela.

—Señora… qué alivio verla despierta —dijo el mayor con respeto—. Sus esposos… han sanado por completo. Las heridas más profundas han desaparecido sin dejar rastro, y la sustancia extraña en su sangre ha desaparecido por completo. No sabemos qué preparó, pero ha sido un milagro.

Isabella sintió que las fuerzas le faltaban de nuevo.

—¿Están bien? —preguntó con lágrimas en los ojos—. ¿De verdad están bien?

—Completamente recuperados —respondió él—. Pero… Dicen que no entienden cómo sanaron tan rápido. Las escamas que nos dio fueron más que suficientes.

Antes de que ella pudiera responder, escuchó la voz de Kael resonar desde el pasillo, firme y llena de amargura:

—Si ya estamos bien, es porque así lo quiso ella. No confiemos en nada que venga de su mano.

Isabella apretó los labios para ahogar el llanto, y el leopardo se acercó más, frotando su cabeza contra su costado herido, como si quisiera darle el calor que los demás le negaban.Isabella se puso de pie con esfuerzo y salió al pasillo. Los cuatro estaban allí, de pie, sanos, sin rastro de las heridas… pero sus miradas eran más frías que nunca.

—Me alegra tanto verlos bien —dijo ella con voz quebrada, dando un paso hacia ellos—. Fui yo… yo conseguí la cura. Tuve que…

—¿Tú? —la cortó Kael con una risa seca y llena de desprecio—. ¿Y cómo lo hiciste? ¿Usaste más de tus trucos? ¿O fue otro de tus mandatos?

—No fue así —insistió ella con lágrimas en los ojos—. Tuve que dar algo de mí misma para salvarlos. Por favor, créanme…

—¿Algo tuyo? —intervino Damián, apartándose de ella como si le quemara—. ¿Y por qué deberíamos creer en tu bondad ahora? Esa noche nos humillaste frente a todos, nos obligaste a caer al suelo como animales… y hoy vienes a decirnos que nos salvaste. ¿Acaso querías asegurarte de que nadie más pudiera hacernos daño, solo tú?

—No entienden… —sollozó ella—. La sustancia que le dieron a Luca… solo mis escamas podían curarla. Me dolió muchísimo hacerlo, pero no podía perderlos.

Mateo bajó la mirada, con el corazón dividido, pero negó con la cabeza.

—Esa es la excusa perfecta —dijo con voz apagada—. Siempre tienes una razón para todo. Pero ya no sabemos qué creer.

—No necesitamos tu piedad —remató Luca, con una frialdad que le atravesó el alma—. Si sanamos, fue suerte, los sanadores hicieron su trabajo. No tedes el crédito a ti misma. No te creemos nada.

Isabella se quedó inmóvil, sintiendo que cada palabra era un golpe nuevo. Había dado su propia carne y su sangre por ellos, y aun así… seguían viendo en ella a la enemiga. El leopardo salió de la habitación y se colocó entre ellos y ella, soltando un gruñido alto, defendiéndola cuando nadie más lo hacía. Isabella no se rindió. Sabía que las palabras no bastaban de golpe, pero estaba dispuesta a buscar cualquier pequeño instante en que quizás uno de ellos dejara la guardia baja.

Empezó por Mateo, sabiendo que siempre había sido el más tierno. Lo encontró en el jardín, sentado frente a un lienzo en blanco, con los pinceles entre las manos sin atreverse a tocar nada.

—Mateo… —llamó suavemente, acercándose despacio—. Sé que no quieres verme, pero solo quiero decirte que…

—No hace falta —la interrumpió sin levantar la vista, con voz apagada pero firme—. Ya sé lo que vas a decir. Y ya te dije que no te creo. Si estás aquí para decirme que todo ha cambiado, no lo parece. Lo único que veo es que sigues decidiendo por nosotros, sigues haciendo lo que quieras sin preguntar. Por favor, déjame en paz.

Isabella se alejó con el corazón apretado.

Horas después, buscó a Luca en su despacho. Estaba revisando documentos, con la espalda rígida y la mirada fija.

—Luca… sé que fuiste el más afectado por lo que pasó, pero yo jamás te haría daño, te lo juro…

—¿Jamás? —se giró lentamente mirándola con frialdad—. ¿Y qué fue lo que ocurrió? ¿Qué fue lo que sentí cuando tu voz me obligó a someterme? No me hables de juramentos, Isabella. Tus actos hablan más fuerte que cualquier promesa. Y tus actos dicen que seguimos siendo tus posesiones. Sal de aquí.

Al día siguiente intentó hablar con Damián. Lo encontró entrenando, golpeando el muñeco con tanta fuerza que parecía desahogar toda su rabia en él.

—Damián… —dijo ella apenas él se detuvo, empapado en sudor—. Sé que me culpas de todo, pero si supieras la verdad…

—La verdad ya la vi —respondió él sin mirarla, limpiándose el rostro—. La verdad es que cuando las cosas se complican, vuelves a lo de siempre: usas tu poder para doblegarnos. No quiero escuchar más mentiras. Aléjate.

Y al final, buscó a Kael. Estaba en el balcón, mirando hacia la nada. Ella se acercó despacio, con la esperanza casi extinguida.

—Kael… por favor… solo escúchame un minuto…

Él se giró de golpe, con los ojos encendidos de ira y dolor.

—¿Para qué? ¿Para que me expliques cómo nos salvaste a tu manera? ¿Para que me digas que no fue tu orden la que me dejó indefenso mientras me golpeaban? ¡Basta! No quiero oírte. Nada de lo que digas cambiará lo que sentí. Y nada cambiará lo que eres para nosotros ahora.

Isabella retrocedió, sintiendo que se le rompía el alma una y otra vez. Había dado todo por ellos, y puerta por puerta, corazón por corazón, la cerraban en su cara.

Cuando regresó a su habitación, se dejó caer al suelo y el llanto volvió a brotar. El leopardo se acercó despacio, se acurrucó a su lado y apoyó su cabeza sobre sus rodillas, dejando que ella aferrara su pelaje suave. Era el único que no la juzgaba, el único que no le daba la espalda, aunque aún no pudiera decirle por qué.

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Aurora
Pero que lindo papá , el encargo, pensé que amabas a tu hija y que confiabas en ella,cpero al parecer , es solo un peón en tu tablero .
Aurora: Gracias por tu respuesta 😉👍
total 2 replies
Grecia Pinto
🤣🤣🤣🤣
Aurora
Todo sigue cuesta arriba 😞😞😞
Aurora
Así que el papá también retrocedió , se pone más interesante la historia
Aurora
virgen del agarradero, que me agarren a mi primero, no contentos con 4 esposos resentidos, ahora entre un buenon comandante y dos serpientes muy muy sexy , que Dios la reciba confensada 😂😂😂
Aurora
Ay por diog, pero cuánta tentación junra, Natalia ya me dieron ganas de reencarnar en tu mundo 🤭🤭🤭🤭🤭
Aurora
La inteligencia , siempre gana sobre la desesperación.
Fer Solano
pero ella ya lo había hecho antes, mínimo que haga algo por ellos...
Aurora
No a Isabella , perdón , pero que bulto de sal que sos, se Ali WAN los planetas, para que cada obra buena tuya, se convierta en un problema o mal entendido y esos 4 con todo el rencor acumulado, cualquier soplo enciende el rencor otra vez y el leopardo que pitos toca , en su anterior vida no estuvo o si .
Aurora
Ay no todos al tiempo, no podía ser de a uno , todos aliados para causarles daño 😔
Aurora
Al parecer es un nido de víboras, literal la fiesta , la coneja una trampa, un vino con afrodisiacos me imagino, todos en contra de los 4 hombres y ella tertuliando🫣🫣🫣🫣
Aurora
Y ahora , la prueba de fuego, que los amigos de ella les hagan el feo y ella sepa defenderlos y darles su lugar como esposos.
Aurora
Lindo gatito, pero será solo gatito o también un hombre ocultabdo su identidad 😱😱que angustia , como enmendar tanto daño causado a los 4 esposos, la tiene cuesta arriba ,esta mujer 😔..
Aurora
Porque será que siempre las personas más delicadas y sensibles, terminan siendo las rocas y defensa de los demás .
Aurora
Ojalá los recompense con creces, porque esas segundas oportunidades , para enmendar las cosas, solo se dan en la ficción 😔
Aurora
Empezó buena, me recuerda a una mini serie que vi en una app y me gusta la trama 👍
Michel Yandi
está super la historia 🥰
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