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La Chica Que Compró Al Príncipe Esclavo

La Chica Que Compró Al Príncipe Esclavo

Status: En proceso
Genre:Batalla por el trono / Venganza / Romance / Aventura
Popularitas:3.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Jan Vilar

La Chica que Compró al Príncipe Esclavo

Elena Valmont solo quería entregar un paquete, cobrar unas monedas y volver a casa.

Pero una noche terminó en una subasta clandestina… y compró a un esclavo condenado a morir al amanecer.

Lo que no sabía era que aquel hombre herido, silencioso y cubierto de cadenas no era un esclavo cualquiera, sino Adrien Asteria, el heredero perdido del imperio más poderoso del continente.

Desde ese momento, Elena queda atrapada en una guerra por el trono, perseguida por asesinos, nobles traidores y secretos enterrados durante años.

Salvarlo fue un acto de compasión.

Amarlo podría costarle la vida.

NovelToon tiene autorización de Jan Vilar para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 11 Los rumores del príncipe perdido

—¡¿QUÉ?!

La voz de Lyra resonó por toda la plaza del mercado.

—¡¿Existe un príncipe perdido?!

El anciano librero soltó una pequeña risa mientras acomodaba varios pergaminos sobre una estantería de madera.

—Parece que las historias antiguas siguen siendo interesantes para las nuevas generaciones.

Había pasado medio día desde la visita del mercader Armand. Elena y Lyra se encontraban recorriendo el mercado en busca de cualquier trabajo temporal que pudiera ayudarlas a reunir las monedas restantes. Sin embargo, el cansancio comenzaba a hacerse evidente.

Fue entonces cuando decidieron descansar unos minutos en la vieja librería del barrio antiguo.

—¿Es solo una leyenda? —preguntó Elena con curiosidad.

—Depende de a quién le preguntes —respondió el anciano—. Algunos creen que el heredero legítimo del Imperio de Asteria murió hace más de veinte años. Otros aseguran que logró escapar durante la noche del golpe de Estado.

—¿Y usted qué cree? —preguntó Lyra.

—Creo que las personas poderosas suelen hacer un trabajo terrible ocultando la verdad.

El anciano tomó uno de los libros más antiguos de su colección y lo abrió cuidadosamente sobre la mesa.

—Hace veintidós años, el Imperio de Asteria era gobernado por la familia imperial más poderosa del continente. El emperador era conocido por su sabiduría y su esposa por su extraordinaria inteligencia política.

—Suena como el inicio de un cuento para niños ricos —comentó Lyra.

—Créeme, muchacha. Lo que ocurrió después está muy lejos de ser un cuento infantil.

El ambiente pareció volverse ligeramente más pesado mientras el anciano continuaba hablando.

—Una noche, el palacio imperial fue atacado. Hubo traiciones dentro de la nobleza, generales que cambiaron de bando y cientos de soldados murieron defendiendo a la familia imperial.

—¿Qué ocurrió con el heredero? —preguntó Elena.

—Nadie lo sabe con certeza.

—¿Cómo que nadie lo sabe?

—Su cuerpo jamás fue encontrado.

Aquellas palabras despertaron inmediatamente la curiosidad de ambas jóvenes.

—Algunos dicen que murió intentando escapar. Otros aseguran que un grupo de caballeros leales logró sacarlo del palacio antes de que comenzara la masacre.

—¿Y si sigue vivo? —preguntó Lyra emocionada.

—Entonces significa que el verdadero heredero del imperio ha permanecido oculto durante más de veinte años.

Elena observó las ilustraciones del libro con atención. Una de ellas mostraba el antiguo escudo imperial: una estrella rodeada por elegantes líneas ornamentales.

Algo en aquel símbolo le resultó extrañamente familiar.

Su respiración se detuvo durante unos segundos.

—¿Qué ocurre? —preguntó Lyra al notar su expresión.

—Nada... creo.

La joven volvió a observar el dibujo.

Era imposible.

No podía ser.

La marca que había visto en la espalda de Adrien poseía ciertas similitudes con aquel símbolo, aunque era mucho más compleja.

«No. Eso es ridículo.»

Miles de familias nobles utilizaban estrellas en sus emblemas. No significaba absolutamente nada.

Además, ¿qué posibilidades había de que el esclavo que intentaba salvar fuera realmente alguien importante?

Prácticamente ninguna.

—También existe otra leyenda —continuó el anciano—. Dicen que el heredero nació con una misteriosa marca imperial grabada sobre su piel.

Elena sintió que su corazón comenzaba a latir con más fuerza.

—¿Una marca?

—Sí. Un símbolo único que solo los miembros directos de la familia imperial poseen desde hace siglos.

—¿Y cómo es esa marca? —preguntó intentando sonar despreocupada.

El anciano soltó una pequeña carcajada.

—Si lo supiera, probablemente me habrían asesinado hace muchos años.

Las tres personas comenzaron a reír.

—Entonces, ¿todo son rumores? —preguntó Lyra.

—Por supuesto. Los rumores son la moneda favorita de los historiadores aburridos.

Aunque el anciano intentó restarle importancia al asunto, Elena no podía dejar de pensar en la misteriosa marca que había visto el día anterior.

«Debe ser una coincidencia.»

Tenía que serlo.

Porque si no era una coincidencia, entonces las implicaciones eran demasiado absurdas para siquiera considerarlas.

Un príncipe perdido.

Un heredero imperial.

Un esclavo condenado vendido en una subasta clandestina.

Era imposible.

Mientras tanto, en las profundidades del edificio de la subasta, Adrien permanecía sentado en silencio dentro de su celda.

Uno de los guardias entró acompañado por un médico contratado por Lord Varek.

—Debemos revisar tus heridas.

—No es necesario.

—No es una petición.

El anciano médico comenzó a limpiar algunas de las heridas más recientes del joven.

—Hace años que no veía esta marca tan de cerca —comentó en voz baja.

Adrien levantó inmediatamente la mirada.

—¿Qué dijiste?

—No te preocupes. Soy demasiado viejo para involucrarme en los asuntos de los nobles.

El médico sonrió ligeramente mientras continuaba trabajando.

—Solo diré una cosa, muchacho. El destino tiene un extraño sentido del humor.

—¿Por qué?

—Porque, después de tantos años, parece que alguien finalmente decidió verte como un hombre y no como un símbolo.

Aquellas palabras dejaron a Adrien en silencio.

Era cierto.

Elena jamás le había preguntado cuánto valía políticamente.

Jamás le preguntó si era poderoso o importante.

Solo le preguntó si estaba sufriendo.

Quizá eso era precisamente lo que más lo desconcertaba de toda aquella situación.

Durante años había aprendido a esconder quién era realmente.

Pero aquella muchacha parecía empeñada en descubrir quién era como persona.

Y eso comenzaba a asustarlo más de lo que estaba dispuesto a admitir.

Al caer la noche, Elena observó nuevamente las monedas que habían conseguido reunir.

Sesenta y dos monedas.

Solo quedaban dos días.

Y ahora, además de intentar salvar la vida de un esclavo, tenía una nueva pregunta que no dejaba de atormentarla.

¿Quién era realmente Adrien?

Porque cada día que pasaba estaba más convencida de una cosa.

Ese hombre jamás había nacido para vivir encadenado.

Fin del Capítulo 11

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Lusi 💕
😭noooooooooo me dejaste a medias cuando realmente empezaba lo bueno 😭🤭
Jan Vilar: mañana habrá más capítulos /Determined//Determined/
total 1 replies
Lusi 💕
Dios es sencillamente fascinante , 🥰🥰🥰 me como los capítulos en menos de 10 minutos....
Lusi 💕
No, no ,no ,no ,no ,no necesito actualización 😕😞 Dios mío me comí los capítulos en 3 minutos nooooooo
Lusi 💕
Interesante
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