NovelToon NovelToon
La Esposa del Exmilitar

La Esposa del Exmilitar

Status: En proceso
Genre:Romance / Venganza / Amor tras matrimonio / Mujer poderosa / Juego de roles / Mujer despreciada
Popularitas:157.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Bella

La noche de su compromiso, Estrella Navarro cayó al mar. Su prometido salvó a otra mujer y la dejó atrás.

Quien la rescató fue León Reyes, un exmilitar serio y reservado al que todos subestiman. Al día siguiente, Estrella rompe con el hombre que la traicionó y se casa con León por el civil.

Su familia cree que perdió la cabeza. Su ex quiere recuperarla. Su hermana presume una tecnología que no le pertenece.

Pero Estrella no es la mujer débil que todos creían. Ella es la verdadera creadora de ASTRA.

Y León tampoco es un hombre cualquiera.

Cuando los secretos salgan a la luz, quienes la humillaron van a entender algo demasiado tarde: Estrella no se arruinó al casarse con él. Se salvó.

NovelToon tiene autorización de Bella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12

Capítulo 12

Rodrigo decidió actuar al día siguiente.

Su chofer lo llevó a la casa de León por la mañana. Al bajar frente al muro antiguo, frunció la nariz.

Para él, cualquier cosa que no brillara con lujo reciente era pobreza.

Yo trabajaba desde casa. León había salido temprano a AstraNova.

Cuando sonó el timbre, pensé que era un paquete. Al ver a mi padre por la cámara, se me tensó el cuerpo.

Abrí la puerta pequeña.

—Papá, ¿qué haces aquí?

—Déjame entrar.

No quería un escándalo en la calle, así que lo dejé pasar.

Rodrigo caminó por el patio mirando todo con ojos de juez. Se sorprendió un poco por el tamaño, pero enseguida se convenció de que una casa vieja, por grande que fuera, no podía valer tanto como un departamento moderno.

En la sala, examinó los muebles antiguos, los libreros, las lámparas.

—¿Esto es lo que elegiste? —preguntó—. ¿Una casa vieja con muebles viejos?

—A mí me gusta.

—Desde niña te di lo mejor. Empleadas, chofer, ropa, comida. ¿Y ahora vienes a decirme que te gusta vivir así?

—Aquí estoy bien.

—¿Bien? ¿Sin nadie que te atienda?

Pensé en León cocinando, en la leche tibia, en la manta sobre mí.

—León cocina muy bien.

Rodrigo me miró como si acabara de confesar una desgracia.

—¿Un hombre que se la pasa en la cocina? ¿Eso te parece futuro? Mira a Diego. Su valor se triplicó en un día. Va camino a convertirse en el hombre más importante del sector tecnológico.

Bajó la vista a mi mano.

Vio el aro sencillo.

—Y esto... ¿este es el anillo?

Levanté la mano.

—Lo elegí yo.

—Estrella, por favor. ¿Qué te hizo ese hombre? ¿Qué te dijo para que aceptes estas humillaciones?

—Nada. Yo lo elegí.

Rodrigo perdió la paciencia.

—Te vienes conmigo.

—No.

—¿No?

—Esta es mi casa.

Mi respuesta lo dejó rojo.

—Tienes otra hija. Si quieres tanto a Diego para la familia, casa a Valeria con él. Yo no voy a volver.

Rodrigo entendió que no iba a sacarme de ahí.

Salió furioso, y en el auto descargó todo contra León.

—A AstraNova —ordenó al chofer—. Voy a hablar con ese tipo.

Media hora después, entró al lobby de la empresa como si fuera dueño del edificio.

La recepcionista se acercó.

—Buenos días, señor. ¿A quién busca?

—A un ingeniero. León Reyes. Dígale que baje.

—El consultor Reyes está en reunión. ¿Tiene cita?

—Soy el padre de Estrella Navarro. Dígale que baje ahora.

La recepcionista no sabía cómo manejarlo.

En ese momento entró Elías Mendoza con dos ejecutivos. Reconoció a Rodrigo de inmediato.

—Señor Navarro, qué sorpresa.

Rodrigo aprovechó.

—Vicepresidente Mendoza, qué bueno verlo. Necesito hablar con un empleado suyo. León Reyes.

Elías hizo una pausa mínima.

—León está en una reunión importante.

—¿Qué tan importante puede ser una reunión de un ingeniero?

Elías mantuvo la sonrisa por pura disciplina.

—¿Puedo preguntar el motivo?

—Se casó con mi hija engañándola. La tiene viviendo como si fuera pobre. Vengo a ponerlo en su lugar.

Elías tuvo que contener una tos.

—Entiendo. Por favor, acompáñenos a una sala privada. Lo buscaré.

Rodrigo se sintió bien tratado. Pensó que AstraNova sí sabía recibir empresarios.

En la sala de descanso del último piso, apenas había tomado asiento cuando la puerta se abrió.

León entró con traje gris oscuro, un reloj sobrio y una presencia que no combinaba con la imagen de “empleado pobre” que Rodrigo quería sostener.

—Señor Navarro. ¿Me buscaba?

Rodrigo lo miró de arriba abajo.

Ese traje costaba dinero.

Y justo eso lo irritó más.

—Vaya. Para ti sí hay ropa fina.

León se sentó frente a él.

—Es ropa de trabajo.

—¿Y para mi hija no hay anillo decente?

—El anillo lo eligió Estrella.

—No me vengas con eso. Sé reconocer a los hombres que aparentan más de lo que tienen.

León no respondió.

Rodrigo decidió ir al punto.

—Dime cuánto quieres para dejar a mi hija.

La mirada de León se enfrió.

—Estrella no es mercancía.

—Cinco millones.

—No.

—Diez.

—No.

Rodrigo golpeó la mesa.

—Veinte millones. Última oferta. Con eso puedes vivir muy bien y buscarte otra mujer.

León se puso de pie.

—Me casé con Estrella porque la quiero. No por dinero.

—La quieres por bonita, no te hagas. Si la quisieras, no la tendrías en una casa vieja con un aro barato.

—Tengo una reunión.

—Te advierto algo, León. Si no te apartas de mi hija, voy a hacer que te arrepientas.

León miró su reloj.

—Buen día, señor Navarro.

Salió.

Caminó por el pasillo hasta la sala de juntas principal.

Dentro lo esperaban treinta y cinco altos ejecutivos de AstraNova.

Cuando abrió la puerta, todos se pusieron de pie.

León ocupó el asiento principal.

—Continuemos.

Rodrigo, sin saber nada, salió del edificio convencido de que acababa de amenazar a un ingeniero terco.

En Castellanos Tech, Diego recibió esa misma mañana un reporte de movimientos de personal de AstraNova.

Su equipo estaba cazando talento, buscando cualquier fuga útil después del lanzamiento de ASTRA.

Al leer la lista, sus ojos se detuvieron en un nombre.

Estrella Navarro.

Ingeniera principal.

Departamento de Investigación Uno.

Diego pensó primero que era un error.

Llamó a su asistente.

—¿Esta información está verificada?

—Sí, señor. Es el registro interno más reciente.

—Investiga el perfil de esa Estrella Navarro.

—¿La señorita Navarro? ¿Su...?

—Hazlo.

Diego se levantó y empezó a caminar por la oficina.

No tenía sentido.

Ocho años atrás, Estrella le había mostrado feliz una carta de aceptación para estudiar en Francia, supuestamente arte y diseño. En su memoria, yo era una chica que jugaba, veía series, asistía a eventos y escogía vestidos.

No una especialista en inteligencia artificial.

Tenía que ser otra persona.

Un homónimo.

Pero cuando recibió el archivo, la foto era de ella.

Su rostro en una ficha profesional.

Diego abrió el currículum con dedos tensos.

Doctorado en Inteligencia Artificial en una universidad alemana de élite.

Especialidad en redes neuronales.

Publicaciones internacionales bajo el nombre Nancy.

Tres patentes centrales en inteligencia artificial.

Nancy.

El nombre que alguna vez había leído en artículos que lo impresionaron.

Nancy.

Estrella.

El parecido en sonido le pareció una burla.

—Me mentiste —murmuró.

El café que tenía en la mano cayó al suelo.

La taza se rompió.

Durante años había buscado talento, tecnología, ventaja.

Y la persona que necesitaba había estado a su lado, sonriéndole, escondida por voluntad propia.

La rabia lo atravesó.

Tomó las llaves y salió.

Poco después, Valeria entró a su oficina con documentos sobre las pruebas de ASTRA.

No encontró a Diego.

La pantalla seguía encendida.

Vio la foto de Estrella.

Su curiosidad pudo más.

Bajó el documento.

Al leer mi formación académica, se quedó sin color.

—No...

Siguió bajando.

Año de graduación.

Un año antes que ella.

El nombre Nancy apareció como una bofetada.

Valeria recordó a su mentor en Alemania hablando de una estudiante brillante, una genio poco común, alguien que trabajaba con una visión imposible de copiar.

—Nancy eras tú —susurró.

El miedo, por primera vez, le ganó al orgullo.

1
JZulay
ay....🤦🏼🤷🏼...ahora sí estás de malas...!!! 🙊
JZulay
🤭🤣🤣🤣🤣 ....sus lágrimas quedaron en shock !!!! 🤭
JZulay
🤭😂😂😂😂😂....qué pena
JZulay
uuuiiii....qué excitante !!! 🤔🤦🏼🤭😂😂😂
JZulay
ni puede ni quiere Salvarte 🤔🤭😅😅
JZulay
🤦🏼...niña....no hay como consolarla , porque ud se lo buscó 😤
JZulay
madre mía 😯🙊!!!!
te cayeron a 🍍 piña ....👀
coge... 👊🏼... ese es el hombre que tú querias 😶‍🌫️
para más tarde
carajo, cambien al traductor.
JZulay
👏🏼👏🏼👏🏼....bien dicho
🤣🤣🤣🤣🤣🤣
JZulay
😯🙊...mira . 👀... el amor de tu vida en momentos de crisis , dándote cariñitos
Mar Sol
Por fin les llegó la hora a esos dos, Valeria y Diego, el descaro de quedarse con algo que no les pertenece, los hace delincuentes, como tal, deben pagar.
JZulay
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/ Valeria....Valeria 🤭
Andrea Nardelli
exyraordinaria exelentemente escrita
Mirla Loyo
qué lecturas ésta?🥺🤦‍♀️
JZulay
show Time !!!! /Doubt/
JZulay
exactamente sin evidencias, ya están condenados...🤔
pero como Uds responden al amo que paga sus cuentas 🤷🏼
Mirla Loyo
ésta lectura va a ser así en adelante?🤦‍♀️ tanto esperar para ésto?🤬
JZulay
estos últimos capítulos dificulta una poco su comprensión
Mirla Loyo
éste capítulo estuvo como un tocadiscos en revolución 33🤣🤣🤣 no entendí un carajo 🤔🤣🤣
Rosario Velazquez Romero
escritora está terriblemente mal este capitulo
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play