SIN SPOILER
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LA NOCHE QUE MUR1Ø
Aquella noche…
Adaline no pudo dormir.
La fotografía descansaba sobre la mesa junto al rosario azul.
Y aunque intentó cerrar los ojos y descansar…
su mente seguía llena de imágenes rotas.
La iglesia.
La lluvia.
Alessandro.
Y aquel dolor extraño en el pecho cada vez que él la miraba.
Finalmente el cansancio terminó venciendo su cuerpo.
Y cuando cayó dormida…
los recuerdos comenzaron a regresar.
---
Lluvia.
Mucha lluvia.
El cielo estaba oscuro mientras una joven Adaline corría por el bosque respirando agitadamente.
Sus zapatos se hundían en el barro.
El vestido claro estaba mojado.
Y sus lágrimas se mezclaban con el agua cayendo sobre su rostro.
—¡Adaline!
Ella se detuvo al escuchar aquella voz.
Alessandro.
El joven corría hacia ella desesperadamente.
Empapado por la tormenta.
Asustado.
Cuando finalmente llegó hasta ella, tomó su rostro entre las manos.
—Tenemos que irnos ahora.
Adaline temblaba.
—Tu padre sabe lo nuestro…
Alessandro apretó ligeramente la mandíbula.
Rabia.
Miedo.
Odio.
Todo mezclado.
Porque conocía perfectamente a su padre.
Y sabía lo que era capaz de hacer.
Pero aun así tomó las manos de Adaline.
—No voy a dejar que te hagan daño.
Ella lo miró con lágrimas en los ojos.
Y a pesar del miedo…
sonrió apenas.
Porque confiaba en él.
Confiaba completamente.
El recuerdo cambió de golpe.
Pasos.
Muchos pasos.
Hombres armados saliendo entre los árboles.
Y detrás de ellos…
un hombre mayor vestido completamente de negro.
Frío.
Imponente.
Los mismos ojos crueles de Alessandro.
Pero sin humanidad.
El padre de Alessandro.
Adaline sintió terror inmediatamente.
El joven Alessandro se colocó frente a ella protegiéndola.
—Déjala ir.
Su padre lo observó sin emoción.
—Te advertí que esa chica era un problema.
—¡La amo!
El silencio del bosque se volvió pesado.
Adaline observó a Alessandro sorprendida.
Porque fue la primera vez que él lo dijo frente a alguien más.
La amo.
Y aquellas palabras hicieron que el rostro del mafioso mayor se endureciera aún más.
—Un Torres no arruina su futuro por una campesina religiosa.
Adaline bajó ligeramente la mirada.
Dolida.
Pero Alessandro tomó su mano con fuerza.
Como si quisiera demostrar que no le importaban las diferencias entre ellos.
—No voy a casarme con Bella.
Aquellas palabras hicieron que los hombres alrededor se tensaran.
Porque nadie desobedecía al jefe de los Torres.
NADIE.
El padre de Alessandro caminó lentamente hacia ellos.
—Ese matrimonio mantiene el poder de nuestra familia.
Alessandro no retrocedió.
—No me importa.
Y entonces…
todo ocurrió demasiado rápido.
El mafioso mayor sacó un @rm@
Adaline abrió los ojos con terror.
Alessandro reaccionó inmediatamente intentando cubrirla.
Pero el disparo resonó primero.
El tiempo pareció detenerse.
Adaline sintió un dolor insoportable atravesando su pecho.
Sus piernas dejaron de responder.
Y el mundo comenzó a volverse borroso.
Alessandro la sostuvo antes de que cayera al suelo.
—¡NO…!
El grito desesperado de Alessandro rompió el bosque entero.
Adaline levantó lentamente la mirada hacia él.
Y verlo así…
destruido…
le dolió más que la herida.
La s@ngr3 comenzaba a manchar las manos de Alessandro.
Muchísima s@ngr3.
—N-no llores…
La voz de Adaline salió débil.
Temblorosa.
Alessandro negaba desesperadamente mientras intentaba presionar la herida.
—No… no… quédate conmigo…
Las lágrimas caían libremente por el rostro del joven.
Ya no parecía un mafioso.
Solo un chico aterrorizado de perder a la persona que amaba.
El padre de Alessandro observaba la escena sin mostrar arrepentimiento.
—Aprenderás que el amor vuelve débiles a los hombres.
Alessandro levantó la mirada llena de odio.
Un odio tan profundo que incluso los guardaespaldas retrocedieron ligeramente.
Pero Adaline apenas podía respirar ya.
Su visión comenzaba a apagarse.
Entonces llevó lentamente una mano al rostro de Alessandro.
Acariciándolo suavemente.
Como siempre hacía.
—Yo… siempre… te amaré…
La respiración de Alessandro se quebró por completo.
—No digas eso… por favor…
Pero era tarde.
Los ojos de Adaline comenzaron a cerrarse lentamente.
Y segundos después…
su mano cayó sin fuerza.
El grito de Alessandro resonó nuevamente entre la tormenta.
Un grito lleno de dolor.
De rabia.
De un amor destruido.
---
Adaline despertó bruscamente.
Respirando agitadamente.
Llorando.
Las lágrimas caían sin control mientras llevaba una mano temblorosa a su pecho.
El recuerdo.
Todo había sido real.
Ella lo recordó.
Recordó cómo mur1ø
Recordó quién la m@tø.
Y recordó algo todavía más doloroso.
Alessandro realmente la amaba
que va a pasar en el cielo
que pasará con ese embarazo ?