Valentina Visconti nació para heredar un imperio, pero eligió salvar vidas antes que administrar fortunas. Renunció a su apellido, a su riqueza y al futuro que su familia había planeado para ella, convencida de que el amor debía elegirse, nunca negociarse.
Cuando la traición del hombre con quien soñaba casarse destruye todas sus certezas, un impulso desesperado la lleva a besar a un completo desconocido para escapar de su pasado.
Alessandro Moretti carga con el peso de uno de los apellidos más poderosos y temidos del país. Aunque ha construido su propio imperio lejos de la violencia y prefiere mantenerse fuera de los reflectores, el legado de su familia nunca deja de perseguirlo.
Lo que ninguno de los dos imagina es que ese encuentro cambiará sus vidas para siempre.
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17- primera prueba
Dos días después...
El Hospital Santa Emilia mantenía el mismo ritmo frenético de siempre.
Valentina acababa de salir de una cirugía de casi cuatro horas.
Se quitó la mascarilla mientras caminaba por el pasillo.
—Buen trabajo, doctora.
Comentó una de las enfermeras.
Ella sonrió con cansancio.
—Gracias. Necesito tres litros de café antes de volver al quirófano.
La enfermera soltó una risa.
—Se los mando enseguida.
Valentina continuó caminando hasta llegar a su consultorio.
Apenas cerró la puerta...
Su teléfono comenzó a vibrar.
Papá ❤️
Sonrió.
Ya sabía de qué se trataba.
—Hola, papá.
—¿No olvidaste qué día es hoy?
Ella cerró los ojos.
—No.
—¿Segura?
Porque tu voz dice otra cosa.
Valentina dejó escapar una pequeña risa.
—Estoy saliendo de cirugía.
Tengo derecho a sonar cansada.
—Eso te lo concedo.
Pero recuerda que esta noche cenamos juntos.
Y no olvides traer a ese joven.
Valentina miró la hora.
Las cuatro y veinte.
—No me he olvidado.
—Perfecto.
Tu hermano también vendrá.
Valentina sonrió.
—Hace días no veo a Lorenzo.
—Dijo que quiere conocer al valiente que logró conquistar a su hermana.
Ella negó divertida.
—No exageres.
—Nos vemos a las ocho.
La llamada terminó.
Valentina dejó el teléfono sobre el escritorio.
Y, por primera vez en todo el día...
Sintió un ligero nudo en el estómago.
No era la cena. Era Alessandro.
Todavía no le había avisado que sería esa misma noche.
—Ay, Dios...
Murmuró.
Tomó nuevamente el celular.
Buscó un contacto que ahora decía simplemente:
Doctora... no, ese era el de ella. El que usaba para el hospital.
Sonrió al darse cuenta del error.
Buscó el número de Alessandro, que aún lo tenía como novio falso.
Abrió la conversación.
"¿Estás ocupado?"
Envió el mensaje.
La respuesta llegó apenas un minuto después.
"Depende."
Valentina no pudo evitar sonreír.
"¿Recuerdas la cena con mi papá?"
La respuesta tardó unos segundos más.
"La recuerdo."
"Es hoy."
Hubo unos segundos de silencio.
Después apareció un nuevo mensaje.
"¿A qué hora paso por ti?"
Valentina mordió suavemente su labio inferior.
No había una sola queja.
Ni una excusa.
Ni un "¿por qué no me avisaste antes?".
Simplemente...
"¿A qué hora paso por ti?"
Sin darse cuenta...
Sonrió.
"Salgo del hospital a las siete."
"Estaré allí a las siete."
Ella bloqueó el teléfono.
Y en ese mismo instante... la puerta del consultorio se abrió.
Camila apareció con dos vasos de café.
—Aquí está la dosis de supervivencia.
Dejó uno frente a Valentina.
Pero enseguida notó aquella sonrisa.
Entrecerró los ojos.
—¿Y esa cara?
Valentina tomó el vaso intentando parecer indiferente.
—¿Cuál?
—La de "acabo de hablar con alguien y no quiero contarlo".
Valentina soltó una pequeña risa.
—Esta noche conocerán oficialmente a mi novio falso.
Camila dio un pequeño grito.
—¡Es verdad! La cena.
Se llevó una mano a la frente.
—¡Lo había olvidado!
Valentina bebió un poco de café.
—Yo también. Hasta que llamó mi papá.
Camila apoyó ambos codos sobre el escritorio.
—¿Estás nerviosa?
Valentina permaneció unos segundos en silencio.
Después respondió con total sinceridad.
—Un poquito.
—¿Por la actuación?
Ella negó.
—No. Porque apenas lo conozco.
Camila sonrió con ternura.
—Pues eso tiene solución.
Valentina levantó una ceja.
—¿Cuál?
Camila tomó una libreta que había sobre el escritorio.
La abrió por una página en blanco.
Y escribió en la parte superior:
"Interrogatorio para novios falsos."
Valentina soltó una carcajada.
—No irás a hacer eso.
Camila levantó la vista con una sonrisa traviesa.
—Claro que sí. Si ese hombre va a sentarse esta noche frente a tu papá...
Más le vale que, por lo menos, sepa cuál es tu color favorito.
Valentina negó entre risas.
—Definitivamente... Estás loca.
Camila sonrió orgullosa.
—Y gracias a eso... Nunca te aburres.
Mientras tanto...
En el edificio de Asterion, la jornada estaba lejos de terminar.
La sala de juntas permanecía en completo silencio.
Una enorme pantalla proyectaba gráficos financieros y el avance de varios proyectos.
Alessandro permanecía de pie al frente de la mesa.
Su expresión era completamente distinta a la que Valentina conocía.
Fría. Serena. Autoritaria.
—Si el sistema presenta un solo fallo durante el lanzamiento... No me interesa cuánto dinero hayamos invertido.
El proyecto no sale.
Uno de los directores levantó la mano con cautela.
—Pero eso retrasaría la entrega casi un mes.
Alessandro sostuvo su mirada.
—Entonces se retrasará un mes.
Prefiero perder dinero... Antes que perder credibilidad.
Nadie volvió a discutir.
En ese momento, el teléfono vibró discretamente sobre la mesa.
Alessandro desvió apenas la vista.
Doctora.
Abrió el mensaje.
"¿Estás ocupado?"
Sin darse cuenta... Sonrió apenas.
Matteo, sentado dos puestos más allá, lo notó de inmediato.
Levantó una ceja.
"La doctora...", pensó.
Alessandro respondió con rapidez.
Continuó la reunión como si nada hubiera ocurrido.
Minutos después volvió a vibrar.
"¿Recuerdas la cena con mi papá?"
Él respondió sin apartar la atención de la reunión.
"La recuerdo."
La tercera notificación apareció casi enseguida.
"Es hoy."
Alessandro observó la pantalla unos segundos.
Después escribió:
"¿A qué hora paso por ti?"
Guardó el teléfono.
Levantó nuevamente la vista.
Más de veinte personas seguían esperando instrucciones.
—Continuemos.
La reunión se prolongó otros treinta minutos.
Cuando finalmente terminó...Los directivos comenzaron a abandonar la sala.
Solo Matteo permaneció sentado.
Esperó hasta que la puerta se cerró.
Luego sonrió.
—¿Así que esta noche conocerás al suegro?
Alessandro ni siquiera levantó la vista de los documentos.
—No es mi suegro.
—Todavía.
Alessandro soltó un suspiro.
—Es el padre de la doctora. Nada más.
Matteo comenzó a guardar su computador portátil.
—¿Ya pensaste cómo vas a presentarte?
—Sí.
—A ver.
Alessandro respondió con total naturalidad.
—Alessandro Vertick.
Matteo asintió.
—Muy bien. ¿Y si te preguntan dónde trabajas?
—Soy desarrollador de software.
—¿En qué empresa?
Alessandro guardó silencio.
Matteo sonrió.
—¿Lo ves? Casi metes la pata.
Alessandro apoyó ambas manos sobre la mesa.
Pensó unos segundos.
—Diré que trabajo en Asterion. Cosa que es verdad. Solo omitiré un pequeño detalle.
—¿Cuál?
—Que soy el dueño.
Matteo estalló en carcajadas.
—Eso sí son detalles pequeños.
Alessandro terminó sonriendo.
—Mientras menos personas sepan quién soy...
Mejor.
Matteo asintió.
Sabía que no era paranoia. Era supervivencia.
En el mundo de Alessandro... Un apellido podía convertirse en una sentencia.
Se levantó de la silla. Tomó las llaves del automóvil.
—Vamos. Tenemos que pasar por un traje.
Matteo lo miró sorprendido.
—¿Otro? ¿No tienes el armario lleno?
—Sí.
—Entonces... ¿Por qué comprar otro?
Alessandro comenzó a caminar hacia la puerta.
—Porque esta noche voy a conocer al padre de mi novia.
Matteo soltó una carcajada.
—Mírate... Llevas dos días siendo novio falso...
Y ya estás pensando como uno de verdad.
Alessandro abrió la puerta de la sala.
Se detuvo apenas un instante. Giró ligeramente la cabeza.
—No exageres.
Y salió.
Matteo negó divertido mientras caminaba detrás de él.
—Sí... Claro que no.
Matteo primero, luego Giovanni y Lorenzo y los osos juntos esa química es indudable y ellos no quieren aceptar que están enamorados.
Alessandro no se imagina lo que la loca de Camila le dejo en su gaveta 🤣😂🤣😂
Quien secuestro a Valentina 🤔🤔🤔❓❓❓
Porque lo hizo de quien se quiere vengar 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓
Dónde está Lucia fue ella quien lo hizo o tuvo ayuda de alguien 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Alessandro ahora sí sacará a relucir su apellido Moretti a relucir y quien lo haya hecho se busco su muerte porque si no lo hace Alessandro lo hará el viejo Don Vittorio.
Valentina lo dejaste como novio de pueblo vestido y alborotado.
Hasta tu padre se dió cuenta que están perdidamente enamorados.
Bombón así necesito uno que me dé muchos regalos 🤣😂🤣😂
Es verdad lo que dice Camila ustedes dos ya no respetan el contrato eso ya pasó a hacer una relación verdadera besos, me quedo a dormir etcétera cuando darán el paso a sincerarse.