NovelToon NovelToon
El Precio De Tu Arrepentimiento

El Precio De Tu Arrepentimiento

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / CEO / Viaje En El Tiempo
Popularitas:4k
Nilai: 5
nombre de autor: Debora Camejo

Durante cinco años, Isabela soportó en silencio el desprecio, las humillaciones y la frialdad de su esposo Mateo, un poderoso magnate atrapado en la obsesión por una mujer que solo sabía traicionarlo. Isabela entregó su juventud y su corazón para cuidar de su hogar y de su pequeño hijo Mael, pero para Mateo ella nunca fue más que una intrusa.
​Cansada de vivir bajo la sombra del dolor, Isabela decide tomar a su hijo, firmar el divorcio y marcharse para siempre. Sin embargo, una tragedia inesperada en la calle apaga sus vidas en un instante, dejando como último eco una dolorosa súplica: "Ojalá jamás te hubiera conocido, Mateo".

​Consumido por una culpa devoradora, Mateo comprende demasiado tarde el valor de la mujer que destruyó. Desesperado por reparar sus errores, emprenderá un viaje hasta los confines del mundo, sometiéndose a un sacrificio extremo en un templo milenario para pedir un único milagro: devolver el tiempo.

AUTORA REGISTRADA DE NOVELTOON

Débora Camejo

NovelToon tiene autorización de Debora Camejo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

11. Capítulo 11

Una promesa silenciosa y una luz en el té

​El ambiente en la mansión Mercier continuaba transformándose. La ausencia de Don Arturo y Doña Helena dejó un espacio de calma, pero ya no era un silencio incómodo, sino una paz reconfortante.

​Mientras Isabela organizaba algunos asuntos en la casa, Mateo aprovechó una pausa en su agenda para recibir una llamada privada en su despacho. Se trataba del director del hospital.

​—Señor Mercier, le informo que la señora Elena ya ha sido trasladada a la suite privada —reportó el médico al otro lado de la línea—. Los especialistas en hepatitis C comenzaron el tratamiento importado de Europa esta mañana. Su estado es estable y los doctores están muy optimistas.

​—Excelente, doctor —respondió Mateo en voz baja, asegurándose de que la puerta estuviera bien cerrada—. Recuerde la condición: mi esposa no debe saber por ahora que yo estoy corriendo con absolutamente todos los gastos. Quiero que ella se enfoque en ver a su madre recuperarse, sin sentir que me debe nada.

​—Entendido, señor Mercier. Mantendremos el anonimato.

​Mateo colgó el teléfono y dejó escapar un largo suspiro de alivio. Sabía que el dinero no borraba sus errores, pero ver la preocupación desaparecer del rostro de Isabela era su mayor prioridad.

​Más tarde esa tarde, Isabela recibió una llamada del hospital. La noticia de que su madre había sido trasladada a una mejor habitación y que un grupo de especialistas había tomado su caso la tomó por sorpresa. Aunque sospechaba que era un milagro divino o alguna gestión benéfica del hospital, una extraña sensación de gratitud y alivio llenó su corazón.

​Al bajar al salón principal, se encontró con Mateo, quien acababa de terminar su jornada de trabajo desde casa. Él vestía de forma sencilla y la miró con esa atención serena que ahora siempre le dedicaba.

​—¿Pasa algo, Isabela? Te ves... diferente, más tranquila —preguntó Mateo con amabilidad.

​—Llamaron del hospital —confesó Isabela, con los ojos brillándole ligeramente por la emoción—. Mi mamá está recibiendo un nuevo tratamiento. Los doctores dicen que hay muchas esperanzas de que se recupere pronto. Sentí que necesitaba respirar un poco de aire fresco tras la noticia.

​Mateo sonrió con una dulzura genuina, guardándose el secreto para no arruinar el momento.

​—Es una noticia maravillosa, Isabela. Tu madre es una mujer fuerte —dijo Mateo, dando un paso hacia ella—. Mael se quedó dormido tras el colegio... ¿Me permitirías acompañarte a caminar por el jardín? Hay un café pequeño a dos cuadras de aquí. Me gustaría invitarte a una taza de té.

​Isabela lo miró. Durante cinco años, jamás habían tenido una salida solos que no fuera un evento corporativo helado y lleno de falsedad. Sin embargo, la mirada de Mateo era tan transparente que no encontró motivos para negarse.

​—Está bien —asintió Isabela con una leve sonrisa—. Vamos.

​Caminaron juntos por la acera arbolada mientras el sol de la tarde comenzaba a ocultarse. El aire era fresco y el ambiente tranquilo. Al llegar a la pequeña cafetería de estilo rústico, Mateo se apresuró a abrirle la puerta con delicadeza.

​Se sentaron junto a una ventana. Mateo pidió el té de jazmín favorito de Isabela y un café para él. Por primera vez en mucho tiempo, no hablaron de contratos, ni de errores del pasado, ni de Regina. Hablaron de Mael, de los recuerdos de infancia de Isabela y de las pequeñas cosas de la vida.

​—Extrañaba verte sonreír así —admitió Mateo en un momento de silencio, mirándola fijamente sobre la mesa.

​Isabela bajó la mirada hacia su taza de té, sintiendo un leve rubor en sus mejillas.

​—A veces me cuesta creer que eres la misma persona, Mateo —dijo ella con honestidad—. Durante cinco años pensé que me odiabas.

​Mateo estiró la mano sobre la mesa y, esta vez, Isabela no se alejó. Él cubrió suavemente la mano de ella con la suya, sintiendo la tibieza de su piel.

🫶.

​—Nunca te odié, Isabela. Estaba ciego, lleno de soberbia y rodeado de falsedad. Pero el día que entendí lo que estaba a punto de perder, comprendí que siempre fuiste lo único real y valioso en mi vida —expresó Mateo con el alma en la voz—. No espero que me ames como antes de la noche a la mañana. Solo quiero tener la oportunidad de enamorarte otra vez.

​Isabela sintió que el corazón le daba un vuelco. La firmeza y ternura en las palabras de Mateo no dejaban espacio a la duda. El hielo alrededor de su alma finalmente se había resquebrajado por completo.

​—Mateo... —susurró ella, mirándolo a los ojos con una mezcla de conmoción y dulce vulnerabilidad.

​Antes de que pudiera agregar algo más, el mesero trajo la cuenta. Mateo pagó con una sonrisa y ambos se pusieron de pie para regresar a la mansión. Mientras caminaban de vuelta bajo la luz de los faroles de la calle, Mateo no la presionó, pero sus pasos iban al mismo ritmo, unidos por un hilo invisible de esperanza que comenzaba a florecer de nuevo.

1
Cori Shoes
Delicada y hermosa
Debora Camejo: Muchísimas gracias, un abrazo desde la distancia 🫂🥰
total 1 replies
Rosalia Martinez
Que historia tan triste,ojala se revierta para bien☺️😭
Debora Camejo: ¡Eso está echo mami! 😚🤗😁
total 1 replies
Elisbeth Palma
🥺🥺🥺
Elisbeth Palma
es guapo el protagonista🤭🤭🤭
Debora Camejo: Gracias 🤗 🫶
total 1 replies
Elisbeth Palma
🥰🥰🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play