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El Legado De Los Antiguos

El Legado De Los Antiguos

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Edad media / Aventura
Popularitas:374
Nilai: 5
nombre de autor: Lugo Alex

Ciento veintitrés años después de que la Inquisición del Primer Mandato silenciara un ritual prohibido, extraños acontecimientos comienzan a extenderse por todo el Imperio.

Enkyo, un joven de la ciudad de Newline, sueña con seguir los pasos de los soldados imperiales a pesar de la oposición de su padre. Sin embargo, cuando una expedición de caza termina en tragedia, presencia algo que no debería existir.

Bajo la superficie del mundo, antiguas fuerzas olvidadas desde hace mucho tiempo comienzan a despertar. Mientras verdades ocultas vuelven a emerger y las sombras de una era perdida regresan, Enkyo se verá atrapado entre el Imperio, el conocimiento prohibido y un legado más antiguo que la propia humanidad.

Algunos heredan reinos. Otros heredan pesadillas.

NovelToon tiene autorización de Lugo Alex para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8 — Preludio al resplandor oscuro

Mientras Enkyo permanecía en silencio junto a Julius…

Sus pensamientos continuaban atrapados en todo lo ocurrido durante el combate.

A pocos metros…

Valerius apartaba uno tras otro los enormes bloques de piedra que habían caído a su alrededor.

Julius lo observó durante unos instantes.

Después comenzó a caminar hacia él.

Se detuvo a poca distancia.

—¿Necesitas ayuda?

Valerius apenas desvió la mirada.

Una expresión de evidente arrogancia apareció en su rostro.

—Si necesitara tu ayuda…

Una leve sonrisa se extendió por sus labios.

—¿No crees que ya me habría rebajado a tu nivel?

Enkyo sintió que el ambiente se tensaba de inmediato.

Julius permaneció completamente sereno.

Antes de responder, dirigió una breve mirada hacia Enkyo.

—Espera aquí un momento.

El joven asintió en silencio.

Julius volvió a mirar a Valerius.

—Recuerda quién está al mando de esta misión.

Su voz permaneció tranquila.

—Será mejor que elijas cuidadosamente tus palabras.

Valerius dejó escapar un leve resoplido de desagrado.

Se incorporó lentamente.

Después avanzó hasta quedar frente a Julius.

Solo unos centímetros los separaban.

Valerius sostuvo su mirada sin la menor vacilación.

—Si de verdad eres un líder…

Hizo una breve pausa.

—Espero que seas tú quien le explique al Consejo cómo fracasó esta misión.

Durante varios segundos…

Ninguno apartó la mirada.

Entonces…

Una leve sonrisa apareció en el rostro de Julius.

—Tal vez tengas razón.

Su expresión no cambió.

—Pero eso también me obliga a preguntarme si enviarte aquí sirvió de algo.

Aquellas palabras bastaron para endurecer la expresión de Valerius.

La tensión entre ambos aumentó de inmediato.

A varios metros de distancia…

La general Liza terminaba de recuperarse del impacto.

Descendió lentamente de los restos de la antigua torre hasta que sus pies tocaron la nieve.

Enkyo dirigió la mirada hacia ella.

Fue entonces cuando advirtió las heridas que había pasado por alto durante la batalla.

Su hombro presentaba varias lesiones superficiales.

Y un corte fino descendía desde la ceja por una parte de su frente.

Enkyo avanzó un paso.

—General…

Vaciló durante un instante.

—Está herida. Por favor, permítame ayudarla.

Liza negó suavemente con la cabeza.

Su expresión permanecía tan serena como siempre.

—No te preocupes por mí.

Después dirigió la mirada hacia los soldados heridos.

—Ve con ellos.

—Fueron quienes estuvieron más cerca del impacto provocado por aquella extraña habilidad de la criatura.

Enkyo permaneció inmóvil.

No lograba comprenderlo.

Una provincia entera había desaparecido…

Y, aun así…

Los tres generales actuaban con una calma que escapaba por completo a su entendimiento.

Liza volvió a mirarlo.

Su voz permaneció tranquila.

—¿Todavía sigues aquí?

Hizo una breve pausa.

—¿Qué estás esperando?

—Ve con los soldados.

Enkyo reaccionó de inmediato.

—Sí.

Sin añadir una sola palabra…

Corrió hacia los heridos.

Liza lo observó mientras se alejaba.

Después caminó lentamente hasta situarse junto a Julius y Valerius.

—¿Podrían dejar esa discusión para otro momento?

Su tono no cambió.

—Debemos informar al Consejo de lo ocurrido.

Valerius apartó la mirada de Julius.

—Bien.

Se dio la vuelta.

—Yo mismo enviaré el informe mediante un ave mensajera.

Apenas había avanzado unos pasos…

Cuando la voz de Julius volvió a detenerlo.

—Espera.

—Tengo una pregunta.

Valerius no se volvió de inmediato.

—¿Y si me niego a responder?

Julius mantuvo los ojos fijos en él.

—Entonces tendré que insistir.

Valerius dejó escapar un suspiro cargado de irritación.

—Pregunta de una vez.

Julius guardó silencio durante unos segundos.

Entonces preguntó:

—¿Cuál fue la verdadera razón por la que enviaron al joven Greygar a esta misión?

Una leve sonrisa apareció en el rostro de Valerius.

—Ningún pescador atrapa un pez sin preparar antes el anzuelo.

El silencio volvió a instalarse entre los tres.

Julius comprendió el significado de aquellas palabras casi de inmediato.

Su expresión se endureció.

—¿Cómo pudieron hacer algo así?

Su voz sonó mucho más grave.

—¿Por qué no se me informó durante la sesión del Consejo?

Valerius se limitó a encogerse ligeramente de hombros.

—Puedes preguntárselo cuando regresemos.

Comenzó a alejarse una vez más.

—Después de todo…

Giró apenas la cabeza.

—Tú eres el líder.

Liza observó cómo Valerius desaparecía entre las ruinas.

Después dejó escapar un leve suspiro.

—Nunca cambian.

Julius levantó lentamente la mirada.

Sus ojos se posaron sobre las heridas que cubrían el hombro y la frente de Liza.

Las examinó durante unos instantes.

Liza percibió de inmediato su preocupación.

Una leve sonrisa apareció en su rostro.

—¿No crees que estás exagerando?

Dirigió una breve mirada hacia el corte que atravesaba su frente.

—Solo son unas cuantas heridas. Hemos salido de situaciones mucho peores que esta.

Julius dejó escapar una risa suave.

—Lo sé.

Hizo una breve pausa.

—Supongo que resulta difícil dejar de preocuparse por una compañera.

Liza no respondió.

Su expresión permaneció tan serena como siempre.

A varios metros…

Enkyo ayudaba a los soldados que habían sufrido las heridas más graves.

Mientras examinaba el antebrazo de uno de ellos…

Algo llamó de inmediato su atención.

Entre la sangre que brotaba de la herida podía distinguirse una pequeña cantidad de aquel extraño líquido negro.

Sus pupilas se contrajeron.

El soldado respiraba con dificultad.

—Siento… como si me quemara por dentro.

Apretó los dientes.

—¿Crees que deberías ejercer presión?

Enkyo no respondió de inmediato.

Su mirada permaneció fija en aquella sustancia.

Es el mismo líquido…

Parece estar intentando adentrarse cada vez más en la herida.

Respiró profundamente.

Después levantó lentamente la mirada.

—Necesitaré un cuchillo pequeño.

El soldado lo observó con evidente confusión.

—Esto va a doler.

Hizo una breve pausa.

—Así que intenta no gritar.

El hombre no comprendió qué pretendía hacer.

Enkyo tomó el cuchillo.

Con sumo cuidado, realizó una pequeña incisión junto al borde de la herida.

En cuanto la sangre volvió a fluir…

El extraño líquido comenzó a desplazarse hacia la abertura.

Como si aquella incisión ejerciera algún tipo de atracción sobre él.

Finalmente…

Varias gotas oscuras se separaron del brazo del hombre.

El soldado dejó escapar un fuerte gemido de dolor.

Las gotas cayeron lentamente.

Pero…

Antes de tocar la nieve…

Comenzaron a desintegrarse.

Hasta desaparecer por completo.

Enkyo permaneció inmóvil.

Aquella escena despertó de inmediato un recuerdo.

Las calles destruidas.

Los cadáveres.

Y las enormes púas negras atravesando toda la provincia.

Aquella criatura convirtió a todos los habitantes en parte de esta destrucción…

¿La sangre es el medio…?

Negó lentamente con la cabeza.

No…

Debe existir algún otro mecanismo…

Todavía no comprendo cómo lo hizo.

A varios metros…

Julius observaba en silencio todo lo ocurrido.

No había intervenido.

Pero había seguido cada movimiento de Enkyo.

Sus ojos permanecieron fijos durante unos segundos en el lugar donde aquellas gotas habían desaparecido.

Entonces…

Una idea cruzó por su mente.

Si esa criatura fue capaz de alterar su propio cuerpo para adaptarse durante el combate…

Entonces ese líquido podría poseer la misma capacidad.

Su expresión se volvió mucho más seria.

¿Son las heridas… el medio por el cual intenta invadir el cuerpo…?

El silencio volvió a apoderarse de las ruinas.

Pero, por primera vez desde que había terminado el combate…

Comenzaban a comprender que la verdadera amenaza de aquella criatura iba mucho más allá de su fuerza.

Julius caminó lentamente hacia el centro de la provincia.

Su mirada volvió a recorrer las ruinas que los rodeaban.

Después habló con voz firme.

—Es hora de reagruparnos.

Hizo una breve pausa.

—Debemos decidir cómo proceder a partir de ahora.

Los soldados comenzaron a reunirse poco a poco.

Quienes apenas conseguían mantenerse en pie se apoyaban contra los escombros o recibían ayuda de sus compañeros.

Los demás se congregaron frente a Julius, esperando nuevas órdenes.

El general observó a cada uno antes de continuar.

—No podemos esperar una respuesta del Consejo.

Dirigió la mirada hacia el horizonte, donde el cielo comenzaba a aclararse lentamente.

—Regresaremos a la capital de inmediato.

Uno de los soldados avanzó.

—Mi general… ¿y si tomamos una muestra de esas enormes púas para que el Consejo pueda examinarlas?

Julius dirigió la mirada hacia las gigantescas formaciones negras.

Permaneció en silencio durante unos segundos.

—Intenten extraer un fragmento pequeño.

Su expresión no cambió.

—Pero si perciben la menor anomalía, abandonen el intento de inmediato e infórmenme.

—¡Sí, general!

El soldado partió sin demora.

Julius volvió a dirigir su atención hacia el resto del grupo.

—No podemos permitirnos perder más tiempo.

—El amanecer está cerca.

Hizo una breve pausa.

—Recojan todo lo que consideren útil.

—Partiremos en cinco minutos.

Enkyo respondió con un leve asentimiento.

Después comenzó a preparar el equipo para el viaje de regreso.

Mientras tanto…

El soldado apoyó el filo de un hacha contra una de las enormes púas negras.

Después de varios golpes…

La superficie terminó cediendo.

Pero en el mismo instante en que el fragmento se desprendió…

La rígida estructura comenzó a deformarse.

Su consistencia sólida desapareció gradualmente.

Hasta convertirse en una espesa masa oscura.

El soldado retrocedió, sorprendido.

—¿Qué demonios…?

Contempló la sustancia con incredulidad.

—Hace un momento era completamente sólida…

—Ahora parece… agua.

Su voz llamó la atención de Julius.

El general se aproximó de inmediato.

Permaneció allí durante unos instantes, observando cómo aquella extraña materia continuaba perdiendo su forma.

Finalmente, habló.

—No podremos llevarnos ninguna muestra.

Apartó lentamente la mirada.

—Tendremos que regresar cuando sepamos más acerca de esta sustancia.

Después volvió hacia el soldado.

—Reúnete con los demás.

—Me uniré a ustedes dentro de poco.

El soldado bajó la mirada.

—Mi general…

Vaciló durante un momento.

—Parece agotado. Debería descansar en cuanto lleguemos a la capital.

Julius permaneció en silencio durante unos segundos.

Su mirada volvió hacia las ruinas de la provincia.

Entonces respondió con absoluta calma.

—Mientras esa entidad continúe ahí fuera…

Hizo una breve pausa.

—No hay descanso para quienes juraron proteger este Imperio.

Sus ojos recorrieron una vez más las calles destruidas.

—Cada minuto que permanezca libre…

—Es otro minuto en el que alguien podría perder la vida.

Finalmente, volvió a mirar al soldado.

—Ve con los demás.

—Partiremos en cuanto todos estén preparados.

El soldado permaneció en silencio.

Inclinó la cabeza con respeto.

—…Sí, mi general.

Y regresó junto al resto del grupo.

Poco después…

Los preparativos para la partida habían concluido.

Julius, Valerius y Liza ya se encontraban montados sobre sus caballos al frente de la formación.

Detrás de ellos…

Los soldados terminaban de organizarse para abandonar la provincia.

El último en avanzar fue Enkyo.

Sostenía las riendas de su caballo mientras caminaba lentamente entre las ruinas.

Su mirada permanecía perdida en aquel paisaje devastado.

No era tristeza.

Tampoco ira.

Era una emoción que ni siquiera él lograba comprender.

Como si una parte de aquella provincia hubiera quedado grabada para siempre en su interior.

Valerius giró apenas la cabeza.

Su voz rompió el silencio.

—¿Piensas quedarte ahí para siempre?

Enkyo levantó lentamente la mirada.

Valerius lo observaba con la misma expresión indiferente de siempre.

—Muévete.

—No hagas esperar a los demás.

Enkyo no respondió.

Se limitó a colocar un pie en el estribo y montar su caballo.

Sujetó las riendas con firmeza.

Antes de marcharse…

Levantó la mirada una última vez hacia el cielo cubierto por la noche.

Entonces…

Impulsó suavemente a su caballo hacia adelante.

Toda la formación comenzó a avanzar.

Atravesaron lentamente las calles destruidas.

A ambos lados solo quedaban ruinas.

Piedra.

Madera.

Y aquellas inmensas púas negras que todavía se alzaban como cicatrices imposibles de borrar.

La provincia fue desapareciendo poco a poco detrás de ellos.

El viento comenzó a soplar una vez más.

La nieve empezó a cubrir lentamente las huellas de la destrucción.

Con cada paso de los caballos…

La distancia entre ellos y la provincia aumentaba.

Hasta que las figuras del grupo terminaron siendo devoradas por la ventisca.

Muy lejos de allí…

En medio de la inmensa llanura cubierta de nieve…

Una figura solitaria cabalgaba sobre un caballo negro.

Avanzaba lentamente.

En silencio.

La nieve crujía bajo cada paso del animal, dejando un rastro perfectamente definido sobre el paisaje blanco.

Poco a poco…

La distancia comenzó a reducirse.

Primero…

Las huellas.

Después…

Las patas del caballo.

Luego…

El lomo del animal.

Y finalmente…

La figura de aquel desconocido, vista desde atrás.

Una amplia capa oscura cubría casi todo su cuerpo.

La capucha ocultaba su rostro.

Solo unos cuantos mechones de cabello escapaban bajo la tela, agitándose con el viento.

Sin detenerse…

Levantó lentamente uno de sus brazos.

Lo mantuvo extendido, con el antebrazo ligeramente elevado.

Como si esperara la llegada de algo.

Entonces…

Una sombra atravesó el cielo.

Descendió desde lo alto a una velocidad extraordinaria.

En cuestión de instantes…

Un cuervo se precipitó en un rápido descenso.

Sus garras se posaron con precisión sobre el antebrazo desnudo del desconocido.

El ave inclinó lentamente la cabeza.

Permaneció inmóvil.

El jinete giró apenas el rostro.

La capucha dejó ver parte de su perfil.

Uno de sus ojos parecía completamente humano.

El otro…

Brillaba con una pupila vertical, semejante a la de un felino.

El cuervo emitió un único graznido.

El desconocido permaneció en silencio.

Mientras el caballo se alejaba lentamente…

La ventisca terminó ocultando su figura.

Solo la nieve fue testigo de su paso.

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Brayan
ame el capítulo, estuve esperándolo mucho, porsupuesto no puedo negar que los nombres de los personajes son muy excepcionales, ¿cuando volveré a saber de mi querido julius🤭🤭?
Eilin Verme: quisiera decirlo, pero no te preocupes, es cuestión de esperar, la obra ahora es que tiene contenido abismal
total 1 replies
Rouse
Excellent way of writing the battles, I love your writing style and attention to detail, the chapter works well and is easy to understand.
laura
It's interesting how the chapter is progressing; I wonder what other characters from the divisions we'll get to know.
Eilin Verme: There's still much to see, but soon I'll be revealing new adventures, characters, and much more than you can imagine.
total 1 replies
Félix
Each chapter is insane, the mystery and the political intrigue are amazing! If the world he lives in is explained well and there are no mistakes, it would be a wonderful story.
Rouse
Oh my God, I truly love the relationship this family has, Now I really want to know more about the rider. Will we know more soon?
angel
🫣🫣🫣
Brayan
wow impresionante el capítulo 1 de cierta forma a pesar de que es largo te sumerge y te atrapa en un mundo muy lleno de fantasía suspenso y misterio, me encanta como poco a poco se va presentando los generales Por así decirlo principales

también me gusta que cada uno tenga una persona la diferente a pesar de que todavía no hay un desarrollo completo de personajes, también puedo notar que en este tipo de trabajo mejor dicho obra, veo una forma expresiva y un léxico muy notable, la manera en Cómo surge una batalla y cómo se logra entender es algo que pocos autores logran describir

estoy muy ansioso de seguir con este tipo de obra la verdad, no muchas veces se ve algo con bastante potencial y de verdad me enamoro de las relaciones que tiene los personajes y el conflicto que hay🩷🩷
Rouse
Fantastic! This chapter really couldn't have been better, I'm so excited to see tomorrow's chapter.
Eilin Verme: Thank you so much, the next chapters will be spectacular!
total 1 replies
angel
Wait a minute, I was really shocked, this chapter really left me intrigued. I need answers🫣👀
Michikatsu Suki cune
me gustó sigue asi
darkaiden
Excelente capítulo, uma ótima maneira de se expressar e capturar minha atenção.
Eilin Verme: Thank you very much, I appreciate that enthusiasm, and I hope to meet those expectations.
total 2 replies
Rouse
Wow, those two chapters were really interesting! I find the plot very original, and the way they're progressing makes me wonder what will happen next.

I'm truly surprised; the story is increasingly drawing me in and captivating me. And I really don't know how to explain the feeling of how all of this is unfolding at a spectacular pace../Drool//Drool/
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