Esta historia hablara sobre un amor que empieza un poco complejo, pero que con el tiempo se calmara, serán una pareja, que a pesar de llevarse unos años se lleva bastante bien, pero después de un tiempo se enfrentarán a un gran desafío.
NovelToon tiene autorización de Sayu17 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 21: La plática.
Roxana: Protagonista.
Dante: Pareja y maestro de Roxana.
Jacob: Amigo y enamorado de Roxana.
Alejandro: Amigo de Roxana.
Cuando salí y estaba a punto de llegar a mi salón, sentí como alguien me jalo, era Alejandro.
Alejandro: Tú y yo tenemos que hablar.
Él me comenzó a jalar, mientras buscaba un lugar sin gente, o sin gente que nos reconociera tan fácil, y no lo digo por sentirme importante, pero de lo que íbamos a hablar no iba a ser algo que cualquiera debería de escuchar.
Alejandro: A ver, ¿él es el mismo que tú y yo conocemos?
Cuando me hizo la primera pregunta sabía para donde iba a ir el interrogatorio.
Roxana: Si…
Alejandro: ¡¿Y nunca se te ocurrió decirnos que te iba o mejor dicho que nos iba a dar clases?!
Roxana: Yo tampoco sabía.
Alejandro: ¿Entonces esto fue una sorpresa para todos?
Roxana: Si, dudo mucho que alguno de nosotros, sobre todo él supiera.
Alejandro: Asumo que no sabe Jacob, ¿o sí?
Cuando me pregunto por Jacob me moleste un poco, porque él no tenía nada que ver en esto, pero después entendí un poco del porque había salido él ha conversación.
Roxana: No, todavía no sabe, apenas estoy procesando todo.
Alejandro: Ok…, hay que decirle, no le va a gustar pero no podemos hacer otra cosa.
Roxana: ¿Es muy necesario?
Cuando me dijo que le teníamos que decir me sorprendí bastante, no pensé que él quisiera decirle a Jacob, y menos sabiendo el cómo se pone.
Alejandro: Si no se va a molestar, y no creo que las cosas terminen bien.
Roxana: Le digo al rato.
Alejandro: Le digo yo primero para poder tantear las aguas, y ya después le dices tú, te aviso cuando le haya dicho, ¿te parece?
Roxana: Pues ya que.
Alejandro: Pasando a temas más importantes, ¿Qué te dijo?
Cuando me pregunto, paso de un Alejandro serio a uno que quería saber de chisme, a un Alejandro que conocía muy bien, y que era con quien usualmente hablaba.
Roxana: Quiere que nos veamos, pero no sé si ya se acabó la relación.
Alejandro: No creo, te miraba lo que le sigue de embobado, por más que lo intentaba disimular no podía.
Y eso en parte era una mentira, no del todo pero si en parte, ya que él era muy observador, y ya se había dado cuenta de cómo me miraba Dante, supo darse cuenta de que me miraba con ojos de enamorado, pero ante los ojos de los demás no me veía así.
Roxana: ¿En serio?
Alejandro: Siii, estoy seguro de que le gustas un buen, así que no creo que te termine.
Alejandro volteo a ver su reloj, y vio que solo les quedaban cinco minutos para entrar a la clase.
Alejandro: Ya nos tenemos que meter al salón, o no nos dejaran pasar.
Roxana: ¿Cuánto tiempo falta para que no nos dejen entrar?
Alejandro: Unos tres minutos.
Roxana: Nos quedan dos, me preocupa lo que vaya a pasar con Jacob y él.
Cuando le dije mi duda algo nerviosa, él contesto con tranquilidad, no sé si fue para tratar de transmitirme esa paz, o porque genuinamente creía que no me iba a terminar.
Alejandro: No creo que pase nada.
Roxana: Quiero que seas sincero, ¿le gusto a Jacob?
Alejandro: No me incumbe contestar eso.
Roxana: Eso quiere decir que sí, me lleva la fregada.
Cuando me di cuenta de que si le podía gustar, me quede sin palabras, pero a la vez me comencé a preocupar bastante, más de lo usual.
Alejandro: ¿Por?
Roxana: Hubo un tiempo que le gusto alguien más, cuando esa persona comenzó a salir con alguien más se lo molió a golpes Jacob por los celos, no quiero que vaya a hacer algo así. Quizás te enteraste, no creo que lo hayas visto, pero creo que si te enteraste.
Alejandro: No creo que le haga algo, se supone que ya fue a terapia entonces es posible que eso no vuelva a suceder.
Yo volví a ver el reloj, y cuando me di cuenta ya era la hora, y sin ganas de seguir pensando en que pasaría cuando se enterara Alejandro, decidí irme rápido a mi salón.
Roxana: Mira ya que tarde es, al rato te veo, bye.
Y después de decirle eso, me fui corriendo a mi salón, rogando todavía poder pasar, y a unos segundos de que ya no me dejara pasar, logre entrar a mi siguiente clase. Y ya no pude hablar con Alejandro, ni con Jacob ya que mis clases me traían vuelta loca, además de que ya habían comenzado a dejar trabajos en equipo, algo que odiaba con mi alma.