Estrella fue tomada por error. Condenada a pagar una deuda ajena, su vida queda en manos del ejecutor más despiadado de la mafia, un hombre al que todos temen y apodan "El Perro del Infierno".
Lo que los captores no saben es que ella guarda un secreto en su mochila, y que él oculta una identidad dispuesta a destruirlos a todos. Cuando la obsesión por protegerla nade entre la mentira y el deber, escapar juntos será la única opción... si el pasado no los alcanza primero.
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Capítulo 11 EL ESCAPÓ
Me siento chantajeado pero estos días fueron difíciles para ti - Respondía el comandante Harold.
Lo que restó del vuelo lo pasaron callados y ese vuelo si que se hizo eterno.
Mientras tanto desde aquella llamada a Luis Fernández en esa mansión no tubo paz, desde que los vio besarse ante la camara ya había enviado a la mayoría de sus hombres a traer a la joven y a Antonio que pensaba torturarlo el mismo. Cuando los hombres llegaron a la casa de Antonio las puertas estaban abiertas como esperándolos, como invitándolos, entraron tranquilos por que no oponían resistencia pero apenas entraron a la casa de Antonio explotó todo el lugar, incluidas las oficinas de control y el lugar donde vivía su seguridad, el resultado era evidente Luis Fernández quedo con pocos hombres.
Los chóferes que quedaron afuera fueron alcanzados por la explosión, quedaron vivos aunque heridos, uno de ellos logro tomar su celular y marco a su jefe.
📱 Jefe no se que paso pero entraron todos y este lugar exploto, solo estamos fuera los chóferes de las camionetas, pero estamos muy mal heridos, ayúdenos por favor.
📱Por algo le dicen El Perro del Infierno, la explosión se vio hasta aquí, la policia estará por llegar, ¿puedes pararte?.
📱Si jefe.
📱 Entonces ve rápido y pégales un balazo a cada uno, no quiero que caigan en manos de la policía, si llegas vivo aquí se te atendera.
Aquel chófer y sicario de Luis Fernández fue y les dio un balazo a cada uno, como pudo salio caminando del lugar rápidamente mientras las sirenas de la policía ya se sentían a lo lejos.
En la mansión Luis y Pedro pensaban que vendria por ellos y daban vueltas por toda la sala, ordenaron cerrar el portón de acero forjado, ellos sabían que con el puñado de hombres que les quedo serían presa fácil, a Pedro se le ocurrió huir de aquel lugar y llevarse al cargamento de sustancias que tenían, el dinero, obviamente las jóvenes que serían su mercancía y pasaporte por la frontera, ordenaron a los hombres que quedaban que alisten a las jóvenes mientras ellos llenaban dinero en maletas.
Cuando todo estuvo preparado las camionetas tenían las ilegales mercancías se oyó una explosión en la puerta y muchos hombres armados entraron, eran gente con uniforme militar pero extranjero.
Quién encabezaba el operativo era un hombre de unos cuarenta y ocho años de cabello entre rubio y plateado por las canas, el coronel Hamilton.
No fue tarea fácil, los pocos hombres que quedaron dieron batalla, pero lograron salvar a las doce jóvenes que iban amarradas mientras Luis y Pedro aparentemente trataban de huir por una puerta trasera, Luis fue alcanzado por una bala y murió al instante.
Pedro salió por una puerta secreta que había tras aquella inocente enredadera en la pared, él estaba herido, pero desapareció de la vista de Hamilton.
Él Coronel ordenó a la gente que tenía afuera que buscaran a Pedro, él había huido y era peligroso, no había rastro de él, solo sé sabia que tenía una pierna herida, en aquel lugar desolado no pudo llegar muy lejos, lo buscaron, pero no se dio con él, se vio en las imágenes de las cámaras de seguridad que él se mete entre las enredaderas, pero por fuera no salió, se cortó aquellas plantas y se dio con la puerta se siguió aquel falso pasaje, era una escalera que daba a un pasaje subterráneo, allí había sangre, restos de insumos médicos y una caja fuerte abierta.
El coronel estaba que se quería tirar solo un balazo, cometió un error de novato, en todas las mansiones de gente como ellos tienen túneles secretos y dinero para huir.
Llamó por radio al comandante Harold que aún estaba en vuelo.
📱Comandante lamento informarle que el sujeto conocido como Pedro huyo y con dinero, no sabía del pasaje secreto tras la enredadera, solo vimos la puerta trasera y ahí acabamos con la vida de Luis, pero creo que tienen que cuidarse, un hombre que sabe del negocio y con dinero para empezar nuevamente, es un enemigo muy peligroso, lo buscaremos por la zona, está herido en la pierna derecha. Yo estoy en vuelo al cuartel se queda gente armada buscándolo, no quedaron más sobrevivientes solo él y las jóvenes que ya serán entregadas a sus familias.
📱Cuídese coronel, entiendo lo ocurrido.
La comunicación terminó y el ahora comandante Harold sacó su celular y envió algunos mensajes a contactos en aquella ciudad, eran hombres que le debían favores como el devolverles a sus hijas sanas y salvas él hacía operativos justo en el lugar de los secuestros, pero la noche del secuestro de Esmeralda él estaba herido y no pudo hacer nada, esa gente agradecida ahora serían sus ojos y oídos.
Pasaron unas horas más y estaban aterrizando en una gran ciudad aunque el cuartel al que llegaban se notaba muy alejado de esa moderna ciudad.
Estrella se acomodo la mochila y la aseguro a su cintura, Josué la ayudo a bajar del helicoptero y bajaron las maletas.
El comandante la llevó a una sala de descanso junto con las maletas.
- Estrella se que oíste todo, Pedro se salvo en aquel operativo, pero ya tengo gente buscándolo y si viene por nosotros le daremos pelea, espérame aquí, tengo que entregar los informes de mi misión de encubierto y esta en esta memoria, aquí nadie te molestará dejaré a Josué para que te cuide.
- Gracias comandante Harold Johnson, solo quería preguntarle en qué ciudad estamos - Preguntaba Estrella algo nerviosa.
- Estamos un poco cerca de New York, tranquila espérame.
Ella quedó sentada en aquel sofá mientras Josué la veía desde otro extremo de aquel salón.
Ella no tenía ganas de hablar ni pensaba hacerlo, solo quería estar segura y allí en aquel lugar desconocido, pero alejada del que ahora sabía se llamaba Harold y no Antonio se sentía desprotegida.
Pasaron casi dos horas desde que él se fue y ella casi temblaba por miedo a que descubran lo que llevaba en aquella mochila.