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EL HIJO DEL PRESIDENTE

EL HIJO DEL PRESIDENTE

Status: Terminada
Genre:CEO / Amor prohibido / Amor-odio / Completas
Popularitas:29.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Yazz García

Todo el mundo conoce a Henrry Montenegro.
Heredero del conglomerado empresarial más poderoso del planeta. Soltero más codiciado del mundo. Escándalo favorito de la prensa. Dolor de cabeza permanente de su padre, Augusto Montenegro, el hombre que construyó un imperio valorado en miles de millones de dólares.
En el Holding Montenegro, el dinero y el estatus lo controlan todo... excepto a él. Henrry es guapo, irreverente y magnético; el hijo mayor del implacable magnate parece tener como única misión en la vida arrastrar el prestigioso apellido familiar por las portadas de los tabloides y sabotear la perfecta e intachable imagen corporativa de su dinastía. Para el mundo, Henrry es solo un fiestero inmaduro y cínico que se niega a crecer. Para su padre, es una constante decepción que debe ser alineada a la fuerza.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5

...HENRRY...

Hojas de cálculo. Presupuestos de infraestructura para el campus de Zúrich. Auditorías internas de la red de colegios en América Latina. Informes de recursos humanos.

Tenía la mesa de mi oficina sepultada bajo carpetas y la pantalla de la computadora parpadeando con más de doscientos correos sin leer. Si mi padre pensaba que enviarme a la división educativa me mantendría de brazos cruzados, se había equivocado. Llevaba desde las seis de la mañana pegado al teléfono, discutiendo con directores estirados y aprobando presupuestos millonarios. El trabajo corporativo real no me asustaba; en Nueva York yo dominaba la división de inversiones y los números habían cerrado en un récord histórico el último trimestre. Me gustaba el dinero, sabía cómo ganarlo y era jodidamente bueno en eso.

Lo que me estaba carcomiendo el hígado era la humillación que caminaba libremente por los pasillos de mi propia casa.

Aitana Vega.

Cada vez que recordaba su mirada desafiante y la forma en que me midió en el casting, apretaba los dientes. Mi padre se había superado esta vez contratándola a mis espaldas como la tutora exclusiva de Mía. Y para rematar el chiste de mal gusto... le había puesto a Ruby como asistente.

Un golpe suave en la puerta me sacó de mis pensamientos.

—Adelante —mascullé, sin levantar la vista de un informe financiero.

—Director Henrry, aquí tiene los reportes firmados del comité de becas que solicitó.

Esa voz. Me froté las sienes y levanté la mirada.

Ruby estaba de pie frente a mi escritorio, impecable, sosteniendo una tableta. La miré y, por un segundo, me resultó imposible no recordar aquella noche en París hace seis meses. Había sido algo rápido, casual, un escape mutuo entre dos personas ahogadas por la presión del holding. Ella era inteligente, ambiciosa y guardaba secretos profesionales como nadie. Por eso mi padre la había elegido a ella para el puesto. Sabía perfectamente cómo usarla para vigilarme.

—Gracias, Ruby —dije, arrastrando las palabras y recostándome en mi silla—. Dime algo... ¿El sueldo de espía de presidencia es mejor que el de asistente de tutoría, o mi padre te ofreció un bono por cada vez que respires cerca de mí?

Ruby ni pestañeó. Mantuvo su sonrisa profesional, aunque un brillo divertido cruzó por sus ojos.

—El señor Augusto Montenegro solo cuida sus inversiones, Director. Mi único deber es asegurar que las clases de la joven Mía no sufran... interrupciones. Con su permiso.

Dio media vuelta y salió de la oficina con elegancia. Solté un bufido, tiré la pluma sobre el escritorio y me puse de pie. Ya había sido suficiente.

Una cosa era que me cargara de trabajo real hasta el cuello, y otra muy diferente era que me tratara como a un criminal bajo arresto domiciliario en mi propio hogar.

Caminé a grandes zancadas hacia el ala principal de la mansión. No me detuve ante los guardias ni ante la secretaria. Empujé las imponentes puertas del despacho de mi padre sin golpear.

Augusto Montenegro estaba revisando unos documentos en su tableta. Ni siquiera se inmutó cuando irrumpí haciendo ruido.

—Tengo las auditorías de Zúrich listas y los números de América Latina aprobados, papá. El trabajo está hecho —solté, plantando las manos sobre su escritorio de caoba—. Así que no me vengas con que soy un maldito fiestero irresponsable. Sé perfectamente cómo manejar una división, lo demostré en Nueva York subiendo el margen neto un quince por ciento.

Mi padre dejó la tableta sobre la mesa con una lentitud exasperante. Se quitó los lentes de lectura, entrelazó los dedos y me clavó esa mirada que era capaz de congelar el agua hirviendo.

—Nadie cuestiona tu cerebro, Henrry, sino tu alarmante falta de madurez —respondió su voz grave—. Sí, tus números en Nueva York fueron excelentes, pero tu reputación nos costó la alianza estratégica con el fondo de inversión europeo el mes pasado. Tus fotos saliendo de los clubes con mujeres comprometidas destruyen la confianza de los socios. No puedo tener al futuro del holding actuando como un adolescente tardío.

—¡Lo de Nueva York fue un malentendido de la prensa y lo sabes! —le reclamé, enderezando la espalda, furioso—. Pero esto de hoy cruza la línea. Poner a esa mujer altanera de tutora y meter a Ruby en mi casa para vigilarme... ¡Ya casi llego a los treinta años, papá! No puedes manejar mi espacio ni mi personal como si fuera tu maldito títere. Exijo un mínimo de respeto.

Mi padre se inclinó hacia adelante, entrelazando los dedos sobre el escritorio. Su expresión se volvió de piedra.

—¿Respeto? Hace catorce años, cuando cometiste aquel terrible error que casi destruye nuestra reputación, tuve que mover cielo y tierra para enterrarlo y protegerte —su voz bajó un tono, arrastrando cada palabra con una frialdad que me caló los huesos—. En ese entonces acepté que eras un niño de quince años que no sabía lo que hacía. Pero verte ahora, repitiendo los mismos patrones caóticos, me deja claro que tomé la mejor decisión en ese tiempo y al traerte de vuelta bajo mi techo. Sigues siendo un riesgo.

Sentí un vuelco en el estómago. La mención de ese "error" de mi pasado me golpeó directo en el pecho, pero me tragué el dolor y mantuve la mandíbula tensa.

—Fui un niño entonces, pero ya no lo soy. He trabajado el triple para ganarme mi lugar en esta empresa —le sostuve la mirada, con los puños apretados—. No necesito una niñera, y mucho menos una asistente que me espíe en mi propia casa.

Augusto sonrió de una forma gélida, sin una pizca de empatía.

— Me hablas de respeto y de que no eres un niño. Muy bien. Hablemos como adultos de negocios. Todo lo que tienes, el aire que respiras en esta casa, el auto que manejas y el estatus que te protege de tus propias estupideces, me pertenece. A mí.

Me tensé, apretando los puños a los costados.

—Así que dime, Henrry... —continuó mi padre—Si tanto te molesta cómo manejo mi imperio y a mi personal... ¿prefieres que te quite todo y te saque a la calle hoy mismo para que veas cómo es el mundo real?

Sentí la rabia quemándome la garganta, pero las palabras se me atascaron. No era por el dinero; era por Mía. Sabía perfectamente que si mi padre me echaba del holding, me alejaría de ella para siempre. Me quitaría lo único que realmente me importaba en este mundo.

Sostuve su mirada un segundo más, tragándome el orgullo y el veneno, antes de dar un paso atrás.

—Eso pensé —concluyó mi padre, volviendo a colocarse los lentes y tomando su tableta como si yo ya no existiera—. Regresa a tu oficina. Tienes mucho trabajo que terminar.

Di media vuelta y salí del despacho con la sangre hirviendo y una impotencia que me carcomía por dentro.

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Alina Maria Velez Ospina
Me Encanto Gracias Aurora Dios te Bendiga Mucho 🙏🙏🙏
Elena Garcia
¡Qué gran desilusión! La primera novela que leo en esta plataforma dividida en temporada. La comencé porque al cotejar decía END en la portada y al cotejar los capítulos el último decía fin. Después de horas de lectura me dan el golpe que es "el final de temporada " . Una manera engañosa de presentar la historia. Lamentable.
Yazz: Querida lectora: ❤️
Antes que nada, quiero agradecerte de corazón por haber acompañado esta historia.

Sé que para algunas de ustedes no fue una decisión fácil de aceptar que la primera y la segunda temporada se convirtieran en dos libros diferentes, y entiendo perfectamente que eso haya causado molestia o decepción. Si te sentiste incómoda con esa decisión, quiero ofrecerte mis más sinceras disculpas.

Mi intención nunca fue afectar su experiencia como lectoras, sino darle a la historia el espacio que necesitaba para desarrollarse de la mejor manera.

Quiero contarte que la continuación de la historia se encuentra en El hijo del presidente: Lazos de sangre, donde se dará continuidad a todos los acontecimientos del primer libro. Además, la novela ya está entrando en su etapa final, así que allí encontrarán el desenlace de esta parte de la historia.

Gracias por seguir aquí, por leer, por apoyar mi trabajo y por darle una oportunidad a mis personajes.
total 1 replies
Elena Garcia
Poco a poco vamos entendiendo a Henry. Su carga es más pesada que una tonelada de cemento. Aitana llegó a su vida con un propósito. Interesantísima. Seguimos.
Ana Beatriz Castañeda
trate de no demorarse tanto porfa
Ana Beatriz Castañeda
no sé cómo lo hase pero es experta en hacerme llorar por Diosssss
Elena Garcia
Mia, es su hermana o su hija de un error a temprana edad?
Elena Garcia
Al príncipe sin corona se la van poniendo difícil.
Elena Garcia
Le ofreció Tutora 001para qué vaya iniciando.
Elena Garcia
Un comienzo a nivel de terremoto.
Eneida Atencio
Excelente autora
Ana Elena Jiménez
😬😬😬 ahora sí estás jodido Henrry
Ana Elena Jiménez
si señor no se dejen engañar. por este par de 🐍🐍
Ana Elena Jiménez
y quién es el verdadero padre porque de Henrry no creo 🤨
Ana Elena Jiménez
la verdad ya estoy dudando que está 🐍 sea tu madre de verdad
Ana Elena Jiménez
🙄🙄fastidiosa
Ana Elena Jiménez
aaayyyyy pobrecito
Ana Elena Jiménez
es entendible la reacción de Mia , pero de todas maneras no me parece ese actuar tan extremo de la niña
Ana Elena Jiménez
que señora tan malvada
Ana Elena Jiménez
🥺🥺🥺🥺
Ana Elena Jiménez
lo que pasa es que esa vieja es una verdadera bruja, porque bien pudo amarte como si lo fueras porque eres su nieta
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