Tras tantos fracasos tome la decisión más descabellada de todas y esas es meterme en la cama de mi rival. Puede que vuelva a morir, pero espero que está sea la última vez que vuelva a empezar de nuevo
NovelToon tiene autorización de Evvy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 11
Capítulo 11: Débil a sus caricias
Alexander aún seguía muy tenso, así que acaricio su cuerpo y tome su mano
Serafina: vamos a la cama, debes estar casado luego de hacer todo esto - Vi como estaba el cuarto, estaba destrozado que era inhabitable - Vamos a mi habitación - Él me seguía sin soltar mi mano, igual que un gran cachorro siguiendo a su dueña, lo senté en la cama y toque su frente, no tenía fiebre solo estaba agitado luego de todo el alboroto que armó, su respiración era agitada y aún podía ver cómo su cuerpo aún tenía pequeños espamos - Voy a llamar al médico - Su mano sujeto fuertemente mi muñeca - Ya regreso, quédate tranquilo - Asiente y me suelta, salí afuera. Pero antes de llegar a las escaleras veo como sale Denis de la habitación de Alexander con el rostro pálido
Denis: Señora, él... el señor no es...- Abrí un poco la puerta de mi habitación donde se podía ver la figura de Alexander sentado en mi cama con su cabeza entre las manos - ¿Señor? - Al ver que tenía intención de entrar en la habitación cerré la puerta
Serafina: Primero dejemos que se calme - Digo poniéndome frente a él - Manda a llamar el médico y también prepara el desayuno para los dos, algo ligero porque anoche no cenamos - Él asiente, pero se podía ver si preocupación y también que tenía miedo de preguntar - No tiene nada grave, parece que tuvo una pesadilla eso es todo. Cuando realizó todo ese desastre se abrió la herida y estoy segura de que no se ha dado cuenta de eso. Así que llama al médico de inmediato - Él asiente y se va corriendo, regrese a la habitación, vi como Alexander alzo la vista y me vio con unos ojos llenos de preocupación y miedo (aún no sabía que era lo que le daba tanto miedo) - Alexander, mandé llamar al doctor - Me acerque y empecé a quitar su camisa - Hiciste demasiado aun cuando estás herido y te abriste la herida - Él baja su mirada a su abdomen y observa como su venda tiene una gran mancha de sangre
Alexander: Eso no es nada, he tenido peores días - Negué con la cabeza y seguí con lo que estaba haciendo. Una vez termine de quitar su camisa, lo acosté en la cama
Serafina: No digas eso, aunque hayas estado herido antes. No debes tomar eso a la ligera - Veo como sus ojos se abren de sorpresa y toma mi mano
Alexander: ¿Estás preocupada por mí? - Me doy cuenta que mis palabras se pudieron malinterpretar de esa forma, pero no me dió tiempo a responder porque la puerta se abrió y entro Denis seguido del doctor - Denis había dicho que no deseaba ser atendido, yo estoy bi...- No termino de decir eso porque giro su rostro y me vio sería
Serafina: Doctor solo atienda a mi esposo, es un cabeza dura. - Fue tanto el shock de Alexander al escuchar que lo llamo esposo y que no peleó más y se quedó tranquilo mientras era tratado por el doctor
Una vez que termina de tratar a Alexander, el doctor se acerca a Denis y a mi para explicar cómo deberíamos tratarlo los días siguientes para que tenga un pronta recuperación. Denis tomo el papel con la medicina que debía darle en caso de que tenga dolor o fiebre y también explico lo de las curas
Denis: Señora yo me encargo de esto. En un momento les traigo el desayuno - Yo asiento y veo como se va de la habitación siguiendo al doctor, veo a Alexander acostado, suelto un largo suspiro
Serafina: El doctor dijo que debes descansar, así que quedate en la cama. Yo debo darme un baño - Veo como no estaba de acuerdo que lo dejara solo, pero no se atrevió a decir nada y permitió que me metiera en el baño.
Una vez termine de bañarme, salí de esté solo con una bata y empecé a buscar mi ropa, no podía llamar a una doncella porque aquí estaba Alexander, mientras buscaba mi ropa. Escucho el crujido de la cama y luego los pasos de Alexander me voltee para decirle que no se puede mover, pero ya lo tenía delante de mí, mi rostro pegó contra su pecho descubierto
Alce la vista y vi con incredulidad al ver cómo llegó tan rápido ante mí, iba a decir que se fuera a acostar, pero él me rodeo con sus brazos y puso su rostro en mi cuello. Su respiración era caliente y su tacto cálido, tan reconfortante que no fui capaz de moverme
Alexander: ¿Acaso deseas poner mi cordura a prueba? - recuerdo que solo tengo una sutil bata de baño, abrí la boca para explicarme, pero lo único que sale es un gemido al sentir como muerde mi cuello - Tu olor es demasiado embriagante, me facina - Su lengua paso por el área donde me mordió y todo mi cuerpo se estremeció
Serafina: Alexander no - mi voz era apenas audible, ya que me sentía embriagada por sus toques y caricias. Inundada por el placer que sentía en este momento, su mano se metió por medio de mis piernas, apartando la bata y adentrando su mano cada vez más hasta pasar su dedo sutilmente por mi intimidad
Pase mis brazos por su cuello al sentir como me flaquearon las piernas por su toqué, El alzo la mirada y me vió, no se cual era mi aspecto, pero algo de el le gustó, que con su otra mano tomo mi rostro y se apoderó de mis labios. Un beso que fue subiendo de tono con cada segundo que pasaba, de los labios broto un gemido ahogado al sentir como la mano de Alexander empezó abrir paso en mi interior
Me sujeté fuertemente de él, sus labios dejaron los míos y ahora se enfocaron en mis senos. negué con la cabeza, cada toque, caricia y embestidas que hacía con sus dedos provocaban una ola de placer en mi cuerpo. Él no se detuvo hasta que mis jugos mojaron su mano
Alexander: Vamos a la cama - Estaba perdida en el éxtasis que me provocó que solo me límite a asentir, fue en ese momento que un sonido en la puerta nos saco de esa aura placentera en la que estábamos envueltos - ¿QUÉ? - la voz de Alexander sonó fría y con molestia
Denis: Su majestad el emperador vino de visita - Veo su mandíbula apretarse fuertemente, al ver que no tenía intención de apartase lo hice yo, como pude me mantuve de pie, aún cuando mis piernas temblaban por el climax que alcance hace poco
Serafina: Ve - Él golpea el armario molesto y salió de la habitación hecho una furia, una vez quede sola me dejé caer y tome grandes bocanadas de aire - Mierda - Suelto al darme cuenta lo débil que soy ante su toque