NovelToon NovelToon
Esposa Por Deuda

Esposa Por Deuda

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mafia / Romance oscuro / Completas
Popularitas:585.6k
Nilai: 3.9
nombre de autor: Yoryanis R.

Su padre debía millones.
Él necesitaba una esposa.
Ella fue la garantía.
Cuando Alessia Lombardi es obligada a casarse para pagar la deuda millonaria de su padre, descubre que su nuevo esposo no es solo un hombre frío y poderoso, sino el heredero de una de las organizaciones más peligrosas del país. El contrato es claro: un año de matrimonio, sin amor y sin sentimientos. Pero nadie les advirtió que el odio puede transformarse en algo mucho más intenso.

NovelToon tiene autorización de Yoryanis R. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO-1

...LA DEUDA...

El día que mi padre perdió todo, yo también dejé de ser libre.

La casa estaba en silencio, pero no era un silencio normal. Era pesado. Tenso. Como si las paredes supieran algo que yo aún no entendía.

—Alessia, baja —ordenó mi padre desde el despacho.

Su voz no temblaba, pero estaba más grave de lo habitual.

Bajé las escaleras con el presentimiento incómodo instalado en el pecho. Al llegar, lo vi sentado frente a dos hombres vestidos de negro. Trajes impecables. Miradas frías. No parecían abogados. Tampoco policías.

Eran algo peor.

Uno de ellos estaba de pie, junto a la ventana. Alto. Espalda recta. Manos dentro de los bolsillos del pantalón oscuro. No necesitaba hablar para imponer presencia.

Cuando giró ligeramente el rostro, el aire en mis pulmones se volvió más denso.

Ojos oscuros. Fríos. Analíticos.

Me estaba evaluando.

—Siéntate —dijo mi padre.

No pregunté. Obedecí.

—Alessia —continuó él—, necesitamos hablar de algo importante.

Sentí que algo se rompía antes incluso de escuchar la explicación.

—Tu padre tiene una deuda —intervino el hombre sentado frente a nosotros. Su tono era sereno, casi educado—. Una deuda considerable.

Miré a mi padre.

Él evitó mis ojos.

—¿Cuánto? —pregunté, aunque sabía que no me gustaría la respuesta.

—Cinco millones —respondió el hombre de pie, finalmente hablando.

Su voz era profunda. Segura. Sin emoción.

Cinco millones.

El número no parecía real.

—Eso es imposible —susurré.

—No lo es —replicó él—. Y tampoco es negociable.

El despacho se hizo más pequeño.

—He ofrecido propiedades —dijo mi padre con desesperación—, acciones, todo lo que tengo.

—No es suficiente —respondió el hombre de pie, ahora mirándolo con frialdad absoluta.

—Entonces ¿qué quieren? —pregunté, sintiendo cómo el miedo empezaba a transformarse en rabia.

El silencio que siguió fue calculado.

El hombre alto dio un paso hacia adelante.

—Una solución alternativa.

Mi corazón golpeaba con fuerza.

—Mi organización no suele ser paciente con las deudas —continuó—. Sin embargo, estoy dispuesto a aceptar un acuerdo diferente.

—¿Qué tipo de acuerdo? —pregunté, aunque en el fondo ya temía la respuesta.

Sus ojos se clavaron en los míos.

No en mi padre.

En mí.

—Matrimonio.

La palabra cayó como un disparo.

—¿Qué? —me levanté de inmediato—. Esto es una broma.

Nadie sonrió.

—Un año —explicó con calma—. Matrimonio legal. Público. Sin interferencias. Al finalizar el contrato, la deuda quedará completamente anulada.

Miré a mi padre, esperando que negara todo.

Pero no lo hizo.

—No puedes estar considerando esto —mi voz comenzó a quebrarse—. Dime que no estás considerando esto.

—Es la única forma —murmuró él, derrotado.

Sentí que el mundo se inclinaba.

—No soy un objeto —dije, girándome hacia el hombre de traje oscuro—. No puedes comprarme.

—No te estoy comprando —respondió con frialdad—. Estoy ofreciendo una solución.

—Es lo mismo.

—No exactamente.

Se acercó un poco más. Lo suficiente para que pudiera percibir el aroma limpio y elegante de su perfume.

—Te convertirías en mi esposa. Legalmente. Con todas las protecciones que eso implica.

—¿Protecciones? —reí con incredulidad—. ¿De qué exactamente?

—Del mundo real.

Su tono no era arrogante. Era seguro.

Eso lo hacía más peligroso.

—No quiero tu mundo —repliqué.

—No es cuestión de quererlo.

Mi padre se levantó entonces.

—Alessia… si no aceptas, no sé qué harán.

Lo miré.

Y entendí.

Esto no era una propuesta romántica. Ni siquiera era un simple acuerdo.

Era una amenaza disfrazada de contrato.

—¿Y si me niego? —pregunté, volviendo a mirarlo.

El hombre sostuvo mi mirada sin pestañear.

—No te obligaré físicamente —dijo—. Pero tu padre no podrá pagar. Y las consecuencias no serán agradables.

El mensaje era claro.

Si decía que no, mi padre pagaría el precio.

Y no en dinero.

Mi orgullo quería gritar.

Mi miedo quería correr.

Pero mi familia…

Mi familia me había criado sola después de que mi madre muriera. Había cometido errores, sí. Muchos. Pero seguía siendo mi padre.

Cerré los ojos un segundo.

Cuando los abrí, ya no era la misma chica que había bajado esas escaleras.

—Un año —dije con voz firme—. ¿Y después?

—Serás libre —respondió él.

—¿Sin condiciones ocultas?

—El contrato será claro. No compartiremos habitación si no lo deseas. No interferiré en tus estudios. No tocaré nada que no sea mío.

—¿Y qué exactamente sería tuyo? —pregunté, desafiándolo.

Su mirada se oscureció apenas.

—Eso lo discutiremos después de la firma.

Silencio.

Mi padre respiraba con dificultad.

Yo estaba al borde de un abismo invisible.

—Dime tu nombre —exigí.

Si iba a arruinar mi vida, al menos quería saber cómo se llamaba.

—Thiago Russo.

El nombre encajaba con su presencia.

Poderoso. Cortante.

—Alessia Lombardi —respondí, aunque ya lo sabía.

—Lo sé.

Claro que lo sabía.

—Quiero ver el contrato —dije finalmente.

Mi padre dejó escapar un suspiro tembloroso.

Thiago hizo un gesto y el otro hombre colocó una carpeta sobre el escritorio.

Cláusulas. Fechas. Firmas requeridas.

Todo era real.

Todo estaba preparado.

—Parece que ya estabas seguro de que aceptaría —murmuré.

—No hago propuestas sin calcular probabilidades.

Arrogante.

Frío.

Pero no mentía.

Tomé el bolígrafo.

Mi mano tembló apenas, pero la mantuve firme.

Si iba a entrar en su mundo, no lo haría como una víctima.

Firmé.

El sonido de la tinta deslizándose sobre el papel fue más fuerte de lo que esperaba.

Thiago observó cada movimiento.

Cuando terminé, él tomó el bolígrafo y firmó con calma absoluta.

Listo.

Un matrimonio sellado sin vestido blanco.

Sin amor.

Sin elección.

Se acercó lo suficiente para que solo yo pudiera escucharlo.

—A partir de ahora —murmuró—, eres mi esposa.

Lo miré directamente.

—Es solo un contrato.

Una leve sombra de algo —diversión, quizá— cruzó su expresión.

—Eso lo veremos, Alessia.

Y en ese momento entendí algo que me heló la sangre.

Yo había firmado un año de matrimonio.

Pero tal vez acababa de firmar algo mucho más peligroso.

1
Bertha Ballesteros
Buenas la actitud de Thiago, no puede dejarse amedrentar
Jennifer Anuch
Hola, bueno al igual que otras lectoras no suelo opinar demasiado en las novelas que leo. No obstante, dada la trama de la novela y los constantes comentarios/opiniones decidí expresar la mía. Considero que, cuando decidimos opinar debemos ser respetuosos y argumentar nuestro comentario. Teniendo en cuenta ésto y centrándome en la novela diré: dado el nombre de la misma esperaba romance. Es decir, que el romance sea el centro de todo. Pero no fue lo que pasó, de hecho terminó la novela sin ninguna muestra de afecto, ningún sentimiento de por medio, ninguna tensión. Recién en los capítulos adicionales apareció algo: un beso y una familia que no se termina de entender cómo se conformó (en qué momento se enamoraron uno del otro).
Por otro lado, destacó que la protagonista (pareja del mafioso) haya tenido un rol activo en las guerras y en los conflictos que requerían solución. Es decir, que no sea solo una esposa en papel que espera ser rescatada. Sino una mujer fuerte, decidida y activa. Eso me gustó mucho. Además, me gustó que, a diferencia de otras novelas de mafiosos que me encantan también, no hubo violencia física sino violencia psicológica. Eso fue interesante.
Cómo todo hay aspectos buenos y otros no tanto. A mejorar, según yo, le falta romance.
Violette Hernandez
empezamos cuestionando la reacción de ella 😅 se supone que debería de estar agradecida de tener su propia recámara y no hacer una pregunta que la deja como queriendo que suceda algo entre ellos, pero seguimos aquí ok ☺️
Violette Hernandez
interesante 🤔🧐, veremos cómo sigue y si me engancho por completo, aunque me gustaría más adelante saber edades y ver imágenes de los protagonistas.
María Nereida Martinez Flores
Se me hizo muy cansada estuve a punto de abandonar la lectura, al final termine de leer pero no quede feliz con la trama.
Ilse Guevara
Esto en vez de novela parece un manual para mafiosos 🤣🤣
SHEILA RUIZ
La novela esta bien per esta muy larga la trama y no se habla de la pareja
Angela Hernandez
a ver qué pasa con esta terca
Genoveva
Alessia que terca eres y esa terquedad, le va a costar caro a tu maridito 🙄, mugrosa Escuintlas, se cree fuerte y al escuchar una bala, le da miedo 🙄🙄🙄
Genoveva
vamos a ver qué tan buena es la potra.
Fernanda Perez
rara no la entendí
gracias
Esperanza Sobrevilla Hernández
el siguiente capítulo porfa.
Paula Ventimiglia
Mucho empeño en alargar la historia poner suspenso pero nada de amor mucho misterios pesados pero lindo final.
Raquel Ruiz Lescano
mantiene la expectativa. 👏
Paula Ventimiglia
basta de tanta. cosas raras para encontrar culpables y alargar la historia están cansando sepan escribir como se debe esper que entiedan
Paula Ventimiglia
se está haciendo pesada y alargada podrían ser más presisos!!
Paula Ventimiglia
muy complicada y casi sin entender no gusta!!
UNACOM Universidad de las Comunas
si la llegan a grabar en Hollywood 🤭🤭 no van a gastar nada en escenario ni en actores 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Luz Maria Cayetano
/Ok/
Jujerny Del Valle Farfan cuica
no es común me gusta
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play