NovelToon NovelToon
Latidos Que Se Esconden

Latidos Que Se Esconden

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Malentendidos / Romance
Popularitas:921
Nilai: 5
nombre de autor: Autor lucia

Desde la ventana de su habitación, Mireya aprendió a escapar sin salir de casa.

A sus dieciséis años, el mundo le quedaba grande: discusiones detrás de las paredes, una bebé llorando en la habitación contigua y la palabra separación flotando como una sombra imposible de ignorar. Pero al otro lado de la calle había algo distinto. O alguien.

Ryan.

Veintiuno. Cabello castaño arrulado. Ojos verdes imposibles de olvidar. Siempre tranquilo. Siempre ajeno a la mirada que lo observaba cada tarde.

Él nunca la notaba.

Hasta que el destino decidió que una ventana no sería suficiente para mantenerlos separados.

Y lo que comenzó como simple curiosidad... estaba a punto de cambiarlo todo.

NovelToon tiene autorización de Autor lucia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10

Capítulo 10: Curiosidad

Es sábado. El mejor día de la semana o debería serlo. No hay escuela.

No hay prisas. No hay obligación de levantarse temprano.

Podría quedarme en la cama todo el día y eso es exactamente lo que planeo hacer.

Me despierto tarde.

El sol entra por la ventana, pero no me molesto en abrir las cortinas por completo.

Me estiro un poco.

El silencio de la casa es agradable.

No gritos. No conversaciones tensas.

Solo tranquilidad.

Por un segundo siento que puedo respirar.

Me levanto para ir a la cocina.

Quizá un desayuno rápido.

Algo sencillo.

Pero antes de llegar al pasillo, mi teléfono vibra.

Un mensaje.

Ian.

Abro la conversación.

Ian: ¿Estás despierta?

Parpadeo.

No esperaba que me escribiera.

Ian es compañero de clase.

Amigo de Chelsy. No hablamos mucho.

Pero no es mala persona.

Abro el mensaje.

Yo: Sí. ¿Qué pasa?

Escribo sin mucho ánimo.

No estoy de humor para planes.

Ian responde rápido.

Ian: Chelsy y yo vamos al parque de diversiones. ¿Quieres venir?

Miro la pantalla.

Parque de diversiones, risas, juegos y gente emocionada. La idea debería sonar divertida, pero no siento ganas. No hoy.

Solo quiero descansar. No pensar en nada. Lejos de problemas.

Lejos de conversaciones incómodas.

Lejos de todo.

Escribo.

Yo: No sé… no tengo muchas ganas.

Espero.

Ian tarda un segundo.

Luego responde.

Ian: Vamos a divertirnos. No tienes que hacer nada complicado. Solo pasarla bien.

Sus palabras son amables.

No insistentes.

Pero tampoco me convencen.

No tengo energía para fingir entusiasmo.

Para sonreír si no quiero.

Justo cuando estoy por responder, escucho pasos en el pasillo.

La puerta de mi cuarto se abre.

Mi mamá entra.

Y por un segundo me quedo quieta.

Se ve diferente.

Arreglada.

El cabello suelto.

Ropa que no usa todos los días.

No es la ropa del trabajo.

Es más elegante.

Como si fuera a salir.

Me frunzo el ceño.

—¿Vas a salir? —pregunto.

Ella me mira.

—Sí.

La respuesta es simple.

Demasiado.

—¿A dónde?

No contesta de inmediato.

Solo sonríe un poco.

—A un compromiso.

Algo en su tono me hace tensar.

Compromiso.

No explica más.

Y eso me molesta.

—¿Con quién? —pregunto.

Mi voz suena más curiosa de lo que quería.

Ella se queda en silencio.

Luego suspira.

—No te preocupes por eso.

No es una respuesta.

Es un muro.

Frunzo el ceño.

—¿Por qué estás tan arreglada?

La pregunta sale sin filtro.

No es que me importe cómo se vista.

Pero se ve distinta.

Como si fuera a algo importante.

Como si no fuera solo una salida casual.

Mi mamá me observa un segundo.

Luego sonríe.

—Porque sí.

Eso no ayuda.

—Eso no es una respuesta.

Ella cruza los brazos.

—No tienes que interrogarme.

Siento una punzada.

No quería sonar invasiva.

Pero tampoco me gusta la evasión.

—Solo pregunto.

Mi mamá suspira.

—Voy a salir.

Eso ya lo sé.

—¿Y papá?

—Está en el hospital.

Otra respuesta corta.

Como siempre.

Me muerdo el labio.

Algo no encaja.

La llamada. Las flores del aniversario. La forma en que se arregló hoy.

No quiero pensar en eso. No ahora.

—¿Por qué? —insisto.

Mi mamá me mira.

—Porque tengo cosas que hacer.

Silencio.

No explica más.

Y eso me deja con más preguntas.

Pero no las digo.

No sirve de nada.

Ella se gira para irse.

Antes de salir del cuarto, se detiene.

—Deberías salir.

La frase me sorprende.

Parpadeo.

—¿Qué?

Mi mamá sonríe.

—Con tus amigas.

Me encojo de hombros.

—No tengo ganas.

Ella suspira.

—No te encierres.

La miro.

—No me estoy encerrando.

No del todo.

Solo quiero descansar.

Ella se acerca un poco.

—La vida no es solo quedarse en casa.

La frase me irrita.

Como si supiera lo que siento.

Como si fuera tan simple.

—No estoy de humor.

Mi mamá asiente.

—Lo entiendo.

Pero luego añade:

—A veces hay que obligarse.

Eso no me gusta.

No quiero obligarme a nada.

No hoy.

Ella continúa.

—Ve con tus amigos. Diviértete.

Ian.

El mensaje sigue en mi teléfono.

Parque de diversiones.

Chelsy.

Risas.

No suena terrible.

Pero tampoco suena bien.

No tengo energía.

Mi mamá sonríe otra vez.

—Y te daré algo de dinero.

Frunzo el ceño.

—No necesito propina.

Ella ríe un poco.

—No es propina.

Es un gesto.

Me quedo callada.

No sé qué decir. No quiero parecer ingrata. Pero tampoco quiero salir.

Mi mamá se acerca a la puerta.

—Piénsalo.

Antes de salir, agrega:

—Cuídate.

Y se va.

La puerta se cierra.

Me quedo sola.

Miro el teléfono otra vez.

El mensaje de Ian.

Ian: Vamos a pasarla bien. Chelsy quiere que vengas.

Y luego otro.

Chelsy: ¡Sí! Será divertido. Hace tiempo que no salimos.

Su entusiasmo contrasta con mi ánimo.

No es que me caigan mal.

Ian es tranquilo.

Chelsy es energética.

A veces demasiado.

Pero no son malas personas.

Podría ir.

Podría intentar distraerme.

Pero la idea de un parque de diversiones lleno de gente…

ruido…

risas…

no sé.

No me apetece.

---

No sé por qué cambio de idea.

Bueno… sí lo sé.

El silencio de la casa empezó a sentirse demasiado grande.

La cama ya no era descanso, sino aislamiento.

Y la idea de pasar todo el sábado mirando el techo me hizo sentir peor.

Miro el teléfono.

El mensaje de Ian todavía está ahí.

“Está bien. Si cambias de idea, avísame.”

No fue insistente.

No se molestó.

Eso ayuda.

No quiero sentir que estoy arruinando planes.

Ni que soy un problema.

Respiro hondo.

Es solo salir.

Un rato.

No tiene que ser perfecto.

No tiene que ser divertido todo el tiempo.

Solo… diferente.

Escribo.

Yo: Está bien. Voy.

Miro la pantalla un segundo antes de enviarlo.

El dedo se queda suspendido.

¿De verdad voy?

Sí.

Ya lo escribí.

Envío.

Listo.

No hay vuelta atrás.

El mensaje aparece como leído casi de inmediato.

Ian responde:

Ian: Genial. Nos vemos en la entrada del parque en media hora.

Parpadeo.

Media hora.

Rápido.

Demasiado rápido para seguir pensando.

Me levanto de la cama.

No quiero quedarme dudando.

Si voy a salir, mejor hacerlo.

Abro el armario.

Ropa sencilla.

Nada especial.

No estoy intentando impresionar a nadie. Solo ir.

Respirar aire distinto.

Me cambio sin pensar demasiado.

Me miro en el espejo. No se ve tan mal.

Tampoco genial.

Normal.

Eso está bien.

No siempre hay que sentirse increíble para hacer cosas.

Tomo mi teléfono.

El corazón late un poco más rápido.

Nervios.

Pequeños.

Controlables.

No es un examen.

No es algo importante. Solo un parque.

Con amigos.

Eso debería ser fácil.

Bajo las escaleras.

La casa está tranquila.

Mi mamá no ha vuelto.

Las flores del aniversario siguen en la mesa. El ramo grande, perfecto.

Me detengo un segundo. Se ve bonito.

Como si todo estuviera bien.

Como si las cosas fueran simples.

No lo son.

Pero tampoco voy a pensar en eso ahora.

Salgo de la casa.

El aire de la tarde me golpea la cara.

Es agradable. No tan pesado como el interior.

Respiro hondo.

Bien.

Puedo hacer esto.

El parque no está lejos.

Puedo caminar.

Mientras avanzo por la calle, mando otro mensaje.

Yo: Ya voy. Llegó en unos minutos.

Ian responde:

Ian: Perfecto. Te esperamos.

Sonrío un poco. Pequeño.

Pero real.

No es una sonrisa enorme.

Solo… algo. Es un inicio.

No tiene que ser un día perfecto. Solo un día. Un rato fuera. Quizá me distraiga.

1
Mary Ney
Más capítulos por favor ☺️ gracias escritora
Yelitza Goyo
interesante 🤔🤔
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play