NovelToon NovelToon
Cuando el Amor Dejó Cicatrices

Cuando el Amor Dejó Cicatrices

Status: Terminada
Genre:Maltrato Emocional / Malentendidos / Mujer despreciada / Amante arrepentido / Venganza de la Esposa / Completas
Popularitas:244.2k
Nilai: 3.8
nombre de autor: yana_vern

"¡Sofía! ¡Te lo advierto! Si vuelves a lastimar a Valeria, ¡Jamás te lo perdonaré!", fueron las crueles palabras del hombre que amaba, en una advertencia que marcaba el inicio de un capítulo en su vida, lleno de engaños. Arrastrada a una conspiración, destrozada por quien una vez cuidó en su enfermedad. Manipulada, humillada y herida de las formas menos pensadas, lo único que quería era desaparecer sin dejar rastro alguno. Cuando al fin logra escapar de aquel infierno, Matías; el hombre que tanto se encargó de maltratarla injustamente, se quiebra: jamás pensó que aquella mujer que lo separó de su primer amor, hiciera que la culpa lo enloqueciera y el arrepentimiento por sus acciones, aunque llegara tarde, lo quemara por dentro. Tres meses después, el destino los cruzó nuevamente: Sofía regresó transformada, protegida por un poder mucho mayor que el de su esposo. Ahora, trabajando como planificadora de bodas, logró al final alcanzar el empoderamiento que necesitaba para defenderse de las personas que tanto daño le hicieron. Matías, quien creyó en la historia de quien debía ser su esposa en un principio, no solo la reconoció al instante, sino que su mundo se desordenó al ver a una mujer distinta a quien recuerda. Mientras su esposa avanza, el está atrapado entre el arrepentimiento, el deseo de reparar el daño que cometió, y la verguenza por haber sido el quien casi la lleva al borde de la muerte.

NovelToon tiene autorización de yana_vern para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2

Sofía despertó con un zumbido persistente en los oídos. La luz blanca del techo le resultó demasiado intensa y tardó unos segundos en recordar dónde estaba. El olor a desinfectante, las cortinas verdes, el bip lejano de un monitor: la Clínica Privada San Carlos.

Seguía en el hospital y, girando apenas la cabeza, lo vio. Matías Reyes estaba de pie junto a la cama, de espaldas a ella, hablando en voz baja con el médico, su postura era rígida, el traje oscuro impecable, como si hubiese ido a una reunión de directorio y no a una sala de internación.

—Los análisis ya están listos —decía el médico—. Hay algunos valores que…

Sofía sintió un golpe seco en el pecho, antes de que el hombre pudiera continuar, se incorporó bruscamente, ignorando el mareo.

—¡Yo los veo!—dijo, extendiendo la mano.

El médico dudó un segundo, pero Matías no se movió. Fue Sofía quien arrancó el sobre de la carpeta abierta. Reconoció al instante las palabras impresas, las mismas que había quemado el día anterior: Tomografía, masa tumoral e inoperable.

No podía dejar que Matías leyera eso.

—Gracias, doctor —dijo, forzando una sonrisa—. Ya está todo claro. Fue solo una baja de azúcar.

Rasgó el informe con un movimiento rápido y decidido. Las hojas cayeron hechas tiras sobre la cama, el médico frunció el ceño.

—Señorita Costa, esto…

—Puede retirarse —intervino Sofía, con una firmeza que no sabía que aún conservaba—. No es nada grave.

El médico miró a Matías, buscando confirmación. Él se limitó a asentir con indiferencia, cuando quedaron solos, el silencio se volvió denso.

—No hacía falta el teatro —dijo Matías, girándose por fin—. Lo iba a leer igual.

—Ya no es asunto tuyo —respondió ella, acomodándose la bata—. Estamos a punto de divorciarnos, mis problemas de salud no le incumben al señor Reyes.

Matías arqueó una ceja, consternado por lo que escuchaba.

—Si no te hubieras desmayado en la puerta del hospital, tampoco me habría incumbido nada. Pensé que te estabas muriendo ahí mismo.

Su tono era frío, distante, como si hablara de una desconocida.

—Anoche te levanté del suelo porque no iba a dejar un cadáver tirado frente a San Carlos —continuó—. No porque me importes.

Sofía apretó los labios. No dijo nada.

—En cuanto al divorcio —siguió él—, no te hagas ilusiones, no va a haber treinta millones en efectivo ni acciones del Grupo Reyes.

Ella lo miró con atención.

—La casa del río —añadió Matías—. La villa de la ribera del Plata, eso es todo lo que vas a recibir.

Sofía sintió un pequeño alivio inesperado. La villa.

—Está bien —dijo.

Matías la observó con desconfianza.

—¿Eso es todo? ¿Ni siquiera vas a negociar?

—Acepto la villa —repitió—. Nada más.

Allí había pasado horas interminables cuidándolo cuando estaba en coma. El sillón junto a la ventana, el jardín que daba al río, las madrugadas en vela escuchando su respiración. Era el único lugar donde su amor había existido, aunque nunca fuera correspondido.

Matías soltó una risa seca.

—¡Claro! Sabías perfectamente lo que vale esa propiedad, ¿no? —la miró con desprecio—. Te casaste y te divorciás por dinero, eres muy coherente de principio a fin.

Sofía abrió la boca para responder, pero se quedó en silencio. No tenía cómo explicarle que desconocía el valor real de la villa, que nunca le había importado el dinero de los Reyes. Nada de lo que dijera cambiaría su juicio.

Matías se dio media vuelta y salió sin despedirse. El médico regresó minutos después. Sofía, delante de él, rompió los últimos restos del informe y los tiró al cesto.

—Hipoglucemia —repitió—. Nada más.

Cuando quedó sola, el llanto llegó sin aviso. No había llorado al escuchar que le quedaban tres meses de vida, ni siquiera había llorado al quemar su diagnóstico. Pero la certeza de que su historia con Matías había terminado así, bajo sospechas y desprecio, le dolió más que cualquier sentencia médica.

Al día siguiente firmó el acuerdo de divorcio sin leerlo dos veces. Ordenó a los empleados que empaquetaran las cosas de Matías y las enviaran a su residencia principal. Treinta minutos después, la puerta se abrió de golpe.

—¿Tan rápido? —la voz de Matías era oscura—. ¿Ya necesitás espacio para otro hombre?

Sofía se giró, sorprendida.

—¿Qué estás diciendo?

Él avanzó hasta quedar frente a ella.

—Valeria me contó todo —dijo—. Tus amistades, tus salidad, ¡Eras bastante activa para alguien que se hacía la esposa fiel!

La sujetó del mentón con fuerza.

—Decime quién es.

Sofía intentó apartarse.

—No hay nadie —respondió—. Estás escuchando mentiras.

—¿Mentiras? —sus dedos se clavaron más—. Te defendés demasiado.

La soltó de golpe.

—Esto no termina acá —advirtió—. Lo que le hiciste a Valeria se va a pagar.

El miedo se instaló en su pecho como un animal agazapado. Horas después, el correo electrónico de su abuelo llegó como un rayo.

Adjunto material relevante, decía el asunto.

Sofía abrió el archivo, el video mostraba la misma habitación oscura. El mismo hombre con el látigo. Pero esta vez, en un ángulo más amplio, se veía claramente a otra mujer sentada en una silla, observando con expresión fría.

Era idéntica a Valeria. no lloraba, no estaba herida. Miraba la escena como quien dirige una obra. Las manos de Sofía comenzaron a temblar.

—Se lo montó ella sola… —susurró.

Sin perder tiempo, salió hacia el hospital. En la habitación, Valeria estaba sola. Al verla, adoptó de inmediato la expresión aterrada.

—No te acerques… —murmuró.

Sofía avanzó un paso.

—Basta —dijo—. Ya vi todo.

Por un segundo, la máscara cayó y Valeria sonrió.

—¿A que actué bien? —susurró—. ¿Quién creés que va a creer Matías? ¿Vos… o yo?

Se dejó caer al suelo.

—¡No me mates! —gritó.

La puerta se abrió de golpe.

—¡Valeria!

Matías empujó a Sofía y corrió hacia ella.

—Matías, escuchame —dijo Sofía, sacando el celular—. Tengo pruebas, ella…

—Callate —la interrumpió—. Ya hiciste suficiente.

Valeria se aferró a él, pálida, mientras por encima de su hombro le dedicaba a Sofía una sonrisa apenas visible. Matías no miró el teléfono, no la escuchó. Protegió a Valeria con su cuerpo, mientras despreciaba todo lo que Sofía intentaba mostrar. Y así, frente a la verdad, eligió creer la mentira.

1
Cliente anónimo
El trabajo de todas las personas se respeta, sino te gusta te sales sin ofender a nadie
Guiomar Elena
Bonita y triste historia. Gracias por compartir. Felicidades y muchas bendiciones para ti.
SIMARA Lamas
La quiere a su lado porqué la perdió por completo después de lo qué hizo la loca de Valeria lo manipuló haciendo de Sofía una porqueria y ahora la quiere recuperar
SIMARA Lamas
Jajajaja hay diosssss porqué lloverá tanto
SIMARA Lamas
Eso también me estoy preguntando Yo amiga lectora Ana ella salió del bar después qué tocó el piano como es eso qué Matías la besa a la fuerza jajaja hay autora ahí te pelaste
SIMARA Lamas
Será qué dejá a Matías y todo éso atrás qué se vaya para otra parte y se olvide de una vez y por siempre de ese estúpido arrogante y poco hombre de Matías ojalá
SIMARA Lamas
Matías quiere seguir protegiendo a la loca de Valeria no le importa lo qué te haya hecho Sofía el muy estúpido e idiota
SIMARA Lamas
Ojalá qué no ese poco hombre de Matías se portó de lo último nunca le dió el voto de la duda sino qué también la humilló y sacrificó haciendole caso a la loca de Valeria
SIMARA Lamas
Jajaja bien bueno y merecido lo tienes Valeria por desgraciada manipuladora mentirosa y falsa
SIMARA Lamas
Siiiiii al fin Sofía vamos a patear a la desgraciada de Valeria y a Matías también y a toda la familia Reyes de tantas humillaciones qué te hicieron tanto daño
SIMARA Lamas
Ya era hora qué saliera todo a relucir qué tú no eres la gran joyita qué eres mija
SIMARA Lamas
Jajaja te montaron en la olla Valeria y ahora qué vas hacer a pedirle ayuda al estúpido de Matías jajaja ese es otro qué tú lo manejas a tú antojo
SIMARA Lamas
Te llegó la hora Valeria huérfana López te van a sacar los trapos mojados al sol por mentirosa mala gente 😜😜
SIMARA Lamas
Llegó el qué faltaba para hacerte la venganza más fácil para Valeria López Sofía te van ayudar
SIMARA Lamas
Jajaja Valeria Valeria llegó el qué te va aplastar como un gusano ni siquiera vas a saber como te aplastó
SIMARA Lamas
Está Sofía está pasada de pendeja aahh ni hablar de Matías ese es otro estúpido arrogante qué le cree todo a la loca de Valeria sí el supiera la clase de alimañas qué es ella 🤔🤔🤔
SIMARA Lamas
Matías qué estúpido eres cambiaste a Sofía por esa loca qué te a hecho creer qué Sofía le había hecho daño jajaja cuándo te enteres mijo vamos a ver qué vas hacer ahora
SIMARA Lamas
Está mujer Valeria no tiene vergüenza ella se creé qué la única del universo ja ya verás niña lo qué te va a pasar jajaja
SIMARA Lamas
Al fin el tío se dió de cuenta quién es en verdad su sobrina y no lo qué le dicen su querida hija y la loca de la mujer bien
SIMARA Lamas
Bien bueno qué le hizo pagar ya deja de ser tan pendeja Sofía y avispate niña manda pa la porra a ésa gente qué se creé más qué los demás
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play