NovelToon NovelToon
LA ESPOSA OLVIDADA DEL CEO.

LA ESPOSA OLVIDADA DEL CEO.

Status: En proceso
Genre:Reencarnación(época moderna)
Popularitas:30k
Nilai: 5
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

Anna Marín muere a los 32 años con seis puñaladas en el pecho, asesinada por su hermanastra Mariana mientras su esposo Javier observa sin intervenir. Sus últimos pensamientos son de arrepentimiento: por amar demasiado, por callarse demasiado, por convertirse en invisible.
Pero cuando abre los ojos, está de vuelta dos años antes de su muerte.
Con todos los recuerdos intactos.
Anna sabe exactamente lo que viene: cómo Mariana manipulará a sus hijas gemelas para que la odien, cómo Javier la torturará durante meses para robarle la herencia de la abuela, cómo morirá sola en el mismo piso de mármol donde alguna vez creyó que construiría un hogar.
Esta vez no será la esposa sumisa que se arrastra por amor.
Esta vez será la Loba Blanca que todos temían en los tribunales.
Esta vez cada traidor pagará por adelantado.
Pero cambiar el futuro tiene un precio. Y Anna descubrirá que la venganza, aunque dulce, puede costarle lo único que aún le importa: el alma de la mujer que alguna vez fue.
Una histo

NovelToon tiene autorización de CINTHIA VANESSA BARROS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 2

 Anna cierra la maleta con manos que ya no tiemblan y mira por la ventana del Hotel, mientras el amanecer de Ciudad A pinta el cielo de naranja y rosa. No durmió. Cómo podría después de confirmar que su muerte no fue una pesadilla sino un recuerdo del futuro que aún puede cambiar. Después de ver a sus hijas suplicando que Mariana sea su madre. Después de ver esa sonrisa en el rostro de Javier, esa maldita sonrisa que nunca le dio a ella en diez años de matrimonio.

Su teléfono vibra sobre la mesita de noche. Mensaje de Javier. Anna lo mira sin tocarlo durante varios segundos, como si el aparato pudiera morderla. En su vida anterior habría corrido a contestar, habría inventado excusas patéticas, habría rogado perdón por no llegar a la fiesta.

Esta vez respira profundo y lee el mensaje con calma deliberada.

"¿Dónde diablos estás? No llegaste a la fiesta. Las niñas te estuvieron esperando toda la noche".

Anna casi se ríe ante la desfachatez. Las niñas la esperaron. Claro. Las mismas niñas que estaban sentadas en el regazo de Mariana rogándole a su padre que la convirtiera en su madre. Las mismas niñas que ni siquiera preguntaron por ella durante las semanas que llevan en la ciudad de vacaciones. Deja el teléfono sobre la cama sin contestar y continúa guardando sus cosas en la maleta con movimientos precisos y controlados.

Otro mensaje. Luego otro. Anna los ignora todos mientras se ducha, se viste con un traje sastre gris perla que compró hace meses y nunca usó porque Javier dijo que la hacía ver "demasiado provocativa y ella no podía verse mejor que Mariana" y él prefería que ella no apareciera. Esta mañana se lo pone con satisfacción feroz y se maquilla con mano firme. El rostro que la mira desde el espejo del baño ya no es el de la mujer que lloró bajo la lluvia anoche. Es alguien más duro. Más afilado. Más peligroso.

Cuando finalmente toma el teléfono hay doce mensajes de Javier, cada uno más grosero y amenazante que el anterior, y tres llamadas perdidas. Lee el último mensaje y siente cómo algo frío y letal se instala en su pecho.

"Sé que estás en el Hotel. Ven a la mansión de Mariana. Las gemelas quieren desayunar tu comida. No me hagas ir por ti".

Anna mira el mensaje durante largo rato. En su otra vida obedeció esa orden exacta. Corrió a la mansión de Mariana con una canasta llena de pancakes caseros y fruta fresca. Preparó el desayuno en la cocina de su hermanastra mientras Mariana la observaba desde la barra con una sonrisa victoriosa. Sirvió a sus propias hijas en la casa de la amante de su marido. Se tragó la humillación porque creía que así demostraba amor, que así eventualmente Javier vería cuánto se sacrificaba por él.

Fue la primera de mil humillaciones que la fueron matando de a poco hasta que Mariana terminó el trabajo con seis puñaladas.

Esta vez Anna escribe una sola palabra y presiona enviar antes de que el miedo pueda detenerla.

"No".

Deja el teléfono sobre la cama y termina de empacar. Sus manos tiemblan ligeramente ahora, no de miedo sino de adrenalina pura. Acaba de hacer algo que nunca en diez años de matrimonio se atrevió a hacer. Le dijo que no a Javier Rojas. Dos letras que pesan como piedras pero que también se sienten como alas.

El teléfono vibra con furia en la cama. Anna lo ignora mientras llama a recepción para pedir que le preparen la cuenta. Se cepilla el cabello frente al espejo, se pone los aretes de perlas que heredó de su abuela, se aplica labial rojo sangre. El teléfono no deja de vibrar. Llamada tras llamada. Mensaje tras mensaje. Anna puede sentir la rabia de Javier atravesando la distancia entre ellos como electricidad estática.

Finalmente toma el teléfono. Veinte llamadas perdidas. Quince mensajes. Lee el último y sonríe con frialdad que no sabía que poseía.

"No juegues con mi paciencia, Anna".

Esa es la voz del Javier que conoce. El que ordena y espera obediencia ciega. El que nunca tuvo que rogar porque ella siempre se arrastró primero. Anna se sienta en la cama y escribe su respuesta con dedos firmes.

"Dije no. Tengo que volver a Ciudad S. O se te olvida que debo preparar tu presentación para los accionistas".

Presiona enviar y espera. Uno, dos, tres minutos. Nada. Javier no responde y Anna sabe exactamente por qué. Porque tiene razón. En dos días es la junta anual de accionistas y Javier debe presentar el nuevo proyecto de expansión internacional. El proyecto que en realidad Anna diseñó de principio a fin durante los últimos seis meses. El proyecto que Javier presentará como suyo porque eso es lo que siempre hace, tomar el crédito del trabajo de ella mientras la mantiene escondida como secretaria en vez de reconocerla como la abogada corporativa que realmente es.

Anna mira el teléfono silencioso y la sonrisa se le amplía. Javier sabe que la necesita. Sabe que sin ella la presentación será un desastre. Sabe que todos esos gráficos complejos y proyecciones financieras y análisis de riesgo legal que impresionan a los accionistas son trabajo de ella. Durante años usó esa dependencia para manipularla, para mantenerla atada, para hacerla sentir que su único valor era servirlo.

Esta vez Anna va a usar esa misma dependencia como arma.

Toma su maleta y sale de la habitación sin mirar atrás. El taxi la lleva al aeropuerto y durante todo el trayecto su teléfono permanece en silencio. Javier no la llama. No le escribe. Porque sabe que ella tiene razón y eso lo enfurece, pero también lo paraliza.

En el avión de regreso a Ciudad S, Anna abre su laptop y mira el archivo de la presentación. Trescientas diapositivas de trabajo meticuloso. Proyecciones de crecimiento. Análisis de mercado. Estrategias de penetración en Asia y Europa. Todo respaldado con documentación legal impecable y estudios financieros que le tomaron meses completar. Todo diseñado para hacer que Javier Rojas brille como el CEO visionario que nunca fue.

Anna mueve el cursor sobre el archivo y su dedo se detiene sobre el botón de eliminar. Sería tan fácil. Un clic y seis meses de trabajo desaparecerían. Javier quedaría expuesto frente a los accionistas como el fraude que es. Perdería credibilidad. Quizás hasta el puesto.

Pero Anna aparta el dedo. No. Todavía no. Borrar el archivo sería venganza impulsiva y ella aprendió en su muerte que la venganza impulsiva solo trae más dolor. Esta vez va a ser inteligente. Esta vez va a ser estratégica. Esta vez va a desmantelar a Javier Rojas pieza por pieza hasta que no quede nada excepto el cascaron vacío de un hombre que creyó que podría usar y descartar mujeres sin consecuencias.

En vez de eliminar el archivo, Anna lo abre y comienza a hacer cambios. Pequeños. Sutiles. El tipo de errores que solo alguien con conocimiento legal profundo notaría. Cambia algunas cláusulas en los contratos propuestos. Ajusta proyecciones financieras por márgenes mínimos que harán que los números no cuadren del todo. Inserta riesgos legales que pasarán desapercibidos en primera lectura pero que explotarán como minas terrestres si alguien decide profundizar.

No lo suficiente para sabotear el proyecto completamente. Solo lo suficiente para que Javier tenga que responder preguntas incómodas. Solo lo suficiente para plantar semillas de duda. Solo lo suficiente para que cuando Anna finalmente lo destruya, ya habrá grietas en su armadura.

Trabaja durante todo el vuelo con concentración absoluta. Cuando el avión aterriza en Ciudad S, la presentación está "lista". Anna guarda el archivo, cierra la laptop y sonríe. Su primer regalo para el bastardo que la dejó morir en el piso de mármol mientras tomaba whisky.

El taxi la deja en la Mansión Rojas al anochecer. La casa está oscura y silenciosa. Javier sigue en Ciudad A con su amante y sus hijas que no son realmente suyas en el corazón, aunque lo sean en la sangre. Anna sube a su habitación de huéspedes, esa cama individual donde duerme sola hace años, y por primera vez no siente el peso aplastante de la soledad. Siente algo diferente. Algo parecido al poder.

Se ducha, se pone pijama y se mete en la cama con su laptop. Abre un documento nuevo y

comienza a escribir. No una presentación esta vez sino un plan. Un plan detallado de cómo va a recuperar todo lo que le quitaron. Su carrera como la Loba Blanca. Su dignidad. Sus hijas. Su vida.

Y cómo va a hacer que cada persona que la traicionó pague por ello.

Escribe hasta la medianoche. Nombres, fechas, estrategias. Empieza con lo obvio. Necesita recuperar su identidad profesional. Contactar al profesor Salazar, su mentor en la universidad. Averiguar si Leonardo Lin sigue buscando directora jurídica para su empresa. Reconstruir la red de contactos que abandonó cuando se convirtió en la secretaria invisible de Javier.

Sabe que está a punto de iniciar una guerra que puede costarle todo.

Pero también sabe que, si no pelea, si vuelve a ser la Anna sumisa y obediente, en dos años estará muerta en el piso de mármol con seis puñaladas mientras el hombre que juró amarla la observa morir sin mover un dedo.

1
Betty Saavedra Alvarado
Las gemelas los ponen en apuros son y que apuros
Betty Saavedra Alvarado
Anna eres una nadre coraje que no le teme a nada por sus hijas ellos son todo para ti
Betty Saavedra Alvarado: Javier ahora a la cárcel
total 1 replies
Luz Angela Castillo Ramirez
esta buenisima
Luz Angela Castillo Ramirez
👏
Mercedes Tibisay Marin
estos desgaciados no se cansas de hechar vaina
Mercedes Tibisay Marin
jajaja Ana se las comio
Mercedes Tibisay Marin
esté hombre no entiende es otro loco ygual que la mujer
Marcela Lopez
excelente
Marcela Lopez
Javier nada que aprende
Marcela Lopez
logro ser feliz en su último día
Mercedes Tibisay Marin
bueno Ana deja de pensar tanto y hacesta a ese que te ama de verdad
Marisel Rio
💪💪💪💪💪💕💕💕💕💕Vamos Anna y junto con Leonardo van a ser imparables ♥️♥️♥️♥️
Marisel Rio
Vamos 💪 💪 💪 Anna a destruir a esos bastardos 😅😅😅
Johann
Así se hace Ana 👏👏👏👏👏
Marisel Rio
No me canso de decir que es una novela extraordinaria 💕💕💕💕💕💕
Marisel Rio
Al menos los padres de la LOCA tienen dos dedos de frente 👏👏👏
Vamos a ver como se destruyen Javier y Mariana 😅😅
Betty Saavedra Alvarado
Javier solo te interesa el dinero parece que no tienes corazón
Betty Saavedra Alvarado
Cuídate de la víbora de Mariana que no se quedará tranquila algo malo hará en contra tuya
Betty Saavedra Alvarado
Javier eres un títere en manos de Marianano piensas en tus hijas solo le haces a esa loca van acabar en la cárcel
Betty Saavedra Alvarado
Mariana quieres destruir va Loba Blanca no lo harás ella es más fuerte y inteligente que tu
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play