NovelToon NovelToon
CAPÍTULOS DE LIBERTAD (LA AUTORA DETRÁS DEL VELO)

CAPÍTULOS DE LIBERTAD (LA AUTORA DETRÁS DEL VELO)

Status: Terminada
Genre:Venganza / Romance / Amor eterno / Completas
Popularitas:9.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

La Protagonista Marcela: Dulce, obediente y sumisa en apariencia ante su esposo, pero una mente brillante, estratega y creadora de best-sellers mundiales en secreto. Lleva 25 años guardando su identidad con ayuda de su abogada y sus dos fieles amigas.

El Esposo Patricio: Magnate de los restaurantes, controlador y narcisista. Cree que tiene el control absoluto y decide humillarla públicamente para pedirle el divorcio, sin saber que está pisando un terreno minado. Lleva 10 años con una doble vida.

Los Aliados Clave:
Sus tres hijos: Aman a su madre profundamente y el mayor no duda en encarar al padre.

Las dos amigas Regina y Paulina: Cómplices del secreto literario y testigos de la falsedad del empresario.

El Presidente de la Nación: Su amor de juventud, viudo, padre de dos hijas y profundamente enamorado de ella desde siempre. Es el apoyo inesperado que le recuerda lo mucho que vale.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

EL ECO DEL SILENCIO EN EL ESTUDIO DORADO

La mansión de la familia Iglesias se alzaba en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, un palacete moderno de cristales ahumados, mármol de Carrara y jardines manicurados con precisión quirúrgica. Para el mundo exterior, era el retrato vivo de la perfección: una familia consolidada, un magnate empresarial admirado por todos y una esposa devota que vivía rodeada de lujos y comodidades. Pero la perfección, al igual que el cristal fino, suele estar a un solo golpe de romperse en mil pedazos.

Eran las diez de la mañana del martes. En la planta baja, la vida transcurría con la elegancia silenciosa que Patricio Iglesias exigía en su hogar. Las empleadas domésticas se movían con pasos calculados, limpiando superficies que ya brillaban. Sin embargo, en el ala más alejada de la segunda planta, detrás de una puerta de caoba maciza con doble cerradura acústica, existía un universo completamente opuesto al lujo ostentoso del exterior.

Ese era el refugio de Marcela Castillo.

El estudio no tenía nada que ver con la decoración fría y minimalista del resto de la casa. Las paredes estaban cubiertas de estanterías repletas de libros encuadernados en cuero, blocs de notas con anotaciones a mano, tazas de té tibias que el tiempo había enfriado, y un escritorio de madera noble iluminado por una lámpara de luz cálida. Allí, envuelta en un cómodo suéter de lana gris y con el cabello castaño recogido en un desordenado moño, Marcela tejía realidades.

Para su esposo, Patricio, ella era simplemente la mujer que se quedaba en casa, la que organizaba las cenas benéficas, sonreía en las fotos sociales y cuidaba de los tres hijos que habían coronado sus veinticinco años de matrimonio. "Una mujer no necesita trabajar, Marcela; para eso estoy yo. Tu obligación es cuidar de nuestra familia y mantener la clase que te di", le repetía él cada vez que ella sugería un proyecto propio. Durante un cuarto de siglo, Marcela había asentido en silencio. Había tragado saliva, había cruzado las manos sobre su regazo y le había dado la razón. No por debilidad, sino por estrategia. Había calculado los tiempos, había criado a Andrés, a Bruno y a Daniela bajo los mejores valores, y se había refugiado en su verdadero superpoder: las letras.

Bajo el seudónimo más respetado y vendido de la literatura contemporánea internacional, Marcela era una leyenda viviente. Sus novelas de drama, romance y giros psicológicos encabezaban las listas de los más vendidos en Nueva York, Madrid y Buenos Aires. Millones de lectores suspiraban con sus historias, analizaban sus tramas y buscaban pistas sobre la identidad de la autora. Pero nadie, absolutamente nadie fuera de su abogada Paulina Betancourt, su amiga incondicional Regina Cifuentes y sus dos cómplices de confianza, sabía que la mente maestra detrás de esos éxitos mundiales era la silenciosa señora de Iglesias.

Marcela tecleaba con soltura en su ordenador portátil, dando los toques finales al capítulo culminante de su próxima obra, cuando un destello en la pantalla de su teléfono móvil, colocado boca abajo sobre el escritorio, interrumpió el tecleo rítmico.

Giró el aparato con lentitud. Era un mensaje cifrado de Paulina.

“El sobre ya está en tu poder. Las pruebas son irrefutables, Marcela. Lo siento en el alma”.

Marcela cerró los ojos un instante. No hubo lágrimas esta vez; esas se habían agotado la noche anterior, cuando abrió el sobre manila que el investigador privado le había entregado en la discreta oficina de su abogada. Las fotografías impresas a color hablaban por sí solas: Patricio, su impecable, controlador y severo esposo, llevaba una doble vida desde hacía diez años. Diez largos años divididos entre las cenas de negocios falsas, los viajes corporativos inventados, un departamento de lujo en la zona este de la ciudad, una mujer joven y un hijo de ocho años que llevaba su apellido en secreto.

Veinticinco años de entrega, de obediencia ciega, de tolerar desplantes, de aceptar que su opinión valía menos que un contrato publicitario, resumidos en la sonrisa cínica de un hombre que creía que su esposa era un mueble más de la casa.

Miró su reflejo en la pantalla oscura del monitor. No vio a la mujer asustada que se casó a los veintidós años creyendo que el amor lo perdonaba todo. Vio a una superviviente, a una estratega que había construido un imperio literario invisible mientras su marido jugaba al magnate intocable.

—Se acabó, Patricio —murmuró para sí misma, con una voz tan suave que se perdió entre los lomos de los libros—. Me pediste obediencia, te di paz. Me pediste silencio, escribí historias que conmovieron al mundo. Ahora prepárate, porque vas a conocer de qué está hecha la mujer que decidiste menospreciar.

Se levantó con calma, caminó hacia la ventana que daba al jardín trasero y respiró hondo. El aire fresco de la mañana llenó sus pulmones. Abajo, el chofer acomodaba los maleteros del auto de Patricio, quien se preparaba para una de sus acostumbradas "reuniones de directorio". Marcela sonrió, una sonrisa fría, afilada y absolutamente calculadora. Faltaban pocas horas para la gran cena pública que él mismo había organizado en su restaurante más emblemático, la gala donde pretendía dar el golpe maestro de su vida para deshacerse de ella. Lo que él ignoraba era que la trampa no la estaba poniendo él; él simplemente caminaba, ufano y soberbio, directo hacia el centro de la explosión.

1
Enith García
Y el odio de Patricio hacia su ex esposa es por?
Marta Patitucci
Q HISTORIA TAN ATRAPANTE, NO PUEDO DEJAR DE LEER, ESCRITORA.?? FELICITACIONES POR TAN BELLA NOVELA, UNA TRAMA DISTINTA Y MUY BIEN REDACTADA..!!!! 👏👏👏👏👏
Naibelys Perez: 🫂 gracias ❤️ te invito a ver mi otras novelas 🫂
total 1 replies
Marta Patitucci
Q mala persona Patricio, no conforme en arruinarles la vida, sigue con la maldad en sus venas..!!!!
Marta Patitucci
Q BUEN CAPITULO..!!!! JAJAJA 😂😂 Y AHORA QUIEN SE RIE MEJOR.??? HAY MAURICIO.!! TAN VIVO Q TE CREIAS..!!!
Marta Patitucci
estoy impaciente x leer la caida del q se siente el ganador...!!! 🤭🤭🤭🤭
Marta Patitucci
muy buen comienzo.!!! ya me atrapo' tu bistoria.!!! 👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play