NovelToon NovelToon
Corazón Resentido

Corazón Resentido

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Embarazo no planeado / Malentendidos / Completas
Popularitas:16.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Celina González ♥️

Cinco años atrás, ella destrozó su corazón. Hoy, él regresa convertido en el poderoso heredero de un imperio, listo para ver caer a quienes lo despreciaron.

Cuando la familia de ella cae en la ruina, su padre la obliga a comprometerse con el magnate que puede salvarlos, sin imaginar que es el mismo hombre al que ella humilló en el pasado. Él acepta la unión solo para cobrarse cada lágrima y pisotear su orgullo.

Sin embargo, una noche de irresistible pasión arrastra a su corazón a una tregua, aunque al despertar vuelve a tratarla con crueldad. Todo cambia cuando ella se desmaya por una amenaza de aborto y sale a la luz su embarazo.

¿Seguirá buscando venganza o protegerá la vida que los une?

NovelToon tiene autorización de Celina González ♥️ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 12

Las luces del rascacielos se apagaron tras una jornada extenuante. Tras horas de negociaciones agotadoras, Damián y su principal socio lograron la firma del contrato que consolidaba la expansión del consorcio. Para celebrar, el hombre lo arrastró a un exclusivo club privado en el corazón de Manhattan, un lugar sumido en la penumbra, con música tenue y aromas a licores costosos.

Sentado en un privado de cuero oscuro, Damián bebía en silencio. Vaso tras vaso, buscaba desesperadamente que el ardor del whisky apagara el murmullo incesante y caótico de su propia mente.

A los pocos minutos, dos mujeres elegantes se aproximaron a la mesa con sonrisas insinuantes, invitadas por el socio. Una de ellas intentó sentarse a su lado y deslizó una mano pulida sobre su hombro.

Damián se tensó de inmediato. Apartó el brazo con una brusquedad helada, mirándola con repulsión.

—Aléjate de mí —dijo él, con una voz tan cortante que la mujer dio un paso atrás, descolocada.

Su socio soltó una carcajada torpe, acomodándose en el sillón.

—Tranquila, no le hagas caso —comentó el hombre, mirando a Damián con sarcasmo—. Vamos, Damián, relájate. ¿O es que acaso esa esposa tuya te quita todas las ganas de disfrutar la vida?

El cristal del vaso crujió bajo la presión de los dedos de Damián. Su mirada se volvió oscura y peligrosa.

—No vuelvas a nombrar a mi esposa —sentenció Damián en un murmullo grave y amenazante—. Ni una sola vez más.

El socio alzó las manos en señal de tregua y, cansado del ambiente denso, tomó a una de las chicas y se retiró hacia la pista de baile, dejándolo completamente solo.

Damián se quedó fijando la mirada en el hielo que se derretía en su copa. Apuró el trago de un golpe, pero la quemazón en la garganta no le hizo nada. El vacío en su pecho seguía intacto, denso y pesado, tragándose la luz a su alrededor.

Miró el entorno con una amargura ciega. Todo ese poder, la cuenta bancaria de nueve cifras, los trajes a la medida, el apellido respetado... no servían de nada. El dinero no había comprado ni un solo segundo de paz. No había llenado el abismo ni había callado la voz interna que, desde hacía años, le repetía que no era suficiente. Que nunca lo fue para su familia adoptiva, que nunca lo fue para la sociedad, y peor aún, que nunca lo fue para la única mujer que le importó.

De pronto, un nudo sofocante le cerró la garganta. Sin previo aviso, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, calientes y amargas. Se cubrió el rostro con las manos, apretando los dientes con rabia por su propia debilidad.

Con la mente nublada por el alcohol y el dolor de la depresión, los pensamientos comenzaron a volverse oscuros y distorsionados.

¿Qué pasaría si simplemente detengo todo esto?, se preguntó en un susurro mental que le erizó la piel. Un pensamiento intrusivo, denso y constante, que ya no le parecía aterrador, sino extrañamente seductor. Si mi corazón deja de latir, la rabia se apaga. Si termino con mi vida de una vez, el dolor se termina. Nadie extrañaría al monstruo en el que me he convertido. Ella por fin sería libre de mí, de mis reproches, de este matrimonio forzado... Y yo por fin dejaría de sentir que no valgo nada.

El peso de su propia existencia le resultaba insoportable, como si el aire dentro de sus pulmones fuera de plomo. La idea de desaparecer le ofrecía un alivio inmediato a la presión sofocante que le aplastaba las costillas día y noche.

Pero en medio de ese espiral oscuro, la memoria traicionera le devolvió destellos del pasado para atormentarlo aún más.

Recordó el campus de la universidad. El primer día que vio a Camil cruzando el patio iluminado por el sol, mientras él cargaba libros gastados y la ropa sencilla de quien no tiene para el pasaje. Recordó los nervios, el estómago encogido y cómo, en ese instante, ella le pareció un sueño inalcanzable.

Recordó los meses observándola en silencio, hasta que por fin sus miradas se cruzaron. Recordó las noches en vela explicándole materias, la calidez de la biblioteca vacía y el latido desbocado de su pecho el día en que le dio el primer beso. Recordó el pequeño apartamento, el colchón en el suelo donde dormían abrazados y las promesas de un futuro juntos cuando él logrará obtener mucho dinero.

Y entonces, la memoria avanzó hacia aquella tarde gris en que Camil lo citó para decirle que necesitaban hablar y expulsarlo de su vida.

La mezcla de nostalgia, desamor y la voz destructiva de su depresión terminaron por quebrarlo.

—¡Basta! —maldijo Damián en un murmullo desgarrador, golpeando la mesa con el puño.

No podía más. La cabeza le retumbaba entre el deseo punzante de dejar de existir y la rabia de seguir respirando. Se puso de pie con dificultad, tambaleándose por el alcohol y el agotamiento emocional. Dejó un fajo de billetes sobre la mesa y caminó a pasos pesados hacia la salida del club, arrastrando sobre sus hombros el peso insoportable de su propia mente.

1
Edrisi de la Cruz Disla
Esta historia es rara. Ver a una mujer pagando por sus errores escrita por una mujer. Ya que las mujeres nunca son culpables.
Mar Sol
Camil, se queda cayada, que se defienda, por eso ese testarudo de Damián la humilla y da por hecho que ella lo desprecia.
Mar Sol
Quedó más que claro que Damián hará de todo, para que Camil sea humillada, ella debe tener carácter y ser antipática con él.
Mar Sol
Es entendible la actitud de Damián, lo que no es bueno es que Camil, llore, reclamé; lo hecho hecho está, mejor que adopte una actitud frívola, de indiferencia, aún que le duela, a lo hecho pecho
Mar Sol
Tal parece que será muy interesante la novela.
Lucy alejo
felicidades por esta gran historia de un corazón resentido que al final encontró la paz con ayuda profesional y de la gente que lo quiso, muchas gracias la recomiendo
Lucy alejo
muy buena reflexión y muy buena la novela gracias 🥰
Lucy alejo
🙏🏻🙏🏻
Lucy alejo
excelente capitulo 🥰♥️
Lucy alejo
así se habla carajo! ve por tu mujer y tu hijo y amence y dejen el pasado atrás
Lucy alejo
👏🏻👏🏻🥰🥰♥️
Lucy alejo
cómo que Damián no se tomase el medicamento y no estuviera durmiendo, ahí descubre que no es una alucinación si no la mera realidad 🤭
Lucy alejo
cómo no llorar con esta escena 😭
Lucy alejo
la culpa lo está matando, el mejor remedio sería que viera a Camil con su panzita 🥰🥰♥️
Lucy alejo
lo que te espera viejo decrépito 😂
Lucy alejo
algo más que quiera el señor mal padre 🙄 en la cárcel deberías de estar viejo miserable
Lucy alejo
y como sabes que no le afectará también saber que el embarazo no próspero
Lucy alejo
Camil cual es la amenaza de tu padre que no puedes hablar , pero bueno un buen tiempo lejos les hará bien
Lucy alejo
están sufriendo por qué quieren por qué bien que pueden hablar como personas normales y la Camil también desespera que no hable y el otro también supone cosas , muy buena la historia me tiene enganchada
Lucy alejo
ay Dios mío con este hombre 🙄 agarrenme que le voy a dar un coscorrón!
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play