NovelToon NovelToon
El Contrato Del CEO

El Contrato Del CEO

Status: En proceso
Genre:CEO / Embarazo no planeado / Traiciones y engaños
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Baudilio Smith Burgos

Seis meses. Sin sexo. Sin preguntas. Sin sentimientos.
Camila firmó el contrato sin dudarlo. Necesitaba el dinero para salvar a su madre. No le importaba casarse con un hombre frío, poderoso y peligroso.
Pero hay dos cosas que él sabe y ella no.
Primera: él ya sabe que ella es la hermana gemela de su ex prometida, la mujer que él cree haber matado.
Segunda: él también sabe que ella tiene un hijo de tres años. Un hijo que él nunca ha visto.
Él busca la verdad. Ella busca venganza. Ambos ocultan secretos mortales.
Pero cuando el contrato se rompa y la verdad explote, descubrirán que el amor puede ser el arma más peligrosa de todas.
💣 ¿Podrá el odio convertirse en amor? ¿O la venganza lo destruirá todo?

NovelToon tiene autorización de Baudilio Smith Burgos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 1: La Entrevista

Capítulo 1: La Entrevista

—Usted no es Rebeca —dijo Sebastián Montes, sin apartar sus ojos negros de los míos.

El contrato de matrimonio descansaba sobre la mesa entre nosotros. Eran doscientos mil dólares, por sostener una mentira durante seis meses.

—No —respondí, con la voz más firme de lo que me sentía—. Soy Camila, su hermana gemela.

Él sonrió. No era una sonrisa cálida. Era la sonrisa de un hombre que ya sabía la respuesta, antes de hacer la pregunta.

—Lo sé —dijo—. Por eso la elegí a usted.

Lo que dijo me estremeció. Yo había ensayado esta escena cien veces en mi cabeza, imaginando que él me examinaría con desprecio, que dudaría de mí, que me haría preguntas incómodas sobre mi hermana muerta. Lo que nunca imaginé que ya lo supiera todo.

— ¿Cómo? —Pregunté, con la voz temblorosa—. ¿De qué manera supo que soy su hermana?

—Te investigué —respondió con frialdad—. Antes de llamarte averigüé el estado de salud tu madre; y cuáles son tus deudas. También me enteré que tenías un hijo de tres años, y no sabes quién es el padre.

— ¿Y eso no le importó?

—Claro que me importó, fue por eso te llamé.

—Lo que no acabo de entender es si sabías quién soy —insistí—, ¿Por qué me llamó?

Sebastián se recostó en su silla de cuero negro. Detrás de él, el ventanal de la mansión dejaba ver el skyline de Miami iluminado.

Todo en esa habitación gritaba dinero: los muebles de roble, las lámparas de cristal, el reloj antiguo en la pared, las cortinas de seda que caían desde el techo hasta el suelo. Y él, sentado frente a mí en traje Armani, era el rey de ese imperio.

—Porque usted necesita dinero —dijo, deslizando el contrato hacia mí—. Y yo necesito una esposa. No una esposa de verdad, sino una que finja. Una que sepa callar y sonreír frente a las cámaras.

—¿Por qué no contrata a una actriz?

—Porque las actrices mienten por dinero. Usted miente por necesidad, y eso marca la diferencia.

Me mordí el labio. No quería que me viera vulnerable, pero él ya había leído mi expediente. Sabía que mi madre está enferma, y tenía una deuda del hospital. Leyó en mi rostro que estaba desesperada, y por eso se sentía con ventaja. Lo que no sabía era que yo tenía un hijo se llama Nicolás, y tiene sus ojos.

Esa mañana antes de venir, lo dejé con Lucía, mi única amiga en este país. Nico me abrazó fuerte y me dijo: "Mami, no te vayas". Casi cancelo todo. Pero mi madre lleva seis meses esperando una cirugía, que no podemos pagar. Y yo llevo tres años huyendo de Sebastián Montes, sin saber que un día terminaría sentada frente a él.

— ¿Cuánto me ofrece por el contrato? —pregunté.

—Doscientos mil dólares. La mitad ahora, y el resto al finalizar los seis meses.

Mi corazón dio un vuelco. Era el dinero exacto que necesitaba para pagar el tratamiento de mi madre. Ni un dólar más, ni uno menos. Tuve la sensación de que lo había calculado a propósito.

— ¿Y qué tengo que hacer a cambio?

—Vivir aquí. Usar mi apellido. Asistir a eventos conmigo. Que nadie sospeche que nuestro matrimonio es falso.

— ¿Nada más?

Él inclinó la cabeza. Sus ojos recorrieron mi cuerpo de arriba abajo, sin ningún disimulo. Me sentí desnuda bajo esa mirada. Como si pudiera verme por dentro, como si supiera que guardo un secreto más grande que el dinero.

—Hay una cláusula —dijo—. Léala.

Bajé la mirada al contrato. La letra era pequeña, legal, fría. Pero la cláusula número catorce estaba resaltada en negritas:

"Durante la vigencia del presente contrato, no habrá relaciones sexuales entre las partes. Tampoco se permiten preguntas sobre el pasado, muestras de celos o sentimentalismo. El incumplimiento de cualquiera de estas condiciones anula el acuerdo, y obliga a la parte infractora a devolver el total del dinero recibido."

Levanté la vista. Pensé en Nico. Pensé en mi madre. Pensé en Rebeca mi hermana, que murió en esta misma mansión hace dos años. Por lo menos eso creía yo.

—Sin sexo, sin preguntas, sin sentimientos —resumió él, con una sonrisa que denotaba picardía—. ¿Acepta?

Tragué saliva. No podía darme el lujo de decir que no.

—Acepto —Mentí.

Él me tendió una pluma dorada.

—Firme.

Tomé la pluma y mis dedos temblaban, pero él no lo notó. O tal vez sí, y simplemente no le importó. Antes de firmar, lo miré a los ojos.

—Quiero añadir una cláusula más.

Él alzó una ceja intrigado.

—Usted tampoco puede enamorarse de mí —dije.

Sebastián permaneció en silencio varios segundos. Luego, esbozó sonrió acariciándose la barbilla.

—Esa cláusula no es necesaria. —Dijo, con una seguridad que me heló la sangre—. No hace falta incluirla en el documento, porque yo no sé amar.

Entonces firmé, y él también. Sebastián creía que había ganado. Pensó que me había comprado con doscientas mil razones, y por eso yo sería una esposa dócil, callada, y controlable.

Lo que Sebastián Montes no sabía, es que yo no había venido a esa mansión solo por dinero. Yo había venido a descubrir la verdad sobre la muerte de mi hermana. Y si él era el asesino, iba a pagar con su dinero y su imperio. Incluso con su vida si era necesario.

Firmé. En ese momento no sabía que él ya conocía casi todos mis secretos, menos uno. Y para mí, ese que nunca descubrió era el más importante.

__ ¿Crees que Camila hizo bien en aceptar el contrato?

__ Dale Like si crees que ella puede más que su pasado.

__Comenta: ¿Qué harías tú en su lugar?

1
Saily Smith
muy bueno. me encanta
Olga Robledo
Qué vieja tan mala, pero el karma existe, qué la vida le cobre todas sus intrigas
María Cortez
esta buena la novela con mucha intriga pero sigo aqui desvelandome por leerla .
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play