Fama, dinero, miles de seguidores… Ian lo tiene todo. Y su mánager se asegura de que nada ni nadie arruine su carrera. Hasta que entra una nueva integrante al equipo: ella.
Dicen que es fría, que es profesional, que es incapaz de experimentar ninguna emoción. Para ella, maquillar a la celebridad más grande del momento es solo un trabajo más.
Pero Ian no está acostumbrado a ser invisible para nadie. Lo que empieza como curiosidad pronto se convierte en un reto: hará lo que sea para sacarle una sola reacción, aunque eso signifique poner en riesgo su propia estabilidad y descubrir que su mundo perfecto tiene mucho menos sentido que esa chica que no siente nada.
NovelToon tiene autorización de Daniela escalante Jiménez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
NO ERA TU FAN
DEDICATORIA
Para todas aquellas almas que caminan por la vida sin sentir, que no esperan nada a cambio, que no conocen el calor del amor ni el peso de la tristeza… Para quienes parecen vivir tras un cristal frío, observando el mundo sin poder tocarlo, sintiendo que todo pasa lejos, muy lejos de su pecho. Esta historia es para ustedes: porque no estar vacío significa estar roto, y a veces, lo único que necesitamos es encontrar a alguien capaz de encender un fuego donde todos creían que ya no quedaba nada que arder.
🎤 NOTA DE LA AUTORA 🎤
Esta historia no es perfecta. Tiene errores, tiene dudas y partes que tal vez no estén del todo pulidas. Disculpen si en algún momento algo no encaja o suena diferente; estoy trabajando con temas nuevos, explorando sentimientos complejos y situaciones que requieren tiempo para entenderlas. Espero que aun así la lean con paciencia y cariño, porque lo que aquí se cuenta sale de lo más profundo de mi imaginación.
🎶 PLAYLIST DE LA HISTORIA 🎶
1. Me rehúso
2. Tal vez
3. En Saturno
4. Palgo
5. 3D
6. Fave Loke – BTS
7. Todo a su tiempo
8. Yellow
9. Hasta el amanecer
10. Tu fan
11. My You – Jungkook / BTS
12. Seven – Jungkook
13. Still With You – Jungkook
14. Spring Day – BTS
15. The Truth Untold – BTS
16. Run – BTS
⚠️ ADVERTENCIA ⚠️
Esta historia está inspirada en un cantante real; sin embargo, todo lo que aquí se narra, cualquier parecido con hechos, situaciones o personas de la vida real es pura coincidencia. No me baso en contenido sexual ni explícito, sino en el desarrollo de los personajes, sus sentimientos y los caminos que recorren para entenderse y encontrarse.
PERSONAJES PRINCIPALES
MELISSA
Mide 1.69 metros de estatura, es delgada pero con una silueta firme y elegante, de esas que se mueven con calma y sin hacer ruido. Tiene el cabello rizado, abundante y suave, que cae en ondas desordenadas pero bonitas alrededor de su rostro y hombros. Su piel es blanca como la porcelana, y lo que más llama la atención son sus ojos: grandes, de un verde intenso y profundo, como la hierba en medio de un bosque tranquilo… pero siempre vacíos, sin brillo, sin expresión. No sonríe, no se enoja, no llora, no se sorprende. Por fuera parece perfecta, pero por dentro siente nada; es como si un muro invisible la separara de todo lo que pasa a su alrededor.
IAN
Mide nada menos que 1.90 metros, una figura imponente que llena cualquier espacio donde entra. Tiene un cuerpo trabajado, con músculos marcados en el pecho, brazos y piernas, fruto de años de ejercicio y disciplina. Su cabello es oscuro, siempre despeinado de esa forma que parece descuidada pero que le queda increíblemente bien. Lleva tatuajes que recorren casi todo su brazo derecho y suben hasta parte de su hombro, cada uno con un significado que solo él conoce. tiene una sonrisa que puede iluminar una habitación entera, es juguetón, bromista y amable con quienes le tienen confianza… pero cuando se pone serio, su mirada se vuelve intensa, profunda y firme, capaz de hacer callar a cualquiera. Es la voz más importante de su generación, adorado por millones, pero con un interior que pocas personas conocen de verdad.
JOVANY
Mejor amigo y mánager de Ian desde hace años. Es un hombre de piel un poco morena, con rasgos marcados y una mirada tranquila y segura. Es alto, aunque no tiene cuerpo atlético ni músculos marcados; su porte es más delgado y relajado, pero aun así tiene un encanto natural que lo hace ver muy guapo. Es la voz de la razón, quien cuida cada paso de la carrera de Ian, quien resuelve los problemas antes de que lleguen y quien siempre está ahí, leal y atento, para apoyarlo tanto en su vida profesional como personal.
DEDICATORIA PERSONAL
Y esta es para ti… Para esa persona que un día tomó una decisión que cambió todo el rumbo de su vida, que cerró puertas, abrió caminos nuevos y aprendió a vivir con las consecuencias de cada elección. Que nunca olvides: aunque el camino sea difícil, aunque sientas que te perdiste en el intento, siempre hay una forma de volver a encontrarte y escribir una nueva historia.
REDES SOCIALES
Instagram: mtz_18940
CAPÍTULO 1
LA HISTORIA DE LOS PADRES DE MELISSA
Todo empezó cuando tenía seis años…
La voz que narra es grave, profunda y firme, pero se nota que tiembla un poco por el recuerdo, como si cada palabra llevara años guardada en la garganta, lista para salir con todo el peso de lo vivido.
(El escenario es la sala de su casa, hace muchos años. Las luces son cálidas, pero hay un silencio pesado en el aire. Su padre, Mario, está sentado en el sofá con las manos juntas, apretando los nudillos hasta que se le ponen blancos. A su lado, su madre, María, se pasa una mano por la frente, agotada, y mira hacia la puerta donde acaba de ver pasar a su pequeña hija, caminando lento, sin prisa, sin mirar nada a su alrededor).
—Mario… —dijo María con la voz entrecortada, casi en un susurro, acercándose a él con los ojos llenos de confusión y un miedo que apenas podía ocultar—. Mira, otra vez… Ella nunca sonríe. Ni cuando le damos sus juguetes favoritos, ni cuando cantamos para ella, ni cuando la llevamos al parque. Siempre está igual, callada, seria, como si nada de lo que pasa a su alrededor le importara en absoluto.
(Se sienta a su lado y toma su mano, buscando consuelo en él, aunque ambos saben que ninguno tiene respuestas).
—Lo sé, María… lo he notado desde hace tiempo —respondió él, bajando la mirada con un suspiro largo y profundo, cargado de angustia—. Parece que no reacciona a nada. Si se cae, no llora; si le damos una sorpresa, no se sorprende; si hablamos fuerte, ni siquiera se asusta. Es como si… como si algo le faltara. Como si estuviera aquí, pero al mismo tiempo muy lejos de nosotros.
Pasaron los meses y luego los años, hasta que decidieron que no podían esperar más. Llenos de esperanza y miedo a partes iguales, llevaron a Melissa al médico. El especialista la observó, le hizo pruebas, trató de hacerla reír con juegos y chistes, la hizo llorar haciéndole cosquillas hasta que no pudo más, le contó historias tristes para ver si se emocionaba… pero nada funcionó.
(El médico terminó sus anotaciones, se quitó las gafas y los miró con una expresión seria y compasiva. La escena es un poco graciosa al principio por todos los intentos que hicieron, pero enseguida se vuelve muy seria y preocupante).
—He revisado todo lo que está a mi alcance —les dijo con calma, aunque en sus ojos se notaba que no tenía buenas noticias—. Ninguna de las pruebas muestra daños físicos en su cerebro o en su cuerpo, pero la forma en que responde… o mejor dicho, en que no responde, es algo que escapa a lo habitual. Les recomiendo que acudan a un especialista en conducta y emociones, alguien que pueda profundizar más.
Así lo hicieron. Pasaron por terapeutas, por psicólogos, por médicos especializados… hasta que uno de ellos, después de analizar cada detalle, les habló con total claridad, con voz grave y pausada, explicando todo con la mayor honestidad posible.
—Su hija —dijo el doctor, señalando con suavidad a Melissa, que en ese momento estaba sentada en una silla cerca, mirando la televisión sin mostrar ninguna expresión en su rostro— tiene una condición poco frecuente. No es una enfermedad común, no tiene cura ni medicamento que pueda cambiarla. Ella no siente emociones: no conoce la alegría, ni la tristeza, ni el miedo, ni la ira, ni siquiera el amor tal como lo entendemos nosotros. Tampoco percibe el peligro como lo haría cualquier otra persona de su edad.
(Mario se puso de pie de golpe, con el corazón acelerado y las manos temblando, sin poder creer lo que escuchaba. Su voz salió más fuerte de lo que pretendía, cargada de angustia y desesperación).
—¿Cómo es posible, doctor? —preguntó, acercándose un paso hacia él, con la mirada llena de preguntas y miedo—. ¿Cómo se cura? ¿Qué medicamento tiene que tomar? ¿Va a tener una vida difícil, siempre distinta a los demás?
El médico negó con la cabeza despacio, con una mirada llena de comprensión.
—Escúcheme bien, por favor —respondió con suavidad pero con firmeza, intentando tranquilizarlo—. Melissa podrá llevar una vida completamente normal, ir a la escuela, aprender, convivir con otras personas… pero siempre vivirá bajo esta condición. No hay pastillas, ni tratamientos que devuelvan lo que no siente. Solo necesitará acompañamiento psicológico constante para enseñarle a reconocer las emociones en los demás, a saber cómo actuar en cada situación aunque ella no lo sienta por dentro.
(Hizo una pausa, mirando a la niña y luego volviendo su atención a los padres con seriedad).
—Tengan cuidado también —añadió en tono bajo y serio—. Esta condición puede presentar rasgos parecidos a los de una personalidad psicópata, por la falta de miedo o de sentimientos de culpa. Pero si la guían bien, si le enseñan normas, límites y valores, todo estará bien. Solo si muestra impulsos de hacer daño a sí misma o a otros, tendremos que tratarla con más profundidad. Por ahora, lo único que necesitan es estar siempre cerca de ella.
Mario y María se miraron a los ojos en ese momento, y supieron que su vida cambiaría para siempre. Desde ese día, durante toda su infancia y adolescencia, no hubo un solo instante en el que no estuvieran pendientes de cada paso que daba Melissa, enseñándole lo que no podía sentir, explicándole lo que su corazón no podía comprender… esperando, sin decirlo en voz alta, que algún día algo cambiara.