NovelToon NovelToon
ATRAPÉ AL ODIO

ATRAPÉ AL ODIO

Status: Terminada
Genre:Venganza / Malentendidos / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Marion Cecilia Coloma Aguirre

“Cuando el pasado guarda sus secretos, dos destinos chocan entre el odio, el poder y una promesa que cambiará todo.”

NovelToon tiene autorización de Marion Cecilia Coloma Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 22

⚠️ PARA MAYORES DE 18 AÑOS ⚠️

Si no estás preparado/a para leer contenido con dolor extremo, despedidas silenciosas, verdad revelada y odio desatado, no continúes.

 

—Isabella

Esos últimos días con Adriella tenían algo extraño que yo no supe distinguir en su momento.

Creí que era solo mi sensación de miedo constante, la tensión que siempre flotaba en el aire cuando estábamos los tres juntos.

Pero ahora sé que ella ya lo sabía.

Que desde días antes, su pequeña alma ya sabía que su tiempo con nosotros se estaba acabando.

Se acercaba más a mí, me pedía que la abrazara más fuerte, que la tuviera así un rato más sin soltarla.

A veces me miraba en silencio, con esos ojos grandes y claros, como si quisiera grabarse cada rasgo de mi cara para nunca olvidarlo.

—¿Por qué me miras así, mi amor? —le pregunté una tarde, acariciándole el cabello suave.

Ella sonrió un poquito, pero había una tristeza dulce en su mirada que no entendí.

—Porque te quiero mucho —dijo simplemente—.

Y quiero que sepas que fuiste muy buena conmigo.

Yo le dije que siempre estaría ahí, que nunca nos separaríamos, sin saber que esas palabras se me romperían en la garganta muy pronto.

Creí que solo era su forma de ser, que necesitaba más cariño.

No vi que en cada abrazo largo, en cada beso que me daba y se quedaba un instante más, en cada vez que me tomaba la mano y no la soltaba, ella ya me estaba diciendo adiós en silencio.

Adrián andaba callado esos días, observándonos desde lejos, con esa mirada sombría que nunca dejaba ver lo que pensaba.

No decía nada, pero yo sentía que algo se cerraba alrededor de nosotros, algo que no podía nombrar.

Esa noche, cuando llegó la hora de dormir, ella no quiso irse a su habitación.

Se metió entre los dos, se acomodó en el medio de la cama, tomó nuestras manos juntas entre las suyas pequeñas y nos miró con una calma que nos heló el alma.

—Mi mamá me viene a buscar.

Antonella ya está aquí esperándome.

Me quedé helada, rígida, sin poder creer lo que escuchaba.

Miré a Adrián y vi cómo se le llenaron los ojos de lágrimas que no quería soltar, cómo apretó la mandíbula con tanta fuerza que se le marcaron los huesos.

—No digas eso, mi amor —le dijo con voz temblorosa, tratando de mantener la calma—.

Estás aquí con nosotros.

Nadie te va a llevar.

Eso es solo un sueño, solo una idea que se te ocurrió.

—No es un sueño —respondió ella con una seguridad tranquila—.

Ella vino a buscarme.

Me dijo que ya es hora.

Que me va a llevar con ella para siempre.

Quise decirle algo más, quise abrazarla hasta que esas palabras desaparecieran, pero ella apretó nuestras manos con sus pocas fuerzas y agregó:

—Te quiero mucho, papá.

Y te quiero mucho a isa.

Gracias por cuidarme.

Gracias por ser mi familia.

Luego cerró los ojos suavemente, se quedó quieta, y pensamos que se había quedado dormida.

Pero horas más tarde, en la oscuridad total de la madrugada, un grito desgarrador que pareció rasgar las paredes me arrancó del sueño.

Me giré de golpe y lo vi:

Adrián sostenía el cuerpecito ya frío de su hija contra su pecho, la mecía con desesperación, besaba su frente una y otra vez intentando devolverle el calor, llamándola por su nombre una y otra vez sin obtener respuesta.

—Se fue… mi niña se fue —gimió con la voz rota, ahogada en llanto—.

Se fue en mis brazos…

tal como ella dijo.

Me arrastré hasta ellos, con el alma hecha cenizas, queriendo sostenerlo, queriendo compartir ese infierno, queriendo tocarla por última vez.

Pero en cuanto mi mano rozó su hombro, él se giró como una bestia herida, me agarró del cuello con una fuerza brutal y me empujó contra la pared, haciéndome ver estrellas.

Y entonces, ciego de rabia y desesperación, soltó toda la verdad que había ocultado desde el primer día que me conoció:

—¡TÚ ERES LA CULPABLE! ¡TÚ Y TU MALDITA FAMILIA! —

Gritó escupiendo furia, con los ojos llenos de un odio que me paralizó—.

Yo no vine aquí por casualidad.

Yo no vine a amarte.

VINE A BUSCAR VENGANZA.

Vine a destruirlos a todos ustedes, los Ferrer Valmont, por lo que le hicieron a mi hermana Antonella.

Vine a hacerles pagar con la misma moneda, vine a tomar lo que más les importaba…

Y te elegí a ti.

Te elegí a ti para hacerte sufrir, para romperte tal como rompieron a ella.

Me apretó más fuerte, acercando su rostro al mío hasta que sus palabras me quemaron la piel:

—Pero nunca imaginé que el precio sería la vida de mi hija.

¡Si nunca hubiera venido por ti!

¡Si nunca te hubiera puesto mis ojos encima!

¡Ella seguiría caliente, ella seguiría viva!

Tú eres una maldición.

Todo lo que tocas se pudre.

Todo lo que se acerca a ti muere.

Primero mi hermana, y ahora lo único que me quedaba de ella.

Me soltó de golpe y caí al suelo, tosiendo, sin aire, mientras él seguía gritando con una voz que me partía en mil pedazos:

—Mi venganza se volvió contra mí, y es toda tu culpa.

¡Antonella la vino a buscar porque no soportó ver que usaba a su propia hija para destruirte a ti!

¡LÁRGATE DE AQUÍ!

¡NO LA TOQUES!

¡No mereces ni verla, ni nombrarla, ni respirar el mismo aire que ella respiró!

Mataste a mi niña.

Tú mataste a mi hija.

Se volvió hacia el pequeño cuerpo, abrazándolo con desesperación, llorando y hablándole bajito, mientras yo me quedé allí tirada en el suelo, entendiendo al fin todo:

Él planeó cada paso, cada mentira, cada acercamiento como una arma cargada de odio contra mi familia…

Y ahora que esa arma se volvió contra él, perdió lo único que realmente amaba, y me culpaba a mí de todo el mal que él mismo decidió sembrar.

Esa noche no solo perdimos a una niña dulce y buena:

yo perdí también la última ilusión que tenía, y supe que a partir de ese momento, ya no habría nada que pudiera calmar la furia que llevaba dentro.

1
Leticia Contreras
espero y no te arrepientas Isabella
Lois fuentes coloma: esperemos que no se arrepienta🤭
total 2 replies
Leticia Contreras
el que por su gusto es guey hasta la collunta le save
Lois fuentes coloma: me encanta que te gusto el libro después te recomiendo a leer el regreso de la promesa
total 1 replies
Leticia Contreras
ya caiste redondita otra ves
Leticia Contreras
haber si recuerdas todo el dan̈o que le hisiste
Leticia Contreras
se le quemo el cerebro a Isabella
Lois fuentes coloma: gracias por leer si se le quemo el cerebro 😂
total 2 replies
Leticia Contreras
escritora ahora si te volaste la barda
Leticia Contreras
andale Isabella ya te llego el amor por tu violador
Leticia Contreras
muy amnesia ya olvido lo cerdo que fue
Leticia Contreras
no pues wow
Leticia Contreras
no me gustaria que con todo el mal que hizo todabia se quede con el
Leticia Contreras
ya se paso de fritos
Leticia Contreras
sin comentarios
Leticia Contreras
ya la sangre llama pero no mereces nada cretino
Leticia Contreras
Isabella no entendio su leccion
Leticia Contreras
no merece ni un saludo infeliz
Leticia Contreras
que mala onda con este encuentro
Leticia Contreras
no ya regreso este animal
Leticia Contreras
no merece nada despues de todo lo que hizo
Leticia Contreras
ahora resulta que se enamoro de su verdugo inconsevible
Leticia Contreras
que apenas se entero que hizo sufrir y degrado a una inocente
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play