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El Último Baile De La Señorita Bellamy

El Último Baile De La Señorita Bellamy

Status: En proceso
Genre:Romance / Época / Mujer poderosa
Popularitas:991
Nilai: 5
nombre de autor: Angelina Fernández Quesada

Evelyn Bellamy ha vivido toda su vida bajo un nombre que quizá nunca le perteneció. Cuando una antigua fotografía, una cinta azul y una serie de muertes inexplicables despiertan recuerdos que creía perdidos, descubre que su pasado esconde una verdad capaz de destruirlo todo. Ahora deberá descubrir quién es realmente antes de que alguien silencie la verdad para siempre.

NovelToon tiene autorización de Angelina Fernández Quesada para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10: La fotografía imposible

Evelyn permaneció inmóvil frente a la fotografía.

1884.

La fecha estaba escrita con tinta negra en el reverso, acompañada de una pequeña firma que apenas podía distinguirse.

Isabelle Laurent.

Su madre.

—No puede ser —murmuró.

Alistair tomó la fotografía con cuidado.

—La fecha podría haber sido escrita después.

—Entonces compruébalo.

Él examinó el papel.

—La fotografía parece auténtica.

Evelyn levantó la mirada.

—¿Parece?

—Necesito llevarla a alguien que pueda determinar cuándo fue tomada.

—No.

Alistair frunció el ceño.

—¿No?

—No quiero que salga de esta casa.

—Evelyn, si es auténtica...

—Precisamente por eso.

Guardó la fotografía dentro del medallón y cerró la tapa.

Por primera vez desde que había comenzado aquella búsqueda, Evelyn no quería que nadie más tocara una pieza de su pasado.

No sabía en quién confiar.

Ni siquiera en su propia madre.

Beatrice permanecía junto a la ventana.

—Yo tampoco sabía que existía esa fotografía.

Evelyn la miró.

—¿Cómo puedo saber cuándo dices la verdad?

La pregunta hizo que Beatrice bajara la cabeza.

—No puedes.

Aquella respuesta sorprendió a Evelyn.

—Entonces dime algo que sí puedas demostrar.

Beatrice tardó unos segundos.

—Tu madre tenía una habitación secreta.

Alistair levantó la mirada.

—¿Dónde?

—En la antigua casa Laurent.

Evelyn sintió que el corazón le aceleraba.

—¿Sigue en pie?

—Sí.

—¿Por qué nunca me llevaste?

—Porque no sabía si alguien seguía vigilándola.

—¿Y ahora?

Beatrice miró hacia la ventana.

—Ahora sé que alguien ya entró.

El silencio cayó sobre la habitación.

—¿Cómo lo sabes? —preguntó Alistair.

Beatrice señaló la fotografía.

—Porque esa imagen no estaba en mi poder.

Evelyn entendió.

Alguien había dejado el sobre en su puerta.

Alguien conocía el nombre de Isabelle.

Y alguien sabía que Evelyn estaba investigando.

—Vamos a la casa Laurent —dijo.

Alistair asintió.

—Yo iré contigo.

Beatrice negó.

—No.

Evelyn la observó.

—¿Por qué?

—Porque si alguien está vigilando esa casa, llevar a un Vale contigo sería como anunciarles que descubrimos la verdad.

Alistair aceptó la lógica.

—Entonces irán ustedes dos.

Evelyn tomó su abrigo.

—No.

Beatrice la miró.

—¿No?

—Voy sola.

—Evelyn...

—Toda mi vida otras personas han decidido qué debía saber. Esta vez voy a descubrirlo por mí misma.

Salió de la habitación antes de que su madre pudiera detenerla.

Pero no llegó muy lejos.

Alistair la esperaba en el corredor.

—Dijiste que irías sola.

—Y tú dijiste que estarías en la biblioteca.

Evelyn arqueó una ceja.

—¿Me estás siguiendo?

—Sí.

Ella casi sonrió.

—Eso es preocupante.

—Probablemente.

Caminaron juntos hasta la entrada.

Antes de salir, Alistair habló.

—Hay algo que debes saber.

Evelyn se detuvo.

—¿Qué?

—Mi padre también tenía una casa cerca de la propiedad Laurent.

Ella lo miró.

—¿Por qué?

—Porque durante años mantuvo negocios con Isabelle.

Evelyn sintió que el nombre de su madre volvía a abrir una herida.

—¿Qué clase de negocios?

—No lo sé.

—¿Y tu hermano?

—Él sí.

Alistair sacó una hoja doblada.

—Encontré esto esta mañana.

Evelyn la tomó.

Era una de las últimas anotaciones de su hermano.

Solo había una frase.

“Si Isabelle sobrevivió, nunca buscó a su hija porque estuviera huyendo de sus enemigos.”

Evelyn leyó la siguiente línea.

“Estaba huyendo de su propia hija.”

Levantó lentamente la mirada.

—Eso no tiene sentido.

—Todavía no.

Evelyn guardó el papel.

—Entonces tendremos que averiguarlo.

***

La casa Laurent estaba cubierta por la niebla cuando llegaron.

Llevaba años abandonada.

Las ventanas estaban rotas y la fachada había perdido gran parte de su pintura.

Evelyn sintió algo extraño al cruzar la verja.

No recordaba haber estado allí.

Pero su cuerpo sí parecía recordarlo.

Se detuvo frente a la puerta.

—¿Estás bien? —preguntó Alistair.

—No lo sé.

Entraron.

El interior estaba oscuro.

Había muebles cubiertos con sábanas y cuadros retirados de las paredes.

Evelyn avanzó lentamente por el corredor.

Entonces se detuvo.

—Por aquí.

Alistair la miró.

—¿Cómo lo sabes?

—No lo sé.

Subieron unas escaleras.

Al final del pasillo había una puerta pequeña.

Evelyn puso la mano sobre el pomo.

Un recuerdo apareció.

Una mujer arrodillada frente a ella.

Una niña llorando.

Y una voz susurrando:

“Pase lo que pase, nunca abras esta puerta.”

Evelyn retiró la mano.

—No puedo.

Alistair se acercó.

—No tienes que hacerlo.

Evelyn respiró profundamente.

—Sí tengo.

Abrió.

La habitación era pequeña.

Había una mesa, una estantería y una caja de madera.

Nada más.

Evelyn se acercó a la mesa.

Sobre ella había polvo.

Excepto en un lugar.

Alguien había colocado recientemente una fotografía.

Evelyn la tomó.

Era Isabelle.

Pero no estaba sola.

A su lado había un hombre.

Evelyn reconoció inmediatamente el rostro.

Era el padre de Alistair.

—No —susurró Alistair.

Evelyn observó la fotografía.

En el reverso había una frase.

“1884. Un año después de la muerte de la pequeña Evelyn.”

Evelyn sintió que el pecho se le cerraba.

—Entonces estaban juntos.

Alistair no respondió.

—Tu padre y mi madre.

Él permaneció mirando la fotografía.

—Sí.

—¿Por qué?

Alistair finalmente la miró.

—Creo que mi hermano intentó descubrirlo.

Evelyn abrió la caja de madera.

Dentro había cartas.

Muchas.

Todas dirigidas a una persona cuyo nombre estaba tachado.

Excepto una.

La última carta estaba firmada por Isabelle.

Evelyn comenzó a leer.

“Si estás leyendo esto, significa que finalmente encontraron a mi hija.”

Se quedó sin respiración.

Continuó.

“Pero no cometas el mismo error que cometí yo.”

Evelyn levantó la mirada.

Alistair se acercó.

—Sigue.

Ella leyó la última línea.

“**La niña que criaron como Evelyn no es mi hija. Mi verdadera hija murió aquella noche.**”

Evelyn dejó caer la carta.

Durante unos segundos no pudo hablar.

Después miró a Alistair.

—Entonces...

Una voz llegó desde el otro lado de la puerta.

—Entonces has estado buscando a una muerta.

Evelyn se volvió.

Una mujer estaba de pie en el corredor.

Cabello oscuro.

Vestido negro.

Y unos ojos idénticos a los de Evelyn.

La mujer sonrió.

—Hola, hermana.

Evelyn dejó de respirar.

La desconocida dio un paso hacia la luz.

—Me llamo Evelyn Bellamy.

1
Guadalupe Flores
🤭Inguesuuu.... de terror
Guadalupe Flores
Se la robaron o adoptaron los Bellamy. Los nobles viven del que dirán capaz y tuvieron una hija especial y la ocultaron y cambiaron x esta. O es hija fuera de matrimonio co su concubina o amante.
Guadalupe Flores
Intetesante
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