💕 Descripción
Esta historia comienza con dos jóvenes que jamás imaginaron que llegarían a cambiar sus vidas. Ella es una chica de buen corazón, alegre y soñadora, pero sus compañeros constantemente se burlan de ella por su cuerpo y la hacen sentir insegura. Cada comentario termina afectando su autoestima, hasta que aparece él, un joven que comienza a enamorarse sinceramente de ella. Para él, su apariencia no define su valor. Siempre busca recordarle lo bonita, especial y valiosa que es, animándola a creer más en sí misma. Poco a poco, ella descubrirá que merece ser querida, respetada y feliz, mientras ambos construyen una hermosa historia de amor.
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Capítulo 13: Mi diario personal
Valentina
Esa noche, después de hablar con Damián por teléfono, no podía dejar de pensar en todo lo que me estaba pasando.
Era extraño.
Hacía apenas unos días me sentía triste, insegura y cansada de escuchar los comentarios de Adriana y de otros compañeros.
Pero ahora tenía una sonrisa en la cara.
Tenía una persona con quien hablar.
Y, sobre todo, sentía que alguien estaba empezando a conocerme por quien realmente era.
Me senté frente a mi escritorio, saqué mi diario de una gaveta y lo puse sobre la mesa.
Era un diario que tenía desde hacía bastante tiempo. Nadie lo conocía. Allí escribía absolutamente todo lo que no me atrevía a contarle a los demás.
Antes de comenzar, pensé en todo lo que había ocurrido durante aquellos días.
Las primeras páginas
Querido diario:
Hoy Adriana volvió a tratarme mal.
Estoy cansada de que siempre tenga algo que decir sobre mí. A veces quisiera simplemente poder caminar por el instituto sin sentir que alguien está pendiente de burlarse de mí.
Hoy volvió a utilizar ese apodo que odio.
No entiendo por qué algunas personas disfrutan haciendo sentir mal a los demás.
Mi tía dice que no debo creer las cosas feas que me dicen.
Chiquis también me recuerda que soy mucho más que cualquier palabra que alguien pueda decirme.
Ojalá pudiera tener más confianza en mí misma.
A veces extraño muchísimo a mamá.
Era muy pequeña cuando murió y casi no tengo recuerdos de ella. Me gustaría poder contarle tantas cosas. Me gustaría saber qué me aconsejaría cuando estoy triste.
Creo que me diría que siguiera adelante.
Así que voy a intentarlo.
Aunque me cueste.
Querido diario:
Hoy conocí a un chico.
Y tengo que admitir algo...
Es muy lindo.
Se presentó conmigo en el instituto. Me dijo:
"Hola, bonita. Soy Damián."
Yo estaba tan nerviosa que apenas sabía qué responder.
Le dije que me llamaba Valentina.
Después me preguntó mi edad.
Le dije que tenía dieciocho y él me contó que tenía veinte.
Lo más inesperado fue que después me pidió mi número.
¡Todavía no sé por qué!
Pero se lo di.
Desde ese momento no he podido dejar de pensar en aquella conversación.
Damián es diferente.
No me trata como los demás.
Me habla con respeto y hace que me sienta tranquila.
No sé qué vaya a pasar entre nosotros, pero me gustaría conocerlo más.
Querido diario:
Hoy Damián me invitó a comer a la cafetería del instituto.
Yo pedí un sándwich y una Coca-Cola.
Él pidió un tinto y una arepa.
Nos sentamos juntos y hablamos de todo un poquito.
Me contó cosas de Manizales, de su familia y de lo mucho que extraña su tierra.
Yo le conté algunas cosas de Barranquilla.
Nos reímos muchísimo.
No sé cómo explicarlo, pero estar con él me hizo olvidar por un rato todos los problemas.
Sentí que podía ser yo misma.
Y creo que eso es algo muy bonito.
Tal vez me estoy ilusionando demasiado.
Pero siento que me estoy enamorando.
Sí...
Creo que me gusta Damián.
Muchísimo.
Querido diario:
Hoy pasó algo todavía mejor.
Damián me llamó por la noche.
Hablamos durante bastante rato.
Me hizo reír muchísimo.
Después me preguntó si mañana, que es sábado, tenía planes.
Le dije que no.
Y entonces...
¡Me invitó al cine!
Todavía no puedo creerlo.
Mañana voy a salir con Damián.
Estoy muy feliz.
Hace mucho tiempo no sentía una ilusión tan bonita.
No sé si para él esto significa lo mismo que para mí.
No quiero apresurarme.
Solo quiero disfrutar el momento.
Quizás mañana sea simplemente una salida al cine.
O quizás sea el comienzo de algo especial.
Cerré el diario y lo abracé contra mi pecho.
Sonreí.
—Mañana será un día bonito —susurré.
Guardé el diario nuevamente en la gaveta y me acosté.
Por primera vez en mucho tiempo, me dormí pensando en algo que me hacía feliz.
En Damián.
Y en nuestra primera salida juntos.