Ariana descubre que pertenece a un mundo de lobos oculto después de regresar a la manada que expulsó a su madre años atrás. Allí conocerá a Morgan Knight, un hombre frío y peligroso que cambiará su destino para siempre.
NovelToon tiene autorización de Luna Aoul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 10: La verdad duele
La noche envolvía la mansión Black con un silencio inquietante.
Ariana permanecía sentada junto a la ventana de su habitación.
Desde allí observaba el bosque iluminado por la luna.
No podía dejar de pensar en todo lo que había descubierto durante los últimos días.
Lobos.
Manadas.
Alfas.
Lunas.
Y una loba dormida que, según todos, vivía dentro de ella.
Unos golpes suaves en la puerta llamaron su atención.
—¿Puedo pasar? —preguntó Carmen.
Ariana sonrió.
—Claro, mamá.
Carmen entró lentamente y se sentó a su lado.
Durante unos minutos ninguna habló.
Las dos observaban la luna.
Hasta que Carmen tomó aire.
—Necesito contarte algo muy importante.
Ariana giró hacia ella.
—Te escucho.
Carmen bajó la mirada.
—Mi enfermedad no apareció por casualidad.
El corazón de Ariana comenzó a acelerarse.
—¿Qué quieres decir?
—Los lobos tenemos un destino.
—Lo sé.
—Cuando encontramos a nuestro Alfa...
Debemos aceptar el vínculo.
Ariana permanecía en silencio.
—Yo nunca acepté el mío.
La joven frunció el ceño.
—¿Por qué?
Carmen sonrió con tristeza.
—Porque me enamoré de tu padre.
Las lágrimas comenzaron a aparecer en sus ojos.
—Elegí al hombre que amaba.
Ariana tomó su mano.
—Y nunca te arrepentiste.
—Jamás.
—Entonces hiciste lo correcto.
Carmen acarició su rostro.
—Pero toda decisión tiene consecuencias.
Ariana sintió un nudo en la garganta.
—¿Qué consecuencias?
La voz de Carmen apenas fue un susurro.
—Mi cuerpo se está debilitando.
—No...
—Porque nunca acepté ser marcada por mi Alfa.
El mundo de Ariana pareció detenerse.
—¿Qué...?
—Por eso estoy tan enferma.
Ariana negó una y otra vez.
—No.
—Es la verdad.
—Tiene que existir otra solución.
—No la hay.
—¡Sí la hay!
Carmen dejó caer una lágrima.
—No, hija.
Ariana comenzó a llorar.
—No...
Carmen la abrazó.
—Escúchame.
—No quiero.
—Por favor.
Ariana respiró con dificultad.
—En cinco meses será la Fiesta de la Luna.
La joven sintió un escalofrío.
—¿Y?
—Después de esa noche...
Carmen hizo una pausa.
—Me marcharé.
Ariana levantó la cabeza de golpe.
—¿Qué?
—Debo irme con la otra manada.
El corazón de Ariana se rompió.
—¡No!
—Es la única forma de sobrevivir.
—¡No lo permitiré!
Carmen cerró los ojos.
—Quiero que te quedes aquí.
—¿Qué?
—Con tu abuelo.
Ariana retrocedió.
—No.
—Aquí estarás protegida.
—¡No!
—Leonard cuidará de ti.
—¡No quiero!
Las lágrimas caían sin detenerse.
—Mamá...
—Escúchame.
—¡No!
Carmen intentó acercarse.
Pero Ariana dio otro paso hacia atrás.
—No puedes irte.
—Tengo que hacerlo.
—¡No!
La joven comenzó a temblar.
—¿Cuándo?
—Después de la Fiesta de la Luna.
—¿Dentro de cinco meses?
Carmen asintió lentamente.
Ariana sintió que el aire desaparecía de sus pulmones.
Cinco meses.
Solo cinco meses más con su madre.
La rabia reemplazó al dolor.
—¡No pienso dejar que eso ocurra!
Carmen quiso abrazarla.
Pero Ariana se apartó.
—¡Debe existir otra solución!
—Ojalá existiera.
—¡La encontraremos!
—Ariana...
—¡No me importa lo que digan los Alfas!
Su voz resonó por toda la habitación.
—¡No dejaré que te lleven!
En ese momento la puerta se abrió.
María apareció preocupada.
—¿Qué ocurre?
Detrás de ella también llegaron Peter y Leonard.
Todos quedaron inmóviles al ver a Ariana llorando.
—¿Qué pasó? —preguntó Peter.
Ariana no respondió.
Solo negó con la cabeza.
Leonard comprendió enseguida.
Miró a Carmen.
Ella bajó la mirada.
Ya le había contado la verdad.
Ariana observó a todos.
Sintió que el aire le faltaba.
Que las paredes la encerraban.
Y sin decir una sola palabra...
Salió corriendo.
—¡Ariana! —gritó María.
Peter intentó seguirla.
Pero Leonard lo detuvo.
—Espera.
—¡Hay que alcanzarla!
María también quiso correr.
—¡Abuelo!
Leonard negó lentamente.
—No.
Los dos lo miraron sorprendidos.
Carmen habló entre lágrimas.
—Déjenla sola.
María sintió un nudo en la garganta.
—Pero...
—Necesita pensar.
Peter apretó los puños.
—No debería estar sola.
Leonard suspiró.
—Confíen en ella.
Mientras tanto...
Ariana atravesaba los pasillos de la mansión.
Corría sin mirar atrás.
Abrió la enorme puerta principal.
Y salió hacia el bosque.
Las lágrimas nublaban su vista.
No sabía hacia dónde iba.
Solo quería escapar.
Escapar del dolor.
Escapar de aquella verdad.
El viento golpeaba su rostro.
Sus pies avanzaban cada vez más rápido.
Los árboles comenzaban a pasar como sombras.
Sin darse cuenta...
Entró cada vez más profundo en el bosque.
Muy lejos de la protección de la manada Black.
Muy lejos de la seguridad.
Sin saber que aquella zona pertenecía a un territorio donde podían encontrarse otros lobos.
Y donde cualquier cosa podía suceder.
💕💕💕💕..... 💕💕💕💕...... 💕💕💕💕.....
Gracias por leer un nuevo capítulo de El regreso de la Luna.
La verdad finalmente salió a la luz y el corazón de Ariana quedó destrozado. Ahora, llena de dolor y desesperación, ha huido hacia el bosque sin imaginar el peligro que la espera.
¿Quién la encontrará primero? ¿Podrá cambiar el destino de su madre?
Déjame tu comentario, tu me gusta y sígueme para no perderte los próximos capítulos.
Con cariño, Luna Auol 🌸