"Lo soñé mil veces antes de conocerlo. Ahora, él es mi única salvación... o mi perdición."
Bibiana siempre soñó con un hombre misterioso y con el sabor de la sangre. Al mudarse a Finlandia, el hombre de sus sueños se vuelve real. Adam es protector, letal y oculta un secreto que podría matarla.
Mientras su padre huye de un pasado oscuro, el cazador está cada vez más cerca. En un mundo donde los vampiros dominan las sombras, Bibiana descubrirá que no es una humana común: ella está Destinada a un Amor Inmortal.
NovelToon tiene autorización de Liz Eliana Cera para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 10 - Sueños manipulados
Bosque de Finlandia – Cabaña de Adam
El aire entre los dos se sentía cargado de una confesión que lo cambiaba todo. Bibiana procesaba las palabras de Adam, tratando de encontrar al "monstruo" en los ojos melancólicos del hombre que tenía enfrente.
—Ya estás lejos de tu padre, Adam —dijo ella con suavidad—. Él no tiene por qué saberlo.
—Si me encuentra y descubre que estoy relacionado con otra humana, no dudará en matarte, Bibi. Es un riesgo que no deberías correr.
—No pienses en eso ahora. —Bibiana le dedicó una sonrisa valiente—. A pesar de lo que eres, me gustaría que fuéramos amigos.
Adam la miró con incredulidad. —¿No te importa que sea un vampiro? ¿No te aterra que pueda perder el control y matarte?
—No me importa, porque eres bueno. Lo veo en tu mirada, Adam. Los monstruos no tienen esa tristeza en los ojos.
Adam sintió que algo se descongelaba en su pecho inmortal y, por primera vez en mucho tiempo, sonrió de verdad. —Está bien, Bibi. Seremos amigos.
Casa de los Anderson – Minutos después
Matt llamó a la puerta con impaciencia, pero fue Diego quien abrió.
—Bibi no está —dijo su hermano mayor antes de que Matt pudiera preguntar—. Salió muy temprano.
—¿Dijo a dónde iba? —preguntó Matt, tratando de ocultar su frustración.
—No, no dijo nada.
Matt se despidió y bajó los escalones del porche con la mente hecha un lío. "¿Habrá vuelto al bosque sola? Le pedí que me avisara si lo hacía...", pensó, sintiendo que un muro de secretos empezaba a levantarse entre ellos.
El Bosque – Continuación de la charla
—¿Te alimentas de... personas? —preguntó Bibiana con curiosidad, mientras caminaban entre los pinos.
—No me gusta hacerlo. La última vez fue hace poco, con aquel hombre que intentaba abusar de una joven. Ahora solo bebo sangre de animales —confesó Adam—. Eso me mantiene bajo control, aunque siempre seré peligroso.
—Eso demuestra que eres diferente —insistió ella—. Dime, ¿tienes algún poder especial?
—Todos los vampiros los tenemos. Mi hermana usa la hipnosis... y mi poder está en los sueños.
Bibiana se detuvo en seco. Su sonrisa desapareció instantáneamente. —¿Los sueños? ¿Qué quieres decir con eso?
—Puedo entrar en el subconsciente de las personas mientras duermen. Puedo provocar pesadillas o crear sueños hermosos...
—O sea, que puedes manipularlos —cortó ella, con la voz teñida de enojo—. ¡No puede ser! ¡Me has estado manipulando todo este tiempo, Adam!
Adam la miró confundido. —¿De qué estás hablando, Bibi?
—¡No finjas! —exclamó ella, retrocediendo—. Llevo años soñando contigo. Sueño que somos pareja, sueño que bebo sangre... Tú has provocado esos sueños a propósito desde que era una niña. ¿Con qué intención lo hiciste? ¿Para que me enamorara de ti?
—Bibi, estás equivocada. Te juro que yo no he manipulado tus sueños. ¡Ni siquiera sabía quién eras hasta ayer! —suplicó Adam, tratando de acercarse.
—¡No me toques! —gritó ella, con lágrimas de rabia en los ojos—. Si crees que con trucos mentales vas a lograr algo, estás muy mal. Tengo novio y estoy enamorada de él. ¡Aléjate de mí, Adam!
Bibiana dio media vuelta y corrió hacia el pueblo, dejando a Adam paralizado en medio del bosque. "¿Cómo es posible que sueñe conmigo si yo no he entrado en su mente?", se preguntó él, dándose cuenta de que el vínculo entre ellos era mucho más profundo de lo que imaginaba.
Casa de Matt – Sala de estar
Matt caminaba de un lado a otro, consumido por la ansiedad. Su hermano Tomás intentaba calmarlo, pero fue su madre, Martina, quien lanzó la estocada final.
—Ella no está sola en el bosque, Matt —dijo Martina, barajando sus cartas—. Ya se encuentra con ese ser sobrenatural. Se ven a tus espaldas mientras tú te angustias.
—¡Basta, mamá! —rugió Matt—. ¡Estoy harto de tus historias y tus cartas! ¡Déjanos en paz!
Salió de la casa dando un portazo, directo a buscar a Bibiana para exigirle una explicación.
Casa de los Anderson – Noche
La confrontación en la sala fue inevitable. Matt esperaba a Bibiana con el rostro endurecido.
—¿A dónde fuiste esta mañana? —preguntó él sin rodeos.
—Fui a comprar unas cosas que faltaban, Matt. ¿Por qué me interrogas así?
—No me mientas, Bibi. Siento que me ocultas algo. ¿Estás viéndote con alguien más?
Bibiana, cargada con la rabia que aún sentía por Adam, estalló contra Matt. —¡Si no vas a confiar en mí, mejor terminamos esto ahora mismo! Si no hay confianza, no hay amor. ¡Vete de mi casa, Matt! ¡No quiero hablar contigo!
Aturdido por la reacción violenta de su novia, Matt salió de la casa bajo la mirada de Elena, que había escuchado todo desde las escaleras.
—Fue una pelea horrible, hermana —dijo Elena acercándose—. Pero Matt tiene algo de razón. Sueñas con un extraño y te has estado viendo con él a escondidas.
—¡Yo no tengo nada con Adam! —gritó Bibiana, aunque su voz flaqueó—. De hecho, también me peleé con él.
Elena suspiró y le puso una mano en el hombro. —Hermanita, creo que vas a tener que aclarar tus sentimientos muy pronto... antes de que termines perdiéndolos a los dos.
Bibiana no respondió. Se encerró en su habitación, preguntándose por qué, a pesar de estar enojada con Adam, el recuerdo de sus ojos fríos no la dejaba en paz.