Theo sabe exactamente cuándo perdió a Alex.
El problema es que no entiende por qué.
Alex no se defiende. No explica. Solo acepta el odio como si fuera algo que ya había previsto desde el principio.
Pero el desprecio es difícil de sostener cuando la mente empieza a recordar quién era Alex antes de la traición, y cuando las respuestas que faltan empiezan a doler más que la propia herida.
Porque hay personas que no traicionan por falta de amor.
Sino porque aprendieron a resolverlo todo solos, incluso lo imposible.
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Capítulo 3
Alex
Me gustaría pensar que la primera semana de universidad la pasé sin pena ni gloria, lástima que no fue así.
Ni siquiera tengo que investigar qué tipo de rumores recorren los grupos de primer año de la facultad, porque puedo imaginarlos.
Mi familia tiene el tipo de reputación que genera contradicción entre las personas.
La gente quiere hacer negocios con mi abuelo debido a la fortuna, influencia y contactos que tiene, pero también saben lo peligroso que es arriesgarse y hacerlo.
Y no están equivocados.
Durante toda mi vida he visto cómo maneja negocios tanto legales como ilegales por igual.
Es el tipo de persona que hará lo que sea para conseguir lo que quiere y se parará sobre una pila de cadáveres para llegar más arriba.
—Joven Alex. Aquí está su bebida.
Emma pone cuidadosamente un vaso sobre la mesa del jardín donde estoy trabajando en una investigación para una de mis materias.
—Gracias.
Mi atención permanece fija en la pantalla del computador, aunque hace rato que no hago más que pensar en mi situación dentro de la facultad.
—¿Desea algo más? —pregunta ella.
—No.
Una vez que se vuelve para regresar a la casa, finalmente la miro.
De seguro tiene familia.
—Emma.
—¿Necesita algo, joven?
—Deja la cena en la mesa. Luego puedes retirarte por el día.
—Pero...
—Dile al jardinero que lo haga también. Quiero estar solo.
—Por supuesto, joven.
Ella finalmente se retira.
Me inclino hacia atrás en la silla y observo la casa.
Es demasiado grande para una sola persona.
Pero es el lugar donde vivían mis padres.
Mi madre murió cuando era demasiado joven para recordarla y mi padre está... en algún lado.
Nunca sé cuándo va a aparecer por aquí o qué hace cuando no está.
Y no es como si importara.
Aunque una parte de mí lo entiende.
Vivir bajo el peso que supone mi abuelo es difícil de soportar.
Sin querer, vuelvo a pensar en el almuerzo de ayer y en ese tipo que se movía como si el mundo existiera para él.
Qué envidia.
Regreso a mi trabajo y dejo de pensar en tonterías.
Sin embargo, la semana siguiente vuelvo a verlo.
Y aún ahora sigue rodeado de personas.
Supongo que no me lo imaginé.
Él y un grupo de amigos están sentados en las escaleras de una de las entradas de la facultad.
Uno de ellos toca la guitarra mientras él canta, vitoreado por el resto.
Otro graba todo con el celular.
Me detengo un momento a observar, igual que varias personas más.
No canta mal, pero tampoco es tan bueno.
Lo sorprendente es que ni siquiera parece importarle la atención.
Al terminar la canción, hace un movimiento de baile exagerado que provoca risas y aplausos entre los espectadores.
Y yo me descubro sonriendo.
Borro la sonrisa rápidamente y sigo caminando.
—Es de segundo año —comenta una chica mientras paso cerca—. Se llama Theo.
Theo.
Repito el nombre en mi cabeza.
Durante las clases logro concentrarme.
Pero cuando vuelvo a estar solo durante el almuerzo...
Busco su nombre en redes sociales.
Aparecen demasiados resultados.
Entonces intento a través de las cuentas de la facultad y, desde ahí, resulta sorprendentemente fácil encontrarlo.
Luego sigo el enlace a su perfil.
Me atraganto con la bebida cuando veo la cantidad de seguidores.
Su cuenta es pública y está llena de fotografías.
La mayoría ni siquiera las subió él; otras personas lo etiquetaron.
Theo en la universidad.
Theo posando junto a una moto deportiva.
Theo con amigos.
Theo con otros amigos distintos.
Theo en algún club sosteniendo una botella.
Y siguen apareciendo más y más.
Cada foto tiene una cantidad absurda de comentarios y reacciones.
Cierro la página.
Es casi abrumador lo diferente que es.
Ser su amigo sería imposible.
pero continuemos a ver si la pego o es otra xosa😂😂😂