En un mundo habitado por Súper héroes...
Ben Richard, un joven de 16 años y Spider, un parasito de otro mundo, se unen para volverse unos simples héroes.
Solo que en su viaje tendrá que enfrentar varias preguntas en el proceso como... ¿qué significa ser un héroe? ¿Cuál es la diferencia entre un Súper héroe y un héroe?
NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo #11: Lo siento...
Frustrado por mi insuficiencia regresé a mi casa lo más rápido que pude sin mirar atrás, el señor Varn preocupado por nuestra discusión no dejo de llamarme, enviarme mensajes y audios para hablar conmigo e intentar solucionarlo, estaba tan molesto que tan solo desactivé las notificaciones de su chat.
Fuí un completo idiota…
Pues esa noche, antes de siquiera poder subirme al camión que me dejaría cerca de mi casa, escuché un ruido ensordecedor venir del laboratorio; eran disparos. Sin siquiera dudar por un segundo corrí de regreso al laboratorio del señor Varn, en el trayecto pude sentir como pequeños relámpagos salían de mis manos y piernas, haciendo parpadear las luces que había en las calles, de la misma que dejé un rastro de hielo en el suelo.
Cuando llegué solo pude encontrar todo el laboratorio hecho un desastre, el señor Varn estaba en el suelo con un par de agujeros en el abdomen y a la distancia pude ver la silueta de un encapuchado que huía por la puerta trasera, por su estatura parecía de mi misma edad y por el ardor en mi cabeza, pude deducir que también tenía un K0.
—¡¡Señor Varn!! ¡¡Señor Varn!! —grité corriendo hacia mi mentor—. Por… por favor, resista, seguro va a estar bien ¿sí? —le dije intentando cargarlo en mis brazos—.
—Richie… —jadeó agarrando mi mano con la poca fuerza que tenía—. Lo… lo siento, hijo
—N-no, yo lo siento, lo siento no debí… no debí gritarle así yo…
Antes de que pudiera seguir sentí como su fuerza se terminaba de desvanecer, de un momento a otro, lo había perdido.
—¡¡No!! ¡¡Señor Varn!! ¡No! ¡Por favor! ¡No me dejé! No… no puedo… ¡¡Sin usted no puedo hacerlo!! Lo necesito, yo… yo… yo de verdad lo necesito
Entre sollozos deje caer mi cabeza en su pecho resignado en que había perdido a mi mentor, por no escuchar, estaba tan cegado en desbloquear mis poderes que lo dejé atrás.
—¡¿Hola?! ¡Doctor! ¡Vinimos por una llamada de sus vecinos! —gritó un oficial entrando al laboratorio—.
—¡¿Está aquí?! ¡Papá! Oye… —añadió otro policía—.
Los policías que habían llegado al verme con las manos ensangrentadas pensaron que lo había matado, y no dudaron en apuntarme con sus armas, lo que me hizo correr hacia mi diadema para huir del laboratorio por la puerta trasera.
Ellos me persiguieron hasta perderme en uno de los callejones, con ayuda de mis propulsores subí a uno de los tejados de los edificios de Moncia para esconderme. Tenía la suerte de que mi diadema ya había sido reparada por mi menor, lo último que él hizo fue ayudarme.
—¡¡Busquen a ese chico por la zona!! ¡Y llamen unos cuantos refuerzos!
—¡No podemos dejar que escape! No, cuando él es el asesino de mi padre —dijo uno de los policías mientras me buscaba—.
El resto de la tarde me quedé en ese tejado escuchando sus audios y leyendo los mensajes que me había enviado antes de fallecer por ese encapuchado.
—Puedo verlo, hijo… tienes el mismo potencial que tu tía Melody, y vas bien, solo enfócate en la tierra y no en las estrellas ¿sí? —dijo el señor Varn en uno de los audios—.
—Lo… lo siento… —sollocé abrazando mis rodillas y apoyando mi cabeza en ellas—.
Mientras estaba hecho bolita en uno de los tejados de Moncia, aquel encapuchado se encontraba persiguiendo al culpable de que mi mentor había muerto, lo siguió hasta llegar al puente que unía Moncia con la ciudad vecina.
—Max, ¿me escuchas? ¿Qué pasó con el doctor? ¿Pudiste salvarlo de los hombres de Bunny?
—Mm, él fue asesinado, no llegué a tiempo y cuando llegué, ese hijo de puta ya se había ido, pero pude alcanzarlo —le respondió Max mediante su máscara negra—.
Unos cuantos hombres armados se habían reunido debajo del puente. Usando su celular le tomó una fotografía a la cara del asesino de mi mentor.
—Creí que Bunny se presentaría, veo que solo veré a sus perros
—¿Trajiste las fórmulas del doctor?, Bunny lo prometió y de verdad el jefe lo necesita para eliminar a la plaga
—No —le mostró un frasco con un K0 de color naranja dentro—. Pero traje conmigo algo más interesante, son nuestras nuevas mascotas biológicas
—Tsh, Ronin, prepara los drones que voy a necesitar un poco de refuerzo si esto se pone peor —murmuró Max escuchando la conversación desde lejos y viendo a los mafiosos con la cámara de su celular—.
—Entendido —le respondió Ronin mediante el comunicador de la máscara de Max—
—¡Ja! Jaja, hijo de perra, veo que fueron ustedes los responsables de los monstruos que acabaron la editorial y el reloj
—Oigan, es mejor que no olviden las otras razones por las que hemos venido
—Ah, señor Lápiz, es un gusto tenerlo aquí con nosotros
—Uhm, como sabrán sucedió un pequeño problema con los frascos faltantes, hay dos K0 de la nave del Titán que siguen sueltos y uno que fue reducido a cenizas
—Tsh, la señorita Bunny quiere que recuperen a esos dos K0 cuánto antes y a cambio tendrán la fórmula que tanto desean tener, tal y como acordamos.
—Sí, lo sabemos, y por lo que nuestras fuentes nos dicen, uno lo tiene ese tik taker que se volvió viral por derrotar a sus mascotas
—¡¡Entonces qué esperan!! ¡¡Maten a ese idiota y recuperen el K0!! —les grito Lápiz sacando su pistola de su funda—.
—¿Ah? Se lo… —con su pistola lo asesinó de un limpio disparo en la cabeza—.
—¡¡No les pagamos para que solo vean los directos de un maldito niñato!!
—Wow, wow, se… —las luces del lugar se apagaron—
—Tsh, ¿es él? ¿Es el diablo de Moncia?
—No… —Max aterrizó frente a ellos, con sus armas en sus manos y con su capa negra ondeando en el aire—. Es uno de los malditos que se llevó nuestros frascos —recargó su arma— ¿Qué esperan? Lo quiero vivo
Los lacayos de Lápiz comenzaron a dispararle a Max. Sus balas lo llenaron de agujeros pero no lo asesinaron, de hecho al sanar sus heridas los restos de la bala cayeron al suelo y en menos de un parpadeó, Max se lanzó hacia ellos con un simple salto, dando comienzo a una pelea, de todos ellos contra él.
Con movimientos rápidos y precisos, Max les brindó una paliza que terminó asustar a Lápiz, quién intentó escapar pero fue rodeado por unos drones que le apuntaron con sus armas.
—¿A dónde crees que vas? Está vez no vas a escapar, Lápiz —le dijo Ronin mediante el altavoz de los drones—.
—Así que la señorita Bunny busca reunir a los K0, me pregunto si el doctor que mataste hace unas horas lo sabía y por eso intento proteger la fórmula —le dijo Max sosteniendo el frasco con el K0 naranja mientras a su alrededor estaban los cuerpos inmóviles de los compañeros de Lápiz—.
—Por… Por… Por favor ¡¡Yo no tengo nada que ver!!
—No lo sé, Rom, ¿Tú qué dices? —una cabeza formada por un líquido negro se desprendió del cuerpo de Max—. ¿Tienes hambre?
—¡¡Por favor!! —les imploró cayendo de rodillas—. ¡¡Es Angie Bunny a la que quieren!! ¡¡No a mí!!
—Uhm —unos tentáculos negros salieron de la espalda de Max para sujetar a Lápiz y acercarlo a Rom—. Un humano tan patético, como este —le lamió la cara—. ¡Es la mejor cena del mundo! —añadió el K0 de Max para después comerse a Lápiz—
—Ugh, Oye, dime que al menos dejaste a uno vivo, o nuestro Capitán estará muy molesto si se entera de esto
—Tranquila, Ronin —Max riéndose entre dientes volteó a ver al único sobreviviente que había dejado—. Yo siempre dejo uno, así que aún tenemos mucha información que sacar esta noche