Ella renace en una novela que escuchaba antes de morir. Decidida a cambiar su destino y a no sufrir por un mal amor.
* Esta novela es parte de un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Plan 2
Después de salir de la administración real con la venta realizada, Valery no se marchó inmediatamente.
Su mente de analista.. la misma que había usado durante años en su vida anterior.. seguía funcionando.
Había aprendido algo importante ese día.
Pero necesitaba confirmar otra cosa.
Así que volvió a entrar al edificio y se acercó nuevamente al funcionario que la había atendido.
—Disculpe, ¿las propiedades deben venderse únicamente en este distrito?
El hombre negó con la cabeza.
—No, Lady Johnson. Mientras usted pueda demostrar su identidad mediante el registro de sangre, puede vender propiedades en cualquier administración del reino.
Valery parpadeó, sorprendida.
—¿En cualquier parte de Bernicia?
—Así es. Las oficinas comparten los registros mágicos de propiedad. No importa en qué pueblo se realice la venta.
Por un instante, Valery simplemente se quedó en silencio.
Luego… sus labios se curvaron en una sonrisa imposible de ocultar.
Aquello cambiaba todo.
No estaba limitada a ese pueblo.
Podía vender sus propiedades en cualquier ciudad del reino.
Eso significaba más compradores.
Mejores precios.
Y sobre todo… más libertad.
Agradeció al funcionario y salió del edificio casi con paso ligero.
Su mente ya estaba trabajando.
[Esto es perfecto.]
Si organizaba bien las ventas, podría reunir una fortuna suficiente para comenzar una vida completamente nueva en cualquier parte del reino.
Incluso en otra ciudad donde nadie conociera su historia con la familia Field.
Mientras regresaba a la mansión en el carruaje, la emoción era tan grande que apenas podía disimularla.
Había empezado a moverse.
Y su plan avanzaba mucho más rápido de lo que había imaginado.
Cuando llegó a la mansión Field, entró por la puerta principal aún con esa sensación de triunfo.
Intentó mantener la compostura.
Pero no lo logró del todo.
Su expresión era demasiado luminosa.
Y alguien lo notó inmediatamente.
En el salón principal, Lady Field estaba bordando cerca de la ventana, mientras Eric revisaba algunos documentos en un escritorio cercano.
Ambos levantaron la vista cuando Valery entró.
Lady Field sonrió con curiosidad.
—Valery, querida… estás muy feliz hoy.
Valery intentó mantener una expresión más neutra.
Pero su sonrisa seguía allí.
Lady Field dejó la aguja a un lado y la observó con una mirada divertida.
—¿Qué ocurre?
Valery abrió la boca para responder.
Pero Lady Field habló primero, con un tono juguetón.
—¿Será que encontraste a algún joven prometedor en el pueblo?
Valery parpadeó.
—¿Eh?
Lady Field rió suavemente.
—Quizá pronto también tengamos que preparar tu boda.
Entonces ocurrió algo inesperado.
Eric se puso de pie de golpe.
—¡NO!
La palabra resonó en el salón con una fuerza sorprendente.
Lady Field lo miró con desconcierto.
—Eric…
Él parecía haberse dado cuenta demasiado tarde de lo brusca que había sido su reacción.
Lady Field suspiró y negó con la cabeza.
—Era solo una broma.
Luego sonrió nuevamente hacia Valery.
—Parece que tienes un hermano muy celoso que te cuida demasiado.
Valery miró a Eric.
Por un momento sus ojos se encontraron.
Y por primera vez… ella sintió algo que no había sentido antes.
Un pequeño escalofrío.
Eric estaba furioso.
Pero no era la irritación habitual que había visto esos días.
Era algo más oscuro.
Más intenso.
Su mirada estaba fija en ella de una forma que la hizo sentir incómoda.
Valery reaccionó rápidamente.
Sonrió con calma.
—Mi hermano es… muy especial.
Lady Field rió con suavidad.
—Eso es cierto.
Pero Eric no se movió.
Ni habló.
Seguía mirándola.
Valery sintió por primera vez una pequeña alarma en su interior.
[Esto no es bueno]
Aquella reacción confirmaba algo importante.
Tenía que irse pronto.
Muy pronto.
Desde ese día, Valery aceleró su plan.
Durante los días siguientes volvió al pueblo varias veces.
Con cuidado.
Con discreción.
Vendió varias de sus propiedades más pequeñas.
Algunas directamente a la administración real.
Otras a comerciantes interesados.
Siempre utilizando el sistema de registro de sangre para validar su identidad.
Cada venta aumentaba su capital.
Y cada bolsa de monedas que guardaba la acercaba un poco más a su libertad.
Pero el tiempo también avanzaba.
Y había una fecha que se acercaba rápidamente.
Valery lo sabía perfectamente.
Porque la recordaba de la historia.
Faltaban dos días.
Dos días para que Eric Field viajara a la mansión Mason.
Dos días para recoger a su prometida.
Y traerla a la mansión Field para la celebración oficial del compromiso.
Dos días antes de que Lady Rachel Mason entrara en su vida.
Valery cerró un pequeño cofre donde guardaba el dinero de las ventas.
Respiró lentamente.
—Tengo que irme antes de eso.
No pensaba quedarse.
No pensaba conocer a Rachel.
Y definitivamente no pensaba vivir el sufrimiento que la antigua Valery había soportado.
Esta vez… la historia sería diferente.
La mañana en que Eric debía partir hacia la mansión Mason llegó finalmente.
Desde muy temprano la mansión Field estaba llena de movimiento.
Los sirvientes iban y venían por los pasillos, preparando el carruaje, revisando el equipaje y organizando los detalles del viaje. El trayecto hasta la propiedad de los Mason no era corto, por lo que Eric debía salir al amanecer si quería llegar a tiempo a la posada donde haría la primera parada.
Todo estaba listo.
Los caballos estaban preparados.
Las maletas cargadas.
El cochero esperando.
Pero Eric no se iba.
En lugar de salir como todos esperaban, permanecía en el salón principal de la mansión.
Sentado.
En silencio.
Con el ceño ligeramente fruncido.
Los sirvientes intercambiaban miradas confundidas cada vez que pasaban cerca. Incluso el mayordomo se acercó dos veces para informarle que todo estaba preparado.
—El carruaje está listo, joven maestro.
Eric solo respondió..
—Lo sé.
Y siguió sentado.
Arriba, en el segundo piso, Valery observaba todo desde la seguridad de su habitación.
Había abierto apenas un poco las cortinas para mirar el jardín y la entrada de la casa.
En cuanto escuchó el movimiento abajo, supo que era el día.
[Hoy él se va]
Mientras lo observaba desde la distancia, recordó inevitablemente la escena que había escuchado en el audiolibro.
En aquella historia… la Valery original había bajado corriendo al salón.
Había llorado.
Le había suplicado a Eric que no fuera.
Que lo pensara mejor.
Que no se casara por compromiso.
Que buscara el amor verdadero.
La narración describía con detalle cómo ella había temblado mientras hablaba, intentando aferrarse a una última esperanza.
Pero Eric… simplemente se había marchado.
Había dicho que la decisión ya estaba tomada.
Y se había ido rápidamente, dejando a Valery llorando en el salón.
Sola.
Destrozada.
Recordar esa escena hizo que la actual Valery frunciera ligeramente el ceño.
—Qué manera tan dolorosa de vivir…
Ella no tenía ninguna intención de repetir ese momento.
Por eso ni siquiera había salido de su habitación.
No pensaba verlo.
No pensaba despedirse.
No pensaba participar en una escena dramática.
Cuanto menos interactuara con Eric en esos días, mejor.
Sin embargo… algo extraño estaba pasando.
Porque Eric seguía abajo.
Y no se iba.
Valery observó desde la ventana mientras él permanecía sentado en el salón, mirando ocasionalmente hacia la escalera.
Como si esperara algo.
O a alguien.
El tiempo pasó.
Los minutos se convirtieron en casi una hora.
Finalmente, alguien intervino.
Lord Field apareció en el salón con expresión seria.
—Eric.
Su voz era tranquila, pero firme.
Eric levantó la mirada.
—Padre.
Lord Field caminó hasta él.
—¿Por qué sigues aquí?
Eric no respondió inmediatamente.
Lord Field continuó..
—Debes llegar a la posada antes de la medianoche. Si sales demasiado tarde, no podrás hacer el trayecto con comodidad.
El hombre miró hacia la ventana donde el carruaje esperaba.
—Los caballos llevan preparados bastante tiempo.
Hubo un breve silencio.
Eric finalmente se puso de pie.
—Lo sé.
Su voz era baja.
Pero esta vez sí caminó hacia la puerta.
Los sirvientes se apresuraron a abrirla.
El cochero enderezó la postura.
Eric salió de la mansión.
Arriba, Valery seguía mirando desde detrás de la cortina.
Con cuidado de que nadie la viera.
Cuando Eric se acercó al carruaje, se detuvo un momento.
Y levantó la vista.
Directamente hacia la ventana de Valery.
Valery sintió un pequeño sobresalto en el pecho.
[¿Está mirando hacia aca?]
Eric permaneció así unos segundos.
Observando.
Esperando.
Pero la cortina apenas se movía.
Y la figura que solía aparecer allí… no apareció.
Valery no se movió.
No abrió más la ventana.
No salió al balcón.
No hizo ningún gesto.
Simplemente lo observó en silencio desde la sombra.
Eric finalmente apartó la mirada.
Subió al carruaje.
El cochero dio la orden.
Los caballos comenzaron a moverse.
El carruaje se alejó lentamente por el camino que salía de la propiedad.
Valery siguió mirando hasta que desapareció entre los árboles.
Solo entonces soltó lentamente la cortina.
Y respiró.
—Bien.
Eric estaba en camino a la mansión Mason.
Eso significaba que tenía un pequeño margen de tiempo.
Muy pronto… Rachel Mason llegaría a la mansión Field.
Pero para entonces… Valery esperaba no estar allí.
🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔
algo debe estar planeando no se confíen ⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️⚠️
No habrá sitio en el mundo
Donde te escondan te hallaré
Yo te encontraré🎶🎶🎶 lastima que esté loco