Cada nuevo día, es un nuevo comienzo.
Segunda parte de la novela CÓMO OBTENER EL DIVORCIO.
Continúa la historia de Fabián y Vadim.
<Esta novela está basada en hechos ficticios tanto los escenarios como los personajes, si es sensible a temas relacionados con relaciones del mismo género, esta novela no es para usted; dentro de la novela se toca temas sensibles, no apto para menores de edad, léalo bajo su propia responsabilidad>
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Capítulo 9
Como era de esperar, todo terminó en un caos.
Varios videos ya circulaban en las redes sociales, era difícil de controlar aunque el congresista intentaba amedrentar contra el joven quien lo señaló y contra las personas quienes aún filmaban con sus celulares.
Dentro del salón, varias personas se aglomeraban, entre periodistas, turistas, estudiantes universitarios, personas locales, personal del centro de esquí, y algunos guardaespaldas.
De entre todos, además del congresista quien no dejaba de alzar la voz y su hijo que lloraba como si estuviera en medio de un acto dramático, el joven causante de todo esto, era quien resaltaba más.
"Puedo resolver esto yo mismo si desea demandarme, solo hice uso de mi libre expresión, no le pedí a nadie que grabara su desfachatez, ese ya es problema suyo por traer pláticas indecorosas a un lugar público"
El rostro del congresista ya rojo por la ira, se puso más rojo aún al ver la tranquilidad con la que hablaba el joven.
"¡Tu jovencito!, ¡te meteré preso por difamación y daño a mi reputación!"
"¿Mis afirmaciones fueron falsas?", se encogió de hombros el joven, "Veremos quien termina peor, usted un congresista o yo un simple universitario"
"... ¡¡Mocoso maleducado!!", alzó más la voz el congresista.
En medio de esta disputa, el pobre maestro a cargo de los estudiantes universitarios trataba de controlar la situación.
Fabián observaba desde un lado al joven, era el mismo que vio hace unos días, el último en llegar a este mundo, ahora que tenía el cuello descubierto pudo notar mejor la marca en ella.
Era bastante joven, de porte elegante aun llevando puesto ropa juvenil, por su forma de hablar parecía un poco arrogante, pero Fabián se atrevía a decir que era o fue en su vida pasada alguien bastante mimado.
Y... malhumorado.
"¿Qué cree que está haciendo?", se enojó de repente el joven sacando un aparato de su bolsillo que emitía una especie de alarma.
Era un identificador de feromonas.
"¡¿No sabe que está prohibido hacer uso de feromonas para oprimir?!", gritó estampando el identificador en el rostro del congresista.
"¡Tenía que pasarme esto a mí!, ¡¿no podía llegar a este lugar en otro cuerpo?!", se fue enfadado dejando a todos perplejos, "¡Hacer uso de feromonas en lugares públicos es ilegal!", se volteó para señalar al congresista.
A medio camino, el joven se quedó quieto, parecía estar haciendo ejercicios de respiración.
"No, no, fuera estrés, fuera enojo, no maltrates este cuerpo también, tranquilo, tranquilo", la calma duró solo un momento, ya que volvió a enojarse otra vez, "¡Si quiero puedo regresar!, ¡no me importa si desaparece este lugar!"
Se fue así, entre gritando y calmándose así mismo, hasta que se lo vio contestando su teléfono celular en algún momento, no se sabe quien fue el remitente, pero se fue más calmado, incluso se lo oyó reír contento.
En el salón, nadie pronunció palabra alguna, todos tenían la vista puesta en la puerta por donde salió el joven.
Fue el maestro quien tuvo que romper con la incomodidad.
"Ahem, vamos, todos vuelvan a sus habitaciones", instruyó a sus estudiantes.
"Y lo siento una vez más", se disculpó con el congresista, "Le aseguro que es un buen muchacho, acaba de tener un accidente no hace mucho y sufrió un fuerte golpe en la cabeza, por lo que está confundido, sé que comprenderá su situación como el justo y piadoso congresista que usted siempre ha sido"
Disculpándose una vez más, el maestro se fue con sus estudiantes.
Antes de que el último estudiante universitario saliera, Fabián lo detuvo y preguntó por el nombre de aquel joven.
"Ah, su nombre es Benjamín, espero que su mal carácter no lo haga tener prejuicios contra nuestra universidad"
"Oh, vamos, Benjamín puede ser raro, pero es muy inteligente", dijo otro universitario palmando la espalda de su compañero y se fue con este después de despedirse de Fabián.
Toda la atención se había puesto en aquel joven, así que Fabián tomó la mano de Vadim para salir del salón.
Una vez afuera, Fabián comenzó a reír a carcajadas.
"¿Fue tan gracioso?", sonrió también Vadim cubriendo a Fabián con su abrigo.
"Ja ja ja ja, solo espero que en verdad no tenga problemas, es tan audaz"
A Fabián realmente le agradaba Benjamín, y esperaba conocerlo mejor cuando llegara el momento.
"No te preocupes", habló Vadim arreglando el cabello del omega, "¿Viste a ese maestro?, es el amante de mi Padre desde hace un par de años, si sus estudiantes son tan importantes para él, no permitirá que nada les suceda y contará con el apoyo del viejo"
La risa de Fabián se detuvo al oír semejante chisme.
"¿En serio?, ¿por qué no me lo contaste antes?, ¿qué más sabes?, no olvides contarme todo en detalle"
Si Fabián quería oír la historia, Vadim se lo contaría, el alfa empezó a redactar los hechos mientras caminaban juntos de la mano.
Para los que no recuerdan o no saben Naim es el omega de la historia "Frist Step", obra de la autora, sino Moa recuerdo xd