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No firmaré el divorcio: mi esposo puede leer mi mente

No firmaré el divorcio: mi esposo puede leer mi mente

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Reencarnación / Reencarnación(época moderna) / Telepatía / Completas
Popularitas:191.2k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Vivi

Sofía Reyes despertó dentro de una novela donde su destino ya estaba escrito.
Era la hermana odiada, la esposa no deseada, la villana descartable que todos iban a culpar. Según la historia original, debía casarse con Leonardo Montero, ser abandonada por él y morir sola después del divorcio.
Pero nadie esperaba un error en el destino.
Leonardo podía escuchar todo lo que ella pensaba.
Sofía solo quería sobrevivir, vengarse de su familia y escapar antes de que el final la alcanzara.
Pero el esposo frío que debía despreciarla empezó a protegerla.
Y cuando ella por fin quiso irse, Leonardo rompió el guion con una sola frase:
—No firmaré el divorcio.
Ahora Sofía tendrá que enfrentarse a una hermana hipócrita, una familia cruel y un destino decidido a destruirla.
Porque si la novela la escribió como villana, ella va a reescribirla como protagonista.

NovelToon tiene autorización de Vivi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8

Capítulo 8

La fiesta de Joaquín

Y Sofía, por primera vez en días, casi se creyó la actuación.

El problema de casi creer una actuación era que luego el actor seguía actuando demasiado bien.

Durante los días siguientes, Leonardo no la contradijo cuando ella lo llamó "mi Nardo" en Instagram. Tampoco pidió retirar la publicación. Ni siquiera preguntó por qué media ciudad de sociedad había empezado a escribirle a doña Claudia con condolencias disfrazadas de bendiciones.

Solo siguió dándole espacio, tarjeta, comida y silencio.

Sofía decidió que eso era sospechoso.

El sábado por la mañana, una invitación color marfil llegó al penthouse.

Residencia Carranza.

Cumpleaños de Joaquín Andrés Carranza Vega.

Sofía leyó el nombre dos veces.

—Ah, mira. El músico triste.

Leonardo levantó la vista de su laptop.

—¿Lo conoces?

—Todo el mundo conoce a Joaquín Carranza. Heredero de Grupo Carranza, niño prodigio de piano, rostro melancólico de comercial de perfume caro.

[Y también perro faldero oficial de Valentina. El segundo galán profundo, sensible, destinado a arruinarse por una mujer que ni siquiera lo quiere. Qué desperdicio de apellido y de pómulos.]

Leonardo ya no fingió sorpresa ante las frases de la voz interior. Solo cerró la laptop con calma.

—También te invitaron a ti.

—Qué generosos. Seguro quieren verme comer canapés y no humillarme en público.

El teléfono de Sofía vibró.

Mensaje de Valentina:

Joaco quiere que vayamos juntas. Por favor, no armes otro escándalo. Es su cumpleaños.

Sofía le mostró la pantalla a Leonardo.

—¿Ves? Cuando una villana dice "por favor", alguien en algún lugar está preparando una trampa.

—¿Vas a ir?

—Obvio. Si me van a tender alfombra, mínimo piso fuerte.

Al mediodía, Joaquín Carranza llegó personalmente a la residencia Reyes.

Sofía lo supo porque Valentina le mandó tres mensajes y una foto desde la entrada: Joaco parado junto a un auto azul oscuro, traje claro, cabello perfectamente despeinado, una caja de flores blancas en la mano.

Joaquín era el hijo legítimo de don Alejandro Carranza y Renata Vega, heredero de una familia que combinaba farmacéuticas, inversiones y una reputación antigua de dinero serio. En la novela, su función inicial era simple: amar a Valentina con una devoción tan ciega que cualquier lector quisiera sacudirlo por los hombros.

Sofía estaba en el penthouse, en bata, comiendo fruta.

Leo pasó por la sala.

—Te están esperando.

—Lo sé.

—Hace una hora.

—También lo sé.

—¿No vas a cambiarte?

Sofía mordió una fresa.

—Voy a dejar que el joven Carranza experimente una emoción nueva: no ser prioridad.

[En la fiesta planea hacerme quedar como una vulgar que le robó el prometido a Valentina. Que espere. La humillación con cita previa se cobra más cara.]

Leonardo se detuvo.

—¿Quieres que vaya?

—Tú ya vas. Los Montero no faltan a los Carranza, ¿no?

—Estaré en el segundo piso. Don Alejandro quiere hablar de negocios.

—Perfecto. Si ves que me arrojan al pastel, toma fotos útiles.

Dos horas después, Sofía bajó por fin.

Joaquín seguía en la residencia Reyes.

Valentina había perdido la sonrisa tres veces y la había recuperado cuatro. Doña Patricia fingía que todo estaba bajo control. Joaquín, en cambio, estaba de pie junto a la puerta con una paciencia de hombre educado para convertir el enojo en cortesía.

Cuando Sofía apareció con un vestido azul noche y el cabello recogido sin un solo adorno, él la miró como se mira un problema que llega tarde y aun así llama la atención.

—Señorita Reyes —dijo.

—¿Cuál? —preguntó Sofía—. En esta casa coleccionan señoritas Reyes para confundir al público.

Valentina soltó una risa tensa.

—Sofía, Joaco lleva horas esperando.

—Qué pena. Nadie me avisó que el cumpleaños incluía guardia en la puerta.

Joaquín sonrió apenas.

—No fue molestia.

[Mentiroso. Estás pensando que soy una maleducada y que esta noche vas a enseñarme mi lugar delante de todos. Ay, Joaco, tan guapo y tan idiota. Si supieras que en tu ruta de "proteger a Vale" terminas con cárcel, accidente y funeral emocional, te quedarías en tu casa tocando Chopin.]

La sonrisa de Joaquín desapareció.

No mucho.

Lo suficiente.

Miró a Sofía.

Ella estaba acomodándose un arete, completamente tranquila.

No había movido los labios.

—¿Qué dijiste? —preguntó él.

Doña Patricia frunció el ceño.

—No dijo nada.

Valentina tocó el brazo de Joaquín.

—Joaco, ¿estás bien?

Él parpadeó.

—Sí. Claro.

Pero ya no miraba a Valentina.

Miraba a Sofía.

[¿Y ahora qué le pasa? Parece que vio su propia acta de defunción.]

Joaquín sintió que el aire de la entrada se volvía estrecho.

Funeral emocional.

Cárcel.

Accidente.

Y, sobre todo: "esta noche vas a enseñarme mi lugar".

¿Cómo sabía eso?

La residencia Carranza, en Pedregal, estaba iluminada como si el dinero pudiera volverse música. Jardín enorme, fuentes bajas, meseros con charolas de plata, un cuarteto afinando en la terraza y familias enteras fingiendo que no habían venido a mirar quién se inclinaba ante quién.

Sofía llegó tarde.

No tarde de descuido.

Tarde de entrada.

Valentina caminó junto a Joaquín hacia el salón principal, perfecta en rosa pálido. Doña Patricia entró detrás, vigilando cada mirada. Sofía esperó dos segundos más en la puerta.

Luego tomó el brazo de Leonardo.

Él había llegado por separado, traje negro, expresión impenetrable.

—¿Lista? —preguntó en voz baja.

—Para que me odien, siempre.

Entraron juntos.

Los murmullos cambiaron de dirección.

Don Alejandro Carranza, patriarca de la familia y padre de Joaquín, los vio desde el centro del salón con una copa en la mano. Tenía el tipo de elegancia que no pedía permiso para parecer peligrosa.

A su lado estaba Renata Vega de Carranza, madre de Joaquín, delgada, elegante, con una mirada triste que parecía escuchar música incluso cuando nadie tocaba.

—Leonardo —saludó don Alejandro—. Me alegra que hayas venido.

—Don Alejandro.

Sofía inclinó la cabeza.

—Señor Carranza. Señora Carranza.

Renata la observó con interés.

—Tú eres Sofía.

—Según el día, la culpable de todo.

Renata sonrió apenas.

—Eso debe cansar.

Sofía levantó una ceja.

Por primera vez en la noche, alguien no sonaba como juez.

Joaquín apareció detrás de su madre.

—La fiesta está por empezar —dijo.

Su voz era educada, pero sus ojos seguían fijos en Sofía con una pregunta que no podía hacer.

[Sí, Joaco, mírame bien. Soy la mujer a la que pensabas humillar esta noche para hacer sonreír a Valentina. Qué incómodo cuando la víctima llega con el guion leído.]

Joaquín apretó la copa.

El cristal crujió.

Leonardo lo notó desde el segundo piso de su atención silenciosa.

Y Sofía, sin saber que acababa de sumar otro oyente a su voz interior, sonrió al salón como si la noche le perteneciera.

1
María de Jesus Castro
Me gustó mucho, me hizo preocupar, llorar y alegrarme del final
Dorkis Huerta
Buenas tardes, muy linda.
Isa Moreno
🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Amor Prohibido
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
maiy medina
que paso con el todo poderoso Rodrigo 🫠🫠
Chanylu💕
Pero si ella ya sabe que le leen la mente
Quica Romero
¡Ajá!.😒 ¿Y los demás que?.
°~🤨~°
Quica Romero
El destino no sólo no discierne, si no que es estúpido. Ya que la "trama original" está más manoseada que la Constitución.🧐°\🤨/°😏😉😈😈😈😈
Quica Romero
Sería la segunda y tercera vez.🧐 Ya que la primera fue bajó los efectos de la droga y la mentira.°~🫩~°
Quica Romero
¡Cuando lo son!.°\🤨/°
Pero...Cuando nunca lo fueron. Ya que siempre fueron los antagonistas, que una identidad que no sabe discernir, les dio un "protagonismo" que nunca fue suyo.🤨🤔🧐🫩🙎‍♀️
Quica Romero
¿Otra vez?.°\🤨/° ¿Pues a casó está en las luchas, para que sean "a tres caídas sin límite de tiempo"?.°~🫩~°🤔😏😈😈😈😉😈😈😈
Quica Romero
¿Y cuando vas a aceptar que eres tú y "no hecharle el muerto" a otro?.°\🧐/°🫩🙎‍♀️🤔🤨
Quica Romero
¡Eso es lo que vengo diciéndoles desde más antes!.
¡Sofía!, ya deja de hacerte la martir y hazte responsable del papel de la PROTAGONISTA, que es tuyo desde la escena de la cama. Qué fue el momento exacto que reencarnaste y tomaste el PROTAGONISMO y Valentina la de la VILLANA.🧐🫩🙎‍♀️
Y al no reclamarlo el metiche "destino" quiere "meter su cuchara" en donde no le han dado "vela para el entierro" creyéndose Dios, para "arreglar" las cosas sin saber discernir. Pero las personas si(aunque algunas se hagan las que "la virgen les habla") 😏😉°\🧐/°°~🫩~°
Quica Romero
¡Quitándosela!.°\🫩/°
Y tomarla tú, como tenías que haberlo hecho hace tiempo.🤷‍♀️ Y por fin señalarle su "nuevo"(y verdadero )papel.
Quica Romero
No, ya no.☝️🙂‍↔️ Eso lo dejaste de ser hace 4 "migajas"
(cooprotagonistas) atrás y un nuevo villano.🤷‍♀️
Ya que tú ahora eres la antagonista principal, mejor conocida como la..
¡VI-LLA-NA!.😏😉😈😁😈😉
Quica Romero
¿Y desde cuándo sé pide permiso para dar cariño?.🤨
Eso solo lo dice la gente estúpida, que se queja por estar solo y no encontrar a alguien.🫩°\🙄/°🤦‍♀️
Quica Romero
No. suena más bien a película de Sandra Bullock, Mientras dormías.°~😌~°🧐😏😉
Quica Romero
Eso mismo dijo Alex Browningen, en "Destino final" y lo logro hasta que lo mató de un ladrillazo.°~🤨~°🙎‍♀️
Quica Romero
No. es DESTINO FINAL parte 7.°\🧐/°
Quica Romero
Si, el destino puede entrar todo lo que quiera. Pero él no descubre.°~🤨~°🙎‍♀️ Así que se puede ir a meter a otra historia, porque ahí nadie lo llamó.°~🧐~°🙎‍♀️
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