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EL REFLEJO DE LA ALQUIMIA

EL REFLEJO DE LA ALQUIMIA

Status: En proceso
Genre:Época
Popularitas:3.3k
Nilai: 5
nombre de autor: More more

En un siglo XVIII alternativo, donde la magia se oculta tras el abanico de la etiqueta y el filo de la espada, Elowen de Valois es una anomalía. Hija de un marqués que la desprecia y heredera de una magia de sangre que tiñó su cabello de blanco y sus ojos de rubí, es vendida como un mueble al Duque de Oakhaven.

​Los rumores dicen que el Duque es un monstruo deforme que oculta su rostro tras una máscara de plata, un hombre que desprecia la compañía femenina y que vive recluido en una fortaleza de piedra. Sin embargo, Elowen no es una damisela en apuros. Armada con un intelecto afilado, un conocimiento letal sobre venenos y una belleza sobrenatural que ella misma considera una maldición, entra en la boca del lobo con un solo objetivo: sobrevivir y reclamar su libertad. Lo que no sabe es que su esposo guarda secretos que podrían derrocar imperios, y que la "fiera" es, en realidad, el hombre más poderoso —y peligroso— del reino.

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8

La partida de la capital fue una coreografía de cortesía hipócrita. Alistair, aún bajo la neblina del perfume de Elowen, despidió a la pareja con promesas de "eterna hermandad", mientras Caelum mantenía la máscara de platino fija y Elowen le regalaba una última sonrisa que el usurpador confundió con afecto, pero que en realidad era el sello de su sentencia de muerte.

​A medida que el carruaje dejaba atrás las murallas de Aethelgard y el aire se volvía más puro y frío, la tensión en los hombros de Caelum se disolvió.

​—Alistair es un idiota —dijo Caelum, quitándose la máscara y arrojándola al asiento vacío con desdén—. Cree que mis hombres son simples soldados de frontera. No tiene idea de que el linaje de mi bisabuelo no murió con él; solo aprendió a esconderse en la nieve.

​Elowen, que estaba revisando unos libros contables del ducado, levantó la mirada con curiosidad.

—¿Toda tu guardia, Caelum? ¿Incluso el viejo Varick?

​Caelum asintió, y sus ojos brillaron con un ámbar salvaje.

—Oakhaven no es un ducado, es una manada. Cada hombre que porta mi estandarte lleva la sangre del lobo. Hemos esperado un siglo por un líder que no solo tuviera la fuerza, sino el derecho.

El "incidente" de la plata que Alistair provocó solo sirvió para que mi lobo se volviera más oscuro, más ligado a las sombras de mi madre. Soy el primer Alfa en cien años, Elowen. Y mi ejército está hambriento.

​Elowen sonrió, cerrando el libro de golpe.

—Perfecto. Mientras tú preparas sus colmillos, yo prepararé sus estómagos y sus bolsillos. Un ejército que come bien y tiene familias prósperas es invencible. Vamos a convertir Oakhaven en una potencia comercial antes de que la primera hoja de otoño caiga.

​Al llegar a la fortaleza, el recibimiento no fue el que Elowen esperaba. En la entrada principal, una mujer de unos treinta años, vestida con sedas excesivas para una ama de llaves y con un aire de importancia inflado, los esperaba con una reverencia que apenas doblaba su espalda.

Su nombre era Elara, y se decía que había sido la "favorita" del servicio durante los años de soledad del Duque.

​—Bienvenido, Excelencia —dijo Elara, ignorando por completo a Elowen—. He preparado sus aposentos y su cena favorita. En cuanto a la... invitada, supuse que querría volver a su torre en el ala oeste.

​Caelum se tensó, pero Elowen dio un paso al frente con una elegancia que cortaba el aire.

—Invitada es una palabra muy curiosa para referirse a la Duquesa de Oakhaven, ¿no crees, Elara? —Elowen recorrió a la mujer con una mirada despectiva—. Y hablando de aposentos, mis pertenencias están siendo trasladadas en este momento a la habitación del Duque. La torre oeste será, a partir de ahora, mi laboratorio privado. Bajo llave.

​Elara se puso roja de la ira.

—El Duque siempre ha preferido su privacidad, señora. No creo que esté acostumbrado a... intrusiones.

​Caelum soltó una carcajada que resonó en el patio, pasando un brazo posesivo por la cintura de Elowen.

—Elara, si mi esposa decide que quiere dormir en el patio de armas, yo dormiré en el patio de armas. Pero tienes razón en algo: las cosas van a cambiar. Empezando por tu tono.

​—Y por tu inventario —añadió Elowen, acercándose a la mujer—. He notado discrepancias en las facturas de la seda y el vino de los últimos dos años. Parece que alguien ha estado intentando vestirse como una noble con el dinero de mi marido. Tienes una hora para devolver las llaves de la despensa y mudarte a las barracas de lavandería. O prefieres que deje que el "lobo" se encargue de la auditoría?

​La mujer palideció y salió huyendo, dejando a los soldados riendo por lo bajo.

​Las semanas siguientes fueron un torbellino de prosperidad. Elowen, usando sus contactos y su conocimiento de la alquimia, instaló una destilería de aceites esenciales y medicinas que empezaron a exportarse bajo nombres falsos a los reinos vecinos.

La economía de Oakhaven floreció; la gente ya no veía al Duque como un monstruo, sino como el hombre que, junto a su brillante esposa, les traía pan y seguridad.

​Una tarde, mientras revisaban mapas en el gran estudio del Duque, una baronesa local, conocida como "La Viuda de Oro" por sus intentos desesperados de pescar un título más alto, se presentó sin invitación, luciendo un escote que desafiaba la gravedad.

​—¡Oh, Duque! —suspiró la baronesa, ignorando a Elowen que estaba sentada a la mesa con manchas de tinta en los dedos—. He oído que la vida en el norte es tan... solitaria. He traído unos dulces de mi región para alegrar sus tardes.

​Caelum, que estaba distraído con un informe militar, ni siquiera levantó la vista.

—Déselos a mi esposa, Baronesa. Ella es la que se encarga de analizar todas las sustancias dulces que entran en esta casa... por si contienen veneno. O por si son simplemente mediocres.

​Elowen soltó una risita burlona, apoyando la barbilla en su mano y mirando a la baronesa con sus ojos rojos encendidos.

—Gracias, Baronesa. Los pondré junto a las otras ofertas de "amistad" que hemos recibido. Aunque, si busca algo que alegre las tardes del Duque, me temo que llega tarde. Él ya tiene una dieta muy estricta de... carne fresca.

​Caelum levantó la mirada entonces, con una chispa de picardía en sus ojos ámbar.

—Es cierto, Baronesa. Mi Duquesa es una nutricionista muy... exigente. Me mantiene muy bien alimentado por las noches. No me queda espacio para postres baratos.

​La baronesa, avergonzada y furiosa, se retiró a tropezones. En cuanto la puerta se cerró, Caelum se levantó y se acercó a Elowen, sentándose en el borde de la mesa y apartando los papeles.

​—"Carne fresca", ¿eh? —murmuró él, tirando suavemente de un mechón de su cabello blanco—. Estás volviéndote muy territorial, mi pequeña víbora.

​—Un lobo tan grande necesita una cerca alta, Caelum —respondió ella, rodeando su cuello con sus brazos y acercándolo a su rostro—. No quiero que las zorras de la región piensen que el Duque de Oakhaven está disponible para cualquier cena.

​Caelum la besó, un beso que sabía a risa y a una química que ya no era actuación.

—Nadie tiene el sabor que tú tienes, Elowen. Esas mujeres huelen a desesperación. Tú hueles a poder y a mi propia perdición.

​—Bien dicho —dijo ella, dándole un pequeño mordisco en el labio inferior que hizo que el lobo de Caelum soltara un gruñido de placer—. Ahora, vuelve al mapa. Si vamos a derrocar a tu hermano para la próxima luna llena, necesitamos que los socios del Este firmen este tratado comercial mañana.

​—A sus órdenes, mi soberana —respondió él, pero antes de volver al trabajo, la cargó en sus brazos hacia el sillón del estudio—. Pero el tratado puede esperar diez minutos. El Alfa tiene hambre de nuevo.

​En Ironcliff, la risa y el deseo habían reemplazado al miedo. La estrategia estaba en marcha, y mientras Alistair se sentía seguro en su trono de mentiras, en el Norte, un ejército de lobos y una Reina de ojos rojos estaban forjando el acero que le cortaría la cabeza al imperio.

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Nubia Jaramillo
me gustó mucho su historia felicitaciones
Sephora
Creo que 🤭 viene una camada de cachorros
YUSMARI HURTADO
felicidades autora
Paola Cordero
Estos dos si siguen así tendrán una camada de cachorros jajjaja ni las luces de el anticonceptivo 🤣🤣🤣🤣🤣
Paola Cordero
Estos dos si siguen así tendrán una camada de cachorros jajjaja ni las luces de el anticonceptivo 🤣🤣🤣🤣🤣
YUSMARI HURTADO
oh vaya capitulo 15 y 16 son Los mismo se repitio/Slight/
Maria Luisa Castro
Interesante 👏
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