Su familia la vendió para saldar una deuda
Adrian Ferraro la compro para cerrar un trato
El contrato decía su nombre, una cifra y una fecha de entrega
No decía que tenia los ojos rotos de tanto llorar
No decía que temblaba como si el aire doliera
Pero negocios son negocios, hasta que él la vio y la toco para entender una cosa
Acababa de comprar su propia perdición y su única regla
#Ella no se toca
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Se acerca al tocador, agarra el collar y se coloca en mi espalda
Adrián- pelo arriba
Sin tardar me lo ato en una coleta mal hecha, bajo mis manos dejando a mis costados, me coloca el collar, cuando lo prende me desata mi cabello acomodándolo
Adrián- jamás te lo quites, es tuyo, no se romperá, ese collar es tu seguridad de que siempre te encontraré a donde vayas, entendido
- si
Besa mi cabello, se acerca a una cajonera suya y saca una cajita, me la pasa, al abrir no puedo creer lo que veo
- yo...
Adrián- era de mi madre, ella era una reina para mi papá, para nosotros, antes de morir me lo dejo como herencia, el día que me casará, el día que tuviera una compañera este sería su recuerdo
- pero... es lujosa y yo
Levanta mi mentón con su mano, su dedo pulgar acaricia mi mejilla mientras mi cuerpo se tensa
Adrián- mereces eso y más bambina, yo te daré el mundo entero, a tus pies y si quieres prenderlo fuego, yo lo rocío de combustible y te doy el fósforo, eres mi reina y lo que quieras lo tendrás
Saca la caja de mi mano colocándole sobre la cama, agarra la pulsera y me la coloca besando mi mano mientras la acaricia con cuidado
Adrián- si alguien te mira mal, le saco los ojos, si alguien te dice algo indebido se queda sin lengua, si alguien se atreve a tocarte para dañarte, queda sin manos, sin apellido, sin nombre, porque mi reina solo la puedo tocar yo
Una lágrima cae por mi mejilla la que limpia con su pulgar, es un juramento lo que acaba de decirme, es una promesa
Adrián- jamás te quites ninguna de las dos, no se romperán, al contrario, se romperá quien intente quitártelas, entendido
Asiento tratando de aguantar mis lágrimas
Adrián- vamos
Hace seña, salgo delante de él, subimos al coche con su hombre Enzo
Adrián- Enzo cuando la señora quiera salir, tú serás el encargado de llevarla, cuidarla, protegerla, si seguridad, si algo le pasa la pagarás tú y sabes como lo cobro
Enzo- si señor
Adrián- eres libre de ir a donde quieras bambina, siempre lo que te pedí
Asiento, entiendo, el collar y la pulsera, jamás quitármela y no lo haré
Adrián
Me da dulzura decirle Bambina, eso es, mi ternura entera, mi niña, mi pequeña
Llegamos a la plaza, varias tiendas se divisan, mi celular suena es Erick, seguro trabajo
- Entra y ve mirando que te gusta, ahora voy
Asiente y entra mirando, al fin no agacho la cabeza
📱- dime Erick
Erick- quería saber como iban
- mejor, aunque quisiera saber si le dijeron como comportarse o si así siempre fue
Erick- tal vez siempre fue así
- quiero que me averigües el tema clínica, donde nació, quien la atendió, como su embarazo, si tiene algún problema, debe haber una razón por la cual jamás la han querido
Erick- claro te lo busco, suerte hermano📱
Miró para adentro y veo a Ámbar contra la pared, cabeza agachada, frente a ella la encargada de la tienda levantándole la mano como si fuera a golpearla, entro de forma rápida y la escucho
Encargada- jamás en tu vida podrías comprar algo de esta tienda, ese collar, esa pulsera seguro lo robaste o es réplica, una basurera como tú no tiene lugar aquí, te enseñaré cuál es tu lugar pordiosera
Levanta su mano antes que la golpee, agarro de su mano, la giro por mí y quien la golpea soy yo, una bofetada qué la tira al suelo
- que le acabas de decir a mi mujer
Tiembla- nada, señor, yo no creí
- pensaste que mentía, que era una ladrona, una pordiosera
Encargada- lo siento señor, no fue mi intención se lo juró
- Enzo- entra corriendo- despídela y busca otra para esta tienda, una cosa más, que nadie la contrate
Enzo- si señor
La agarra llevando para afuera, me acerco a Ámbar que tiembla
- mírame bambina
Me mira, ojos con miedo, su cuerpo no responde
- jamás dejes que te vuelvan a tratar así, eres una Ferraro, eres mi Intocable, así que jamás agaches la cabeza, ni siquiera ante mí, entendido
Me asiente- ve a mirar que te gusta, anda
Se va sin más, veo que mira muchas cosas, pero nada la convence, me acerco a ella
- sucede algo
Ámbar- esta ropa, no es como para mí
- ¿Por qué?
Ámbar- no lo merezco
- mira Ámbar no sé quien te metió esa idea en la cabeza de que no lo mereces, pero es mentira, esto es poco, así que te daré dos opciones, empiezas a elegir, probarte, poner ropa en ese mostrador o- hago una pausa y me mira, al fin me mira- te pongo a tu nombre este local, lo convierto en tuyo, decide
Agarra la ropa que antes había dejado en el perchero por pensar que no lo merecía y lo lleva al mostrador, sonrió
- eso pensé
Al paso de un rato le ha dado las mejores, las más lindas, las que le gustó cómo le quedó a la chica, sale con un vestido azul marino, escote en forma de corazón que deja notorio sus atributos, pero no revela nada
Ámbar- puedo llevarlo puesto, me gustó mucho y...
- mi bambina puedes ir con lo que quieras, lo que te guste, es tuyo, vístete como más desees
Sonríe, pago, Enzo va con las bolsas al coche mientras vamos a otras tiendas, maquillaje, joyas, un celular nuevo, así seguimos recorriendo, no agarro su mano, al contrario, su mano está en mi antebrazo, como una reina, como lo que es, avanzamos un poco y me cruzó con quien no quería, mi enemigo Lorenzo Vitelli, quien la mira de arriba a abajo a Ámbar, le sonríe y me mira a mí
Lorenzo- vaya, creo que si cobrarás herencia después de todo, te casaste, felicidades, que pena que no me invitaras
- no invito a personas desagradables
Lorenzo- entonces como te casaste con ella
Ámbar agacha la cabeza, algo que me enfurece
- a mi esposa La respetas
Lorenzo- disculpa, malentendido, señora se ve bellísima, un gusto Lorenzo Vitelli enemigo de su marido
Le pasa la mano, una que se la quito y coloco a Ámbar detrás de mí, odiaría que la toque y que su miedo aumente