NovelToon NovelToon
COMPRÉ UNA ESPOSA

COMPRÉ UNA ESPOSA

Status: Terminada
Genre:Matrimonio por contrato / Matrimonio arreglado / Matrimonio antes del amor / Contratadas / Completas
Popularitas:1.5M
Nilai: 4.6
nombre de autor: Smiling_2.0_

Un día eres el soltero más cotizado, mujeriego y millonario y otro día te obligan a comprar una esposa.
Edward, pensó que lo tenía todo a sus veinticinco años pero le faltaba algo, una esposa, así que tendrá que comprar una o su fortuna se le irá de las manos.

NovelToon tiene autorización de Smiling_2.0_ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

8.

[WOODY]

TRES SEMANAS DESPUÉS...

Era fin de semana, acabábamos de llegar de la calle.

Hannah, mi vecina del frente nos había acompañado hasta la puerta.

Woody: Gracias por cuidar de ella.- le agradecí. Realmente Hannah solía venir a visitar a mi madre o leerle un poco mientras tomaba el sol en el jardín trasero.

Hannah: No hay de qué.- dijo amablemente antes de acercarse a mi madre.___ Buenas noches señora Merrie.

M': Gracias a ti por venir, cariño.- dijo despidiéndose.

Hannah era una dulce tina tierna, apenas tenía 11 años. Si, era un niña. Una dulce y amable niña la cual venía a hacer sus tareas a casa mientras mamá tomaba el sol o regaba sus flores. Le hacía plática y compañía y eso siempre se lo iba a agradecer.

M': Descansaré.- dijo despidiéndose de mi.

Asentí y me tiré al sillón con el móvil en manos un momento.

Hoy no me había tocado trabajar horas extras y realmente lo había agradecido.

Ver al tal Edward de un lado para otro una vez por semana había sido tan incómodo después de todo lo malo que había dicho de él la última vez.

Realmente se lo merecía.

Era un idiota...

Y ese idiota estaba guapo, lo que no le quitaba lo arrogante, creído y egocéntrico que era.

No habíamos vuelto a hablar, ni él había ido al almacén para meterse alcohol. Y sinceramente era lo mejor, estaba en paz después de todo.

Quizás me había pasado y lo había ofendido pero vamos, él realmente se lo merecía.

Porque de un día para otro simplemente empezó a fastidiarme cómo si lo disfrutase, cómo si molestarme era su pasatiempo favorito.

Y lo había puesto en su lugar.

Tres golpes se escucharon en la puerta.

Me puse de pie para abrir y ver de quién se trataba.

Por un momento fui confiada de saber de quién se trataba. Pero entonces todo se paralizó a mi alrededor cuándo me encontré con su figura delante de mí.

¿Qué hacía allí? ¿Qué quería?

¿Cómo conocía donde vivía? ¿Cómo sabía la dirección de mi casa, el nombre de la calle y todo eso...?

¿Por qué estaba allí a altas horas de la noche?

Me congelé por una extraña razón que desconocía.

Algo nuevo.

Woody: Edward...- murmuré reparándolo un momento algo atónita.

Edward: Hola.- dijo con su mirada sobre la mía.

Había sido nada el segundo en el cual mis ojos se habían encontrado con los suyos.

Woody: ¿Qué haces aquí?.- parpadeé un poco.___ ¿Cómo sabes dónde vivo?.- no pude evitar preguntar.

Edward: Yo...no lo sé.

Mi cejo se levantó un poco ante su respuesta.

Edward: Lo siento, yo...- negó rápidamente.___ De hecho si sé.

Woody: ¿Has visto la hora? Lo que sea podemos hablarlo mañana.- dije parpadeando y esquivando su mirada.___ Intentaré llegar temprano mañana y...

Edward: Esto no se trata sobre el trabajo, Woody.- dijo sin quitar su mirada sobre mí una vez que había vuelto a hacer contacto visual.

Asentí por alguna razón y cerré la puerta detrás de mí saliendo fuera de la casa.

Hundí mis manos en la sudadera mientras lo seguía a unos pasos de mi residencia.

Woody: ¿Cómo sabes dónde vivo?.- pregunté cuándo él se había detenido.

Él negó un poco algo sonriente.

Edward: Tengo tu hoja de trabajo, Woody. Está todo, tú número de teléfono, número de la calle y número de casa donde vives, tu edad...- encajó ligeramente una ceja.___ Tienes veinte años, los acabas de cumplir hace poco.- dijo sin dejar de mirarme. Esto ya me empezaba a hacerme sentir demasiado observada.___ Exactamente hace tres meses, justo un mes más tarde que yo.- explicó ligeramente

Woody: ¿Por qué averiguas sobre mí, Edward?

Edward: No averiguo sobre tí, Woody.

Woody: ¿Ah no?.- me crucé de brazos seriamente.___ ¿Entonces porqué te aprendiste toda mi hoja de vida? ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué has venido a buscarme?

Edward: Necesitaba hablar contigo.

Woody: ¿Sobre?.- encajé una ceja completamente interesada en conocer su respuesta.

Edward: Sobre una propuesta que sé que no podrás rechazar.

Woody: ¿Ah sí? ¿Y cuál es esa oferta que no podré rechazar según tú?.- dije hundiendo un poco el cejo ante la curiosidad mientras me cruzaba de brazos.

Edward: Salir conmigo.- soltó a la ligera.

Todo volvió a paralizarse.

"Salir conmigo..."

¿Yo había escuchado bien?

Pude quedar sin palabras y completamente estática y muy desorientada ante lo que acababa de escuchar.

Pero él parecía relajado y eso me aterraba por completo.

Woody: Estás loco.- dije negando con una sonrisa absurda.

Edward: ¿Eso crees?

Woody: ¿Disculpa? ¿Tu te estás escuchando?.- pregunté con poca amabilidad en mis palabras.

Edward se quedó sin palabras por un momento.

Era la primera vez que lo hacía desde que habíamos cruzado qué...¿Cinco palabras?

Suspiré un poco e hice un ademán de volver por donde había venido pero entonces su mano se cerró en mi brazo.

Edward: Espera.- dijo en un tono muy bajo y pasivo.

Era la primera en la cual me hablaba así y eso me estaba aterrando.

¿Por qué?

No lo sé, simplemente era incómodo y aterrador.

Edward: Sé que tienes problemas económicos. Yo...puedo ayudarte con eso.- soltó. Mi cerebro apenas y pudo procesar lo que acababa de salir de su boca.

Entonces me solté de su agarre de inmediato.

Sinceramente no sé porqué no me había soltado antes.

Woody: ¿Disculpa qué...?

Edward: Solucionaré tus problemas. Todos tus problemas, solo...

Woody: Vete a la mierda.- le dije antes de empezar a andar hacia mi casa.

Edward vino detrás de mí y entonces me detuve antes de que pudiera llegar a la puerta de mi casa.

Edward: Woody...

Woody: ¿Qué haces? ¡No me sigas!.- me giré para encararlo y pedirle que se fuera.

Me había puesto nerviosa y eso era nuevo.

Parecía que me había intimidado.

Y eso era aún más extraño.

Edward: No me iré hasta terminar de hablar contigo, de escuchar...

Woody: Estás demente.

Edward: Crees que estoy loco pero no es así.

Woody: No.- negué de inmediato.___ Por supuesto que es así.

Edward: ¿Por qué?

Woody: Edward me estás pidiendo qué salga contigo ¿Acaso sabes cómo me lo tomo?

Edward: Lo entiendo. Sé lo que quiero.

Woody: Creo que estás mintiendo y al final de cuentas no lo sabes. Es más...creo que estás borracho.- dije girándome para avanzar y entrar a mi casa pero entonces lo que salió de su boca me dejó paralizada completamente.

Edward: Puedo besarte para que compruebes que mi boca no sabe a una sola gota de alcohol.- soltó dejándome paralizada. Besarme...___ Puedes probar que no sé a alcohol, puedes comprobarlo y...- negué aún de espaldas una y otra vez cómo si en cualquier momento pudiera hacerse realidad lo que había salido de su boca.___ Woody...- dió un paso más hacia mí.

Woody: No.- dije poniendo distancia entre nosotros.___ No te me acerques.- dije retrocediendo de manera precavida.

Edward: Escucha, debes pensar que...

Woody: Lo único que estoy pensando ahora es que aparte de loco estás drogado y no sabes lo que dices.

Edward: No, si lo sé. Y sé que aún no terminas de comprender lo que quiero decirte.

Woody: No. Y no hace falta, no quiero comprender nada. No quiero que vuelvas a hablarme, ni a acercarte a mí, ni tan siquiera a venir aquí a mi casa.- dije cerrándole la puerta en la cara.

Un momento...

¿Yo acababa de rechazar a alguien?

¿Qué había sido eso?

Tragué con fuerza.

Un momento...

Mi corazón se encontraba acelerado y eso me aterró aún más.

Froté mi cara con mis manos con frustración y corrí a encararme en mi habitación.

Besarme...

Yo nunca había besado a nadie y nadie me había besado a mí.

Un frío recorrió mi cuerpo de inmediato.

Me asomé por la ventana de mi habitación que daba hacia la frontera de mi casa, el coche ya no estaba más, no había señales de Edward.

Edward...

[EDWARD]

Quizás no había sido lo suficientemente claro con ella, quizás solo la había asustado y confundido con la gilipollez que había salido de mi boca.

Es ahora cuando me doy cuenta de lo que acabo de hacer.

Niego una y otra con la cabeza mientras me froto la cara con mis manos.

Ella acababa de rechazarme.

Prácticamente me había rechazado.

Nunca nadie me había rechazado, se sentía...no sé, era extraño y a la vez se sentía feo.

Ni siquiera sé qué estoy haciendo.

Crucé el vestíbulo principal solo para encontrarme a mi abuela y a su grupo de amigas las cuales venían a jugar póker los fines de semana. Señoras de su edad yéndose a altas horas de la noche las cuales dolían venir a tomar el té los domingos en las tardes.

Era fin de semana, mis amigos estaban en Mónaco divirtiéndose en los mejores casinos.

Abuela: Edward.- me llamó una vez que crucé el vestíbulo principal.

Edward: Buenas noches.- fingí amabilidad saludando a todo su grupo de amigas.

Abuela: Has vuelto temprano¿Dónde estabas?

Edward: Por ahí.- me limité a responder tranquilamente.

Abuela: Necesito un momento contigo.- me pidió.

La seguí cuando empezó a andar hacia el despacho.

Cerré las puertas detrás de mí.

Abuela: Has llegado temprano. Eso es nuevo.- dijo rodeando el escritorio.___ ¿Ha estado aburrido el casino?

Edward: Sin Pool y Mason, imagínate.- mentí.

Abuela: Imaginé.

Edward: ¿Qué quieres? Tengo algo de sueño y estoy muy cansado.- me excusé.

Abuela: Tus tarjetas, han sido desbloqueadas.- dijo mirándome fijamente.

Supongo que necesitaba ver mi reacción.

A lo que fui sumamente precavido e hice como si nada.

Edward: ¿Tengo qué agradecerte o...?

Abuela: Tu ayuda ha sido de mucha en estas últimas semanas.

Edward: ¿Eso qué quiere decir?.- dije levantando la comisura de mis labios tras imaginar su respuesta.

Eso abuela, súbeme el ego...

Abuela: Has sido eficiente y has hecho bien tu trabajo. Te felicito, has hecho las cosas bien.- dijo tranquila en sus palabras.

Edward: ¿Eso es todo?.- pregunté.

Abuela: Si.- dijo rodeando el escritorio una vez más para dejar el despacho pero...___ Edward.- dijo de espaldas.___ El tiempo sigue avanzando, el hecho de que estés siendo responsable no quiere decir que esto de tu matrimonio por contrato no siga en pie ¿Lo has entendido, Edward? Se te acaba el tiempo.- dijo finalmente abandonando el despacho.

Por contrato podría solucionar la vida de Woody y Woody solucionar la mía.

Podría darle todo, con tal de qué mi abuela me deje en paz.

Mi ayuda sería de mucho y la suya igual.

Su madre estaba enferma, sus días estarían ocupados para su madre mientras que yo haría lo que podía mientras asumía todo lo que me correspondía.

Pero entonces recordé que ella no había parecido nada interesada en ello, ni siquiera lo pensó. Ni siquiera le dió importancia.

Quizás me faltó explicarle bien las cosas, ella no había dado la oportunidad de hacerlo, no me había querido escuchar más y eso me jodió.

Otras en su lugar me hubieran besado los pies o soltado el cinturón en agradecimiento y respuesta por la propuesta. Pero ella no, ella estaba siendo diferente, de hecho lo era y eso me estaba jodiendo. A tal punto de que podría convertirse en mi capricho y yo no tenía porqué abandonar mis caprichos hasta cumplirlos.

¿Quién eres para rechazarme?

¿Por qué no te gusto?

¿Por qué?

1
Sandra Chavarría
Me encantan las conversaciones internas, excelente herramienta literaria autora te felicito!!
Smiling_2.0._: Gracias preciosa, es una lástima que por temas festivos me haya quedado sin seguir editando la nueva versión, espero se puedan subir lo antes posible y disfrutes de la lectura.
total 1 replies
maria orellana
estúpida,,, Dios
amparo molina rodriguez
mucha repetición estoy saltando haber si se arregla el contenido
Smiling_2.0._: Te recomiendo leerla de vuelta, edité todo y le di un giro impresionante.
total 1 replies
Beatriz Montes
Me encanta tu historia esta bien interesante y te ayuda a relajarte y continuar leyendo gracias
carmen arias
ese es es un inmaduro no sabe nada del mundo puro lujo y mujeres y dinero para gastar
María Luz Fernández Arias
de verdad autora como puede hacerle esto a ella ese hombre es un enfermo
María Luz Fernández Arias
hay no este tipo en todas las novelas es un estúpido
María Luz Fernández Arias
hay modelos hermosos escogiste uno feo
María Yolanda Quiñilen Cabrera
da vuelta en lo mismo ...hay que leer el primer capítulo y el último de las novelas de esta escritora.
María Yolanda Quiñilen Cabrera
sería estúpido que le siguieras ando importancia a ese profesor acosador
Marta S. Del
muy buena actriz
María Yolanda Quiñilen Cabrera
si se está colocando monótona
Carmen Moreno
Muy bonita tu novela al comienzo un poco estresante por la actitud de ambos. y el amor enfermizo de Edward pero cuando se da cuenta que perdería a su esposa, decidió buscar ayuda psicológica. y dio resultados fué un esposo amoroso, comprensible, y responsable supo que en la vida no hay nada mejor que la familia,el amor que los une, que lástima que la abuela murió
Carmen Moreno
yo creo que ella es más enferma que él, sabiendo como es se atrevió a regresar. Yo me quedó trabajo y crío a mi hijo sola
Carmen Moreno
Ufff Edwuar es más rudo que algunos mafiosos de novelas que e leido🤭
Carmen Moreno
susto de seguro es el sádico violador del profesor, que la está acosando
Carmen Moreno
Esos y que amigos, no te convienen Edward alejalos. Piensa y has las cosas bien madura y déjate actuar como niño
Carmen Moreno
la novela es buena,pero veo la historia demasiado infantil, no los adolescentes actúan de la manera que lo he acen los protagonistas
Suli Rincon H.
/Smile/
Carmen Moreno
excelente capitulo lleno de amor, por fin demostraron el amor que ambos se tienen, y Edward por primera vez hizo el amor, porque las otras veces solo era sexo.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play