¿Qué harías si tras tu muerte, despiertas dos años atras en tu vida?
Joel lo tenía todo hasta que el destino le arrebató a su familia. En su ceguera por el dolor, eligió un culpable: Celene, la mujer que más lo amaba. Tras dos años de indiferencia glacial y rechazos que marchitaron el alma de su esposa, el silencio se vuelve permanente cuando ella muere consumida por la depresión.
Sin embargo, la verdad es un juez implacable. Al descubrir la inocencia de Celene y la realidad tras su tragedia familiar, Joel se quita la vida, incapaz de cargar con su propia culpa. Pero el tiempo decide darle una última oportunidad. Despertando dos años atrás, justo cuando el infierno comenzó, Joel se jura a sí mismo que esta vez no será su verdugo, sino su protector.
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Cap 8 - Un mes de vida
Celene …
Cuando el médico me dijo que mis órganos estaban fallando y que no había nada por hacer, que me quedaba como máximo un mes de vida, mí mundo se me vino a bajo
Jamás imaginé que llegaría a pasar por esto. Simplemente no me daba cuenta de las acciones que estaba haciendo, en mí estado de depresión no reaccionaba que la falta de alimento me causaría esto, simplemente quería descansar mí mente
Pero ahora, saber que voy a morir dentro de un mes, eso me entristecía, no quería dejar este mundo, no quería dejar a las personas que amo, pero ya no había vuelta atrás, el tiempo no se puede retroceder y debo asumir las consecuencias
Estaba hablando con Romina, sabía que había estado llorando porque se le notaba en sus ojos, pero no quise preguntarle, ya que imaginaba que era por mí
En eso se siente unos golpecitos en la puerta y Daniel es el que entra
— Buenos días — dice mirando a Joel — ¿Celene cómo estás? — pregunta llegando hasta mí lado donde estaba Romina
— ¿Tú quién eres? — pregunta Joel mirando a Daniel
— A ti que te importa, que te vienes a hacer ahora el esposo celoso, después de ignorarla por dos años — responde Romina con enojo
— Ro, no empiecen por favor — le suplicó para que se calme
— Es que me saca de las casillas, aún no se porque le sigues permitiendo que se quede, después de lo que te hizo — dice ella molesta
— Basta Romina, el médico dijo que ella tiene que estar tranquila — dice Joel y ambos se quedaron en silencio
— Daniel, ¿Cómo estás? — le pregunto
— Yo estoy bien, ¿Tú cómo estás? ¿Cómo sigues? — me pregunta
— Sobreviviendo — le digo con una sonrisa nostálgica — Tengo neumonía, fallo renal y bradicardia — le cuento forzando una sonrisa
— ¿Eso… eso es grave? — pregunta preocupado
— Pues… — le iba a decir que estaría bien, pero Romina me cortó
— Si, es grave, los médicos dijeron que le dan un mes de vida. Lo que tiene ya no tiene solución — dice comenzando a llorar de nuevo y a mí se me hace un nudo en la garganta al verla así
— Daniel, perdoname por haberte hecho perder tiempo con el departamento, jamás imaginé que esto pasaría — le digo con angustia
— Yo… esto… ¿Por qué? ¿Por qué tú? — pregunta con dolor
— Son cosas de la vida Daniel — le digo para que no se preocupe
— Lo siento, no puedo, la noticia es muy fuerte, yo… yo… — dice entrecortado y se va
No entendía qué le pasaba, pero por un lado mejor que se fue, no quiero ver a otra persona mirándome con lástima por lo que me estaba pasando
— A bueno, pensé que sería más hombre ese, salió huyendo rapidísimo — dice Romina enojada
— Mejor, acá no tiene nada que hacer — responde Joel
— Tú… — Romina iba a comenzar a discutir de nuevo pero la detuve
— Ro, no — le digo y ella suspira y se queda en silencio
Comencé a toser una tras otra, la garganta me picaba demasiado, me agarraba el pecho cada vez que tosía porque sentía un dolor muy profundo y nuevamente comencé a vomitar, pero está vez fue más alarmante para ellos, porque vomitaba sangre
Joel se levantó rápidamente y salió corriendo a buscar un médico, mientras Romina me ayudaba pasándome un vaso con agua para que me estabilizara
El médico llegó y comenzó a revisarme, colocó un medicamento en el suero antes de hablar.
— Es normal en su estado, sus pulmones están dañados. Le he suministrado un calmante para aliviar el dolor y la picazón — dice el médico antes de irse
Después de que él médico se fuera, Joel y Romina se sentaron nuevamente a mí lado y permanecieron en silencio
A media mañana llegaron mis padres, mí madre al verme comenzó a llorar . Hacía más de un mes que no los veía y al verme en este estado rompió en llanto
Aunque hablábamos todas las semanas por teléfono, el verme así hizo que su corazón se rompiera
— ¿Por qué Celene? ¿Por que llegaste a terminar así? ¿Por qué simplemente no volviste a casa? Yo podría haberte cuidado, ¿Por que nos haces esto? — dice mí madre llorando
— Lo siento mamá, no fue intencional, fue inconcientemente, en mí estado no me daba cuenta que no estaba comiendo, simplemente pasó, lo siento — le repetí a mí madre lo mismo que les había dicho a los demás y es que no era mentira, realmente no me daba cuenta de lo que hacía
— Cuando te recuperes volverás con nosotros a casa, ya no volverás con Joel, ¿Te quedó claro? — dice mí madre enojada y yo quedé en silencio, ¿como le iba a decir ahora que jamás saldría del hospital más que en un ataúd? Eso podría afectarle demasiado, y no quería, no por lo menos ahora, aunque después sea peor
— Mamá tranquila, todo saldrá bien — le miento para que no se altere ahora, aunque le diré a Romina que hable ella con mis padres, yo no tengo la fuerza para hacerlo, ver a mí madre llorar es devastador para mí.
Mis padres se quedaron casi todo el día, no hubo forma de decirles que se fueran a descansar, ellos querían estar a mí lado en este momento
Pero al llegar la tarde me puse sería y los obligue a irse, yo entendía a mis padres, se que como hija única no querían dejarme sola, querían permanecer a mí lado y cuidarme, pero ellos ya son personas mayores y deben descansar
— Romi, lleva a mis padres a casa por favor — le digo a Romina
— Yo me quedaré a cuidarte — dice mí madre
— No, tu te irás a descansar y ya mañana vuelven de nuevo — le digo sería
— Pero hija — reprocha mí madre
— Pero nada mamá, estoy bien cuidada, además están Romina y Joel acá, no estoy sola — le insisto
— ¿Joel?, Joel no debería estar acá, por su culpa estás así, no lo quiero cerca tuyo — dice enojada — Tú causaste esto, quiero que te mantengas lejos de mí hija — le dice ahora a Joel
Él sabía cómo era mí madre, así que directamente no le contesto y se quedó en silencio a un costado
Después de que mis padres se fueran, volví a quedar sola con Joel
— Tu madre tiene razón, yo soy el culpable de que estés así, yo soy el culpable de que estés muriendo, llámame egoísta pero no quiero irme, no quiero dejarte. No ahora que pronto te perderé — dice Joel comenzando a llorar
— Joel, por favor tu no, no quiero ver a todo el mundo llorando por favor, hazlo cuando no estés aquí — le suplicó, ya que aunque sabía que a todos les dolía verme así, no podía soportar verlos llorar, eso me tiraba más
Joel no respondió nada, simplemente se seco las lágrimas y esbozo una sonrisa, aunque sabía que era fingida porque por dentro no estaba bien, pero para mí era suficiente para sentirme tranquila.