En medio de una batalla constante entre los cazadores Butterfly y los licántropos...
Scott Brown, un joven butterfly que busca acabar con ambos bandos... y Julieta Hoffnung, la princesa de uno de los Clanes de los Licántropos, que busca salvar a su pueblo de los cazadores y de otros Clanes... terminan por sellar sus destinos al cruzar sus historias en una fiesta.
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Capitulo #21: Tías lejanas
⚠️ ESTE EPISODIO ESTA NARRADO POR SCOTT BROWN ⚠️
Oh mi querido Diario…
Volví a visitar la mansión abandonada de mi bisabuelo, pensaba que regresar me daría la paz que necesitaba para que las pesadillas se detuvieran pero en su lugar…
—Romeo… —susurré poniéndome de pie frente a un cuadro de mi abuelo—.
Esas dos aparecieron…
—Uhm… —en el camino también otros cuadros, entre ellos el de una niña asiática llamada: “Hanna”—. ¿Qué? Tú… ¿T-Tú eres…? —añadí viendo el cuadro de una ancestra mía llamada: “Sally”—.
—¿Blue? —me interrumpió una niña abrazando un libro con fuerza—.
Retrocedí y agarre mi pistola al darme cuenta de su presencia, al principio creí que era una simple niña y realmente estaba por soltar, solo que pude ver la sangre que brotaba de cada herida en su cuerpo; esa niña no era alguien… vivo, lo sabía, por su sombra que en lugar de mostrar a una inocente niña, revelaba a un demonio con largos cuernos negros.
—No —respondí sacando mi pistola para ponérselo en la frente—. Soy hijo de una de sus nietas, mi nombre es Ashy Butterfly y tú…
—¿Ashy? Qué nombre tan ridículo y anticuado, similar a nuestra hermana —dijo otra niña sentada en un sillón, ella era distinta a la primera, llevaba un uniforme japonés y un gorrito rojo—.
—¡Hana! No seas grosera —la regaño la otra niña pequeña—
—T-tu debes ser Sally ¿no? —le pregunté disparándole, comprobando que era un fantasma de la mansión—.
—¡Sí, soy Sally Butterfly! —dijo sin inmutarse por la bala que le había atravesado casi como si fuera un holograma—.
—Cuando era niño mi tía Ashley me habló mucho de ustedes —dije con una sonrisa bajando el arma para después guardarla—.
Unos días antes de encontrarme con la licántropa que se pegó a mi como una pulga, fue cuando conocí a mis tías; Sally Butterfly y Hanna Butterfly, ambas eran fantasmas que vivían en la mansión. Pero seguían siendo niñas antes de todo…
—¡Qué eres muy tonta y no sabes sumar, ni restar! ¡Tonta! ¡Tonta! ¡Bua! ¡Bua! —la provocó Sally sacándole la lengua y haciéndole muecas a su hermana—.
—¡¡Scott!! ¡¡Mira Sally!! —se quejó Hanna estirando mi brazo—
—¡Sally! ¡Ya basta! —la regañe—. ¡Deja de pelear con Hanna!
—¡¡Ja!! ¡¡Te regañaron por estúpida!!
A pesar de lo ruidosas que eran, esas dos fueron claves para mi cacería, más que nada porque eran capaces de entrar a lugares que yo no podía sin ser detectado y eran una bueno realmente tener compañeros.
“¡Mierda! ¡Mierda! ¡No, otra vez! —con la respiración agitada me detuve en la parada de autobús—. Tsh, eso me pasa por hacerle caso a la idiota de Violet ¡Ay como la odio!” Pensé veía cómo se iba el camión publicó que normalmente tomaba para llegar a mi casa
—¿Huh? —Sally apuntó a otro camión con su dedo— Ahí hay otro —dijo de forma inocente—
—Eh… No, Eww, que asco… está lleno, y no quiero irme de pie, menos cuando mis jefes volvieron a sobreexplotar mi paciencia con sus idioteces y sus ideas brillantes que son más malas que la diarrea —respondí sintiendo repelús por el camión—
—¿Ah?, ¿Qué flojera?, No iremos de pie en un camión —añadió Hanna sintiendo repelús—.
—¡¿Eh?!, pero llegaremos tarde a casa y también recuerda que le juraste a tu novia Julieta volver a verla —dijo indignada—.
—Pff, dudo que Julieta de verdad lo dijera en serio. No es tan… tonta, como para creer que una persona que no conoces de nada es tu amor verdadero ¡Y bua! ¡Son felices para siempre!
—Ash, se nota que no entiendes el corazón de una damisela enamorada
—N-No lo sé, Scott, anoche la vi comiéndose el jabón porque pensaba que era helado
—Sí, y cuando la seguimos para ver qué hacía en la calle, la vimos perseguir al cartero para intentar morderlo
—Puagh, aún así… es un sacrificio que estoy dispuesto aceptar —respondí decidido—
—Si, hay que ser fuertes —añadió Hanna decidida—
—¡¡¿Ah?!!, si serán… ¡¿Qué clase de persona no se sube a un camión solo porque se irá de pie?!
—La clase de persona que trabaja y no cree en cuentos de hadas como tú
—¡Sí, apoyo a mi sobrino!
—¿Qué sobrino? Espera… ¿No eres mujer?
—Ah… eh, bueno, yo soy…
—¡Eso no importa! Sally, no cambies de tema en esta discusión. Nosotras trabajamos mucho y queremos un trato justo de la sociedad
—¡Exacto, Sally! —apoyé a Hanna—.
—¿Ah? ¡Pero si ustedes son solo unas flojas solo se quieren ir sentadas!
Tanto Hanna como yo asentimos al mismo tiempo haciendo enojar más a Sally, la cual solo se cruzó de brazos e hizo un puchero.
—Push, me hubiera ido con la licántropa, ella de seguro es más lista que ustedes —se quejó Sally—.
—Por cierto, Sally. Sobre lo que te pedí que buscarás ¿Lo encontraste?
—Ahm… Sí, pero… ¿cómo piensas entrar al edificio? Te pueden matar si entras
—No voy a entrar yo. Sino tú ¿lo entiendes?
—¡¿Ah?! ¡¿Y yo por qué?! ¡Qué vaya Hanna!
—Hanna, me ayudara a buscar algo muchísimo más especial
—¿Qué? ¿Yo qué? —dijo Hanna confundida volteando hacia mí y luego hacia Sally—.
—Pero volviendo a ti, Sally. Dime… sobre tu libro especial ¿Creen que pueda usarlo para hacer magia? Como… no sé… ¿lanzar rayos de las manos? ¿O convertir a personas en ratones?
—¿Eh? ¿Por qué quieres convertir a las personas en ratones? ¿O lanzar rayos?, que sentido tiene eso
—Creo que alguien ha visto muchas películas de magia
—¿Qué? se vería genial, sería una bruja aparte de bonita
—Sigo sin saber… ¿Sí eres hombre o mujer?
—Yo soy yo, Sally
—Bueno, cómo sea, creo que si, eres una butterfly por lo que creo que si, podrías hacer hechizos con ese libro, aunque siendo que estás viva, solo podrías hacer magia con el libro
—Uhm, y tú… Sally, crees que pueda curar maldiciones con Magia
—No lo sé, nunca lo he intentado, ya que si Hanna o yo eliminamos nuestra maldición o nuestro don, ambas nos iríamos directo al plano de los muertos, pero… podríamos intentarlo
Con la esperanza de encontrar una forma de quitarle la maldición a Samy y volverla humana de nuevo comencé a leer el libro de Sally, descubriendo algunos métodos peculiares para romper maldiciones.
—Ahm… ¿Estás segura de que hacer un sacrificio curará a tu hermana?
—Pobre Oscar… yo… te amo —se despidió Hanna de su pequeña cabriga—
—Bueno, es esto o usar una estaca y un ajo con mi hermana
—Ahm, Ash, creo que ese es para los vampiros para los hombres lobos es una bala de plata
—Ash, oye ¿Y qué hay de este? Mira, solo tienes que… Ohh… ¿qué es un efecto en cadena?
—Vaya, vaya, así que si mató al hombre lobo que la convirtió, romperé su maldición y ella volverá a ser humana
—Pero… ¿Cómo vas a encontrar al responsable de convertirla?
—Bueno… ese día, estuvo Julieta y… otros licántropos —cerré el libro y se lo lancé a Sally—. Solo debemos encontrar al bastardo y volarle los sesos, así Sam regresara a ser humana
—Dudo que sea así de fácil
—Por favor, no es tan difícil
—¿Y si es Julieta? Tú…
—No es ella —la interrumpí—. Lo sé, porque Julieta estaba conmigo en ese momento
—Entonces… ¿Quién?
—No lo sé, pero de eso nos vamos a encargar más… —le aplane la nariz a Sally—. ¡Tarde! Ahora tenemos cosas más importantes, como fastidiar a Irving