NovelToon NovelToon
Enemigos

Enemigos

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Posesivo / Amor-odio
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: juliana scotella

Siempre hubo odio entre ellos. Desde el primer momento, las miradas estaban cargadas de desprecio, las palabras eran cuchillos y las peleas, inevitables. Eran enemigos por naturaleza… o eso creían.
Pero todo cambia cuando él descubre un secreto que nunca debió salir a la luz.
A partir de ese instante, la tensión deja de ser solo odio. Las emociones se vuelven confusas, peligrosas, irresistibles. Lo que antes era rechazo empieza a transformarse en algo mucho más intenso… algo que ninguno de los dos sabe cómo controlar.
¿Es posible que entre enemigos nazca el amor?
¿O todo es solo una ilusión provocada por lo que ahora los une?
En un mundo donde los instintos pueden más que la razón, cruzar esa línea podría cambiarlo todo… para siempre.

NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 22: Nos eligió

Me levanté con una energía que no sentía desde hacía días.

Todavía quedaban miedos.

Todavía quedaban preguntas.

Pero también había algo nuevo.

Esperanza.

Me cambié con ropa cómoda, recogí mi cabello y me obligué a concentrarme en mis responsabilidades.

Porque, aunque mi mundo había cambiado por completo, el territorio no iba a gobernarse solo.

Pasé la mañana revisando informes, asistiendo a reuniones y dando órdenes.

Como líder.

Como heredero.

Como alguien que no podía permitirse bajar la guardia.

Y, sin embargo, cada cierto tiempo, mi mano terminaba sobre mi vientre.

Un gesto involuntario.

Casi inconsciente.

Una pequeña comprobación de que todo aquello era real.

De que él seguía allí.

De que nosotros existíamos.

Dante (pensamiento)

Nuestro hijo.

La idea seguía robándome sonrisas inesperadas.

Cuando por fin terminé con todas mis obligaciones, marqué el número de mi madre.

Necesitaba escucharla.

Necesitaba contarle que, por primera vez en mucho tiempo, las cosas parecían estar bien.

—¿Mamá?

Su voz respondió casi al instante.

—Mi pequeño, ¿cómo está todo? ¿Cómo está mi nieto?

La palabra me golpeó directo al corazón.

Nieto.

Mi hijo.

Su nieto.

Una risa temblorosa escapó de mis labios mientras apoyaba la mano sobre mi abdomen.

Todavía me costaba creerlo.

—Mejor, mamá.

Sonreí sin poder evitarlo.

—Mucho mejor de lo que esperaba.

Escuché su suspiro de alivio al otro lado de la línea.

—Me alegra, mi pequeño. Cuéntamelo todo.

Tomé aire.

Y entonces lo dije.

Las palabras que había estado deseando compartir.

—Irán ya lo sabe, mamá.

Una lágrima se deslizó por mi mejilla antes de que pudiera detenerla.

Pero esta vez no dolía.

Esta vez era felicidad pura.

—Él nos eligió.

Mi voz se quebró.

—Se enfrentó a su padre por nosotros.

Cerré los ojos mientras más lágrimas escapaban.

—Nos eligió a ambos.

A mí.

Y a nuestro hijo.

Dante (pensamiento)

Nos eligió.

De verdad lo hizo.

Del otro lado de la línea, mi madre guardó silencio unos segundos.

Cuando habló, su voz también estaba cargada de emoción.

—Me alegra tanto, amor.

Pude imaginar perfectamente su sonrisa.

Esa sonrisa que siempre lograba hacer que todo pareciera posible.

—Pero, mi pequeño...

Su tono se volvió juguetón.

—Tráelo un día. Me gustaría conocer al hombre que logró robarte el corazón.

Solté una carcajada entre lágrimas.

—Creo que ya lo había robado hace tiempo.

—Lo sé —respondió con una risa suave.

Miré por la ventana mientras acariciaba mi vientre.

El futuro seguía siendo incierto.

Complicado.

Peligroso.

Pero, por primera vez, no me aterraba.

Porque ahora tenía algo por lo que luchar.

A alguien por quien vivir.

Y a alguien dispuesto a luchar a mi lado.

Dante (pensamiento)

Tal vez todo salga bien después de todo.

Sentí una mano aferrarse suavemente a mi brazo.

Antes de que pudiera reaccionar, fui arrastrado hacia una esquina apartada del pasillo.

Mi instinto debió alertarme.

Debí defenderme.

Pero reconocí su aroma incluso antes de verlo.

Irán.

Por eso no luché.

Por eso simplemente me dejé llevar.

Una pequeña sonrisa apareció en mis labios incluso antes de alzar la vista.

Él se inclinó y rozó mis labios con un beso breve.

Suave.

Íntimo.

Como si ese gesto le perteneciera únicamente a nosotros.

—¿Con quién hablabas tan feliz? —preguntó, fingiendo una indignación que no lograba ocultar del todo.

Solté una risa.

—Con alguien especial.

Lo dije solo para molestarlo.

Y, francamente, porque ver a Irán celoso era uno de los placeres más simples de la vida.

Sus ojos se entrecerraron.

Cruzó los brazos sobre el pecho, marcando cada músculo bajo la tela de la camisa.

Un espectáculo verdaderamente injusto.

—¿Ah, sí?

Se inclinó apenas hacia mí.

—¿Y quién es ese alguien especial que te hace sonreír así?

Por un instante, mi atención quedó atrapada en sus brazos.

En la tensión de sus músculos.

En lo ridículamente atractivo que era incluso cuando fingía estar molesto.

Dante (pensamiento)

Qué irritante es que sea tan hermoso.

Sonreí con malicia.

—¿Celoso de mi madre, cariño?

Antes de que pudiera responder, rodeé su cuello con mis brazos y lo atraje hacia mí para besarlo.

Esta vez más lento.

Más profundo.

Solo porque podía.

Solo porque quería.

Cuando nos separamos, apoyé mi frente contra la suya.

La preocupación volvió a instalarse en mi pecho.

—¿Qué fue lo que hiciste?

Irán acarició mi mejilla con los nudillos.

—Nada de lo que debas preocuparte.

Su mano descendió hasta mi vientre.

Se arrodilló apenas lo suficiente para depositar un beso sobre la tela de mi camisa.

Mi respiración se detuvo.

Ese simple gesto hizo que mi corazón se acelerara de inmediato.

Como si cada latido quisiera grabar ese momento para siempre.

—Ni tú ni este pequeño.

Dante (pensamiento)

Dios, voy a derretirme.

Irán se incorporó y me miró con una determinación feroz.

—Solo me aseguré de que mi padre no vuelva a intentar hacerle daño a nadie de mi nueva familia.

Su voz fue tranquila.

Peligrosamente tranquila.

—Si quiere seguir con vida.

Lo dijo como quien comenta el clima.

Como si amenazar a su propio padre fuera una tarea más del día.

Y, sinceramente, eso sonaba muy propio de Irán.

Pero yo apenas escuché el resto.

Hubo dos palabras que se quedaron resonando en mi mente.

Mi nueva familia.

Nada más importó.

Ni las amenazas.

Ni la guerra.

Ni siquiera el hecho de que probablemente debería preocuparme por los detalles.

Solo eso.

Familia.

Nuestra familia.

Dante (pensamiento)

Nos llamó familia.

Mi pecho se llenó de una calidez tan intensa que casi dolió.

Lo miré.

Realmente lo miré.

Y vi en sus ojos algo que jamás había visto con tanta claridad.

Compromiso.

Protección.

Amor.

—Tu nueva familia, ¿hm?

Mi voz salió suave, traicionada por la sonrisa imposible de ocultar.

Irán sonrió de lado.

Esa sonrisa arrogante que tanto me desesperaba y adoraba.

—La única que me importa.

Y ahí estaba.

Ese hombre capaz de arruinarme y reconstruirme con la misma facilidad.

Me acerqué hasta apoyar mi frente contra la suya.

—Me gusta cómo suena eso.

Su mano se entrelazó con la mía sobre mi vientre.

—Acostúmbrate.

Sonreí.

Oh, definitivamente podría acostumbrarme.

Tomé su mano entre la mía y tiré suavemente de él.

—Vamos.

Comencé a caminar sin darle tiempo a protestar.

O, al menos, eso esperaba.

Irán apenas dio unos pasos antes de fruncir el ceño.

—¿Vamos? ¿A dónde?

Lo miré por encima del hombro con una sonrisa que ya sabía que le pondría nervioso.

—A ver a mi madre.

Me detuve solo para disfrutar la expresión de absoluta sorpresa en su rostro.

Francamente, valió la pena.

—¿Y cuándo pensabas avisarme?

Su tono mezclaba incredulidad y una pizca de pánico, lo cual resultaba tremendamente entretenido.

Apreté su mano.

—Te estoy avisando ahora.

Por un segundo, me miró como si estuviera considerando seriamente secuestrarme y esconderme en algún lugar remoto.

Luego soltó esa risa.

Esa risa baja, cálida, que tenía la extraña capacidad de derretirme por completo.

Dante (pensamiento)

No es justo que hasta su risa sea perfecta.

Le lancé una mirada acusadora.

—Qué atrevido de tu parte quejarte.

Él arqueó una ceja.

—¿Atrevido?

—Esta mañana te fuiste sin avisarme.

Entrecerré los ojos con falsa severidad.

—Solo dejaste una carta.

Una sonrisa divertida tiró de mis labios al recordar la nota.

Romántica.

Preocupante.

Muy Irán.

—Eso fue adorable.

Hice una pausa.

—Y ligeramente criminal.

Irán soltó una carcajada.

—Lo tendré en cuenta.

Seguí caminando, todavía sujetando su mano.

La suya envolvía la mía con firmeza.

Protectora.

Como si no pensara soltarme nunca.

Y, sinceramente, esperaba que así fuera.

—Además —añadí, mirándolo de reojo—, mi madre quiere conocerte.

Irán se quedó completamente quieto.

Me detuve también.

Lo observé mientras procesaba la información.

Una emoción extraña cruzó su rostro.

Sorpresa.

Nervios.

¿Nervios?

No pude evitar reír.

—¿Estás nervioso?

—Por supuesto que no.

La rapidez de su respuesta lo delató de inmediato.

Dante (pensamiento)

Está absolutamente aterrorizado.

Y eso era, sin duda, una de las cosas más adorables que había visto jamás.

Me acerqué y besé suavemente su mejilla.

—Tranquilo.

Sonreí.

—Ella ya te quiere.

Irán frunció el ceño.

—Ni siquiera me conoce.

—Me ama a mí.

Le guiñé un ojo.

—Eso te da una ventaja enorme.

Su expresión finalmente se relajó.

Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

—Eso espero.

Entrelacé nuestros dedos con más fuerza.

Mientras caminábamos, mi mano libre descansó sobre mi vientre.

Y por primera vez, la idea del futuro no me parecía aterradora.

Me parecía emocionante.

Porque ya no caminaba solo.

Ahora éramos nosotros.

1
ISABELRUIZDIAZ[BETA]😈🖤
hermoso
Yandisita
pon fotos de los protagonistas
Yandisita
Dante esta embarazado yupi
Juli: Quizás si, quizá no, ya veremos 🤔
total 1 replies
Yandisita
me encanta simplemente fenomenal
Yandisita
increíble historia me atrapó más capítulos por favor no dejes de escribir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play